*Datos proporcionados por el BCU*

Cotización 26 de noviembre de 2021 7:56 pm | USD promedio 44.05 | EURO promedio 49.37 | ARG promedio 0.23 | Real promedio 8.16

Carne vegetal tiene escasa valorización en el mercado bursátil

Su rendimiento fue de 2% en lo que va del año, frente al 23% del S&P 500; se cree que el rebrote del Covid-19 pueda haber afectado a ese sector.

 

El rubro de existencias de carne de origen vegetal, que incluye empresas que producen carne de origen vegetal e ingredientes veganos relacionados, tuvo un rendimiento de aproximadamente 2% en lo que va del año en el mercado bursátil.

Ese rendimiento es considerablemente inferior al S&P 500, que tuvo un rendimiento de alrededor del 23% en lo que va del año. 

También hay que considerar que ha tenido un rendimiento inferior a lo largo de la pandemia Covid-19, aumentando casi 13% desde febrero de 2020, en comparación con el S&P, que subió casi 56%. 

Hay dos tendencias generales que podrían estar impulsando el bajo rendimiento reciente. En primer lugar, el aumento de la inflación fue una preocupación real para los productores en los últimos meses. 

Aunque la mayoría de las empresas del rubro se ocupan de productos básicos, los precios más altos podrían al menos afectarlas a corto plazo. 

Además, Beyond Meat, que se considera una especie de referente en el espacio de la carne a base de plantas, se orientó hacia ingresos más débiles de lo esperado para el tercer trimestre de 2021, debido al reciente aumento de Covid-19 debido a la variante Delta y problemas de distribución. Es probable que esto también haya afectado al sector.

Sin embargo, hay un par de tendencias que podrían impulsar el rubro en el futuro. La mayoría de las acciones se negocian a un múltiplo P / E relativamente bajo y es posible que puedan beneficiarse a medida que los inversores pivoteen para valorar las acciones a medida que suben las tasas de interés. 

Además, la oportunidad de mercado para la carne de origen vegetal también es enorme, dado que el mercado mundial de la carne se sitúa en alrededor de US$ 1,4 billones de dólares. 

La captación de carne de origen vegetal, que representa menos del 1% del mercado cárnico, podría aumentar, dadas las crecientes preocupaciones sanitarias y medioambientales asociadas con las proteínas animales.

Las acciones de Tyson Foods han tenido el desempeño más sólido, con un aumento de aproximadamente 36% desde principios de enero. La compañía, que es uno de los procesadores y comercializadores de pollo, carne vacuna y cerdo más grandes del mundo, ingresó a la categoría de proteína vegetal en 2019, con su marca Raised & Rooted. 

Por otro lado, las acciones de Beyond Meat han sido las de peor desempeño, con una caída de aproximadamente 20% en lo que va de año.

 

Fuente: Forbes.

China aprueba importaciones de carne de Italia; Brasil e Irlanda siguen suspendidos

Aunque las ventas de carne brasileña se detuvieron por decisión del gobierno de ese país, corresponde a China determinar el fin del embargo, que aún no se ha producido.

 

La administración de aduanas de China aprobó esta semana las importaciones de carne vacuna de Italia a partir del 26 de octubre. China depende, en gran medida, de las importaciones para satisfacer la creciente demanda de carne de una clase media que cada vez cuenta con mayor poder adquisitivo.

Vale la pena recordar que China ya no recibe carne vacuna de Brasil. Desde el 4 de setiembre, siguiendo un protocolo sanitario entre los dos países. Lo mismo ocurre con Irlanda desde hace más de un año.

Brasil suspendió voluntariamente sus ventas al mercado chino tras la confirmación de dos casos atípicos de enfermedad de vaca loca (EEB) en Mato Grosso y Minas Gerais. Aunque las ventas se han detenido por decisión del gobierno brasileño, corresponde a China determinar el fin del embargo, que aún no se ha producido.

En cuanto a Irlanda, hace más de un año las exportaciones de carne vacuna a China también se suspendieron tras el descubrimiento de un caso atípico de EEB. La suspensión temporal de mayo de 2020 fue un gran revés para Irlanda, dado el tiempo y la energía que se invirtió durante la década anterior para asegurar el acceso al mercado chino.

En 2020 las importaciones totales de carne vacuna de China fueron de 1,7 millones de toneladas y se prevé que los niveles aumenten este año. Asegurarse una vez más en este mercado se considera esencial para la viabilidad a largo plazo de la industria de la carne vacuna irlandesa.

Las exportaciones de carne irlandesa a China comenzaron en 2018, luego de un esfuerzo diplomático e industrial sostenido, cuando se autorizaron dos plantas frigoríficas para enviar carne vacuna al país asiático.

Hong Kong y otros mercados del Lejano Oriente tradicionalmente han proporcionado salidas establecidas para los despojos bovinos (pezuñas, lenguas y otros productos de bajo valor), pero obtener acceso a China para cortes de carne de alta calidad fue una tarea más difícil.

Tras el avance de 2018, las exportaciones a China registraron un crecimiento impresionante en 2019, ya que más de 20 plantas fueron certificadas para el comercio. Como resultado, se exportaron más de 12.000 toneladas, con un valor de negocio de casi 40 millones de euros.

Aunque las ventas chinas fueron pequeñas en relación con el comercio de carne de vacuno general de Irlanda, que totalizó 560.000 toneladas en 2020 y generó 2.100 millones de euros en ingresos por exportaciones, se consideró que el mercado tenía un excelente potencial de crecimiento.

Sin embargo, la importancia de reabrir el mercado chino quedó ilustrada por informes recientes sobre un acuerdo de libre mercado propuesto entre el Reino Unido y Australia.

Cualquier acuerdo de este tipo incluiría inevitablemente un mayor acceso de carne vacuna australiana barata al mercado del Reino Unido. Esto tiene implicaciones preocupantes para las exportaciones de carne de vacuno irlandesa a Gran Bretaña. El Reino Unido absorbe cerca de la mitad de las exportaciones de carne vacuna de Irlanda cada año, con un valor comercial cercano a los 1.000 millones de euros.

La mayor competencia de la carne vacuna australiana, además de la carne estadounidense, del Mercosur y de Nueva Zelanda, afectaría inevitablemente los precios y los márgenes irlandeses.

 

Fuente: Mercopress.

“Se dio la tormenta perfecta para que este año el gran favorecido en el mercado chino fuera Uruguay”

Entrevista con Daniel Castiglioni, director de Casti Trading, vendedor de carne sudamericana en China. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

¿Cómo está viendo el mercado de la carne vacuna en China?

Está muy movido y se están incrementando los precios constantemente, debido a la falta de carne en este momento, a la falta de proveedores, impulsado principalmente por las restricciones del gobierno argentino ya hace unos meses, que hizo bajar a la mitad la exportación de Argentina; y luego por los casos de vaca loca en Brasil. Brasil tiene bloqueada la entrada de carne a China bajo este pretexto, pero hay un trasfondo político detrás. 

Esto hizo que en los dos últimos meses se haya achicado mucho la oferta de carne en China, y se ha generado una pelea por poder hacerse de productos que hizo incrementar los precios. Estamos a un nivel peligrosamente alto comparado al año 2019, cuando luego se cayó todo.

¿Debe generar cierta alerta esta situación?

Sin dudas. Se debe aprovechar el buen momento, por supuesto, porque los precios son muy buenos, pero hay que ir de a poco y estudiando a nuestros clientes. Hay que entregar parte del volumen que nos piden, no todo, para de alguna manera no tomar tanto riesgo, porque no sabemos qué puede pasar hacia adelante. 

Se pensaba que Brasil ya iba a estar de vuelta en el mercado chino, pero aún no se sabe la fecha en que será rehabilitado. Cuando vuelva va a tener mucho volumen para mandar a China, y no se sabe que va a pasar con el mercado de carne.

¿Cuál es la razón política porque China no vuelve a habilitar a Brasil?

Lo que se habla tanto en Brasil como en varias partes, es que es una diferencia de hegemonía respecto al tema de la implantación de la tecnología 5G. Brasil no dejó participar a China o la dejó participar parcialmente, dándole la derecha a Estados Unidos. Por eso China está tomando algún tipo de penalización por otro lado. 

Generalmente la actividad fuerte de exportación de carne a China va hasta mediados de noviembre para llegar a tiempo para el año nuevo chino. ¿Es así?

Sí, se carga a mediados de noviembre. Te diría que los negocios fuertes están todos prácticamente hechos. Queda algo por embarcar para que llegue para el año nuevo chino, pero ya estamos llegando prácticamente al final. Se carga hasta mediados de noviembre como máximo.

¿Este fue el mejor año de actividad comercial para la carne uruguaya en China?

Diría que sí, sobre todo por este último trimestre. Se armó la tormenta perfecta, ya que en un mes y medido Argentina restringió las exportaciones, Brasil tuvo el caso de vaca loca y fue suspendido, y este es el momento del año en que se paga más, para el año nuevo chino.

Se dio todo junto y esto hizo que los precios treparan de manera precipitada y a niveles altos, lo que fue favorable para Uruguay. El gran favorecido en todo esto fue Uruguay.

¿Cómo impactaron los problemas logísticos en la actividad?

Sin dudas ha sido un problema. Todo el año fue complicado y en los últimos seis meses se vio más complicada la falta de contenedores y como consecuencia el incremento de precio en los fletes. 

Tanto lo difícil de conseguir contenedores y fletes como el impacto de ese costo en el negocio, es de considerar. Es difícil conseguir contenedores, que aparezcan y cuando los conseguís muchas veces después incumplen, no aparecen. También hubo paro en el puerto de Uruguay que tampoco ha ayudado mucho.

¿Cómo es la percepción de la carne uruguaya por parte de los importadores y consumidores chinos? ¿Hay una diferenciación del origen del producto?

Sin dudas hay una diferenciación, y más en estos momentos. La seriedad y la estabilidad de Uruguay en proveer carne de calidad ha sido valorada y es considerada por los chinos. Saben que Uruguay es el que siempre está, y cuando sucede algún problema como fue el etiquetado de los recortes de carne, se trabaja para solucionarlo. Hay una buena imagen de Uruguay como país. 

 

“La seriedad y la estabilidad de Uruguay en proveer carne de calidad ha sido valorada y es considerada por los chinos”

 

¿Por dónde ve las oportunidades para crecer en China?

Creo que la clave para crecer en China viene por dos lados. Uno es el tema de la hacienda. En Uruguay se ha faenado y se seguirá faenando de manera feroz, debido a los buenos valores. Lo principal para Uruguay en este momento, así como lo fue para Argentina también, es la reposición del ganado. 

El tiempo de reposición  y reproducción para poder tener las cabezas necesarias para abastecer a China en tiempo y forma. Si Uruguay tuviera el doble de cabezas de ganado, esa carne también se vendería a China. 

Creo que ahí está el desafío de Uruguay, en el tema reproductivo y en el volumen de la reposición de ganado, porque la capacidad de faena en Uruguay es buena.

Y el segundo punto, yendo más a lo específico del producto, es que el feedlot en China ha tenido un crecimiento importante en los últimos años.

Esto fue impulsado por la falta de carne australiana y por los problemas que tiene China con Australia. 

El de la carne de animales terminados a corral es un mercado creciente, donde está muy bueno que vayamos apuntando. Allí se viene haciendo un trabajo, se vienen vendiendo cada vez más productos de feedlot. 

Estamos trabajando en líneas que se presentan como un producto premium de Uruguay, carne de ganados de muy buena calidad, con 120 a 140 días de alimentación con granos, que mandamos a China. Esto antes era impensado.

¿Qué expectativas le genera un posible TLC con China?

Las mejores. Creo que hoy en día es fundamental, va a influir directamente en el negocio. Por ejemplo: hoy en día en la carne ovina Uruguay está en desventaja con respecto a Nueva Zelanda, que está enviando productos sin impuestos, porque tiene un TLC con China.

De alguna manera, eso se ve reflejado directamente en el precio y termina llevándose más el industrial y luego el productor. Lo que se le comieron los impuestos, termina de alguna manera, no volcándose en un 100% pero en una gran parte al productor. 

Por un lado va a ser un gran paso para diferenciarnos de la competencia, para seguir creando vínculos con China y para seguir siendo competitivos. 

¿En qué plazos estima para que esto se concrete?

Al ver lo que sucedió con Australia y Nueva Zelanda, creo que esto va para largo. Creo que los TLC se negocian, se preparan, se implementan; luego por lo general se van reduciendo los aranceles gradualmente, año a año se bajan puntos para al cabo de 10 años llegar al arancel de 0%. 

Creo que para arrancar faltarán tres o cuatro años, y luego habrá que empezar, para que en 10 años esté completo y en funcionamiento óptimo. 

Es fantástico que ya se esté hablando seriamente del tema. Estamos en el camino correcto. Quizás se ha venido trabajando desde hace mucho tiempo, sin importar el gobierno. 

Estando en China vi que siempre se ha ido arrimando el tema a la mesa de negociación, y había que buscarle un final. Es un tema de trabajo de muchísima gente y está buenísimo que ya estemos en la puerta para entrar al acuerdo.

 

“Un TLC con China va a influir directamente en el negocio cárnico”

 

¿Cómo es la actividad de Casti Trading?

Tenemos oficinas en Pekín y en Hong Kong. Nos dedicamos al comercio de carne, comprando en Brasil, Argentina y Uruguay. Tenemos todo tipo de clientes en China, tanto estatales como industriales, y empresas privadas que se encargan de la importación de carnes. 

Llegué a China en el año 2012, cuando recién se había empezado con la compra de carne en China. Hemos crecido y desarrollado un buen conocimiento del mercado 

Tenemos también una empresa más chica que se encarga de la distribución propia de algunos productos de alta gama, tanto en restaurantes como por venta online. 

¿Cómo describiría al consumidor chino? ¿Qué busca cuando va a comprar carne?

Es un mercado que está verde todavía. No hay tanto conocimiento de carne, están constantemente aprendiendo, pero los chinos aprenden muy rápido.

Entonces, es un mercado en crecimiento y desarrollo, pero con un crecimiento anual importantísimo, donde cada vez hay más consumidores que buscan carne. 

Se ha pasado del cerdo a la carne vacuna y se han quedado. Buscan aprender los métodos de cocción, siempre están muy inquietos en aprender sobre el producto, lo cual es muy bueno porque genera una cantidad de segmentos y nichos de mercado y oportunidades. 

Desde mi punto de vista, esto va a seguir siendo así. Valoran mucho el tema de la seguridad alimentaria y la calidad en los procesos de producción, en lo cual Uruguay sale siempre muy bien parado. Es importante mostrarles esa fortaleza y que entiendan que Uruguay está parado en esa posición.

¿Cómo es negociar con los chinos?

La relación con los chinos comienza principalmente con el conocimiento de las personas. Es necesario, primero que nada, desarrollar la confianza, y eso lleva un tiempo. Significa conocer a las partes, que te conozcan como empresario, para que luego hagan negocios de una manera más abierta y transparente. 

Es un proceso de mucho tiempo. La creación de la relación entre las personas es un concepto muy importante en la cultura china. Logrado esto, se negocia de una manera más transparente. Son muy peleadores con respecto a los precios.

 

“China va a seguir demandando el mismo volumen de carne o incluso más, y de manera estable durante todo el año”

 

¿Hay alguna fecha estipulada para que los extranjeros puedan volver a ingresar a China?

Hoy en día, con permisos especiales, los extranjeros pueden entrar a China. Se les otorga una visa, pero necesitan tres semanas de cuarentena en un hotel que otorga el gobierno chino. Por el momento no volveré, ya veremos cuando sea necesario. 

Todo indica que va a llevar mucho tiempo, porque el año que viene son los Juegos Olímpicos de Invierno, en Pekín, y ya anunciaron que no van a poner a la venta entradas para extranjeros, lo que indica que estas medidas van a seguir por un tiempo.

¿Cuáles son las perspectivas comerciales para el año que viene?

Puedo asegurar que China va a seguir demandando el mismo volumen de carne o incluso más, y de manera estable durante todo el año, que es lo más importante. Eso es muy alentador. 

En materia de precios hay que ver qué pasa con Argentina y Brasil, esto es clave. Mi opinión es que cuando vuelva Brasil y Argentina los precios van a bajar. Estamos en el punto más alto en este momento. 

De acá para adelante toca que los precios empiecen a bajar un poco, pero no creo que sea una gran caída como muchos chinos están diciendo. Creo que la caída del precio será de entre US$ 300 y US$ 400 por tonelada; el nivel de precio que se venía manejando antes de que Brasil saliera del mercado.

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