*Datos proporcionados por el BCU*

Cotización 19 de enero de 2022 2:59 pm | USD promedio 44.57 | EURO promedio 50.52 | ARG promedio 0.22 | Real promedio 8.41

Los cambios que sufrió la exportación de ganado en pie en Australia

La década 2011-2021 será recordada por una reestructura de las empresas exportadoras; el aumento de los precios del ganado; y la era de COVID, con importantes desafíos adicionales para el comercio en los últimos años.

 

La evolución de los exportadores especializados en ganado en pie en Australia ha sido una de las tendencias definitorias de cambio en el sector en los 10 años, desde los eventos climáticos y la suspensión comercial de Indonesia en junio de 2011.

En el momento de la prohibición había 35 exportadores de ganado con licencia operando desde Australia, según el Departamento Federal de Agricultura, que incluía a pequeños operadores a tiempo parcial que tenían licencias para exportar ganado vacuno, ovejas o cabras de manera circunstancial.

Diez años después, todavía hay 29 “exportadores activos”, según el Departamento, pero es discutible cuántos de ellos están realmente activos, con tan solo ocho que dominan la gran mayoría de las exportaciones de ganado de Australia.

En 2011 Wellard fue el mayor exportador de ganado por volumen, seguido por empresas como Austrex, North Australian Cattle Company / Elders International, Landmark International, South East Asian Livestock Exports (SEALS), International Livestock Exports (ILE), Livestock Shipping Services (LSS) , Comerciantes de ganado de Halleen.

Una década después, algunos de esos nombres permanecen y han prosperado en el nuevo entorno operativo.

Si bien no hay cifras publicadas que muestren los volúmenes manejados por cada exportador, ahora se cree que Austrex -que es un actor importante en las exportaciones de vaquillonas lecheras y reproductoras de carne del sur, además de las exportaciones de ganado del norte- es el mayor exportador de ganado de Australia, luego de la decisión de Wellard en 2019 de dejar de comerciar ganado y centrarse en cambio en fletar sus embarcaciones a otros exportadores.

Los exportadores LSS, ILE y Halleen, con sede en WA, han continuado operando y creciendo durante la última década, y LSS y su flota de embarcaciones en particular se han convertido en un actor importante en el comercio de ganado del sudeste asiático, lo que se suma a su comercio de larga data en las cadenas de suministro de Oriente Medio.

 

La evolución de los exportadores especializados en ganado en pie en Australia ha sido una de las tendencias definitorias de cambio en el sector en los 10 años, desde los eventos climáticos y la suspensión comercial de Indonesia en junio de 2011.

 

La inversión china entró en el sector de exportación de ganado de Australia a lo grande grande en 2015 y 2016, en previsión de la apertura de importantes oportunidades comerciales tras la firma de un nuevo protocolo que permite la alimentación y sacrificio de ganado australiano en China.

Sin embargo, el comercio fracasó y la presencia de inversión china ha disminuido nuevamente.

Nombres como Phoenix han ido y venido. Los patrocinadores chinos durante un período fueron propietarios de la antigua empresa de exportación de Elders Live NACC, hasta que entró en administración voluntaria en junio . Desde entonces, NACC se ha relanzado con el respaldo de una nueva fuente, la familia Ghosheh con sede en WA.

Los nuevos directores de NACC figuran como su anterior gerente general, Ashley James, junto con Abdelrazzaq y Mahmoud Ghosheh, los hijos del CEO de LSS, Ahmad Ghosheh. Con lo que se cree que es una participación mayoritaria en NACC, el interés de la familia Gosheh ahora incluye efectivamente una segunda licencia de exportación de ganado, junto con la licencia utilizada por LSS.

SEALS opera hoy como una subsidiaria de Yarra Corp, una empresa comercial con sede en Singapur con fuertes vínculos con China.

Un cambio estructural importante desde 2011 ha implicado la retirada de las grandes empresas que cotizan en bolsa de la inversión directa en empresas comerciales de exportación de ganado. Elders, Nutrien (antes RuralCo y Landmark) y Wellard ya no tienen la participación activa en el sector que tenían hace 10 años.

Frontier International, que se formó en 2013 por Ruralco, fue comprada a principios de este año por la alta dirección, incluidos Will McEwin y Tony Gooden. En la actualidad, es uno de los mayores exportadores de ganado de Australia a Vietnam, además de a Indonesia.

 

“Se cree que Austrex es el mayor exportador de ganado de Australia, luego de la decisión de Wellard en 2019 de dejar de comerciar ganado y centrarse en cambio en fletar sus embarcaciones a otros exportadores”

 

Nutrien también vendió su negocio de exportación de ganado en el sur, Landmark International, el año pasado al Winten Property Group con sede en Nueva Gales del Sur, y la compañía ahora opera como Southern Australian International Livestock Services (SAILS) bajo la administración continua del exportador de experiencia Andy Ingle.

Varios propietarios-operadores especializados también han lanzado sus propios negocios de exportación en los últimos años, incluido el Australian Cattle Exports, de Patrick Underwood , que tiene un gran invernador vietnamita como accionista, y los exalumnos de Wellard Rural Export, Richard Bond y Collin Webb, que ahora operan Bondstock Rural Export, con el exgerente de operaciones y marketing de Wellard, Scot Braithwaite, supervisando las operaciones asiáticas.

Si bien la lista anterior no es exhaustiva, abarca a la mayoría de los operadores destacados que manejan la mayor parte de la actividad exportadora en la actualidad.

A medida que las entidades de propiedad corporativa más grandes se han mudado y las nuevas estructuras de propiedad que involucran intereses extranjeros han fluido y refluido, el modelo comercial perdurable en el entorno operativo dominado por ESCAS ha sido el de propietarios-operadores especializados con conexiones profundas en toda la industria ganadera australiana y fuertes relaciones con los clientes en los distintos mercados.

“Algo que ahora es bastante diferente”

Una parte interesada de la industria dijo que la era de ESCAS ha convertido efectivamente a los exportadores de ganado de un grupo de comerciantes en “algo que ahora es bastante diferente”, liderado por exportadores especializados que “son esencialmente de propiedad privada y lo suficientemente robustos y ágiles para vivir y respirar con fuerza relaciones con el mercado ”.

Si bien la suspensión de junio de 2011 sigue siendo una prioridad para la industria 10 años después, a menudo se pasa por alto el golpe, posiblemente, incluso más duro, que la crisis financiera asiática de la década de 1990 infligió a los exportadores de ganado, que casi hizo volcar a muchas empresas. Algunos argumentan que de hecho fue aún más grande y más difícil de recuperarse: “Sin juicios, sin asistencia, solo dolor comercial crudo”, fue la opinión reciente de un veterano.

Al discutir los cambios estructurales de la industria en los últimos 10 años, otro exportador señaló que todos los operadores han tenido que bloquear sus cadenas de suministro para operar al pie de la letra de la ley ESCAS, ahora el denominador común, que en gran medida ha puesto a todos en el mismo campo de juego.

“Hubo una racionalización de la faena desde 2011, y todos los mataderos pequeños se han ido”, dijo.

Agregó que “los exportadores pagan las tarifas de auditoría de ESCAS, que les ha dado la posibilidad de elegir qué instalaciones pueden usar y operar los importadores, y las tarifas de auditoría exigen que se utilice una instalación considerable para justificar los costos”.

Una joven generación profesional

Otra tendencia visible en los últimos años ha sido el surgimiento de una nueva generación de operadores jóvenes profesionales y altamente calificados que ahora están haciendo sentir su presencia en la industria exportadora de ganado en Australia.

En las discusiones con representantes de empresas más jóvenes, lo que se destaca es su creencia universal en el papel que desempeña el sector de exportación de ganado australiano en la exportación de altos estándares de conocimiento del bienestar animal y prácticas de manejo a los mercados de clientes, y cómo eso a su vez eleva los estándares y beneficia a los animales domésticos en esos países.

A través de redes proactivas y de gran visibilidad, como la Red de Jóvenes Exportadores de Ganadería y el Colectivo Ganadero, el orgullo que sienten por su trabajo y su industria se comunica de forma activa y asertiva al mundo a través de las redes sociales y las campañas de comunicación.

La década 2011-2021 también será recordada por un par de otras razones: el aumento de los precios del ganado, que ha restablecido el panorama del mercado, y la era de COVID, que ha creado importantes desafíos adicionales para el comercio en los últimos años.

Si bien la industria logró trabajar bien con el gobierno para minimizar las interrupciones logísticas causadas por las reglas de cuarentena de COVID, la experiencia también ha subrayado otro problema importante: la gran dependencia de la industria de un pequeño número de veterinarios calificados a bordo, ganaderos y tripulantes. Todos se han visto obligados a hacer sacrificios extraordinarios, incluidos meses e incluso años lejos de sus familias y seres queridos debido a los arreglos inflexibles de cuarentena.

 

Fuente: Beefcentral.com

INAC destaca récords en faena y exportaciones en los primeros nueve meses de 2021

Es posible que la faena de este año supere a la de 2006; de mantenerse el ritmo de faena y exportación en pie, la extracción sería del 24%.

 

El Instituto Nacional de Carnes (INAC) realizó una síntesis de la actividad de los primeros nueve meses del año, cuando se destacan récords en la mayoría de los indicadores.

A setiembre de 2021, hubo nivel de actividad récord en la zafra de bovinos, que acumula una faena anualizada de 2,55 millones de cabezas. Se estima que es posible cerrar el año con cifras por encima de las de 2006.

Se señala que, con una exportación de bovinos en pie que podría llegar a 200.000 cabezas, es posible llegar a una extracción total de 24%.

También se observa una elevada faena de ovinos, de 1,4 millones de cabezas anualizada (382 mil ovejas, 11% stock). Y se advierte que, de mantenerse el actual ritmo, se alcanzaría una extracción superior al 24%.

Además, se señala que los precios de las haciendas son históricamente altos (US$ 4,75 por kilo de novillo en cuarta balanza), con una variación anual de 40% y una alta participación de la hacienda en el índice Novillo Tipo (84% acumulado en los nueve meses).

Las exportaciones del sector crecen en volumen y valor, alcanzado un récord histórico en los primeros nueve meses, superando US$ 2.000 millones (al 3 de noviembre US$ 2.311 millones).

La carne bovina anualizada (12 millones a setitembre) llega a 530 mil toneladas peso canal, con ingresos de US$ 2.120 millones.

Y se recupera el consumo en el mercado doméstico en carne bovina y aviar, sobre la base de mayor volumen de oferta nacional. El crecimiento en el precio internacional reestructura mercados y disminuye la importación de carne.

Acceda aquí al informe completo.

Sin China, los frigoríficos brasileños aumentan las exportaciones a EEUU

El incremento de negocios de carne vacuna desde el país sudamericano al de norteamérica fue de 183% en los primeros 10 meses del año, según datos del Ministerio de Economía de Brasil.

Los frigoríficos brasileños excluidos del mercado de carne vacuna chino han encontrado cierto alivio en Estados Unidos.

Las exportaciones de carne bovina brasileña a Estados Unidos aumentaron 183% en los primeros 10 meses del año, según datos del Ministerio de Economía de Brasil. 

Los envíos han estado creciendo durante meses y la tendencia se ha intensificado después de que China limitara las importaciones de carne roja brasileña a principios de setiembre debido a dos casos “atípicos” de la enfermedad de vaca loca.

Si bien la cantidad enviada a Estados Unidos corresponde a una fracción de los gigantescos volúmenes pedidos por China, los mayores exportadores brasileños apuntan al mercado estadounidense como la principal alternativa en este momento. 

El consumo en Brasil es lento en medio de la crisis económica, mientras que otros importantes importadores de carne vacuna, como Japón y Corea del Sur, aún no permiten la entrada de carne vacuna brasileña.

“La reapertura de EEUU nos permitió llevar allí volúmenes que irían a China”, dijo la semana pasada Edison Ticle, director de finanzas de Minerva.

Marfrig Global Foods, que controla la empresa estadounidense National Beef, dijo que las exportaciones a la economía más grande del mundo han crecido y que las expectativas son de aumento. 

La compañía espera que otros dos frigoríficos del grupo obtengan permiso para exportar a Estados Unidos este año, según Miguel Gularte, director general de Marfrig.

Estados Unidos reabrió el mercado a la carne de vacuna brasileña en 2020 después de una prohibición durante más de dos años.

 

Fuente: Bloomberg.
Foto: Globo.

“Esta primavera de precios tiene fundamentos firmes para los meses que vienen”

Entrevista con el Ing. Agr. Daniel de Mattos, asesor de dirección del frigorífico BPU y delegado de ADIFU en INAC. Contenido exclusivo para socios y suscriptores.

 

¿Cómo analiza el actual momento del negocio cárnico?

Es un momento con una demanda internacional muy firme, hay una desaparición de parte de nuestros competidores en mercados importantes, como China o el resto de Asia. Hay una menor oferta de Australia, Brasil fuera del mercado chino, Argentina con restricciones de sus exportaciones. Pero más allá de esas coyunturas, el mercado tiene y tendrá una demanda al alza, por lo que esta primavera de precios podrá ajustarse un poco o no, pero tiene fundamentos para tener firmeza durante los meses que vienen

¿Hay fundamentos para que se sostenga esta realidad?

Podrían haber ajustes dependiendo de cómo juegue el retorno de Brasil y sus stocks, cómo siga Argentina, pero siempre vamos a tener una realidad de corto y mediano plazo de precios al menos firmes. 

¿Y desde la demanda cómo se ve el mercado?

Hay diferentes realidades. Asia es un mercado que está bastante demandado, con falta de oferta y consumo en alza. Europa está con consumo a la baja, con una coyuntura que marca mucho más cautela en el desarrollo de los precios. Norteamérica, que es otro de los bloques importantes, tiene falta de producto como el que producimos, un poco más magro y con origen de pasto. 

Pero tanto Europa como Estados Unidos están bastante condicionados por las cuotas y los aranceles, por lo cual, una proyección de crecimiento hacia esos mercados es bastante restringida, y tenemos que pensar casi siempre en ir hacia mercados donde no existen las cuotas ni los picos arancelarios. 

Eso está hoy en Asia, que junta varias cosas. Una es el consumo en alza, que está bastante acompañado por un poder adquisitivo que también está en alza. Tiene países grandes, como China, que no tienen cuotas ni picos arancelarios; y países importantes, como Corea y Japón, que a pesar de no tener cuota tienen picos arancelarios, sin embargo, aún así tienen un desarrollo lento pero bastante al alza. 

 

“El mercado tiene y tendrá una demanda al alza”

 

¿Cómo les fue en la convención de MICA (importadores de carne de Estados Unidos)?

Fuimos a la convención de MICA, que se hace todos los años. Allí los países que usualmente exportan a Estados Unidos hacen una actualización de mercado. La delegación de Uruguay estuvo acompañada por el embajador uruguayo en Estados Unidos, el doctor Andrés Durán. 

El economista Álvaro Pereira -jefe de Información y Acceso a Mercados del Instituto Nacional de Carnes (INAC)- y el embajador realizaron una presentación, intentando poner la posición de Uruguay sobre el acceso a ese mercado. Pero también se solicitó el apoyo de los importadores de Estados Unidos para lograr mejores aperturas por diferentes vías. 

Hay una apertura muy grande de esos importadores para apoyar las iniciativas de Uruguay o iniciativas que se puedan desarrollar desde Estados Unidos. Esto hace que se cambie la tónica de apertura o acceso a mercados, y se pase a tener un rol más proactivo en ese sentido.

No sabemos si esto va a tener resultados positivos, o en cuánto tiempo podrían estar esos resultados, pero destacamos ese cambio en la forma de encarar el acceso a mercados.

¿Está definido cuál sería el siguiente paso?

Hay mucho trabajo que va a hacer la Cancillería y el propio embajador uruguayo en Estados Unidos. El INAC estará siempre a la orden para proveer de apoyo técnico, de información y de cualquier acción que sea necesaria en ese mercado.

¿Cómo está BPU? ¿Se recuperó después de la suspensión de China?

Venimos retomando la actividad, recuperando los clientes, en un mercado que está demandado se hace más fácil de lo esperado. Estamos recomponiendo el movimiento de stocks, que había estado un poco complicado, porque se había juntado el paro de actividades con un embudo de logística a nivel mundial, que todavía permanece. Pero estamos retomando la actividad y llegando casi a los niveles previos a la suspensión del mercado chino.

 

“Estamos retomando la actividad y llegando casi a los niveles previos a la suspensión del mercado chino”

 

Considerando que BPU pertenece a NH-Foods, una empresa japonesa, ¿cómo vienen los negocios de la empresa hacia Japón?

Japón viene en aumento. Ahí podemos competir con algunos cortes. Es difícil competir con grandes volúmenes por un tema arancelario y por la distancia, ya que son muy demandantes de productos enfriados. 

Pero es un mercado que viene en franco crecimiento. Ojalá que en algún momento podamos tener un acceso a mercados más favorables para Uruguay, y ahí no tengo dudas de que Japón será un mercado más que importante para la carne uruguaya. 

¿Uruguay debería solicitar el ingreso al Tratado Transpacífico y de esa forma acceder a Japón y Corea con beneficios arancelarios?

Es difícil decirlo. A eso lo maneja mejor el gobierno. Desde la empresa nos parece que sería muy adecuado, porque es un acceso rápido, que abre las puertas del mayor mercado mundial y nos pone en igualdad de competencia con nuestros competidores de Oceanía. Sería realmente transformador. No digo que haya que hacerlo o no, simplemente digo que sería muy bueno. 

¿Cómo ve un probable tratado de libre comercio (TLC) con China? 

Decirle no a una negociación de esta envergadura sería muy desatinado. Hay que ir por esta negociación, no solo por el mercado en sí mismo, sino por los movimientos que esto pueda causar en el resto de los actores o bloques internacionales. 

No es lo mismo negociar con un Uruguay que tiene un TLC con China que con un Uruguay que está cerrado al mundo, como lo está hoy.

¿Ya empezaron a faenar los ganados de cuota 481?

Sí, estamos comenzando. La cuota está bastante complicada, nos acercamos a otro descenso desde el 1° de enero. Y hoy tiene un actor inesperado en volumen, que es Argentina, que tiene una restricción importante de las exportaciones, excepto de los cupos, y se ha volcado fuerte a utilizar el máximo de esos cupos.

Eso ocasionó que en las entradas del período anterior varias decenas de contenedores no pudieran acceder. Eso va a jugar en contra en el acceso de este nuevo período, porque es mercadería que quedó congelada. Creo que eso va a afectar el precio y por eso Europa tiene cierta cautela en la negociación de todo el cupo. Veremos qué pasa.

La cuota 481 va a seguir en descenso, hay que buscar rápidamente válvulas de escape, que ya las estamos encontrando, por eso el TLC con China es fundamental. 

Cuando hablamos de productos de alto valor los aranceles pesan mucho más. No olvidemos que la 481 tiene un arancel 0%, y a China estamos ingresando con un arancel del 12% y desventajas frente a nuestros competidores. Siempre soy muy positivo y abierto a todo tipo de acuerdo que mejore nuestro acceso a los mercados.

¿La fecha límite de embarque para llegar a tiempo al año nuevo chino es mediados de noviembre?

Sí, es así. Pero todos los años son distintos. No sabemos qué está pasando con Brasil. El martes hubo un amague para que puedan entrar 2.000 contenedores que tienen en barcos o que ya llegaron. 

Eso puede causar un cambio inmediato en el comportamiento del mercado. Y si continúa el bloqueo se podrían llegar a extender las ventas más allá de mediados de noviembre. 

 

“La cuota 481 va a seguir en descenso, hay que buscar rápidamente válvulas de escape, que ya las estamos encontrando, por eso el TLC con China es fundamental”

 

¿Si Brasil vuelve a ser habilitado podría enfriarse el mercado hasta febrero?

Usualmente se demanda menos volumen, pero hay un imponderable que no estuvo otros años y es Brasil, stocks, contenedores en viaje y que arribaron. Habrá que ver cómo evoluciona esta situación en los próximos días.

¿La intención de BPU es mantener estos volúmenes de faena o bajar la actividad hacia fin de año y comienzos de 2022?

Seguiremos el ritmo de la demanda. Mantendremos los volúmenes mientras haya una demanda fuerte, y después probablemente bajemos un poco. Pero es algo que aún está por verse.

¿Cómo vienen trabajando en materia de alianzas y certificaciones?

Estamos en un desarrollo importante de sello orgánico. Para fin de año tendremos una línea importante de carne orgánica. También estamos trabajando fuerte con un aliado importante, que es Montes del Plata, para la certificación de carne carbono cero.

La demanda para este tipo de productos todavía no está claramente delineada, es una apuesta que estamos haciendo hacia mercados futuros, que probablemente tenga mayores desarrollos en mercados como Europa y Estados Unidos. 

Estamos trabajando fuerte, con mucha esperanza de que sea una línea de trabajo que se pueda consolidar en el mercado, pero también con mucha cautela, porque aún no sabemos el tipo de demanda que tendría este producto.

 

“Hay que trabajar mucho para mejorar los márgenes, y esperar un año con una demanda firme”

 

¿Qué se debería hacer para mejorar la productividad de la ganadería uruguaya?

Uruguay tiene un paquete tecnológico muy bueno para la ganadería. Un menú de tecnologías, desde el mejoramiento genético, las pasturas, la alimentación, la suplementación e incluso la alimentación a corral, que no le envidia nada al resto del mundo, incluso a países más desarrollados.

Sin embargo, mantenemos una tasa de extracción relativamente baja, que ha mejorado en los últimos tiempos, pero que no superó la línea del 20% o algún punto más, dependiendo de cómo se mida. 

Raramente el cuello de botella de todo esto es el sistema de producción, que se adapta a lo que ha sido la realidad del mercado, y que le impone restricciones a la recría. Cuando uno mira lo que está haciendo Australia con la alimentación a corral, por citar un ejemplo, no existen grandes diferencias en la composición de las raciones o de las pasturas. Lo que sí ocurre es que el período de engorde inicia con animales más jóvenes y más pesados. 

Los inicios de los encierros son con animales diente de leche o cortando dos dientes, pesando 400 kilos, mientras que acá no superamos los 320 o 330 kilos con esa categoría, y eso tiene que ver con la recría. 

Me parece que todas las baterías, en la medida de que todas las relaciones de precios se vayan manteniendo, tienen que apuntar a destetar animales más pesados y recriarlos mejor. 

¿Cómo proyecta el año 2022?

Creo que va a seguir con una demanda firme. Veremos dónde se ubicarán los niveles de precios. Pero más que los precios lo que importa son los márgenes, en cualquier nivel de la cadena productiva. 

A veces nos preocupamos mucho por los precios, pero hay otras ganaderías, como la paraguaya, que tienen márgenes más interesantes. Hay que trabajar mucho para mejorar los márgenes, y esperar un año con una demanda firme.

China promete a Brasil una rápida solución al embargo de su carne

El compromiso fue asumido por el ministro de Negocios Extranjeros de China, Wang Yi, en una conversación telefónica que sostuvo este jueves con el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Carlos França.

 

China, mayor socio comercial de Brasil y principal destino de las exportaciones de carne bovina brasileña, considera que superará en breve la crisis generada por el embargo que impuso a las importaciones de la proteína del país suramericano que ha generado millonarias pérdidas a los productores.

El compromiso fue asumido por el ministro de Negocios Extranjeros de China, Wang Yi, en una conversación telefónica que sostuvo este jueves con el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Carlos França, según informó la cancillería brasileña.

“Los ministros conversaron sobe la apertura y la diversificación de los mercados, incluyendo la retomada de las exportaciones de carne bovina brasileña. El canciller chino cree que el asunto será resuelto rápidamente”, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil en un mensaje que publicó en su cuenta de Twitter.

Según la cartera de Exteriores, los dos países tenían prevista para este mismo jueves una reunión bilateral para discutir el asunto.

China suspendió las importaciones de carne bovina procedentes de Brasil a comienzos de septiembre, hace exactos 47 días, luego de que el ministerio brasileño de Agricultura confirmara el registro de dos casos atípicos de la llamada enfermedad de las vacas locas, uno en el estado de Mato Grosso —que cuenta con el mayor rebaño del país— y otro en el estado de Minas Gerais.

Como las autoridades sanitarias brasileñas e internacionales aclararon que se trataba de casos atípicos, es decir surgidos espontáneamente y no por transmisión entre los animales, por lo que no ofrecen riesgo a la salud, el Gobierno brasileño confiaba en que China levantaría rápidamente el embargo y normalizaría los embarques.

Sin embargo, el gigante asiático no se ha pronunciado sobre el asunto ni hecho ningún tipo de exigencia sin explicar los motivos.

De acuerdo con líderes empresariales brasileños, la demora de Pekín en reactivar el intercambio es una represalia a las declaraciones críticas contra el Gobierno chino de algunas autoridades brasileñas, incluyendo el presidente Jair Bolsonaro, que insinuó que China había creado el virus de la covid-19 como estrategia comercial.

La demora viene generando enormes pérdidas a los ganaderos brasileños debido a que Brasil es el mayor productor y exportador mundial de carne bovina, y China es su principal cliente.

Con la retención de los embarques, los productores redujeron los sacrificios y enfrentan dificultades para mantener congelados los cortes ya hechos, en tanto que los precios de la carne bovina en los mercados mayoristas sufrieron una fuerte caída, que aún no se ha reflejado en el comercio minorista doméstico.

La cancillería brasileña recordó en su mensaje en Twitter de este jueves que China es desde 2009 el mayor socio comercial de Brasil y una de las principales fuentes de inversión extranjera en el país.

Igualmente informó que el intercambio comercial entre los dos países creció un 34 % en los nueve primeros meses de este año frente al mismo período del año pasado, hasta 105.000 millones de dólares, con un superávit para Brasil que llegaba a 37.000 millones de dólares hasta septiembre.

Pese al embargo chino, Brasil exportó en septiembre un volumen récord de 187.000 toneladas de carne bovina, con un crecimiento del 30 % con respecto al mismo mes del año pasado, según los datos de la Secretaría de Comercio Exterior del Ministerio de Economía.

El gigante suramericano exportó en 2020 un récord de 2,02 millones de toneladas de carnes bovinas, con un aumento del 8 % frente a 2019, que le rindieron 8.400 millones de dólares, valor en un 11 % superior al del año anterior.

China fue el destino del 58,6 % de ese volumen exportado en 2020, con 1,18 millones de toneladas, y el origen del 60,7 % de los ingresos brasileños por embarques de carne bovina, con 5.100 millones de dólares.

 

Fuente: Hola News en base a EFE.

“Se dio la tormenta perfecta para que este año el gran favorecido en el mercado chino fuera Uruguay”

Entrevista con Daniel Castiglioni, director de Casti Trading, vendedor de carne sudamericana en China. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

¿Cómo está viendo el mercado de la carne vacuna en China?

Está muy movido y se están incrementando los precios constantemente, debido a la falta de carne en este momento, a la falta de proveedores, impulsado principalmente por las restricciones del gobierno argentino ya hace unos meses, que hizo bajar a la mitad la exportación de Argentina; y luego por los casos de vaca loca en Brasil. Brasil tiene bloqueada la entrada de carne a China bajo este pretexto, pero hay un trasfondo político detrás. 

Esto hizo que en los dos últimos meses se haya achicado mucho la oferta de carne en China, y se ha generado una pelea por poder hacerse de productos que hizo incrementar los precios. Estamos a un nivel peligrosamente alto comparado al año 2019, cuando luego se cayó todo.

¿Debe generar cierta alerta esta situación?

Sin dudas. Se debe aprovechar el buen momento, por supuesto, porque los precios son muy buenos, pero hay que ir de a poco y estudiando a nuestros clientes. Hay que entregar parte del volumen que nos piden, no todo, para de alguna manera no tomar tanto riesgo, porque no sabemos qué puede pasar hacia adelante. 

Se pensaba que Brasil ya iba a estar de vuelta en el mercado chino, pero aún no se sabe la fecha en que será rehabilitado. Cuando vuelva va a tener mucho volumen para mandar a China, y no se sabe que va a pasar con el mercado de carne.

¿Cuál es la razón política porque China no vuelve a habilitar a Brasil?

Lo que se habla tanto en Brasil como en varias partes, es que es una diferencia de hegemonía respecto al tema de la implantación de la tecnología 5G. Brasil no dejó participar a China o la dejó participar parcialmente, dándole la derecha a Estados Unidos. Por eso China está tomando algún tipo de penalización por otro lado. 

Generalmente la actividad fuerte de exportación de carne a China va hasta mediados de noviembre para llegar a tiempo para el año nuevo chino. ¿Es así?

Sí, se carga a mediados de noviembre. Te diría que los negocios fuertes están todos prácticamente hechos. Queda algo por embarcar para que llegue para el año nuevo chino, pero ya estamos llegando prácticamente al final. Se carga hasta mediados de noviembre como máximo.

¿Este fue el mejor año de actividad comercial para la carne uruguaya en China?

Diría que sí, sobre todo por este último trimestre. Se armó la tormenta perfecta, ya que en un mes y medido Argentina restringió las exportaciones, Brasil tuvo el caso de vaca loca y fue suspendido, y este es el momento del año en que se paga más, para el año nuevo chino.

Se dio todo junto y esto hizo que los precios treparan de manera precipitada y a niveles altos, lo que fue favorable para Uruguay. El gran favorecido en todo esto fue Uruguay.

¿Cómo impactaron los problemas logísticos en la actividad?

Sin dudas ha sido un problema. Todo el año fue complicado y en los últimos seis meses se vio más complicada la falta de contenedores y como consecuencia el incremento de precio en los fletes. 

Tanto lo difícil de conseguir contenedores y fletes como el impacto de ese costo en el negocio, es de considerar. Es difícil conseguir contenedores, que aparezcan y cuando los conseguís muchas veces después incumplen, no aparecen. También hubo paro en el puerto de Uruguay que tampoco ha ayudado mucho.

¿Cómo es la percepción de la carne uruguaya por parte de los importadores y consumidores chinos? ¿Hay una diferenciación del origen del producto?

Sin dudas hay una diferenciación, y más en estos momentos. La seriedad y la estabilidad de Uruguay en proveer carne de calidad ha sido valorada y es considerada por los chinos. Saben que Uruguay es el que siempre está, y cuando sucede algún problema como fue el etiquetado de los recortes de carne, se trabaja para solucionarlo. Hay una buena imagen de Uruguay como país. 

 

“La seriedad y la estabilidad de Uruguay en proveer carne de calidad ha sido valorada y es considerada por los chinos”

 

¿Por dónde ve las oportunidades para crecer en China?

Creo que la clave para crecer en China viene por dos lados. Uno es el tema de la hacienda. En Uruguay se ha faenado y se seguirá faenando de manera feroz, debido a los buenos valores. Lo principal para Uruguay en este momento, así como lo fue para Argentina también, es la reposición del ganado. 

El tiempo de reposición  y reproducción para poder tener las cabezas necesarias para abastecer a China en tiempo y forma. Si Uruguay tuviera el doble de cabezas de ganado, esa carne también se vendería a China. 

Creo que ahí está el desafío de Uruguay, en el tema reproductivo y en el volumen de la reposición de ganado, porque la capacidad de faena en Uruguay es buena.

Y el segundo punto, yendo más a lo específico del producto, es que el feedlot en China ha tenido un crecimiento importante en los últimos años.

Esto fue impulsado por la falta de carne australiana y por los problemas que tiene China con Australia. 

El de la carne de animales terminados a corral es un mercado creciente, donde está muy bueno que vayamos apuntando. Allí se viene haciendo un trabajo, se vienen vendiendo cada vez más productos de feedlot. 

Estamos trabajando en líneas que se presentan como un producto premium de Uruguay, carne de ganados de muy buena calidad, con 120 a 140 días de alimentación con granos, que mandamos a China. Esto antes era impensado.

¿Qué expectativas le genera un posible TLC con China?

Las mejores. Creo que hoy en día es fundamental, va a influir directamente en el negocio. Por ejemplo: hoy en día en la carne ovina Uruguay está en desventaja con respecto a Nueva Zelanda, que está enviando productos sin impuestos, porque tiene un TLC con China.

De alguna manera, eso se ve reflejado directamente en el precio y termina llevándose más el industrial y luego el productor. Lo que se le comieron los impuestos, termina de alguna manera, no volcándose en un 100% pero en una gran parte al productor. 

Por un lado va a ser un gran paso para diferenciarnos de la competencia, para seguir creando vínculos con China y para seguir siendo competitivos. 

¿En qué plazos estima para que esto se concrete?

Al ver lo que sucedió con Australia y Nueva Zelanda, creo que esto va para largo. Creo que los TLC se negocian, se preparan, se implementan; luego por lo general se van reduciendo los aranceles gradualmente, año a año se bajan puntos para al cabo de 10 años llegar al arancel de 0%. 

Creo que para arrancar faltarán tres o cuatro años, y luego habrá que empezar, para que en 10 años esté completo y en funcionamiento óptimo. 

Es fantástico que ya se esté hablando seriamente del tema. Estamos en el camino correcto. Quizás se ha venido trabajando desde hace mucho tiempo, sin importar el gobierno. 

Estando en China vi que siempre se ha ido arrimando el tema a la mesa de negociación, y había que buscarle un final. Es un tema de trabajo de muchísima gente y está buenísimo que ya estemos en la puerta para entrar al acuerdo.

 

“Un TLC con China va a influir directamente en el negocio cárnico”

 

¿Cómo es la actividad de Casti Trading?

Tenemos oficinas en Pekín y en Hong Kong. Nos dedicamos al comercio de carne, comprando en Brasil, Argentina y Uruguay. Tenemos todo tipo de clientes en China, tanto estatales como industriales, y empresas privadas que se encargan de la importación de carnes. 

Llegué a China en el año 2012, cuando recién se había empezado con la compra de carne en China. Hemos crecido y desarrollado un buen conocimiento del mercado 

Tenemos también una empresa más chica que se encarga de la distribución propia de algunos productos de alta gama, tanto en restaurantes como por venta online. 

¿Cómo describiría al consumidor chino? ¿Qué busca cuando va a comprar carne?

Es un mercado que está verde todavía. No hay tanto conocimiento de carne, están constantemente aprendiendo, pero los chinos aprenden muy rápido.

Entonces, es un mercado en crecimiento y desarrollo, pero con un crecimiento anual importantísimo, donde cada vez hay más consumidores que buscan carne. 

Se ha pasado del cerdo a la carne vacuna y se han quedado. Buscan aprender los métodos de cocción, siempre están muy inquietos en aprender sobre el producto, lo cual es muy bueno porque genera una cantidad de segmentos y nichos de mercado y oportunidades. 

Desde mi punto de vista, esto va a seguir siendo así. Valoran mucho el tema de la seguridad alimentaria y la calidad en los procesos de producción, en lo cual Uruguay sale siempre muy bien parado. Es importante mostrarles esa fortaleza y que entiendan que Uruguay está parado en esa posición.

¿Cómo es negociar con los chinos?

La relación con los chinos comienza principalmente con el conocimiento de las personas. Es necesario, primero que nada, desarrollar la confianza, y eso lleva un tiempo. Significa conocer a las partes, que te conozcan como empresario, para que luego hagan negocios de una manera más abierta y transparente. 

Es un proceso de mucho tiempo. La creación de la relación entre las personas es un concepto muy importante en la cultura china. Logrado esto, se negocia de una manera más transparente. Son muy peleadores con respecto a los precios.

 

“China va a seguir demandando el mismo volumen de carne o incluso más, y de manera estable durante todo el año”

 

¿Hay alguna fecha estipulada para que los extranjeros puedan volver a ingresar a China?

Hoy en día, con permisos especiales, los extranjeros pueden entrar a China. Se les otorga una visa, pero necesitan tres semanas de cuarentena en un hotel que otorga el gobierno chino. Por el momento no volveré, ya veremos cuando sea necesario. 

Todo indica que va a llevar mucho tiempo, porque el año que viene son los Juegos Olímpicos de Invierno, en Pekín, y ya anunciaron que no van a poner a la venta entradas para extranjeros, lo que indica que estas medidas van a seguir por un tiempo.

¿Cuáles son las perspectivas comerciales para el año que viene?

Puedo asegurar que China va a seguir demandando el mismo volumen de carne o incluso más, y de manera estable durante todo el año, que es lo más importante. Eso es muy alentador. 

En materia de precios hay que ver qué pasa con Argentina y Brasil, esto es clave. Mi opinión es que cuando vuelva Brasil y Argentina los precios van a bajar. Estamos en el punto más alto en este momento. 

De acá para adelante toca que los precios empiecen a bajar un poco, pero no creo que sea una gran caída como muchos chinos están diciendo. Creo que la caída del precio será de entre US$ 300 y US$ 400 por tonelada; el nivel de precio que se venía manejando antes de que Brasil saliera del mercado.

Gobierno argentino autorizó la exportación de carne vacuna a China

La medida tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de este año y contemplará la faena de 140.000 vacas.

 

A través del Decreto 700/2021 publicado en el Boletín Oficial, el gobierno argentino instrumentó la exportación de carne de vaca conserva o manufactura D y E con destino a China. La medida regirá hasta el 31 de diciembre y tendrá forma de un nuevo cupo de exportación

Con la firma del ministro de Agricultura, Julián Domínguez, la disposición estableció el otorgamiento de hasta 100 toneladas mensuales por empresa que tenga establecimiento faenador y hasta 50 toneladas mensuales por empresa que tenga establecimiento procesador. La asignación se realizará hasta alcanzar la faena de 140.000 vacas.

Se especificó que “la asignación de las toneladas se hará sobre las empresas listadas en el Anexo II de la Resolución Conjunta N° 5/21 que cuenten con habilitación sanitaria para exportar a la República Popular China. Para poder utilizar estas toneladas, al momento de la presentación de la DJEC, las cajas embaladas con los cortes cárnicos deberán estar en depósito. Dicha asignación se deberá realizar con carne de animales faenados a partir de la publicación de la presente resolución”.

El artículo sexto de la normativa estableció que los siguientes cortes de carne vacuna: asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, cuadrada, paleta y vacío, que sean resultantes de la faena de las vacas tipo D o E faenados a partir de a fecha de la publicación de la resolución, estarán exentos de las restricciones a la exportación.

A la asignación de las toneladas mensuales, según consta en la resolución, solamente podrán formar parte aquellos establecimientos faenadores que tengan “Servicio de Clasificación y Tipificación bajo supervisión Oficial” activo y estén al día con la información diaria de los romaneos mediante el Sistema Integral de Faena, indicando en forma fehaciente la tipificación de cada animal faenado. Además, “la falsedad en la tipificación de los animales faenados llevará al levantamiento del servicio de tipificación del establecimiento por 30 días, sin perjuicio de otras sanciones que pudieran corresponder”.

 

Fuente: Ámbito.

“El sector siempre está listo para exportar y trabaja intensamente para diversificar mercados”

Entrevista con Teresa Aishemberg, secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

¿Cómo analiza este año 2021 en materia de exportaciones?

Visualizando lo que pasó en el año 2020, cuando hubo una caída importante por el efecto pandemia, podemos decir que nos estamos recuperando. Son nueve meses consecutivos de incremento de las exportaciones, con un aumento generalizado a distintos destinos y con diferentes productos. Esto se debe, en parte, a la mejora de los precios internacionales y al aumento de la demanda impulsada por un gran actor que es China. 

Si continuamos con aumentos a este ritmo, podríamos tener como perspectiva un incremento anual de más de 25% en el 2021 con respecto al año pasado y llegar a niveles de año 2013 o 2014, cercanos a los US$ 9.000 millones; aunque hay que ser cautos porque la situación de incertidumbre internacional es muy alta.

Existe actualmente un desajuste muy grande en los mercados. Se está registrando un aumento importante en los precios de los fletes internacionales, una falta de contenedores y de espacio en bodega de buque que es muy preocupante. 

Muy pocos buques están viniendo al río De la Plata, y por eso fuimos a hablar recientemente con el presidente de la República (Luis Lacalle Pou), para solicitarle ayuda, para poder lidiar con esta situación y encontrar juntos una solución. 

No todos los sectores están alcanzando los niveles del 2013 o 2014. Hay que tener en cuenta que los sectores son muy diversos, y entre los sectores que no alcanzaron los niveles del 2019, previo a la pandemia, podemos mencionar el cuero o los pescados.

¿Qué respuesta tuvieron del presidente en esa reunión?

El presidente tomó el guante y mencionó que se iba a ocupar, dentro de las posibilidades que tiene un presidente de la República cuando se conecta con sus pares o con el mundo, de una forma diferente a la que nos podemos conectar nosotros. 

¿La logística mundial está en un alto porcentaje en manos de empresas chinas en la actualidad?

China es enorme. Tiene un movimiento impresionante y los buques se están yendo dónde les pagan más. Al crecer el comercio, después de la pandemia, el mercado estadounidense y el chino coparon todas las bodegas posibles por el movimiento que generaron. 

Pero, además hubo problemas; ellos acaparan todos los barcos pero también por problemas pandémicos. Los últimos coletazos en China son una prueba, hubo puertos que se cerraron y quedaron los barcos detenidos allá. 

Los problemas se suman, uno tras otro. Hoy los barcos van donde les pagan más, y los precios de los fletes crecieron de forma cuantiosa. Pasamos de pagar US$ 800 a pagar US$ 18.000. Evidentemente, se encarece el producto pero también se encarece todo. 

¿Los contenedores refrigerados son los que más escasean?

Sí, porque es lo que más demanda la producción de alimentos. Otro tema que complica es cuando no vienen los barcos, porque hay que poner los productos en depósitos, y además no avisan con tiempo. Se larga la producción, los camiones llegan al puerto y el barco no está, se desvió; entonces la producción va a depósito, pero los depósitos son limitados; no es fácil.

Hay quienes han intentado salir por otros puertos de la región, pero están tan embotellados como el nuestro.

A todo esto se sumó el conflicto en el puerto.

Sí. Veníamos enfrentando en los últimos meses una escalada en los precios de los fletes marítimos, la falta de contenedores, falta de espacio en las bodegas, una situación internacional en la que Uruguay tiene muy baja incidencia, y hemos pedido ayuda al presidente en ese sentido. 

Además, recordemos que venimos del año 2020, complicados por la pandemia, y el mundo está demandando nuestros productos, lo que nos está dando una oportunidad de recuperarnos si logramos subir la mercadería al buque.

El paro de esta semana en las terminales portuarias agravó más la situación, sumando un componente netamente local a todo esto que venimos mencionando, las trabas internacionales que no podemos controlar. 

Esto afecta la exportación, la producción y el empleo. Los perjuicios económicos y de imagen frente a nuestros clientes en el exterior son enormes. 

Uruguay viene construyendo a lo largo de su historia una imagen de proveedor confiable para el mundo, y el no poder cumplir con los plazos y compromisos tiene efectos negativos importantes. Podemos llegar a perder mercados y puestos de trabajo si perdemos mercados, evidentemente la empresa tiene que ajustarse.

Hoy todavía no podemos cuantificar las pérdidas económicas, porque hay muchos aspectos a tener en cuenta: buques que dejaron de llegar debido al conflicto, contenedores que quedaron sin salir del puerto de Montevideo y contenedores vacíos, que necesitábamos y pedíamos a gritos, no llegaron porque se desviaron los barcos a otro puerto. 

No llegaron insumos necesarios para la producción en Uruguay; se afectó la importación y la exportación. Esto afectó también al sector del transporte, a los camiones, porque están perdiendo fletes, estando parados esperando en la cola para entrar al puerto.

¿Tienen alguna posición tomada respecto al contrato con Katoen Natie?

Lo que hemos conversado con la terminal y el gobierno es que necesitamos una rebaja mejor de la que planteó la terminal. Hicimos un estudio relevando los costos. Llamamos a un consultor internacional experto en puertos, para que evaluara los números, y concluimos que el puerto de Montevideo así como estaba era cinco veces más caro que los puertos de la región. 

Con la oferta que recibimos de la empresa Katoen Natie, el puerto de Montevideo quedó tres o cuatro veces más caro que otros de la región. Entonces, no nos sirve esa rebaja. Queremos ser más competitivos y, porque tenemos que aumentar la inversión, queremos aumentar el empleo, colocar más productos uruguayos en el exterior, pero pasar un contenedor por el puerto es caro. 

Esto se lo demostramos a los candidatos cuando estaban haciendo campaña electoral y cuando asumió el nuevo gobierno. Todos esos números los fuimos compartiendo con el Parlamento. Hace años que venimos diciendo que el puerto es caro, queremos que se transparenten los costos y por eso estamos dialogando y explicando esta situación con datos, para que se vea cómo impactan los costos del puerto en la disminución de la competitividad. 

Identificamos que el costo de las terminales representa el 40% del costo logístico y que algunos conceptos aumentaron más de 300% en dólares en pocos años. 

Estos aumentos no siguieron ningún criterio, ni de IPC (Índice de Precios al Consumo), dólar o salario; había instrumentos para controlar y no se utilizaron. Necesitamos que bajen los costos. 

Por ejemplo: la tarifa portuaria básica de TCP (Terminal Cuenca del Plata) antes de la rebaja, sin contar el costo de la agencia, era de US$ 376. Si ese monto lo comparamos con el promedio de US$ 88 del puerto de San Antonio (Chile) y los US$ 65 del puerto de Río Grande (Brasil), nos da que estábamos cinco veces más caros que el promedio de los dos. 

Aunque tengamos una rebaja más adelante, como dice TCP, ya que la segunda etapa va a considerar una rebaja de 26%, quedaríamos en US$ 286 y estaríamos todavía 3,7 veces más caros que los puertos de referencia. 

Para que quede más claro tomemos un concepto que es de seguridad, que es la sigla PBIP (Código internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias). En 2013 estaba en US$ 26,5 por contenedor y en 2018 subió a US$ 115 por contenedor. Entonces, con la rebaja del 12% actual, queda en US$ 101, y con la rebaja acumulada, en US$ 85. 

Por lo tanto, estamos muy lejos de las tarifas del año 2013. Aunque se efectúen estas dos bajas, como dice la terminal, seguirá quedando tres o cuatro veces más caro que el puerto de San Antonio o el de Río Grande; así no vamos a mejorar sustantivamente la competitividad.

Con la terminal y el gobierno estamos trabajando en que se produzca la rebaja de tarifas. Ya pedimos otro tema que sí fue laudado y es que en esta primera etapa, algo que no estaba considerado, haya una rebaja que considerara la admisión temporaria y tránsito para traer más barcos, algo que fue concedido por la terminal. Ahora nos queda volver a negociar otra rebaja, para que estemos a la par de otros puertos regionales.

¿Qué expectativas le genera el anuncio de un posible TLC con China?

Siempre estuvimos de acuerdo y lo decimos siempre, Uruguay necesita abrir más el mercado. Hay 400 empresas que exportan al Mercosur, de las cuales 250 exportan solo al bloque, por lo que es importante la región. 

Pero siempre dijimos que no podemos seguir pagando impuestos para entrar a los países. Actualmente Uruguay paga US$ 340 millones en aranceles para ingresar con sus productos a distintos mercados. 

De esos US$ 340 millones, US$ 184 millones se destinan a China, lo que es mucho. El trabajo de los uruguayos en realidad queda en China. Significa más de la mitad de los aranceles totales. Y además debemos competir con países que llegan con los mismos productos pero sin pagar tanto impuesto. 

Necesitamos bajar esos impuestos porque estamos en inferioridad y queremos que el empleo quede acá. Queremos que haya más empleo en nuestras empresas exportadoras y, por lo tanto, más inversión. Toda esa plata se podría dejar del lado de Uruguay. 

China es nuestro principal destino de exportaciones y origen de las importaciones. Hace 20 años a China le exportábamos solamente el 5% del total exportado por Uruguay, y hoy llega al 28%, incluyendo las exportaciones realizadas desde zonas francas. 

Los principales productos son: la carne 47%; soja 16%; celulosa 13%; madera 9%; lácteos 5%; y animales vivos 3%; y otros productos como lanas, cueros, cereales, grasas y plásticos.

Esto demuestra que Uruguay ha diversificado sus productos con China. Hace muchos años lo que se exportaba era lana sucia y lana lavada, y fueron los empresarios de este sector los que hicieron el camino para que todo esto que está sucediendo ahora suceda. Generaron certezas, credibilidad, trabajaron el mercado chino cuando era políticamente un tipo de gobierno, después pasó a otro estilo, y se adaptaron y abrieron. 

Pescado también va a China. Hay un trabajo muy importante con China y creo que es hora de ir a la segunda etapa. 

Lo importante era recibir la carta de la República Popular de China, que la recibió el presidente de la República, con la intención de querer firmar un acuerdo bilateral. 

Las partes se tienen que reunir en la Cancillería o en China mismo, para elaborar los términos de referencia. Una vez que deciden las dos partes juntas, negociarán de qué va a tratar el estudio de prefactibilidad, se consultará sector por sector sobre las fortalezas y debilidades que tiene cada uno para encarar un acuerdo bilateral con China. 

Como siempre ocurre en estos acuerdos, hay sectores o productos que se protegen, que son muy sensibles, muy débiles, y que pueden sufrir consecuencias graves si no se les protege en una primera instancia y se le da posibilidad de hacer los cambios necesarios en 10 o 15 años hasta que tenga la fortaleza necesaria para exportar a China. Ya está previsto en los acuerdos. Está todo por hacerse.

¿Cómo visualizan el futuro?

Si seguimos así vamos a exportar 25% más que el año pasado, pero debemos tener un puerto por donde podamos pasar los contenedores. Tenemos que visualizar que no haya otros inconvenientes. El sector exportador siempre está listo, tiene el producto, tiene la calidad y trabaja intensamente para diversificar los mercados. Eso es muy importante. Trabajar como venimos trabajando con el gobierno, con los sectores, con los grupos de trabajo, con el sindicato y con el Parlamento. Es importante trabajar en conjunto para mejorar nuestras exportaciones.

Frigoríficos uruguayos intentan sortear los problemas logísticos para exportar

La Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay y la Cámara de la Industria Frigorífica emitieron un comunicado conjunto advirtiendo por la falta de contenedores y barcos que no están llegando al puerto de Montevideo.

 

Un comunicado conjunto, firmado por los presidentes de la Asociación de la Industria Frigorífica (Adifu) y la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF), advierte “sobre los efectos del caos a nivel mundial del transporte marítimo. Las grandes dificultades y problemas de funcionamiento en la logística de puertos, junto a la feroz escalada de precios, la falta de contenedores, el congestionamiento en los puertos y la disrupción de rutas marítimas, se han agravado en los últimos meses a causa de la pandemia”.

Se asegura que “este fenómeno global tiene causas muy variadas, desde puertos de China cerrados por Covid, puertos europeos al borde de la saturación con buques haciendo cola para descargar, contenedores varados en las terminales esperando ser despachados, navieras dejando los contenedores cargados y prefiriendo retornar con contenedores vacíos, preferencia por cargar contenedores secos que dan mayor rentabilidad antes que los contenedores refrigerados, altísima intensidad comercial entre Estados Unidos y China que ha causado el colapso de los puertos norteamericanos, resultando en un caos del transporte terrestre interno. Todo esto además ha causado una escalada fenomenal de las tarifas de fletes marítimos del orden de 5-6 veces en la Unión Europea, de Asia a Europa aumentos de 10-15 veces y 3-4 veces en Estados Unidos”.

Asimismo, se establece que “las consecuencias directas ya comenzaron a afectar al Uruguay con falta de contenedores vacíos, rutas marítimas alteradas donde los buques saltean puertos de menor volumen o rentabilidad (caso del Puerto de Montevideo), las navieras no confirman ingreso a puerto y postergan las fechas de carga, los contenedores se apilan en el puerto causando acumulación de stocks de productos y llenando los depósitos de frío”.

Adifu y CIF aseveraron que “no se vislumbran soluciones de corto plazo a esta situación global y ya hay menor ritmo de negocios y pedidos de cargas desde China. Sin lugar a dudas, de continuar esta situación, en pocas semanas se podría afectar la capacidad de faena y producción de las plantas frigoríficas. Por ello, muchos exportadores locales están analizando junto a las autoridades, las alternativas de exportación de contenedores de carne desde países vecinos dado que muchos buques no están haciendo escala en Montevideo”, finaliza la comunicación firmada por el Dr. Marcelo Secco, titular de Adifu, y Daniel Belerati, presidente de CIF.

Este lunes 23 Belerati se reunió de forma virtual con integrantes de la Asociación de Consignatarios de Ganado para informar sobre los detalles de esta situación y cómo intentan superarla, con la colaboración del gobierno nacional.

Proyectan crecimiento de 30% en la demanda china de carne vacuna en la próxima década

En la oferta actual se observa: Australia en proceso de recomposición de stock; Argentina con limitación en las exportaciones; y EEUU con menor producción de carne.

 

China superó a Estados Unidos como el mayor importador de carne vacuna en el mundo en 2018, al comprar 1,4 millones de toneladas peso canal (US$ 4,8 mil millones) ese año y 2,8 millones de toneladas peso canal (US$ 10,2 mil millones) en 2020. 

A medida que la demanda se mantiene firme, China sigue adelante a buen ritmo, para establecer otro récord en 2021, con importaciones en los primeros cinco meses de 2021 en 1.3 millones de toneladas peso canal (US$ 4,6 mil millones). 

El potencial de crecimiento de las exportaciones a ese mercado es fuerte en los próximos años, ya que se espera que la demanda crezca más del 30% durante la próxima década.

Australia se esfuerza para recomponer su stock

Estados Unidos recupera cuota de mercado de China frente a la menor competencia australiana. Se pronostica que la producción de carne bovina de Australia será menor en 2021, debido a la recomposición de su stock después de una sequía de varios años. 

Las importaciones chinas de carne vacuna australiana, que incluyen un volumen de carne de animales alimentados con granos, cayeron un poco más del 50% hasta mayo de 2021, y durante el mismo período Estados Unidos aumentó su participación de mercado en ese país.

Argentina restringe las exportaciones

La reducción de las exportaciones de Argentina también puede impulsar la participación del mercado mundial de Estados Unidos, particularmente en China. 

A mediados de mayo, el gobierno argentino anunció una restricción a las exportaciones de carne vacuna durante 30 días para aliviar el aumento de los precios internos, reforzando la oferta interna. A partir del 22 de junio, el gobierno modificó la restricción para incluir solo cortes específicos de músculo y segmentos de carcasa hasta el 31 de diciembre de 2021. 

Además, los exportadores de carne vacuna se limitarán a exportar el 50% de su volumen de exportación mensual promedio de 2020 hasta al menos el 31 de agosto de 2021. 

Dado que Argentina es el cuarto exportador más grande del mundo y el segundo exportador más grande a China, se espera que la restricción impulse los envíos globales de otros proveedores.

EEUU producirá menos carne vacuna en 2022

A pesar de la fuerte demanda en Corea del Sur, el crecimiento explosivo en China y la reducción de los suministros de los competidores, las proyecciones para 2022 no son tan brillantes. 

Se pronostica que la producción estadounidense bajará 2%, será su primera caída en al menos siete años, y las exportaciones son ligeramente menores. 

Pero a medida que los mercados extranjeros continúan recuperándose de la pandemia, la demanda reprimida puede respaldar las exportaciones en varios mercados.

 

Fuente: USDA Foreign Agricultural Service.
Foto: https://www.agriland.ie/

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