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“Mientras la demanda siga firme, tendremos que sostenerla con intensificación, lo que es muy bueno para el sector”

Entrevista con el Dr. Álvaro Pastorini, especialista en nutrición y manejo animal. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

Álvaro Pastorini es médico veterinario, especializado en nutrición y manejo animal, y su principal actividad es la asesoría a empresas ganaderas. 

Comenzó a trabajar en la década de 1990 en las concentraciones y en los barcos de exportación de ganado en pie. En aquel momento los principales mercados eran México, Perú y Ecuador. Más adelante se sumaron Venezuela, Turquía, Jordania, Líbano, Egipto y China. 

En el año 2004 fue uno de los fundadores de la empresa elaboradora y comercializadora de productos de alimentación animal Nutral, que en 2016 fue vendida a la cooperativa neerlandesa Agrifirm. Trabajó allí hasta este año, cuando pasó a trabajar en Nutex, empresa del mismo giro.

¿Cómo evalúa este año para el negocio ganadero?

Fue muy bueno. Se batieron récords de exportaciones, de precios del kilo de la tonelada de carne de exportación, en facturación, también fue récord el precio del ganado gordo, hubo una extracción muy grande, motor de todo el ciclo ganadero, no solo del feedlot.

Hace mucho se reclamaba una mayor extracción, y este año se dio. 

La industria va un paso adelante y tiene más capacidad instalada de la que podamos abastecer. Es un mérito importante de la industria, que siempre se ha estado actualizando, invirtiendo y expandiendo su capacidad instalada, lo que es muy bueno para todos.

Siempre hubo una demanda importante de la industria, y el problema era que no se podía generar la materia prima suficiente. Creo que todavía no somos capaces de hacerlo, pero este año aumentó muchísimo la tasa de extracción. Fue todo un desafío. 

Hay que seguir abasteciendo una demanda creciente, y no hay otro camino que la intensificación, agregando tecnología.

¿Es viable mantener este ritmo de faena y extracción?

Se están faenando animales más jóvenes, de hasta dos años y medio. Esa es la duración de los ciclos. Tendremos que adaptarnos para dar cumplimiento a esta extracción. Desde el punto de vista tecnológico es posible, y en la medida que el gordo traccione a la cadena y derrame hacia abajo se puede hacer. 

¿Cómo vio al negocio del corral este año?

El año pasado fue bueno para los corrales, en términos generales. Cuando vino la seca hubo algunos problemas para transar en el primer trimestre, y se puso un manto de dudas sobre cómo sería el año, pero después fue excepcional. 

Si bien a principio de año el precio del maíz le puso un poco de dudas al negocio, después el precio del ganado gordo empezó a caminar, y el impacto que tiene la relación compra-venta del ganado es superior al del costo del maíz. Y terminó siendo un buen año. 

¿Qué números destacaría?

Cuando hicimos el cierre de ejercicio de los corrales el año pasado vimos que nuestro problema principal siguen siendo los corrales de invierno, que tienen menor eficiencia que los corrales de primavera. O sea que tenemos que seguir mejorando en ese aspecto.

Fue un buen ejercicio a pesar de que se viene reduciendo el mercado de la cuota 481.

Esa era una de las amenazas que veíamos al inicio del año. La cuota se va reduciendo cada año y no tenemos forma de pararlo, es un hecho, y eso también nos ponía cierto manto de dudas. 

Pero esto no es nuevo, tiene un par de años de vigencia, y ha hecho que los productores y la industria busquen alternativas al negocio. Así surgieron otros negocios como encierros de 200 días. La industria ha tratado de buscar nichos diferentes para la carne de feedlot, lo que ha sido muy bueno. 

Se están empezando a hacer negocios de este tipo, donde la calidad de carne juega un papel fundamental, algo que hay que valorar y tener en cuenta. 

¿El mercado chino demanda más días de encierro?

Hay negocios en China y en otros lugares que son de más días de encierro, pero también se vende carne de animales con 100 días de encierro. Es otro frente que se abrió, que permite diversificar, lo que es muy bueno. 

Lo que antes veíamos como un nubarrón importante, la reducción de la cuota, no es que haya dejado de ser una amenaza, pero tiene alternativas.

¿Estos negocios alternativos fueron mejores que la cuota 481 este año?

La tarea de un industrial es separar los distintos cortes del animal, y vender el 100% de ese novillo que compró. La proporción de la cuota 481 este año fue menor, viene disminuyendo, y probablemente este año se haya sustituido, porque los precios permitieron esa sustitución. 

Hay cortes que aún calificando para la cuota 481 se venden a otro destino, entonces eso da la pauta de que hay compradores que pagan precios superiores a los de la cuota 481, aún cuando esta no tiene aranceles. 

¿Cómo analiza la evolución del sistema de producción a corral en Uruguay en estos años?

Mientras trabajamos vimos ese auge de un sistema que no ha dejado de crecer en número de cabezas alojadas y vendidas desde los feedlot. Eso nos permitió crecer y mejorar. Es todo un desafío seguir en un proceso de mejora continua.

Si bien hemos mejorado, necesitamos presionar para ser más eficientes y darle sostén al negocio. 

¿Hay una mayor incorporación del maíz en la dieta?

Sí. Hace algunos años la incorporación del maíz en la dieta del feedlot era menor que la de ahora. 

Eso, además de algunas otras medidas de manejo, como el hecho de tener gente con mayor experiencia en el negocio, en el manejo de los animales, tener animales mejor recriados, nos ha llevado a mejorar las eficiencias. 

Todo eso nos ha permitido ponernos a la par de la industria de países que tienen más de 100 años en esta actividad. Estamos bastante a la par en el nicho de carne sin hormonas.  

¿Dónde hay potencial para trabajar y seguir mejorando la eficiencia de la tecnología?

Queda mucho por aprender y mejorar, sobre todo en la aplicación de herramientas informáticas al feedlot. 

Los problemas han ido cambiando con el tiempo. En algún momento el procesamiento de los granos, tipos de granos, eran los temas. Pero hoy esos problemas están laudados.

Hoy hay que generar más información, de más calidad, más rápida, más estadística. Necesitamos seguir mejorando en ese camino.

¿Cómo está el aspecto sanitario?

No es ni un gran costo ni un gran problema para la producción a corral. Es un tema que está bastante dominado.

Se está trabajando en el estrés por barro y por calor.

¿Uruguay debería seguir sin utilizar hormonas?

Todos podemos tener nuestras posturas sobre este punto, pero nos hemos posicionado en un nicho de mercado que es el de carne sin hormonas y creo que nos ha ido bien. No veo cambios en la demanda, y por eso no veo por qué cambiar.

Además, hoy el tema no está planteado, porque legalmente no se puede usar. Y si en algún momento eso se plantea como una posibilidad lo estudiaremos, pero en el corto plazo no lo veo factible.

¿Hubo una evolución productiva en la etapa de la recría en estos años?

Hace unos años el novillo que se faenaba era un animal viejo, pero hoy vemos que en el corral se está encerrando la punta de los terneros nacidos en la primavera pasada. Y eso solo es posible de la mano de una mejora fuerte en la recría. 

Creo que ahí hay oportunidades de seguir mejorando, también en la cría. Si bien mejoramos en los últimos años, los indicadores de la cría siguen bastante rígidos, y hay posibilidades de crecer. 

Mientras el negocio sea bueno, y derrame hacia atrás, seguiremos mejorando.

¿Qué peso tiene la genética en el corral?

Encerrar animales más jóvenes y de mejor calidad pesa muy positivamente en el corral.

¿Qué perspectivas observa para el negocio ganadero?

Mientras la demanda siga firme, tendremos que sostenerla con intensificación, lo que es muy bueno para el sector.

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