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ACG Podcast #108 – Santiago Cortina

Con Santiago Cortina, director de La Consignataria, conversamos acerca de la historia del escritorio y el momento ganadero actual.

ACG Podcast #104 – Francisco Albisu

Con Francisco Albisu, productor del centro del país e integrante de AUPCIN, hablamos acerca de la actualidad de los corrales, el momento de la ganadería nacional y la importancia de esta herramienta en el futuro.

ACG Podcast #99 – Matías Guigou

Con el Ing. Agr. Matías Guigou, responsable de la producción ganadera de ADP, conversamos acerca de la entrada de las nuevas generaciones en las empresas familiares, el avance de la ganadería de corral en zonas agrícolas y el uso de datos e IA en el agro, entre otros temas.

ACG Podcast #65 – Enrique Carlos Oyharzábal

Con Enrique Carlos Oyharzábal, productor de Soriano y presidente de la Asociación Agro-Pecuaria de Dolores, conversamos acerca del crecimiento de la ganadería en las zonas agrícolas y los beneficios que genera esta sinergia.

¿Cómo visualizan el próximo año los corrales de engorde?

En un escenario desafiante, caracterizado por la incertidumbre, con granos a precios altos y menores precios por la carne, las empresas deberán ajustar la eficiencia para lograr márgenes positivos. 

 

La incertidumbre es dominante en el mercado ganadero en estos tiempos, y un negocio intensivo como el del engorde a corral espera un panorama más claro para tomar decisiones de cara al próximo ciclo. 

“La única certeza es que el alimento aparentemente seguirá siendo caro, y tenemos que ver dónde se estabiliza el precio del ganado gordo, algo que va atado a la demanda real que tendremos desde el exterior por la carne de corral, sobre todo desde China y Europa”, comentó a ACG el presidente de la Mesa Nacional de la Alimentación a Corral, Dr. Daniel Miranda.

 En el mismo sentido, el Dr. Álvaro Ferrés, presidente de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), dijo que “el negocio para los corrales de engorde está en un número negativo o muy negativo, como hace tiempo no se daba, porque los valores actuales de la reposición y de los granos son altos, y hacen que la pérdida económica sea importante, como no hay antecedentes”. 

Planteó que “para adelante seguimos viendo precios altos. Los precios de la reposición bajaron un poco, pero el precio del gordo bajó demasiado”. 

Miranda sostuvo que “en alguna medida la baja de la reposición acompañó al ganado gordo, pero este negocio es más de fijar precios a futuro, y tampoco hay una certeza por parte de los frigoríficos sobre los precios que tendrán dentro de tres o cuatro meses. Eso es en lo que tenemos que pensar cuando encerramos”. 

A propósito, agregó que “la relación flaco-gordo hoy puede ser justa, estar algo arriba o algo abajo, pero la relación de precios que importa es la que vamos a tener dentro de 120 días. Y venimos de varios ciclos sin precios fijos, sino que los negocios se realizaban con los precios del momento de venta”.

Por su parte, Ferrés señaló que “los costos de producción, ya sea para plantar un sorgo forrajero, verdeo u otro, son acordes al precio de un novillo a US$ 5. Entonces uno tampoco está motivado a invertir en producción”. 

Agregó que para los productores agrícola-ganaderos, que tienen corrales de engorde, “es mucho más negocio vender el grano que tener la expectativa de valorizarlo en un negocio que, por lo menos en el corto y mediano plazo, parece poco atractivo”.

Calculó que “si consideramos que un novillo de reposición está en el orden de US$ 2,10 puesto, le pongo los costos de alimentación, y deberíamos pensar en venderlo a US$ 4,40 o US$ 4,50 para que el negocio sea atractivo”.

Sobre las razones de la caída del precio del ganado, Ferrés consideró que “hubo un componente internacional muy importante con respecto al precio de la carne, que se está viendo reflejado semana a semana en el precio de la tonelada de carne de exportación. Y en Uruguay además influyó, de forma importante, la falta de agua en muchas zonas del país”.

Se podría volver al sistema de fijar precios 

Estas circunstancias podrían hacer que se vuelva al sistema anterior, de fijar precios por anticipado para el ganado de corral. “Fue un sistema favorable desde todo punto de vista. En un momento los productores vieron la posibilidad de hacer una diferencia extraordinaria vendiendo en el mercado spot, porque el mercado estaba en suba permanente, pero el riesgo era que pasara lo que terminó ocurriendo”, comentó Miranda.

Consideró que “este tipo de negocios, con más previsibilidad, es más de nicho”, y que “los precios son más fáciles de fijar”. Admitió que “aprendimos que lo mejor para todas las partes es volver a la fijación de precios, con un techo, con un piso o a un precio fijo, pero no quedar librado al precio del momento”.

Ferrés comentó que no ha visto negocios para el primer trimestre de 2023 a un precio fijo. “Los que conozco son propuestas de una referencia más ciertos centavos, pero ahí está la incertidumbre. Da la sensación de que hay que esperar un poco”, dijo.

Menos ganado en corrales y la producción de carne se hace más lenta

Ferrés estimó que el volumen de ganado de corral en el último trimestre de 2022 y primer trimestre de 2023 será más bajo que el de otros años. “Entiendo que eso va a generar como consecuencia un enlentecimiento de la producción de carne del Uruguay, porque cada vez más la extracción ganadera y la producción de carne dependen de la producción de engorde a corral”, advirtió.

A propósito, sostuvo que “si por algún motivo el engorde a corral no da un buen resultado, la producción no tracciona, y al no traccionar todo se hace más lento, porque el corral es un sistema de producción muy rápido”. 

“Veo un enlentecimiento de la producción de carne del Uruguay, como consecuencia del alto costo de producción en los corrales de engorde, por la baja del precio del ganado gordo. Y por otro lado, los costos no incentivan a invertir en recría o sistemas más caros. Uruguay va a bajar su faena y su tasa de extracción”, afirmó el presidente de Aupcin.

Si bien Ferrés dijo que “es difícil estimar la caída de la cantidad de ganado encerrado”, estimó que “se puede pensar en la mitad del año pasado o incluso menos, porque el negocio de la cuota 481 se achica. Estimo que Uruguay estaba en el orden de unos 60.000 animales encerrados al mes”. 

A la espera de una estabilidad 

El sector espera que se estabilice la demanda para que se establezcan nuevos precios. “Los ganados que hoy se están faenando se encerraron cuando los precios todavía eran buenos. Para el siguiente ciclo todo muestra que si no hay señales que den la posibilidad de fijar precios, habrá una baja en la cantidad de animales encerrados”, admitió Miranda. 

Planteó que “estamos en un mundo donde no sabemos cuál es la demanda normal. Lo que nos pasó en los últimos meses es que todo lo que se compraba hoy mañana sería barato. Todo el mundo compraba, pero no era una demanda real. Seguramente el nivel actual de demanda tampoco sea real, así que habrá que esperar que el mercado se estabilice para ver realmente cuál es el nivel de demanda mundial de este tipo de alimentos”. 

¿Quiénes seguirán encerrando ganado?

Ferrés planteó que hay diferentes escenarios para los diferentes corrales de engorde. “Hay gente que tiene un ciclo completo y toma la decisión de encerrar porque capaz que no tiene un valor atractivo para vender ahora, o no hay una oferta adecuada. Y también están los corrales de la industria, que siempre están encerrando ganado, y así como ganan pierden, y siguen en esta actividad”, describió. 

Pero afirmó que “parece poco interesante comprar ganado para encerrar sin tener un precio de referencia hacia adelante”. 

Momento de mejorar la eficiencia

En las actuales circunstancias, “es momento de ajustar la eficiencia”, dijo el presidente de la Mesa Nacional de la Alimentación a Corral. “Cuando los números son más grandes se puede hacer la vista gorda en muchas cosas, y cuando los números son más justos uno empieza a afinar la vista y a tratar de mejorar diferentes aspectos para buscar el margen final”, reconoció. 

En ese sentido, Miranda planteó que “hay que afinar mucho en la compra de la reposición, ver que sean animales en las mejores condiciones posibles para encerrar, buscar la eficiencia, sinergias para bajar el costo de la alimentación. Esto nos obliga a hacer el ejercicio de buscar el margen en diferentes puntos del negocio”.

¿Cómo queda el negocio del corral en este nuevo escenario de precios?

Las empresas del rubro replantean su estrategia luego del fuerte ajuste del mercado en las últimas semanas.

 

En las últimas semanas se produjo un fuerte ajuste de precios en el mercado ganadero, tanto del ganado para faena como de reposición, y todos los negocios deben replantearse, en particular el del engorde a corral, considerando su alta inversión y riesgo. 

“Hay cosas que se han procesado muy rápido, creo que volverá a caminar, pero por ahora nos basamos en supuestos. Hay ganado encerrado pero mucho menos de lo que suele haber en esta época del año. La gente decidió parar un poco a ver cómo sigue esta situación”, comentó a ACG el Dr. Álvaro Pastorini, asesor de varias empresas de ese rubro. 

Explicó que en este replanteo no solo hay que considerar el precio de venta del novillo gordo, sino también el de la reposición, ya que el resultado se obtiene de esa ecuación. 

El costo de los granos es otro punto a considerar, pero allí no hay expectativas de una baja. “El precio de los granos sigue alto y no va a variar ahora, después que ya se cosechó es difícil que el precio baje, porque el corral ya lo compró o fue comprado por una planta y ahora está en reventa. No sé qué pasará con la cebada a fin de año, pero lo que hay ahora es maíz y no creo que baje”, analizó. 

Pastorini estimó que “es probable que el negocio empiece a caminar de nuevo cuando se estabilicen los precios. Con esta variabilidad es asumir un riesgo importante. Los precios se van a equilibrar, demorará un poco más o un poco menos, pero se van a equilibrar porque sino el negocio se rompe y eso no le sirve a nadie. No le sirve a la industria, porque se queda sin animales para faenar; no les sirve a los recriadores, porque no tienen salida para sus ganados; ni a los propios involucrados con el negocio del feedlot”.

Por lo tanto, planteó que “el ajuste se va a procesar”. Y consideró que este shock obedece a que el proceso de ajuste fue mucho más rápido y vertiginoso que el de otras oportunidades, tanto en el mercado del ganado gordo como de la reposición. 

Consultado sobre la posibilidad de retomar el sistema de contratos de precios entre los corrales y los frigoríficos previo a encerrar los ganados, respondió que “sería lo más lógico”. 

Cabe recordar que en un mercado en constante suba habían quedado de lado los contratos, porque cada vez que se iban a liquidar el precio del ganado spot era más alto que el del contrato. 

Pero no solo los productores preferían precios con bases móviles (referencia de ACG) y un sobreprecio sobre esas bases, sino que también la industria parecía sentirse cómoda con ese sistema.

En las actuales circunstancias los frigoríficos no les están planteando ningún tipo de negocio a los corrales, porque todas las partes consideran que este no es un buen momento para negociar.

Quienes están en el sector coinciden que en el primer semestre se encerró mucho ganado en Uruguay, y por más que en este segundo semestre se encierre menos, el número anual se cree que será muy alto igual. Pero si se compara la cantidad de ganado que se encerrará en este segundo semestre, con la segunda mitad del año pasado, seguramente el número será muy inferior.

“Vemos que si se logra intensificar y mejorar la productividad, hay un retorno económico”

Entrevista con el ingeniero agrónomo Bernardo Mendiola, asesor independiente de empresas ganaderas en el área de nutrición animal, en sistemas pastoriles y de corral; también se encarga de la planificación del negocio ganadero en establecimientos de distintas regiones de Uruguay.

 

¿Cómo observa al negocio ganadero en 2022?

Este año las condiciones del negocio son muy alentadoras, fundamentalmente porque seguimos con muy buenos niveles de demanda internacional por nuestras carnes. Los volúmenes de faena se asemejan bastante a los del año pasado, que alcanzó cifras récord en faena y en exportación de carne. 

Este año los precios de exportación de la carne son mejores que los del año pasado, y eso se refleja en el precio del ganado. A nivel interno los valores del ganado gordo y de la reposición han tenido niveles superiores a los del año pasado, lo que nos hace ver al negocio en una condición que hasta ahora no la habíamos visto. Estamos teniendo un año muy bueno. 

¿A pesar de la baja, considera que los precios del ganado siguen siendo buenos?

Sí, sin dudas. Estamos atravesando una situación circunstancial en este momento del año, cuando algunas plantas pararon su actividad, por escasez de oferta, y eso retrajo la demanda, el volumen de actividad, y genera una baja de precios. Pero creo que es circunstancial, porque a pesar de eso las condiciones siguen siendo muy buenas.

¿Esperaba encontrarse con el escenario de este año?

No, pero el año pasado se empezó a avizorar un mayor nivel de actividad, más demanda; de todos modos, estos niveles de precios no los esperábamos. Pero más allá de los picos de precios, los niveles donde se acomodaron los valores hacen que pensemos en un negocio con condiciones totalmente distintas a las que estábamos acostumbrados

En la medida que este escenario se sostenga, estamos en una condición totalmente diferente en niveles de valores. Antes un novillo valía entre US$ 3,60 y US$ 4,00, y hoy hablamos entre US$ 5,00 y US$ 5,80. Más allá de los vaivenes, de subas y bajas puntuales, estamos en otro orden de precios.

¿Todos los eslabones de la cadena capitalizaron este momento?

Sí. A diferencia de otros momentos, cuando algunos sectores del negocio se veían más favorecidos que otros, ganaba la industria o los productores, el invernador o el criador. Hoy todos los sectores del negocio están conformes y con buenos resultados. Lo muestran los números de los cierres de carpetas; aparentemente hay buenos resultados para todos. 

Por otro lado, si bien no conozco los números de la industria, las señales son muy positivas y da la impresión de que también están teniendo buenos resultados.

¿A nivel productivo, en qué eslabón de la cadena ve mayores oportunidades?

Todo este escenario de alta demanda genera un desafío a todo el sector productivo. A nivel de la cría, con estos precios, podemos pensar en producir más terneros en la medida que haya demanda. Allí hay mucho espacio para crecer. Uruguay tiene mucho para avanzar en la eficiencia del sector criador si nos comparamos con las situaciones de otros países. 

También hay espacio para crecer en la recría y el engorde. Venimos atravesando un proceso que, en la medida que aumenta la demanda de ganado para faena se van acortando ciclos. Las invernadas son cada vez más cortas y los esquemas de recría también tienen ciclos más cortos. 

En los números de Dicose de los últimos años vemos reflejada una edad de faena cada vez más baja, y que empiezan a desaparecer categorías de novillos formados, aunque todavía hay mucho camino por recorrer en ese sentido.

Veo que en la cría, en la recría y en la invernada hay mucho camino para seguir transitando, en la medida que sigamos teniendo estas señales del mercado, determinada por la demanda de carne uruguaya en el mundo.

¿El corral fue una herramienta clave para aumentar la producción de carne, acelerar los procesos y bajar la edad de faena?

Sí. Soy un convencido de que es una herramienta muy valiosa para producir carne. Sobre todo en estas circunstancias, cuando necesitamos cada vez más volumen de animales para faena. El corral permite acelerar los procesos de engorde. 

Debemos tener en cuenta que, si hoy tenemos precio o buenas expectativas de resultado en los negocios de corrales, poder usar esa herramienta para incrementar los volúmenes de faena en las mismas condiciones es una oportunidad muy interesante para aprovechar, y hacer uso de eso para poder aumentar la eficiencia del stock o los volúmenes de ganado para faena.

La tasa de extracción de Uruguay ronda el 20%, pero cuando miramos los países que tienen sistemas ganaderos más eficientes andan en el orden del 30% o 35%. Esa es una referencia para ver que, en la medida que tengamos condiciones de precios, tenemos potencial para seguir creciendo y aumentando la cantidad de animales para faena, con el mismo stock

Eso implica acortar ciclos en la recría y en el engorde, además de mejorar los índices de la cría, aumentando la producción de terneros con el mismo stock de vacas. 

¿Cree que la agricultura fue importante para impulsar esta mayor eficiencia de la ganadería?

Sí, sin dudas. En algún momento se vio como una amenaza, cuando se empezó a incrementar el área agrícola, producto de la mejora de ese negocio, con la soja como oportunidad en los años 2004 o 2005. Pero hoy vemos a la agricultura como un socio del negocio ganadero.

La agricultura generó una oferta de granos, no solo para venta sino también forrajeros, que permitieron acelerar muchísimo los procesos de producción en la ganadería. Ya sea a través de la suplementación sobre pasturas, en el destete precoz, y como fuente de alimento fundamental en los corrales de engorde o en los sistemas de confinamiento.

La agricultura genera la posibilidad de disponer de granos en Uruguay, y además habilita la esquemas de rotación de cultivos con pasturas. De esa forma ayuda a disponer de pasturas de más calidad para la ganadería, o de zonas que estaban parcialmente explotadas con pasturas. Por lo tanto, la agricultura permite aportar áreas de pastoreo de calidad para el ganado, contribuyendo a la producción de carne.

¿Nota una mayor inversión del sector ganadero en estos años?

Sí. En estos años se notó tanto en los sistemas pastoriles, con inversión en área forrajera, maquinaria o sistematización con esquemas de agua o subdivisiones. Y también en los sistemas que dependen más del uso de granos, con nuevos proyectos de corrales y corrales que están aumentando su capacidad. 

La industria también participa del sector primario, con corrales propios, produciendo su propio ganado para faena. Se nota un dinamismo y un nivel de inversión que acompaña a este momento de precios. 

¿Cómo imagina el futuro de la ganadería en Uruguay?

En la medida que nos convenzamos de que este escenario se consolidará en el futuro, podemos esperar un crecimiento de la ganadería y probablemente un aumento de la productividad ganadera en Uruguay.

Vemos que si se logra intensificar y mejorar la productividad, hay un retorno económico. Antes era complicado encontrar una demanda sostenida por el producto, que justificara los aumentos de producción con buenos precios. Pero cuando los aumentos de producción responden a un aumento de la demanda es algo que tiene sentido. Se está buscando producir más para alguien que está pagando bien por un producto, y satisfacer una demanda que es creciente. 

Toda esta situación encuentra a Uruguay con posibilidades de enfrentar estos desafíos, y de tener un crecimiento como el que está mostrando. Los datos de faena y exportación en 2021 fueron muy superiores a los de los años anteriores; y se espera que los resultados de 2022 sean similares a los de 2021. Aparece una tendencia de crecimiento de la productividad. 

Brasil encerrará menos ganado en el segundo semestre

La explicación es el aumento del precio de los granos, esto impulsa la venta anticipada de ganado gordo y bajan los precios, explicó el presidente de Minerva.

 

Los ganaderos de Brasil prevén reducir el volumen de ganado que será enviado a confinamiento en el segundo semestre, un factor que contribuye a intensificar la caída del precio del ganado, a medida que se envían más animales a frigorífico, dijo a Reuters el presidente ejecutivo de Minerva Foods, Fernando Galletti de Queiroz.

El menor confinamiento se da por el aumento de los precios de los insumos utilizados en la alimentación animal, como el maíz y la harina de soja.

“Se espera que haya menos confinamiento en la segunda mitad del año y eso suma presión para que los productores vendan los animales en ese momento, por eso la baja en los precios (del ganado gordo)”, dijo el ejecutivo durante un evento en Campinas (San Pablo), promovido por Syngenta.

Según el presidente de la mayor exportadora de carne bovina de Sudamérica, la presión sobre la terminación intensiva se explica “precisamente por el costo de los alimentos de los corrales”.

Los precios de los insumos se vieron impulsados ​​por el aumento de los precios mundiales como resultado de la guerra entre Rusia y Ucrania. En Brasil, también hubo una caída en la cosecha de soja debido a la sequía del verano pasado y mayores expectativas de exportaciones de maíz, para llenar un vacío dejado por los granos ucranianos.

 

Fuente: Forbes en base a Reuters.

Australia comenzó a vender alga que reduce hasta 95% la emisión de metano del ganado

Se trata de asparagopsis, especie nativa en esa región, que ya se comercializa a corrales de engorde; se trabaja para su aplicación a la lechería y ganadería extensiva, al tiempo que se planifica una mayor producción de este aditivo, para su exportación.

 

Después de años de investigación frenética y licencias comerciales aceleradas, los corrales de engorde de ganado de Australia ahora pueden comprar asparagopsis, un alga nativa australiana que se promociona para reducir las emisiones de metano en “90% a 95%” cuando se alimenta a vacas y ovejas.

La primera venta mundial de asparagopsis fue anunciada este mes por CH4, una de las tres empresas con licencia para vender el aditivo para corrales en Australia.

El procesador de carne del sur de Australia, CirPro, fue el comprador. “Estamos muy orgullosos de ser los primeros en poder anunciar un suministro comercial al mercado”, dijo el gerente general de CH4 Australia, Adam Main.

La asparagopsis ha sido objeto de numerosos ensayos de investigación y un esfuerzo de comercialización acelerado desde que se identificó por primera vez como una forma de reducir las emisiones de metano de los animales rumiantes.

El jefe de CirPro, Reg Smythe, dijo que la instalación de Port Pirie preparada para recibir la asparagopsis estaría en pleno funcionamiento el próximo año. “Estamos comenzando con cantidades relativamente pequeñas y creciendo de acuerdo con la capacidad de CH4 para fabricar el suplemento”, comentó.

Los rumiantes, incluidas las vacas, las ovejas y las cabras, producen metano a través de la digestión, que es responsable de aproximadamente el 10% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de Australia, según CSIRO.

Venta de algas

La venta se produce después de cuatro años de investigación y desarrollo por parte de CSIRO, Meat and Livestock Australia y la Universidad James Cook. El aditivo se patentó en 2020 y la producción se amplió rápidamente.

Main dijo que CH4 se ocuparía exclusivamente de corrales de engorde y procesadores de carne a gran escala antes de expandir su oferta a otros tipos de rubros en el futuro. “Nos estamos enfocando en la industria de corrales de engorde aquí en Australia, pero nuestra operación en Nueva Zelanda definitivamente está mirando al mercado lácteo”, señaló.

Agregó que “también debemos crecer para poder brindar nuestra tecnología a aquellos animales que ven menos gente y no reciben alimentación suplementaria, la ganadería extensiva”.

¿Australia primero?

Los derechos de patente internacional para vender asparagopsis como aditivo para corrales pertenecen a FutureFeed, una rama de CSIRO, propiedad del gobierno australiano, con respaldo privado de Woolworths Group, GrainCorp, Harvest Road y Sparklabs Cultiv8.

Las licencias para cultivar y vender las algas, que son endémicas de Australia y Nueva Zelanda, se han otorgado en el extranjero. Y si alcanza su potencial de reducción de emisiones, el mercado comercial internacional de asparagopsis podría valer miles de millones de dólares por año.

Si bien los productores australianos tienen la ventaja de ser los primeros en moverse, los licenciatarios internacionales, incluido el CH4, están trabajando para producirlo en el extranjero.

“El suministro para todo el ganado y todas las ovejas [en Australia] podría provenir del sur de Australia”, dijo Main. 

Explicó que “El enfoque siempre debe ser, y lo es para mí, crear una industria aquí que pueda satisfacer las necesidades de Australia, pero que también sea un importante exportador. Sin embargo, para tener el alcance completo y llevar este producto a la mayor cantidad de vacas posible en poco tiempo, estamos buscando replicarlo en otras partes del mundo”.

Trabajo en progreso

La investigación sugiere que se necesita incluir muy poca asparagopsis en el alimento de un animal rumiante para que sus emisiones de metano caigan en picada. “Digamos que la ingesta de materia seca de una vaca es de 14 kilos por día”, dijo Main.

Administrar la cantidad de asparagopsis que consume un animal es difícil fuera de un corral de engorde, al igual que medir cuánto reduce realmente el aditivo para alimentos las emisiones de metano en un establecimiento extensivo.

Meat and Livestock Australia continúa trabajando en una gama de herramientas y tecnologías para que los productores reduzcan las emisiones de manera rentable y aumenten la productividad al demostrar credenciales de administración ambiental, dijo su director gerente Jason Strong.

Esas credenciales podrían, en última instancia, tomar la forma de comercialización de productos cárnicos o créditos de carbono respaldados por el gobierno.

“La tecnología está siendo revisada en este momento por el Fondo de Reducción de Emisiones para ser aceptada por el esquema de crédito de carbono del gobierno”, dijo Main.

Mientras que Smythe sostuvo: “no confiamos en esquemas de créditos de carbono, pero creemos que será parte de la combinación general”.

 

Fuente: ABC Rural News.

Hacia una nueva ganadería en Uruguay

Resumen de la presentación del Dr. Álvaro Ferrés, directivo de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), en el marco de la reunión especial de precios, realizada por ACG el lunes 23 en Rocha.

 

El Dr. Álvaro Ferrés, directivo de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin) proyectó el futuro de la ganadería de Uruguay este lunes 23 de mayo en la reunión especial de precios que la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG) realizó en el predio de la Sociedad Agropecuaria de Rocha. 

Durante su presentación, titulada Hacia una nueva ganadería en Uruguay, se preguntó: “¿Cuál es el desafío que tiene Uruguay hacia adelante para incrementar la producción de carne?” y respondió que “vendrá por un incremento de la producción, del volumen y peso de faena, del porcentaje de extracción y de la cantidad de terneros”.

En ese sentido, dijo que Uruguay tiene por delante dos modelos de producción posibles: el de Estados Unidos o el de Australia.

El modelo de Estados Unidos

Sobre Estados Unidos, dijo que pasó de tener 130 millones de cabezas de ganado en 1974 a algo más de 90 millones de cabezas en la actualidad, pero faena más de 30 millones de vacunos por año. Esa faena se compone en un 53% de novillos y 30% de vaquillonas; y que el 80% del ganado que se faena es de alta calidad. 

La extracción en Estados Unidos, sumando la exportación en pie, se ubica entre 34% y 36%, destacó Ferrés, al tiempo que recordó que en Uruguay la extracción mejoró, pero se ubica en 24%. Y señaló que, considerando los números de Estados Unidos, “Uruguay debería de estar cómodamente arriba de los 4 millones de cabezas faenadas”. 

Ferrés señaló que en Estados Unidos los terneros que se producen van a un sistema de recría o directamente a un corral de engorde; y las vacas viejas van a frigorífico. De esa forma se especializa la cría, donde la tasa de destete es de 96%; y también se especializa la recría. 

“En Uruguay se viene un modelo donde la vaca va a tener que ser más eficiente, van a relegarse los campos naturales, las pasturas mejoradas van a ser sistemas de recría; y gran parte de los animales que vayan a faena van a proceder de los corrales de engorde. Eso explicará las tasas de extracción de más del 30%”, sostuvo. 

El modelo australiano

Por otra parte, Ferrés comentó que Australia tiene casi 23 millones de cabezas, 10 millones de vacas y produce 8,3 millones de terneros, con más del 80% de tasa de destete. 

“Eso es lo que a nuestro entender pasará en Uruguay. El tema no es importar vacas en pie de Argentina para que tengan 65% de extracción. El problema se resuelve de dos maneras: que las vacas produzcan más y que las vaquillonas se entoren más jóvenes”, dijo. 

“¿Por qué no se pueden entorar vaquillonas de 15 meses? ¿Quién dijo que se atracan? Se pueden manejar bien. ¿Por qué en el campo tiene que haber vaquillonas de 3 años sin entorar? ¿Por qué tiene que haber tantas vaquillonas de 1 a 2 años si a los 15 meses se pueden entorar? ¿No mejoraríamos la tasa de extracción si achicamos la cantidad de vientres improductivos en el establecimiento? ¿Qué tiene Australia que nosotros no tenemos?”, se preguntó ante un auditorio integrado por unas 70 personas.

El productor señaló que “cuando achicamos la edad de faena el rodeo se achica, y tenemos un stock más productivo. ¿Por qué Uruguay no puede tener 5 millones de vacas de cría y faenar 4 millones de cabezas? Técnicamente se puede”. 

“¿Por qué destetamos terneros a los seis meses con 150 o 160 kilos? En un sistema de recría intensivo podemos perfectamente llevar ese ternero a 350 o 400 kilos, entrando a los corrales de engorde en diciembre, para faenarlos en marzo del año siguiente. Animales de 16 meses ya están en peso de faena. Y los que quedaron para atrás entran en ese invierno. Eso a nivel de pasturas son ganancias diarias de 500 o 700 gramos”, detalló. 

“Australia tiene alta faena y alta exportación en pie. Si se exportan muchos terneros no nos quedamos sin ganado para faenar. En un sistema extensivo sí, pero si incrementamos la producción no hay problema de exportar en pie. Está demostrado”, afirmó Ferrés. 

Aseguró que “no pasa nada que se vaya ganado en pie. La exportación es reguladora del precio y es fantástica. El tema es adoptar tecnología para acelerar la producción”. 

Señaló que en Australia hay capacidad de engordar 1,5 millones de cabezas. Por lo tanto, tiene la posibilidad de producir 3 millones de cabezas, o más, en los corrales de engorde; además de la faena de ganado de pasturas.

Un negocio más productivo que especulativo

Para Ferrés, ese cambio en la ganadería uruguaya se va a dar, “porque el negocio pasa a ser productivo y no más especulativo. La gente no va a retener ganado porque después puede valer más. Es negocio producir más. Ese es el cambio que empezamos a ver y que entendemos que va a suceder”. 

En ese sentido, consideró que el sistema australiano es más intermedio que el de Estados Unidos, y es probable que ese sea el camino a seguir en Uruguay.

La industria está haciendo un buen negocio

Ferrés remarcó que la información es importante en el negocio y señaló que el Instituto Nacional de Carnes (INAC) empezó a publicar datos que “no son menores”. En ese sentido valoró que “Uruguay está produciendo ganados más pesados y está vendiendo mucho más de lo que era antes el Novillo Tipo”. 

Sobre la reciente actualización de ese indicador, subrayó que ahora vale US$ 1.826. “Hasta que INAC no lo publicó nadie se lo imaginaba. Estamos exportando carísima la carne”, dijo. 

En ese sentido, dijo que “otro componente no menor son los márgenes industriales. No existe casi antecedente de US$ 400 de margen industrial. Entonces, los frigoríficos faenan todo porque están ganando una fortuna; y está bien que sea así”.

La actualización del Novillo Tipo se debe a que hoy la carcasa promedio es de 277 kilos y no de 250 kilos, como antes. Ferrés puso como ejemplo que el 4% que corresponde al pecho, vale más que el lomo. 

“En China la carne se está vendiendo bien, pero sobre todo aquellos cortes que antes no se vendían o se vendían mucho más barato. Eso es China para Uruguay. Siempre dijimos que en el rump & loin están los cortes de calidad, los más caros, pero China paga más por otros cortes, por suerte”, destacó. 

Aunque reconoció la alta dependencia de ese mercado, el directivo de Aupcin también consideró que es lógico que se le venda al comprador que paga más.

Si bien consideró que el precio del ganado puede bajar, también destacó que “el precio está tocando las nubes”. Y preguntó: “¿Les parece que tendríamos faenas de 50.000 o 60.000 reses si la industria no estuviera cómoda? Los únicos que no lo creíamos éramos nosotros”. 

El integrante de Aupcin dijo que “tampoco es verdad que se estén yendo vacas preñadas a faena. La gente no considera que una vaca en la pantalla vale US$ 900 y en el frigorífico vale US$ 1.200, porque sabe que dentro de seis meses esa vaca tiene un ternero, que en pocos meses más vale US$ 500; y ese es un buen negocio”. 

Además, sostuvo que “el criador olfatea que estos valores de la carne llegaron para quedarse. No estoy diciendo que el novillo va a valer US$ 6, sino que los precios buenos de la carne vinieron para quedarse, al menos por un tiempo. Todo esto si no pasa nada raro”. 

“Es cierto que el precio está teniendo correcciones, pero no creo que el novillo vuelva a valer US$ 4. Porque lo que domina el precio de la carne a nivel mundial es el precio de los granos, y mientras los granos sigan valiendo mucho es muy difícil que el precio de la carne baje. Porque la carne se produce con granos, la de pollo, la de cerdo y la vacuna”, explicó. 

Mercados

Ferrés afirmó que “Uruguay está negociando con el Sudeste Asiático, donde hay una oportunidad importante, porque los aranceles son menores y sanitariamente se puede acceder. Es parte de las prioridades del gobierno”. 

Por otra parte, consideró que “el Reino Unido puede ser una oportunidad, pero no lo veo como uno de los países donde Uruguay pueda hacer la diferencia. No es China”. 

Planteó como ejemplo que actualmente ya no hay diferencia entre un novillo cuota 481 o no cuota, porque pagan el mismo precio en otro mercado. “Ya no importa la ventana, ni la fecha de ingreso ni los días de encierro”, comentó. 

Además, Ferrés consideró que “se vienen otros mercados que van a hacer que cada vez más los corrales de engorde empecemos a trabajar con novillos de 200 días de encierro, con la escala de marmoreo, el choice y demás. Es lógico, porque tenemos que vender más caro. Si le podemos agregar certificaciones, como carbono neutro u otras, mejor aún”. 

Concluyó que “Uruguay tiene esos desafíos por delante, tiene todos los instrumentos para valorizar el producto, y desde el punto de vista del manejo tenemos herramientas tecnológicas que se pueden aplicar. Va a cambiar el comercio, el volumen, ¿por qué Uruguay no puede faenar 3 o 4 millones de cabezas?”.

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