*Datos proporcionados por el BCU*

Cotización 29 de febrero de 2024 5:52 pm | USD promedio 39.13 | EURO promedio 42.39 | ARG promedio 0.04 | Real promedio 8.4

USDA publicó pronóstico del mercado mundial de carnes en 2023

Se espera que la producción de carne vacuna baje levemente a 59,2 millones de toneladas y que las exportaciones también bajen 1,2%, a 12,1 millones de toneladas, por menor demanda de China.

 

Este miércoles, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publicó sus últimos pronósticos para la producción y el comercio mundial de carne vacuna, cerdo y pollo.

Para la carne vacuna se pronostica que la producción mundial disminuirá de forma marginal en 2023, a 59,2 millones de toneladas, aunque se esperan aumentos de producción en China, Brasil y Australia, que se verán compensados ​​por disminuciones en Estados Unidos y la Unión Europea.

También se pronostica que las exportaciones mundiales disminuirán 1,2% en 2023, a 12,1 millones de toneladas. Esto está relacionado con una menor demanda, particularmente de China. 

Se espera que Brasil logre un récord de exportaciones, ya que competidores clave como Argentina, Paraguay, Uruguay e India ven cómo se reducen los suministros. 

También se espera que la reducción de la producción limite los envíos al sudeste asiático desde Estados Unidos y Canadá, lo que se prevé beneficie a Australia.

Cerdo

Se prevé que la producción mundial de carne de cerdo crezca 1,0% en 2023, hasta 111 millones de toneladas. 

Este crecimiento está impulsado principalmente por una mayor producción en China (+2,0%). También se prevé que Estados Unidos, Brasil y México aumenten la producción en 0,7%, 1,6% y 4,6%, respectivamente. 

El aumento de los costos de alimentación y energía, las restricciones ambientales y una demanda más débil significan que se espera que la producción en la Unión Europea y el Reino Unido disminuya.

Aunque se prevé que la producción crezca en 2023, se pronostica que las exportaciones mundiales disminuirán 1,6% a 10,5 millones de toneladas.

 Esto se debe principalmente a una menor demanda de importaciones de China, gracias al aumento de la oferta interna. 

Se prevé que las exportaciones de la Unión Europea caigan 3,6% en 2023, como resultado de la menor oportunidad de enviar carne de cerdo a China, así como de una menor producción. 

También se espera que la demanda de importaciones en Filipinas disminuya (-18,2%) ya que las políticas que favorecen las importaciones llegarán a su fin a fines de 2022.

Pollo

Se pronostica un crecimiento de la producción mundial de carne de pollo del 1,8% a 102,7 millones de toneladas en 2023.

 A pesar de que los altos costos de alimentación y energía reducen la rentabilidad a nivel mundial, se espera que los principales productores, excepto China, experimenten una expansión en la producción. 

Esto es impulsado por una fuerte demanda, ya que los consumidores buscan proteínas animales de menor costo en medio del aumento de los precios de los alimentos.

Se prevé que las exportaciones mundiales de carne de pollo aumenten 3,7% en 2023, hasta los 14,1 millones de toneladas. El crecimiento está impulsado por la fuerte demanda en Brasil, México, Arabia Saudita, Estados Unidos y la Unión Europea. 

Brasil parece estar bien posicionado para satisfacer la mayor parte de este aumento de la demanda, ya que sus principales competidores luchan por aumentar los suministros exportables. 

Los precios competitivos, el acceso al mercado de la Unión Europea y la capacidad de suministrar productos halal se combinan para convertirlo en el principal exportador mundial, con más de un tercio de los envíos globales.

EEUU volvió a superar los US$ 1.000 millones mensuales en exportaciones de carne vacuna

En abril el valor de exportación se disparó 33%, con récord de negocios hacia Taiwán y Filipinas; también aumentaron los envíos a Japón, China/Hong Kong, Indonesia, Medio Oriente y el Caribe. 

Las exportaciones de carne vacuna de Estados Unidos mantuvieron un ritmo notable en abril, superando los US$ 1.000 millones por tercera vez este año, según datos publicados por el Departamento de Agricultura de ese país (USDA) y compilados por la Federación de Exportadores de Carne de Estados Unidos (USMEF). 

Las exportaciones de carne de cerdo de abril estuvieron muy por debajo de los grandes totales registrados hace un año, mientras que las exportaciones de cordero continuaron con una tendencia al alza.

Las exportaciones récord a Taiwán destacan un gran mes para las exportaciones de carne vacuna.

Las exportaciones de carne vacuna de Estados Unidos totalizaron 124.408 toneladas métricas ™ en abril, 3% más que hace un año, y el quinto mayor registro. El valor de exportación se disparó 33%, a US$ 1.050 millones, solo superado por el récord de US$1.070 millones registrado en marzo. 

Las exportaciones de abril a Taiwán y Filipinas fueron récord y aumentaron los envíos a Japón, China/Hong Kong, Indonesia, Medio Oriente y el Caribe. 

De enero a abril las exportaciones de carne vacuna aumentaron 5% con respecto al año anterior, a 478 260 tm, valoradas en US$ 4.050 millones (38% más). Para Corea del Sur, el principal destino de valor para la carne vacuna de Estados Unidos, el valor de exportación ya superó los US$ 1.000 millones, aumentando casi 50% con respecto al año anterior.

“La demanda mundial de carne bovina estadounidense continúa superando enormes obstáculos, desde la presión inflacionaria hasta los desafíos logísticos y los cierres recientes en algunas de las principales áreas metropolitanas de China”, dijo el presidente y director ejecutivo de USMEF, Dan Halstrom. 

Valoró que “lo más alentador es que incluso cuando las exportaciones de carne vacuna suben a niveles sin precedentes en nuestros mercados asiáticos más grandes, la demanda también se está fortaleciendo en otras regiones, impulsada por un fuerte repunte en el sector de servicios de alimentos”.

Halstrom advirtió que los resultados de abril no capturaron el impacto total de los recientes bloqueos de COVID-19 en China, algunos de los cuales continuaron hasta mayo y principios de junio. 

La presión que la inflación impone sobre los ingresos discrecionales de los consumidores y la creciente fortaleza del dólar estadounidense frente a algunas monedas de socios comerciales clave también son obstáculos cada vez mayores para las exportaciones de carne roja de Estados Unidos.

 

Fuente: TheCattleSite.

“Con suerte, entre este año y 2023 podremos cerrar el capítulo del TLC entre la Unión Europea y el Mercosur”

Entrevista con Daniel Belerati, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF). Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG. 

 

¿Cómo analiza la actividad de la industria frigorífica en lo que va de 2022?

Con una faena históricamente récord. Ya la del año pasado fue la más alta de la historia en Uruguay, y estos primeros cuatro meses van en esa misma dirección. Se han faenado volúmenes muy interesantes; y además con una colocación muy fluida en el mercado internacional, principalmente en China. Podríamos decir que el complejo está funcionando correctamente. 

Hay materia prima, aunque no toda tiene la calidad deseada, porque los animales no están prontos. Uno percibe que hay una cantidad de productores que apuran las circunstancias del mercado ante el temor de una baja en el precio, porque estamos en niveles récord para la región y también comparado con el resto del mundo.

Todos están apretando el acelerador a fondo; ojalá dure este buen momento.

¿Cómo están sorteando los problemas logísticos en China?

Está muy complicado ese tema. La crisis sanitaria en Shanghái nos ha pegado duramente, por el tiempo en que estuvo cerrado el puerto, con el desvío de contenedores a otros puertos de China y de países vecinos. Todo eso enlenteció la cadena de aprovisionamiento. 

Es un problema serio. Ojalá China pueda dominar rápidamente los brotes de covid. Es algo de lo que Uruguay no es responsable, sino que es parte de los países perjudicados por esa situación. 

¿Y cómo viven la problemática en el puerto de Montevideo?

Esa situación está cambiando a castaño oscuro. Los problemas logísticos atribuibles al Uruguay son extremadamente serios. 

Conseguir un contenedor vacío es como sacar la grande, no porque no esté en el puerto, sino que hay que ver cuándo lo entregan, de qué forma, si no hay un paro que nos afecte. 

Después, cargar un contenedor lleno genera las mismas incertidumbres. Hay barcos que ya han salteado la escala por Montevideo. 

Creo que los privados tenemos que empezar a encarar nuestra visión de fondo. El monopolio que está ejerciendo el puerto de Montevideo en la economía del país es realmente grave

Estamos evaluando alguna situación. Hoy se presentaba un buque que va a poder llevar camiones con contenedores al puerto de Buenos Aires. Esa es una buena medida, una situación alternativa. No tiene el volumen que la carne necesita pero es una buena alternativa. 

Hace algunos meses un consorcio europeo me planteó la posibilidad de reflotar el puente Colonia-Buenos Aires. No es algo nuevo. Hubo un análisis de factibilidad, después por problemas políticos y económicos el tema quedó congelado. 

Ante estos problemas volví a tomar contacto con estos europeos para ver si realizamos de nuevo el estudio de factibilidad, complementando lo que inicialmente era el tránsito de turistas, para además asegurarle una salida y entrada fiable y permanente para las mercaderías. 

Uruguay exporta US$ 12.000 millones por año, e importa unos US$ 9.000, son más de US$ 20.000 millones, que generan un movimiento logístico muy grande. Eso se puede justificar con un peaje razonable. 

Algo tenemos que hacer porque Uruguay está perdiendo con estas medidas, con este puerto el país está colgado de un pincel

Le vendemos mercadería enfriada a Europa, que tiene que llegar en una fecha predeterminada, porque si se llega en otra fecha el arancel es altísimo. 

Hay una cantidad de cosas que están en manos de un puerto que no da las garantías necesarias. Todo esto provoca disconformidad de los clientes y pérdida de confianza en Uruguay como proveedor. 

Recuerdo que en la década de 1970 el puerto de Montevideo fue declarado “puerto sucio”, por las medidas gremiales que se tomaban. Y en aquel momento, el puerto que se declaraba sucio pasaba a tener una tarifa que era prácticamente el doble que la de aquellos puertos que eran considerados eficientes y operativos. 

Eso terminó con la Ley de Puertos, terminó con ANSE (Administración Nacional de los Servicios de Estiba) que era arcaico y nos provocaba a todos los importadores y exportadores problemas muy serios. Esta es una situación similar.

No está más ANSE, pero estamos en el mismo problema. Tenemos costos más altos desde el punto de vista del manejo de los contenedores por las terminales. La Terminal Cuenca del Plata es más cara que el puerto de Buenos Aires, que el del Río Grande, que el de Santos y muchísimo más cara que el puerto de Valparaíso. 

A todo eso hay que sumarle los costos de la Administración Nacional de Puertos (ANP), que no son competitivos. En síntesis, estamos perdiendo por todos lados, por los costos y por la falta de fiabilidad. 

Entonces, hay que buscar soluciones, hay que ser creativos. Afortunadamente en el mundo hay gente que está dispuesta a invertir y habrá que explorar alternativas. 

Tal vez debemos olvidarnos del sueño de que Montevideo fuera el puerto hub del sur del continente, y empezar a transitar el camino de la competitividad, la eficiencia, apoyando a los exportadores e importadores. 

Así como hay una gran dependencia del puerto, también la hay con el mercado chino, ¿cómo analizan ese tema?

Es un riesgo muy grande. Es altamente peligroso depender de un solo mercado, y no lo digo por China. De cada US$ 4 que exporta Uruguay más de uno corresponde a carne y productos cárnicos, y más del 60% de las exportaciones de ese producto van a un solo mercado, que en este caso es China; eso es algo altamente peligroso. 

Razones comerciales, sanitarias, económicas, financieras, políticas, cualquier cosa que afecte ese relacionamiento implicaría un gran golpe para toda la cadena. Por eso es imperioso abrir otros mercados, y eso va también de la mano de mejorar el acceso a los mercados. 

En la medida que se pueda acceder de mejor forma a Japón, a Corea, a Estados Unidos, a Canadá, eventualmente a la Unión Europea, nos va a bajar el riesgo al que estamos expuestos y nos preocupa. 

Esta preocupación no es por aspectos puntuales. Nos preocupa como nos preocupó en 2007, cuando le vendimos más de 120.000 toneladas a Estados Unidos por fuera de la cuota; o en 2008, cuando le vendimos a Rusia casi 200.000 toneladas de carne. 

Siempre que pasan esas cosas nos preocupa. Ahora se está dando esa circunstancia. Por eso tenemos que buscar mejorar y ampliar el acceso de Uruguay a los diferentes mercados.

¿La invasión de Rusia a Ucrania podría acelerar la firma del tratado entre la Unión Europea y el Mercosur?

Lo que venimos planteando, con honestidad, es que no hay continente más natural que Sudamérica. Las acusaciones de los productores franceses y polacos, que después hicieron eco en holandeses y en la Unión Europea misma, con respecto al maltrato del ambiente en Sudamérica, fueron una disculpa política. 

Ahora están necesitando carne, los productores más eficientes de carne del mundo están en el Mercosur, y es cuestión de tiempo para que ellos reaccionen. 

Hemos sido muy coherentes los países de América del Sur con la invasión de Rusia a Ucrania, reaccionando de la forma correcta. 

Al final del día lo importante es que sinceremos las cosas y que este TLC cristalice rápidamente, porque está liquidado desde el 30 de junio de 2019, solo faltan meros detalles.

Con suerte entre este año y 2023 podremos cerrar el capítulo del TLC entre la Unión Europea y el Mercosur, de una vez por todas.

¿Hay alguna fecha estimada para la firma del TLC con China? 

No. Sabemos que están trabajando, pero viene atrasado con respecto a nuestras expectativas. 

¿Un TLC con Turquía generaría alguna oportunidad de negocios para la carne?

Turquía ha tenido un comportamiento internacional en materia de carnes que es absolutamente incompatible con un mercado libre y competitivo. 

Ese país está aplicando un arancel del 225% a la carne sin hueso, la que habilitarían pero mantienen ese arancel; y por otro lado tienen a la mayor cantidad de categorías de ganado en pie entre 0% y 40% de arancel. Eso no es serio. 

Y sabemos que cuando Turquía ha hecho TLC hace concesiones en un sentido y no en el otro, siempre protegiendo su poder negociador. Ojalá se haga un TLC con Turquía, pero el futuro de la carne uruguaya no pasa por ahí.

¿Cómo ve al Mercosur?

Con mucha preocupación. El Mercosur para la carne vacuna uruguaya ha sido un retroceso, desde que se firmó en 1991. De ahí para acá la carne vacuna uruguaya ha sido beneficiada por el Mercosur en absolutamente ningún sentido. 

Es una pena que siga con esta actitud. Cuando uno mira lo que ha evolucionado Chile y lo que hemos evolucionado en Uruguay, y se da cuenta del retroceso que implica el Mercosur para los productos más legítimos que tenemos. Y por más fuerza que hacemos no nos dejan sacarnos el bozal. 

¿El sistema de engorde a corral llegó para quedarse?

Sí. En el mundo la carne terminada a corral es la más apreciada, por su terneza, color de su grasa y marketing. Hay un movimiento nuevo, vinculado a la carne de pasturas naturales, pero la carne a corral sigue siendo un negocio de trascendencia.

Y el corral uruguayo, que es libre de hormonas, cumple con los dos requisitos: calidad del producto, color de la grasa, terneza, palatabilidad. La carne uruguaya de corral es natural, a cielo abierto, en predios absolutamente controlados. 

La carne a corral tiene un mercado vigente y un potencial enorme.

El Gobierno argentino intimó a exportadores de carne a cumplir el plan Cortes Cuidados

La intimación de la Secretaría de Comercio Interior se produjo luego de que la entidad empresaria integrantes del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentina (ABC) anunciara a diversas cadenas de supermercado un “inminente cese” en la provisión de los cortes que integran el programa.

 

Luego de que se diera a conocer que los exportadores de carne se fueron de un programa del gobierno argentino que busca vender cortes de carne baratos, la Secretaría de Comercio Interior intimó a las empresas integrantes del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentina (ABC) a mantener el “adecuado cumplimiento del abastecimiento” del plan Cortes Cuidados.

La intimación se produjo esta tarde luego de que la entidad empresaria anunciara a diversas cadenas de supermercado un “inminente cese” en la provisión de los cortes que integran el programa.

En una nota firmada por el secretario de Comercio, Roberto Feletti, dirigida al presidente del consorcio ABC, Mario Ravettino, la dependencia oficial calificó a la decisión de “unilateral, intempestiva e irrazonable” y que “implica incurrir en las conductas previstas en el artículo 4 de Ley de Abastecimiento acarreando un impacto grave sobre el normal abastecimiento de los cortes de carne referidos en las bocas de expendio de consumo masivo minoritario”.

Es por esto que se las intimó a “mantener el adecuado cumplimiento del abastecimiento de los cortes de carnes referidos a los precios oportunamente establecidos bajo apercibimiento de aplicar las medidas pertinentes contempladas en dicho cuerpo normativo”.

En la nota, Comercio Interior estableció además un plazo de 48 horas para que los frigoríficos eleven un informe sobre “las ventas de los cortes del programa Cortes Cuidados realizadas por sus asociados a todos los miembros involucrados en el programa durante el mes de febrero”.

En el segundo mes del año, el Gobierno renovó el acuerdo con los frigoríficos exportadores y las grandes cadenas de supermercados la comercialización de 6.000 toneladas mensuales de siete cortes de carne vacuna en todo el país, a precios por debajo de los del mercado. Dicho plan se estableció hasta fin de año, con revisiones a lo largo de este período, la cual la próxima se llevaría a cabo en abril.

A la fecha, los precios acordados eran para la tira de asado de $699; vacío a $749; matambre a $779; falda a $449; tapa de asado a $639; nalga a $799; y paleta.

Entre los motivos que generaron el alejamiento por parte del consorcio de exportadores ABC se encuentran las restricciones que todavía existen para exportar carne vacuna, y la competencia que se generó en los últimos tiempos con el sector informal que opera en la comercialización de carne al mundo.

Cabe recordar que en febrero pasado, el Gobierno Nacional renovó el acuerdo con frigoríficos y supermercados para la comercialización de siete cortes de carne vacuna en todo el país, a precios acordados y más accesibles para el mercado interno. El programa “Cortes Cuidados” contemplaba una primera etapa desde el 7 de febrero hasta el 7 de abril, con una pauta de aumento del 2 por ciento.

Luego de esa fecha, se iba a analizar las condiciones de prórroga para el resto del año. La comercialización de los cortes disponibles es de lunes a viernes a precios de venta acordados, inferiores a los que actualmente pueden encontrarse en el mercado doméstico.

La puesta en marcha del programa oficial para comercializar la carne a precios accesibles, llega en un momento de caídas del consumo interno, por el menor poder adquisitivo de la población. Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (CICCRA), febrero tuvo un consumo per cápita al año de 48 kilogramos, lo que significó una caída del 1,8% respecto a lo registrado en el mismo mes del 2021.

Esto significa que durante el segundo mes del año los argentinos consumieron el equivalente a 0,9 kilos menos por habitante al año, 2,4 kilos por debajo de los registrados en febrero de 2020 y 7,1 kilos menos que en el mismo período de 2019. De esta manera, el registro de este año se convirtió en el peor para este mes, por lo menos, desde 2005, según marcó el trabajo realizado por la entidad empresaria.

 

Fuente: Infobae.
Foto: La Nación.

Las pérdidas de Argentina por recortar las exportaciones de carne

Los cálculos ascienden a US$ 106 millones en junio y permiten proyectar una pérdida anual de por lo menos US$ 1.100 millones

 

Las restricciones a las exportaciones de carne bovina que el gobierno argentino comenzó a aplicar a mediados de mayo se reflejaron en una pérdida de US$ 106 millones en junio y permiten proyectar una pérdida anual de por lo menos US$ 1.100 millones, según un análisis de la Fundación Mediterránea.

En un informe elaborado por Juan Manuel Garzón, la entidad advirtió que el abandono del mercado externo por parte de la Argentina fue aprovechado por otros países productores de la región, al punto que en junio las exportaciones argentinas de carne cayeron 45%, pero las de Brasil aumentaron 11% y las de Uruguay 2% en el mismo mes.

Por otro lado, en cuanto al propósito oficial de inducir una baja en los precios internos, señaló que el principal perjudicado con esa medida será el productor ganadero, en tanto los costos de producción no se reduzcan.

“La intervención del Gobierno, primero vía suspensión de envíos, luego estableciendo un cupo a los volúmenes, castigó con fuerza el comercio exterior de la cadena”, indicó el trabajo, luego de señalar que en junio las exportaciones de carne bovina se ubicaron en 34,1 mil toneladas.

La caída global fue de 45% respecto de mayo, pero en el caso de las exportaciones a China, el principal importador en los últimos años, la disminución fue de 47,4%, con un ajuste de 24,5 mil toneladas.

En base al volumen exportado en 2020 y los precios internacionales de los últimos meses, la Mediterránea estimó que “las nuevas reglas sobre el comercio exterior tienen un costo anualizado en términos de exportaciones no realizadas de aproximadamente US$ 1.100 millones”.

No obstante, se aclaró que ese monto podría ser mayor ya que “subestima el real costo de la medida considerando la posibilidad perdida de colocar este año mayores volúmenes en un contexto de recuperación de la economía global y del consumo de carne bovina”.

Superados las peores caídas del inicio de la pandemia, se prevé un aumento del consumo de carne en la mayoría de los países, al punto que las importaciones de China en el primer semestre son en volumen un 43% mayores a las del mismo período de 2020.

Para la Mediterránea, “el cepo sobre las exportaciones castiga con particular intensidad al productor ganadero”, más que a ningún otro participante de la cadena. Al respecto, precisó que “en los últimos dos meses el novillo se valorizó entre un 4% y 10% en los países vecinos, mientras que en Argentina acumula una caída de 8%”.

Pero en cuanto a los precios al consumidor, hubo “un movimiento contrario a lo que esperaba el Gobierno”, con un aumento del 8% en junio.

Por tal razón, se considera al productor ganadero como “el eslabón que tiene menos herramientas para defenderse”. “El mercado ajusta precios de hacienda frente a la menor demanda (la que se redujo “por decreto”) y la mayor incertidumbre que se ha creado sobre el negocio exportador”, indicó al respecto.

Eso deriva en que “finalmente buena parte de los costos de la regulación se trasladen hacia el productor primario”, quien “por más que lo intente, no encontrará a quién trasladar el problema”, planteó.

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