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“Si en junio de 2023 el stock cae a 11 millones de cabezas o menos, se encienden todas las alarmas”

Conclusiones finales de la presentación del Ing. Agr. Rafael Tardáguila en la conferencia sobre el mercado global de la carne, organizada por ACG, con la participación de consultores internacionales. Contenido exclusivo para socios y suscriptores.

 

Si en junio de 2023 el stock ganadero de Uruguay cae a 11 millones de cabezas o menos, “se encienden todas las alarmas”, advirtió el Ing. Agr. Rafael Tardáguila, consultor uruguayo que participó de la conferencia internacional sobre el mercado global de la carne, realizada el lunes 28 con la organización de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG). 

Tardáguila realizó la presentación titulada: ¿Son sostenibles los precios y el nivel de faena en Uruguay? Y fue el primero de los tres expositores que participaron de esta actividad, que continuó con el australiano Simond Quilty y el chino Gerrard Liu. 

Proyecciones de faena y stock

Tardáguila repasó que en 2021 Uruguay logró faena récord, llegando a 2,638 millones de vacunos faenados, y destacó que “este fervor ha seguido en este primer trimestre del año. Cuando cierre marzo, estaremos en los 12 meses corridos con 2,7 millones de vacunos faenados. Récord para el país”.

En lo que va de este año, en comparación con el mismo período del año pasado, según información del Instituto Nacional de Carnes (INAC), lo que más aumenta son los novillos de dos a cuatro dientes. 

“Con el dato de esta semana aumentó 32%, ya había aumentado 32% el año pasado, es impresionante lo que se está acelerando la terminación de los animales”, enfatizó. 

Pero también aumenta la faena de vientres, advirtió Tardáguila. Indicó que la faena de vacas se incrementó más de 13% y la de vaquillonas 16%, y entre las dos categorías el aumento fue del 14%. 

Señaló que, al anualizar la faena de vacas, sin tener en cuenta las vaquillonas, “estamos en 1 millón de cabezas a febrero. Se puede decir que había cierta compensación, pero de todos modos es un nivel históricamente alto”. 

¿Se está comprometiendo el rodeo de cría?

Según los datos provisorios del año 2020/21 -el definitivo todavía no está-, el stock de vacas de cría ya había mostrado una caída de 58.000 cabezas en el rodeo de cría respecto al año anterior, cuando hubo un récord de 4,350 millones de animales. 

“Es un hecho que este año va a volver a caer. En lo que va de este ejercicio ya se faenaron 600.000 vacas y vaquillonas más que el año pasado. Siendo conservadores, tal vez caiga en unas 150.000 cabezas adicionales, y se pasaría a 4,150 millones, lejos de los picos de 2019/20”, advirtió. 

Tardáguila consideró que esas cifras todavía no son como para encender todas las alarmas, porque con un aumento de 3% o 4% en la tasa de destete se podría compensar. Pero a la vez reconoció que no es fácil aumentar 3% o 4% la tasa de destete, sobre todo si no se tiene un año muy bueno desde el punto de vista climático.

“El rodeo vacuno al finalizar este ejercicio seguramente mostrará una caída de unas 400.000 cabezas, esto lo publicamos en la revista de ACG de febrero, llegando a 11,4 millones de cabezas, manteniéndose más o menos en los niveles de los últimos años”, estimó. 

Pero avisó que “si se mantiene este nivel de actividad tan importante, hay algunas proyecciones desde la industria de que se podría mantener este año una faena del entorno de 2,7 millones de cabezas, no hay como compensarlo”.

Por otra parte, sostuvo que #el dato de la producción de terneros ya está, no va a crecer en relación a los datos actuales (algo más de 2,8 millones); y después tenemos el desafío de que será más chico el rodeo de cría”.

Señaló que si el stock cae en otras 400.000 cabezas “estaremos en unos 11 millones de vacunos, la menor cantidad en lo que va del siglo. Ahí sí se me encienden todas las alarmas, porque hemos tenido una ganadería con algunos indicadores esplendorosos, espectaculares en crecimiento, primero en la fase de engorde y después en la de recría, pero eso todavía no ha llegado a la cría”. 

Afirmó que ese aumento de productividad “tiene que llegar a la cría para que no pase esto. La mejor forma de que llegue es con un buen precio por el ternero, no hay otra manera; y que estén abiertos todos los mercados para el ternero, para que tenga la mayor cotización posible”.

Pero, de todas maneras, remarcó que si en el ejercicio 2022/23 hay un nivel de faena tan importante como el que hubo hasta ahora, “me empiezo a preocupar por el mediano plazo, por la cantidad de animales que tendremos para comercializar en 2024/25 y para faenar en 2025/26”.

¿Estos precios son sostenibles?

Tardáguila señaló que las condiciones del mercado internacional continúan indicando que la mayor probabilidad es de que los precios se mantengan firmes en el mediano plazo. 

Pero advirtió que las relaciones de precios respecto a los demás países de la región y a los de otros exportadores indican que el precio en Uruguay está “algo recalentado”.

También sostuvo que “está algo recalentado en comparación con el valor medio de exportación”.

En definitiva, dijo que las expectativas son de un mercado “algo demandante y con precios altos, con las lógicas oscilaciones que siempre se dan”. 

En ese sentido, llamó a seguir de cerca el avance de la pandemia en China.

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