*Datos proporcionados por el BCU*

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“Antes de que Uruguay entregue su presidencia pro témpore del Mercosur, en el segundo semestre del año que viene, ya tendría que tener cerrado el TLC con China”

Entrevista con Ignacio Bartesaghi, doctor en Relaciones Internacionales, director del Instituto de Negocios Internacionales de la Universidad Católica del Uruguay (UCU).

 

¿Cómo observa el panorama internacional?

La recuperación del comercio y de la economía internacional es clara. Todos los indicadores lo confirman en 2021, y esa es una buena noticia, más allá de las incertidumbres que generan las nuevas variantes, y más allá de las dificultades que se están enfrentando con las cadenas de abastecimiento. 

Hay dificultades, que pueden afectar en ciertos casos el crecimiento económico, pero de todas formas se ve una recuperación, que tiene que ver también con el caudal de fondos que las potencias destinaron a la recuperación económica. Fundamentalmente Estados Unidos, la Unión Europea y China, que desembolsaron miles de millones de dólares para enfrentar la pospandemia.

Se ha notado una recuperación económica. Hay un muy buen desempeño de los precios internacionales, y eso favorece a Uruguay. Y China sigue mostrando buenas tasas de crecimiento durante buena parte del año. 

La incertidumbre se centra en cómo nos recuperamos de los problemas de las cadenas de abastecimiento y del aumento brutal de los costos de transporte. 

¿Cuánto demoraría en arreglarse la crisis del transporte marítimo?

Se dice que va a demorar más o menos cuatro o cinco meses más. Podemos tener un primer semestre de 2022 complicado desde ese punto de vista, pero después todo indicaría que vamos hacia una estabilización. 

Los precios internacionales están en buen nivel en términos históricos. Por lo tanto, si no ocurre nada geopolítico o geoestratégico, de dimensión; si no ocurre nada, más allá de lo razonable con Ómicron o con alguna otra variante, vemos con expectativas la recuperación de la economía y del comercio mundial. Y ahí Uruguay se está insertando bastante bien. 

¿Es revolucionario el cambio de estrategia de inserción internacional de Uruguay en este gobierno?

La gran diferencia tiene que ver con que este gobierno, de Luis Lacalle Pou, puso su foco en resolver la pertenencia de Uruguay al Mercosur. Ahí está el foco. 

Los gobiernos anteriores también priorizaron acceder a nuevos mercados, al mercado chino, hubo estrategias que se dieron anteriormente, pero ahora Lacalle Pou está decidido a mover el tablero. No está dispuesto a seguir solo en el Mercosur, así como está. 

Hizo una buena lectura de lo que estaba pasando en Brasil. sabiendo que Bolsonaro lo acompañaría en esta movilización del bloque. Cada uno con su tema, (Jair) Bolsonaro y (Paulo) Guedes con la rebaja del arancel externo común; y Uruguay con una flexibilización; pero ambos con una misma visión, que viene desde hace un buen tiempo atrás. 

En las declaraciones de Bolsonaro previo a asumir como presidente ya se veía una oportunidad de un Mercosur distinto. Ahí Lacalle Pou está mostrando mucha fortaleza, mucha firmeza en esa visión, porque ve que el mundo nos pasa por arriba.

 

“Lacalle Pou está mostrando mucha fortaleza (…) porque ve que el mundo nos pasa por arriba”.

 

El presidente uruguayo hace esa doble lectura. Por un lado ve que este es el momento, eso tiene que ver con su perfil político y con su juventud. A diferencia de la segunda presidencia de Tabaré Vázquez, que vio los costos internos de tomar decisiones en ese sentido, Lacalle Pou no los mide, y está dispuesto a enfrentar esos costos internos que pueda generar cualquier movida fuerte en política internacional

Y en segundo lugar, hace una muy buena lectura del contexto regional, en particular en Brasil. Y además lo asocia a otro cambio en el contexto global, que tiene que ver con China. 

La guerra comercial, que ya no es solo comercial sino tecnológica, política y de geoestrategia entre China y Estados Unidos, ha generado que Xi Jinping esté más agresivo en su política internacional. Y está dispuesto a hacer cosas con Uruguay cuando hace tres años no estaba dispuesto. 

Ahí está el estudio de factibilidad de un tratado de libre comercio (TLC). China propuso hacer ese estudio en conjunto con Uruguay, porque hay un cambio. China está viendo que algo cambió en el Mercosur, en Uruguay y en Brasil, y eso lleva a que el contexto sea distinto. 

Es una buena lectura por varios lados. Son presidentes con características distintas. Hay una diplomacia presidencial muy fuerte. Tengo más dudas en quienes están más abajo del presidente, en cómo están llevando adelante las estrategias y demás. Pero no tengo dudas sobre la visión clara del presidente de la República respecto a abrirse al mundo y a un Mercosur distinto

Eso, sumado a un buen análisis de lo que pasa en Brasil y a un buen análisis de lo que pasa en China, nos llevó a donde estamos. Esto no quiere decir que se haya conseguido algo, pero estamos mucho más cerca que años atrás.

¿Cómo quedaría la posición de Uruguay en el Mercosur en el caso de que Lula vuelva a la presidencia de Brasil?

Muy mal. A la estrategia que está siguiendo Uruguay le quedan pocos meses de vida, porque si se da lo que indican las encuestas ganaría Lula, que mantiene un discurso muy pro Mercosur, contrario a la apertura internacional. 

Hace poco dijo en el Instituto Patria, en Buenos Aires, que todavía se acuerda de la Cumbre de Mar del Plata en 2005, donde le dijeron que no al ALCA y sí al Mercosur. Eso lo dice todo.

 

“Lacalle Pou está dispuesto a enfrentar esos costos internos que pueda generar cualquier movida fuerte en política internacional”.

 

Y después habla de la Unasur, que está extinta pero la vuelve a plantear. Hay discursos de Lula que preocupan muchísimo. El hecho de que vuelva Lula cambia totalmente las fuerzas de poder interno del Mercosur. 

Lo más grave es que Fernández ya no le habla a Bolsonaro, sino que su interlocutor es Lula. Eso es realmente increíble. Tenemos muy poco tiempo. En ese sentido, ojalá que se dé el pronto cierre del estudio de factibilidad, y la pronta apertura de negociaciones, antes de que se dé ese posible cambio en el Mercosur.

¿Cómo viene ese estudio de factibilidad de un TLC entre Uruguay y China?

Viene bien del lado uruguayo, hay alguna demora del lado chino. Eso probablemente derive en que no esté pronto antes de fin de año, que es lo que me hubiera gustado. Probablemente el estudio se haga público en enero o febrero. 

Hay que llegar a esa fecha con el menor nivel de conflicto posible en el Mercosur, y que Brasil siga sosteniendo en tinieblas el apoyo a Uruguay. Digo en tinieblas porque algunos están esperando que Brasil publique un documento diciendo que apoya que Uruguay firme un TLC con China, pero eso nunca va a ocurrir. 

Brasil está con una actitud de “siga, siga”, sobre todo por parte de Bolsonaro y Guedes, porque Itamaratí tiene algunos reparos. 

 

“No tengo dudas sobre la visión clara del presidente de la República respecto a abrirse al mundo y a un Mercosur distinto”.

 

Argentina, hábilmente, no tanto por (Santiago) Cafiero sino por el embajador argentino en Brasilia (Daniel Scioli) está jugando con romper la interna brasileña. Pero si Uruguay logra que Brasil no se exprese públicamente en contra del TLC Uruguay-China, ya sería una señal clara para China de que se puede avanzar. Y eso es lo que tenemos que buscar.

Esperamos que China no demore mucho el estudio de factibilidad, y que en febrero o marzo se anime a iniciar las negociaciones; doy por descontado que Uruguay se va a animal. Si esto es así, antes de que Uruguay entregue su presidencia pro témpore del Mercosur, en el segundo semestre del año que viene, ya tendría que tener el TLC cerrado, para garantizar el tema ante el posible cambio de contexto en caso de que Lula gane las elecciones en Brasil.

¿Las actitudes impredecibles del gobierno chino, que toma ciertas represalias contra otros países o empresas cuando algo no le gusta, es un riesgo para Uruguay?

En una lógica de relaciones internacionales pragmáticas, equidistante entre potencias, no me imagino nunca a Uruguay siguiendo el camino de Australia, que cometió un error histórico. 

Cuando queríamos aprender en retrospectiva mirábamos hacia Australia, que veía las cosas 20 años antes. Los australianos lograron, a través de sus agencias de investigación, ver 20 años antes cosas que nosotros todavía ni siquiera discutíamos. 

El primer ministro australiano tomó la decisión de que el chino mandarín fuera obligatorio en las escuelas, y esto se hizo hace 30 años. En ese momento ya entendieron lo que iba a pasar en esa zona del mundo. ¿Y ahora decidieron irse 100% al bando de Estados Unidos, en este juego de poder que plantea Biden de sos amigo o no lo sos?

Ese no es el camino de Uruguay. Primero porque Uruguay no es Australia, no está ubicado en esa zona tan estratégica a nivel mundial. Tampoco imagino que China siga ese camino con Uruguay, porque son relaciones muy distintas las que han tenido. 

Uno imagina una relación más similar a la de China con Chile o Perú. Y el hecho de cerrar un TLC no significa que estaremos de acuerdo con todo lo que hace China. Tampoco por tener un TLC vamos a empezar a cuestionar cosas que antes no se cuestionaban. 

¿Y cuáles son los verdaderos intereses de China para firmar un TLC con Uruguay?

A China le interesa acercarse a Uruguay. No es que solo nos interese a nosotros. Es obvio que a China no le interesa Uruguay como un gran mercado, lo que le interesa es acercarse a la región, que es bastante adversa, porque Argentina y Brasil son economías muy cerradas, de las más cerradas del mundo. China sabe que en esta región tiene oportunidades.

China sabe que tiene que ponerse a discutir sobre inversiones en infraestructura, sabe que puede invertir en energías renovables, que son tan importantes para su agenda global, para mostrarse como un país que se preocupa por los objetivos en cambio climático. ¿Qué mejor que tener un socio serio como Uruguay para todo eso?

Se dice que China puede aplicar represalias, dominar la tecnología 5G, quedarse con el puerto de Montevideo o que pueda pescar todo lo que quiera dentro de las 200 millas marítimas de Uruguay. Pero todo eso me parece casi infantil.

Esto no quiere decir que no entiendo lo que hace China. Por supuesto que China tiene intereses en la región, pero Uruguay es un país soberano, con instituciones serias e independientes. No somos un país de África Central. 

 

“Ojalá que se dé el pronto cierre del estudio de factibilidad, y la apertura de negociaciones, antes de que ocurra un posible cambio en el Mercosur”.

 

Hay una especie de simplificación muy grave, que tiene que ver con una restricción cultural del uruguayo, de no querer abrirse al mundo oriental, que no logran leer la historia de China. Por eso en Uruguay todavía hay quienes reclaman porque China no es una democracia. ¿Y cuándo lo fue? 

¿Ahora Uruguay va a plantearse si avanzar o no con China porque no es una democracia o porque no representa los valores occidentales? Creo que hay que elevar un poco más la mira y tener más nivel en la discusión. Me parece que esos riesgos tendrán que evaluarse, pero con argumentos serios, y decidir qué se discute y qué no. 

El ejemplo es Chile. Hay una gran cantidad de acuerdos que Chile cerró a partir del TLC con China. Uno tiene que ver con consultas vinculadas con derechos humanos y otros asuntos de política. Es interesante, porque lo que no te animás hacer en la Organización de las Naciones Unidas, que es hacerle consultas a China sobre algunos asuntos de derechos humanos, podés hacerlo a través de estos acuerdos. 

Para China un TLC no es solo comercio, sino que es un camino más para llegar a una asociación estratégica integral, a un nivel superior, a que el Partido Comunista chino te dé más importancia como socio estratégico. Es mucho más que comercio. 

En esa lógica China te abre espacios de diálogo en otros asuntos complejos, de política interna. La definición de China es: no te metas en mi política interna y no me meto en la tuya. China no va a venir acá a hablar de la LUC, como hizo el presidente cubano en la cumbre de la CELAC. 

Pero eso no quita que se le pueda preguntar sobre algo que haya dudas. Teniendo una relación más profunda con China, más capacidad de preguntar tenés o de plantear temas que incomodan. 

Además, como bien dijo el expresidente Julio María Sanguinetti, Uruguay no tiene acuerdos con China desde el punto de vista de cláusulas democráticas, lo que sí tiene es la Declaración Universal de Derechos Humanos.  

En el Mercosur, la Unasur, la OEA o la CELAC sí hay cláusulas democráticas donde hay que cuestionar la falta de democracia en algunos países. 

 

“En Uruguay tenemos una pasión por el mundo occidental, europeo, nos gusta mirar a París, a Washington y Nueva York, y no vemos que desde hace 25 o 30 años Asia Pacífico explica todo”.

 

Y si uno empieza a observar, China va cumpliendo cada vez más esas declaraciones universales. China empieza a mostrar cada vez más preocupación por los derechos, por los temas ambientales, por las libertades. 

En otras cosas China tiene muchos problemas, como muchísimos otros países. Porque si te vas a poner a cuestionar a China, tendrías que tener en la Cancillería una cantidad de declaraciones contra Rusia o contra países africanos; y eso no ocurre. De hecho el canciller ha visitado Rusia.

Hay una especie de sesgo contra China. Todavía subyace en Uruguay mucha gente que tiene recelo, duda y denosta a China. En Uruguay tenemos una pasión por el mundo occidental, europeo, nos gusta mirar a París, a Washington y Nueva York, y no vemos que desde hace 25 o 30 años Asia Pacífico explica todo

Deberíamos mirar mucho más a Shanghái que a Nueva York. Sin embargo, seguimos con ese sesgo occidental, que está bien, porque es cultura, es inversión y cooperación. Pero tenemos que empezar a mirar un poco más para Asia Pacífico, porque hace 30 años que ahí está pasando todo lo que tenía que pasar en el mundo. Y en los próximos 30 años seguirá pasando.

No podemos caer en simplificaciones sobre China, sobre todo por parte de quienes toman decisiones, parémonos sobre argumentos que existen. Discutamos sobre la China de hoy, no sobre la de hace 25 o 30 años; tampoco sobre la visión que plantean algunos sindicatos o empresarios, que están totalmente desactualizadas.

Hay quienes sostienen que era mejor solicitar el ingreso al Acuerdo Transpacífico (CPTPP) que negociar un TLC con China ¿Qué opinión tiene al respecto?

Discrepo totalmente. Hay economistas que han planteado que es muy fácil entrar al CPTPP, pero me parece que no han leído ni las cláusulas de acción. Entrar al CPTPP no es nada fácil y hay una cola de países interesados en entrar

El Reino Unido está en proceso de ingresar, China planteó ingresar, así como Taiwan, Corea del Sur y Colombia. 

Las cláusulas de acción no son fáciles, además, tiene que haber acuerdo entre todos los países para que otro país ingrese. Y allí hay muchos países que no quieren incomodar al Mercosur, y no van a aceptar el ingreso de Uruguay solo. 

El principal país, que está cansado de decir que no quiere un TLC solo con Uruguay, sino que quiere ver qué pasa con el Mercosur, es Japón. Y Japón es el líder del CPTPP hoy, hasta que vuelva Estados Unidos.

Además, hay que leer el capítulo de propiedad intelectual del CPTPP para darse cuenta de las dificultades que puede llegar a traerle a Uruguay el ingreso a ese acuerdo. Tienen un nivel de cláusulas muy potentes, que cambian la normativa uruguaya. Quiero ver cómo los laboratorios nacionales, así como muchas otras empresas, toman la posibilidad de avanzar en el ingreso a ese acuerdo.

 

“Tenemos que empezar a mirar un poco más para Asia Pacífico, porque hace 30 años que ahí está pasando todo lo que tenía que pasar en el mundo. Y en los próximos 30 años seguirá pasando”.

 

Esa es una discusión. No quiere decir que no tengamos que abrirnos hacia otros mercados. Pero todo y al mismo tiempo no. Venimos de 30 años sin hacer acuerdos comerciales y queremos al mismo tiempo cerrar un TLC con China, entrar al CPTPP y cerrar un acuerdo con el Reino Unido. ¿No les parece mucho?

Sentados en un escritorio todos podemos decir: ¡vamos arriba! Pero todavía no tenemos solucionado el tema del Mercosur, no sabemos si China se va a animar a decirte que sí y ya estamos pidiendo ingresar al CPTPP. 

Mi posición es decirle que sí a todo, soy liberal, entiendo que hay grandes oportunidades en ese acuerdo comercial, desde el punto de vista normativo y de acceso a mercados. ¿Pero es el momento de decirle al Mercosur que además de iniciar un acuerdo de factibilidad de un TLC con China solicitamos el ingreso al CPTPP de forma individual? Siento que ese es un ejercicio de ciencia ficción. 

El primer paso tiene que ser cerrar lo que tenés cerca, y eso es el estudio de factibilidad con China, hacerlo cuanto antes, y abrir esa negociación que Brasil te está dando la posibilidad de que lo hagas. 

¿Es una bala de plata como dicen? ¿Tenemos la puerta abierta para concretar un solo acuerdo?

Sí, porque a Fernández, por más debilitado que esté, le quedan dos años; y Lula se viene en Brasil. 

¿El TLC entre el Mercosur y la Unión Europea se enfrió totalmente?

Sí, porque (Emmanuel) Macron ganó poder con la salida de (Angela) Merkel. El nuevo canciller alemán Olaf Scholz hizo una coalición con los verdes (ambientalistas), que ganaron espacio en el Parlamento Europeo, y dijo que no hablará de acuerdos hasta 2024. 

Además están las negociaciones del Mercosur con Corea del Sur. Si Brasil y Argentina están pateando para adelante ese acuerdo con Corea del Sur, ¿van a abrazar un acuerdo con Japón? No. 

Creo que hay un error de lectura de quienes están apurando estos otros acuerdos, y probablemente la razón por la que insisten con el CPTPP es porque no quieren el TLC con China. Es una reacción. No se animan a decirle que no al TLC con China, porque lo está apoyando el gobierno y porque todos los partidos políticos, de una u otra forma, han dado señales de que China es el gran mercado para Uruguay.

Para mí, primero debemos enfocarnos en China, y después en el CPTPP.

¿Qué puede pasar en los otros mercados si se cierra un TLC con China?

Se va a generar más interés en Uruguay, pero además más acceso, porque la propia China ya tiene TLC con todos esos países. Entonces, no solo estaremos cerrando un TLC con China, sino que estaremos entrando a una zona que va a seguir explicando todo lo que pasará en los próximos años.

¿Qué pasaría con el relacionamiento entre Uruguay y Estados Unidos?

No creo que el hecho de que Uruguay avance con China genere un nivel de tensión con Estados Unidos. Hay quienes piensan que el trasfondo de negociar con China es querer captar la atención de Estados Unidos, pero ese razonamiento es difícil, porque Uruguay no tiene ese nivel de influencia. 

¿Les parece que en Washington están sin dormir porque Uruguay va a firmar un TLC con China? Tenemos que ubicarnos en lo que somos. 

Tampoco hay que olvidarse que el gobierno estadounidense ve a Uruguay como su único aliado en la región. Porque hoy Estados Unidos no tiene con quién hablar en América Latina. Están todos los países en crisis, es más o menos como dijo Vargas Llosa, el único país serio de la región es Uruguay; porque lo de Chile también es dramático. 

A mi juicio Biden está llevando al extremo la relación con China. Está teniendo una política internacional riesgosa, sin margen de error de cálculo, con declaraciones que hace 30 o 40 años no se daban con ese nivel de tensión. 

 

“Entrar al CPTPP no es nada fácil y hay una cola de países interesados en entrar”.

 

Estados Unidos no quiere un TLC con el Mercosur ni con Uruguay. Biden no renovó el fast-track, no tiene interés en constituir estos temas. Está viendo cómo recalcula su relación con América Latina, cómo la amplía un poco más a lo que ha sido siempre, que fue México, Cuba y ya está. 

Porque ni siquiera Biden habla de Venezuela. Maduro está feliz en su palacio de Miraflores, porque ya nadie habla de Venezuela en América Latina. Es increíble. 

Entonces, no creo que a Uruguay le genere tensión con Estados Unidos este acuerdo con China. Porque además Uruguay quiere un TLC con Estados Unidos, y ante un reclamo se lo puede plantear. Está muy bien el TIFA, pero ¿me vas a dar algo más? Ahí Estados Unidos mira para otro lado, y viene China y te dice que sí te da un TLC. Por otro lado, Europa te dice que el acuerdo demorará cuatro años. 

La Cancillería debe tener mucha fineza diplomática y jugar a varias puntas, entreverar, con muchos países distintos, sin entrar en enfrentamientos, pero tampoco sin dejar de decir lo que haya que decir.

¿Hay una doble moral al juzgar a Cuba y Venezuela y no a China?

No creo que sea incoherente que el presidente Lacalle Pou reclame por la democracia en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela mientras no reclama por China. Porque con China no tenemos una obligación legal ni moral de hacerlo, porque no participa de esos foros. 

No decimos que todo lo que hace China está bien, pero un país tan chico como Uruguay no puede entrar en ese juego, considerando además que China es el destino del 30% de las exportaciones. 

¿Qué se puede negociar con Estados Unidos si no es un TLC?

Nos tenemos que preocupar de controlar la pesca ilegal de China en nuestras 200 millas marinas. Si Estados Unidos nos quiere ayudar a controlarlas, bienvenida sea esa ayuda. 

Si a Estados Unidos le preocupa que China sea el único que va a ofertar para hacer la hidrovía, también puede invertir; lo mismo en la tecnología 5G. 

Me reuní con el delegado de política internacional de Biden cuando vino a Uruguay. Estuvimos hablando media hora de China y no de Estados Unidos. Y creo que Estados Unidos tiene que hacer el esfuerzo de plantear una agenda propia, no una agenda de reacción a China. Tiene que tener una agenda de acción. 

 

“No solo estaremos cerrando un TLC con China, sino que estaremos entrando a una zona que va a seguir explicando todo lo que pasará en los próximos años”.

 

Queremos avanzar con China en algunas cosas, y con Estados Unidos queremos discutir otras. Eso que le pasa a Uruguay le pasará a todas las economías en los próximos años, si Estados Unidos sigue sosteniendo esa lógica de estás conmigo o no lo estás. 

Tenemos que seguir jugando a varias bandas, haciendo con algunos países algunas cosas y con otros otras. Pero lo único que está disponible hoy, en términos de TLC, es China; ni siquiera el Reino Unido.

Sin embargo el Reino Unido parece tener una política aperturista

También me reuní con el ministro de Comercio Internacional del Reino Unido y no está esa posibilidad. Nos dicen que están mirando lo que pasa con China; lo mismo dice Japón que observa las negociaciones del Mercosur con Corea del Sur. Porque si ese acuerdo está trabado hace años no van a estar perdiendo el tiempo. 

A las potencias asiáticas no les gusta perder el tiempo. Este folklore del Mercosur, donde nos peleamos todos y todo cambia cada cuatro años, no les gusta. 

¿Uruguay puede captar más atención internacional si firma el TLC con China?

El escenario para Uruguay puede cambiar en términos de atracción en política internacional si inicias las negociaciones para un TLC. Ese sería un golazo para el gobierno de Lacalle Pou y para la imagen internacional del país. Solo anunciar que empezamos esa negociación sería de lo más importante después de la firma del tratado de Asunción que creó el Mercosur. No tengo dudas.

Las exportaciones de carne vacuna de Nueva Zelanda superan por primera vez las 100.000 toneladas en el tercer trimestre

Los envíos de carne vacuna y ovina a China alcanzaron US$ 1.500 millones el año pasado.

 

Las exportaciones de carne roja de Nueva Zelanda aumentaron 28% interanual para alcanzar los US$ 2.200 millones en el tercer trimestre de este año, mientras que las exportaciones de carne vacuna superaron las 100.000 toneladas por primera vez, según la Asociación de la Industria de la Carne de ese país.

El sector de las carnes rojas ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos meses y las exportaciones de setiembre alcanzaron US$ 642 millones.

La directora ejecutiva de la Asociación, Sirma Karapeeva, dijo que los principales mercados fueron China, con exportaciones que aumentaron 57% hasta los US$ 830 millones; Estados Unidos, 35% hasta US$ 542 millones; y Japón, con un aumento de 61% hasta los US$ 109 millones.

El sector estaba obteniendo ingresos importantes para el país cuando otras partes de la economía se vieron significativamente afectadas por la pandemia de Covid-19, dijo.

Las exportaciones de carne vacuna, en particular, han continuado su fuerte racha con el volumen de exportaciones para el tercer trimestre, aumentando 22% a 119,441 toneladas, y el valor creció 37% a US$ 991 millones.

“Esta fue la primera vez que el volumen de exportaciones de carne vacuna superó las 100.000 toneladas en el tercer trimestre, lo que es un resultado notable para Nueva Zelanda”, destacó.

Históricamente, Australia había sido el mayor exportador de carne vacuna a Estados Unidos, pero las exportaciones australianas se redujeron significativamente debido a la reconstrucción de su rodeo. Del mismo modo, las exportaciones de Argentina se redujeron debido a las restricciones gubernamentales y la alta demanda de China.

Las importaciones de China han seguido creciendo, y Nueva Zelanda se ha beneficiado de la demanda, ya que las exportaciones de carne vacuna se duplicaron. 

Las exportaciones de carne ovina a China aumentaron 42% a US$ 334 millones de dólares; y a Estados Unidos 71% para llegar a US$ 108 millones.

Fuente: Stuff.
Foto: Meat+Poultry

China aprueba importaciones de carne de Italia; Brasil e Irlanda siguen suspendidos

Aunque las ventas de carne brasileña se detuvieron por decisión del gobierno de ese país, corresponde a China determinar el fin del embargo, que aún no se ha producido.

 

La administración de aduanas de China aprobó esta semana las importaciones de carne vacuna de Italia a partir del 26 de octubre. China depende, en gran medida, de las importaciones para satisfacer la creciente demanda de carne de una clase media que cada vez cuenta con mayor poder adquisitivo.

Vale la pena recordar que China ya no recibe carne vacuna de Brasil. Desde el 4 de setiembre, siguiendo un protocolo sanitario entre los dos países. Lo mismo ocurre con Irlanda desde hace más de un año.

Brasil suspendió voluntariamente sus ventas al mercado chino tras la confirmación de dos casos atípicos de enfermedad de vaca loca (EEB) en Mato Grosso y Minas Gerais. Aunque las ventas se han detenido por decisión del gobierno brasileño, corresponde a China determinar el fin del embargo, que aún no se ha producido.

En cuanto a Irlanda, hace más de un año las exportaciones de carne vacuna a China también se suspendieron tras el descubrimiento de un caso atípico de EEB. La suspensión temporal de mayo de 2020 fue un gran revés para Irlanda, dado el tiempo y la energía que se invirtió durante la década anterior para asegurar el acceso al mercado chino.

En 2020 las importaciones totales de carne vacuna de China fueron de 1,7 millones de toneladas y se prevé que los niveles aumenten este año. Asegurarse una vez más en este mercado se considera esencial para la viabilidad a largo plazo de la industria de la carne vacuna irlandesa.

Las exportaciones de carne irlandesa a China comenzaron en 2018, luego de un esfuerzo diplomático e industrial sostenido, cuando se autorizaron dos plantas frigoríficas para enviar carne vacuna al país asiático.

Hong Kong y otros mercados del Lejano Oriente tradicionalmente han proporcionado salidas establecidas para los despojos bovinos (pezuñas, lenguas y otros productos de bajo valor), pero obtener acceso a China para cortes de carne de alta calidad fue una tarea más difícil.

Tras el avance de 2018, las exportaciones a China registraron un crecimiento impresionante en 2019, ya que más de 20 plantas fueron certificadas para el comercio. Como resultado, se exportaron más de 12.000 toneladas, con un valor de negocio de casi 40 millones de euros.

Aunque las ventas chinas fueron pequeñas en relación con el comercio de carne de vacuno general de Irlanda, que totalizó 560.000 toneladas en 2020 y generó 2.100 millones de euros en ingresos por exportaciones, se consideró que el mercado tenía un excelente potencial de crecimiento.

Sin embargo, la importancia de reabrir el mercado chino quedó ilustrada por informes recientes sobre un acuerdo de libre mercado propuesto entre el Reino Unido y Australia.

Cualquier acuerdo de este tipo incluiría inevitablemente un mayor acceso de carne vacuna australiana barata al mercado del Reino Unido. Esto tiene implicaciones preocupantes para las exportaciones de carne de vacuno irlandesa a Gran Bretaña. El Reino Unido absorbe cerca de la mitad de las exportaciones de carne vacuna de Irlanda cada año, con un valor comercial cercano a los 1.000 millones de euros.

La mayor competencia de la carne vacuna australiana, además de la carne estadounidense, del Mercosur y de Nueva Zelanda, afectaría inevitablemente los precios y los márgenes irlandeses.

 

Fuente: Mercopress.

Otro frigorífico australiano fue suspendido por China esta semana

Las autoridades chinas informaron que detectaron una sustancia química que se usa para tratar infecciones bacterianas en perros.

 

Las autoridades australianas alertaron este martes a la empresa frigorífica Australian Country Choice (ACC), con sede en Brisbane, de que su comercio con China fue suspendido desde el lunes 18 de octubre.

En un comunicado, ACC dijo que las autoridades chinas habían detectado una sustancia química que se usa a menudo para tratar infecciones bacterianas en perros en la carne que había sido procesada en su frigorífico de Cannon Hill.

“Las razones proporcionadas al Departamento de Agricultura, Agua y Medio Ambiente (DAWE) de las autoridades chinas fueron el producto congelado recibido, que no pasó una prueba de muestreo aleatorio de cloranfenicol en productos de carne vacuna inspeccionados en el puerto de entrada de Ningbo”, dijo el comunicado de ACC.

También se realizan pruebas aleatorias de productos que podrían identificar este medicamento en otros puertos de entrada a la UE, Corea y Japón, entre otros.

DAWE informó a ACC que no había recibido ningún aviso reciente de detecciones de agencias de importación en estos mercados.

El departamento solicitó una segunda prueba para confirmar los hallazgos.

ACC dijo que el cloranfenicol era un medicamento que se usaba para tratar infecciones bacterianas en perros y, a veces, caballos, pero que no se prescribió para su uso en ganado en Australia.

La empresa dejó en claro que la carne en cuestión no se produjo en un corral de engorde o establecimiento ganadero de ACC.

“Si bien el producto de carne vacuna que no pasó la prueba no era de ACC, ni de ganado o corrales de engorde de ACC, se procesó en nombre de un cliente de exportación sin empaque de marca y se exportó bajo la licencia de establecimiento 1620 de ACC”, comunicó la industria.

Agregó que, “dado que los procesos de la cadena de suministro estaban más allá del control de ACC, es claramente una gran decepción y una gran interrupción para su negocio y los programas de marca de sus clientes en China”.

ACC, que tiene la capacidad de procesar hasta 1.400 cabezas de ganado por día, dijo que ahora buscaría mercados alternativos para su carne.

“El departamento está trabajando actualmente con la Administración General de Aduanas de la República Popular de China (GACC) para gestionar la suspensión y buscar mayor claridad para el establecimiento involucrado”, dijo un portavoz de DAWE a ABC.

ACC se convierte en la novena fábrica de carne australiana en ser suspendida del comercio con China desde mayo del año pasado.

El ministro federal de Agricultura, David Littleproud, dijo que las suspensiones eran un “recordatorio de la necesidad que tenemos de crear, mantener y ampliar el acceso al mercado para todos nuestros exportadores agrícolas”.

“A pesar de que se proporcionó información a las autoridades chinas, y de nuestros esfuerzos a nivel  gubernamental, departamental, diplomático y de consejeros, las suspensiones siguen vigentes”, dijo Littleproud en un comunicado.

La lista de plantas cárnicas afectadas incluye la planta John Dee de Queensland, que también estaba relacionada con las preocupaciones sobre el cloranfenicol en la carne.

La industria estima que el costo de la interrupción del comercio debido a las suspensiones es de cientos de millones de dólares.

China sigue siendo uno de los mercados más lucrativos para la carne roja australiana y la ABC entiende que 35 plantas cárnicas australianas siguen siendo elegibles para exportar a China.

ACC es el primer matadero australiano en ser suspendido del comercio con China desde diciembre.

En mayo del año pasado, se suspendieron Kilcoy Pastoral Company, Beef City propiedad de JBS, cerca de Toowoomba y Dinmore, cerca de Brisbane, y Northern Cooperative Meat Company de Nueva Gales del Sur en Casino. Le siguieron Queensland, John Dee y Meramist.

Dos frigoríficos victorianos, Australian Lamb Company y JBS Brooklyn, también fueron excluidos de la venta de carne a China cuando los trabajadores contrajeron COVID-19.

Todavía están esperando reanudar el comercio, a pesar de que China permite que otras plantas cárnicas de todo el mundo reanuden el comercio en circunstancias similares.

 

Fuente: ABC News Australia

Ventas de carne argentina a China se reanudarán este lunes 4

Para realizar envíos al resto del mundo habrá que esperar hasta 2022.

 

Argentina reanudará las exportaciones de carne a China a partir de este próximo lunes, se anunció este martes en Buenos Aires.

La decisión del gobierno argentino tras las negociaciones con los productores de levantar todas las restricciones a la venta de carne a clientes extranjeros apunta a recuperar parte del apoyo político perdido en las elecciones primarias obligatorias, abiertas y simultáneas (PASO) del 12 de septiembre.

La medida permitirá que las ventas a China se reanuden de inmediato, algo que ya había sucedido con los envíos a la Unión Europea para cumplir con la Cuota Hilton y con la carne kosher para el mercado israelí.

“De esta manera, solucionamos un problema planteado por los gobernadores y entidades y también la situación de los mataderos que no habían podido participar” en las negociaciones, explicó el ministro de Agricultura y Ganadería, Julián Domínguez.

Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Juan Manzur, dijo que la última “reunión [con los exportadores] fue sumamente fructífera” y que el tema se había resuelto “a través del diálogo”.

Carlos Achetoni, de la Federación Agraria Argentina, destacó que “es un comienzo y es importante que comience así”.

Luego de estas primeras exportaciones a China, los equipos técnicos “establecerán reuniones cada 60 días para dar seguimiento a los temas”, señaló Domínguez, quien también anunció que se pondrán a disposición de los productores préstamos para financiar sus negocios.

A la reunión de negociación asistieron Manzur, Domínguez y los gobernadores Axel Kicillof (Buenos Aires), Omar Perotti (Santa Fe), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero), quienes intercambiaron puntos de vista con los empresarios Nicolás Pino (Sociedad Rural Argentina), Carlos Achetoni (Federación Agraria Argentina), Elbio Laucirica (Coninagro) y Jorge Chemes (Confederaciones Rurales Argentinas).

En el encuentro, también se acordó que para 2022 se levantarán todas las restricciones a las exportaciones de carne, tras un acuerdo para liberar gradualmente las operaciones, aunque con un inicio “inmediato” (China).

“El objetivo será que en el futuro inmediato -proyectado para 2022- el país pueda tener una mayor cantidad de carne disponible”, dijeron a los medios fuentes del ministerio de Agricultura.

Desde que Domínguez asumió el cargo hace una semana, se apresuraron los contactos técnicos entre los funcionarios del ministerio y los productores de carne, aunque persisten muchas posiciones conflictivas.

“Habrá reglas claras para el juego exportador”, agregaron las fuentes citadas por Tiempo Argentino.

Aún son controvertidas las ventas de carne a China, que hoy representan entre el 60% y el 70% de las exportaciones locales de carne. Estas diferencias se resolverán durante lo que resta de 2021 y las ventas en el exterior aumentan gradualmente, se explicó.

Los estudios preliminares han demostrado que la nueva medida no traerá aparejado un aumento en los precios internos, aunque algunos productores se mostraron escépticos sobre este pronóstico.

Fuente: MercoPress.

INAC recomienda solicitar ingreso al Acuerdo Transpacífico

Se calcula un escenario razonable que permitiría un incremento de US$ 100 millones para la cadena cárnica.

 

El Instituto Nacional de Carnes (INAC) recomienda al Poder Ejecutivo solicitar el ingreso de Uruguay al Acuerdo Transpacífico (CPTPP). Así lo informaron el presidente del organismo, Conrado Ferber, y el jefe de Información y Acceso a Mercados, Ec. Álvaro Pereira Ramela, este lunes 6 en reunión con la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG).

Pereira comentó luego del encuentro que “Uruguay hizo una propuesta de flexibilización al Mercosur (…) poder vincularnos con terceros países de otra manera. Desde INAC lo que hicimos fue estudiar algunas alternativas y trajimos a colación los resultados de un análisis sobre qué pasaría, qué impacto tendría si Uruguay se uniera al CPTPP”.

Recordó que el CPTPP es un acuerdo que integran 11 países, entre ellos Japón, Canadá, Vietnam y Malasia. “Son países que importan 1 de cada 5 kilos en el mundo, y realmente encontramos resultados muy alentadores; podemos hablar de un escenario conservador de más de US$ 100 millones en exportaciones para la cadena de carne bovina, que es el doble que el resultado de vincularnos con la Unión Europea”, destacó el economista.

Agregó que “adicionalmente nos ofrece otras cosas: diversificaciones, estabilidad de precios. Entendemos que realmente es una alternativa que debe ser estudiada al detalle. Es un acuerdo preexistente, hay 11 países que ya acordaron un montón de condiciones y ya se dieron un montón de beneficios entre ellos, como beneficios arancelarios”. 

“Hay un montón de elementos que ya están resueltos y que si Uruguay solicitara la incorporación, debería aceptarlos. El proceso consiste en solicitar la incorporación, aceptar un montón de elementos de disciplina, que ya todos están de acuerdo, y luego hacer una propuesta en materia de rebaja arancelaria que sea aceptable para los otros 11 miembros preexistentes”, señaló.

Consideró que “hay tres países que nos pueden dar un beneficio importante: Japón, Canadá y Vietnam. Nosotros con Japón hoy en día tenemos un arancel del 38,5%; el arancel en CPTPP hoy está en 25% y va a seguir cayendo hacia un 9%. Estamos hablando de una rebaja muy importante y ahí es donde vemos el mayor potencial”. 

Cabe recordar que hasta ese día no se conocía la posibilidad de que Uruguay avanzara en un TLC con China, noticia que fue anunciada al día siguiente por el presidente de la República, Luis Lacalle Pou.

 

Gobierno anunció reapertura del mercado chino para frigorífico BPU

El canciller Francisco Bustillo enfatizó que el tiempo para levantar una suspensión es de seis meses, y, en esta ocasión, fue de dos meses y medio, al tiempo que destacó el trabajo en conjunto con el MGAP.

A partir de este jueves 1° de julio quedó rehabilitado el frigorífico BPU para la exportación de carne a China, con la trascendencia que el destino del 70% de la faena de esa planta industrial es el país asiático, informó el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Bustillo.

Enfatizó que no existe ningún requisito adicional, lo que deja en claro la buena relación con China. Ejemplificó que el tiempo para levantar una suspensión es de seis meses, y, en esta ocasión, fue de dos meses y medio.

En una conferencia de prensa realizada en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Bustillo anunció que este jueves 1° recibió la noticia del levantamiento de la suspensión de exportar carne a China por parte del frigorífico BPU. Explicó que puede comenzar a operar de inmediato, a partir de lo cual 810 empleados de la empresa retornan a la actividad y también otras 6.000 personas que trabajaban vinculadas, de manera indirecta, a la planta industrial.

El secretario de Estado recordó que el martes 29 se reunió con el embajador de China en Uruguay, Wang Gang, para dialogar acerca de este tema. En tanto, el lunes 28 visitó las instalaciones de la planta industrial ubicada en el departamento de Durazno para conversar con directivos y el gremio de los trabajadores.

“Fue un reclamo que nos trasladaron, por lo que es una muy buena noticia para Flores y Durazno, para los que trabajan en el frigorífico y para todo el país, en lo político y social”, aseguró Bustillo.

El jerarca agradeció el trabajo intenso de los embajadores Wang Gang y Fernando Lugris en el país asiático, así como el de autoridades del Ministerio de Ganadería y de la propia Cancillería, en estos dos meses y medio de gestiones.

Enfatizó que para la rehabilitación no se prevé ningún requisito adicional, ni político ni comercial, lo que es una demostración más de las buenas relaciones que Uruguay mantiene con el Gobierno de China. Ejemplificó que el tiempo promedio para levantar una suspensión es de seis meses, y, en esta ocasión, fue de poco más de dos meses.

 

Fuente: Presidencia Uruguay.

Carne argentina no deberá superar el 50% del volumen exportado en 2020

La nueva medida para contener la inflación estará vigente hasta el 31 de diciembre; también se prohíbe la exportación de 12 cortes populares, entre ellos el asado, que serán destinados exclusivamente al mercado interno.

 

 

Fuente: El Cronista, Argentina.
Foto: Diario Financiero.

Lacalle Pou reafirmó que Uruguay quiere “jugar en la cancha grande” en materia de comercio exterior

El presidente de la República participó de una actividad en el marco del Día de la Exportación.

 

“La cabeza del Gobierno es potenciar nuestro mercado, facilitar trámites y abordar estructuralmente los precios de producir, industrializar y proveer servicios”, aseveró el presidente, Luis Lacalle Pou, en el Día de la Exportación. 

En su ponencia detalló los objetivos de mejorar el Mercosur e intercambiar con el mundo, disminuir el pago de aranceles, disponer de un puerto eficiente y agilizar los trámites burocráticos.

Ratificó que el Gobierno asumió el compromiso de abrir el país al mundo, porque confía en Uruguay y su gente. “Nos gusta jugar en cancha grande, y no en cancha chica y protegida”, manifestó Lacalle Pou. En ese sentido, recordó que la empresa uruguaya Dlocal, especializada en soluciones de pago y catalogada como unicornio, comenzó esta semana a cotizar en Wall Street. “Es un claro ejemplo de que los uruguayos tienen las condiciones para salir adelante. El Gobierno los tiene que ayudar”, subrayó.

Mercosur

El presidente dijo que se está en plena negociación sobre el Mercosur, acerca de lo que se generó una falsa dicotomía. Recalcó que no se trata de “pegar el portazo ni alejarse”, porque hay un vínculo íntimo con los países del bloque. A pesar de que se redujo el comercio dentro de la zona, “sigue siendo un lugar en el cual comerciamos y podemos mejorar, muchas veces, solo atenuando los trámites burocráticos”, señaló.

“Uruguay les está diciendo a los socios del Mercosur: ‘Vamos a jugar contra el resto del mundo, vamos a salir a los países que hoy son socios estratégicos y a los que todavía no lo son’”, expresó.

Recordó que China es el principal socio del comercio, ya que un 30% de las exportaciones son destinadas a ese país.

“Creemos que hay que fortalecernos en cantidad y con respecto a la diferencia de precios que tenemos con otros países que exportan lo mismo que nosotros. Estamos hablando de temas arancelarios, tenemos una meta clara que vamos a percutir, percutir y percutir, primero con nuestros socios del Mercosur y, después, golpeando puertas en el mundo”, subrayó.

Además, relató que el Gobierno también trata de “apagar incendios” que pueden surgir en la industria o en el algún sector específico. “Hay una cancillería presta para hacer las cosas. Contamos con una red de embajadores que golpean puertas y solucionan problemas”, sostuvo.

Vocación de mejorar el transporte y la logística

En su exposición, relató que analiza, junto con la Unión de Exportadores y agentes económicos, cómo es el puerto del futuro. “Tenemos matices. Lo que está claro es que, sea cual sea su configuración jurídica, el Gobierno ya tomó una decisión amparada en la ley y en conveniencias nacionales, de que tiene que ser eficaz y eficiente. Gran parte de eso va en el costo tarifario que tiene en el puerto”, asumió.

También expresó que existe un compromiso específico para mejorar, con la posibilidad, entre otras, de dragar el canal de ingreso al puerto y mantener el pasaje al Río de la Plata en una profundidad aceptable en comparación con el mundo, lo que puede determinar mejores volúmenes y menos costos de fletes, así como beneficiar a los exportadores.

Finalmente, demostró que se debe trabajar para digitalizar los trámites burocráticos.

 

Fuente: Presidencia de la República
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