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“Mientras la demanda siga firme, tendremos que sostenerla con intensificación, lo que es muy bueno para el sector”

Entrevista con el Dr. Álvaro Pastorini, especialista en nutrición y manejo animal. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

Álvaro Pastorini es médico veterinario, especializado en nutrición y manejo animal, y su principal actividad es la asesoría a empresas ganaderas. 

Comenzó a trabajar en la década de 1990 en las concentraciones y en los barcos de exportación de ganado en pie. En aquel momento los principales mercados eran México, Perú y Ecuador. Más adelante se sumaron Venezuela, Turquía, Jordania, Líbano, Egipto y China. 

En el año 2004 fue uno de los fundadores de la empresa elaboradora y comercializadora de productos de alimentación animal Nutral, que en 2016 fue vendida a la cooperativa neerlandesa Agrifirm. Trabajó allí hasta este año, cuando pasó a trabajar en Nutex, empresa del mismo giro.

¿Cómo evalúa este año para el negocio ganadero?

Fue muy bueno. Se batieron récords de exportaciones, de precios del kilo de la tonelada de carne de exportación, en facturación, también fue récord el precio del ganado gordo, hubo una extracción muy grande, motor de todo el ciclo ganadero, no solo del feedlot.

Hace mucho se reclamaba una mayor extracción, y este año se dio. 

La industria va un paso adelante y tiene más capacidad instalada de la que podamos abastecer. Es un mérito importante de la industria, que siempre se ha estado actualizando, invirtiendo y expandiendo su capacidad instalada, lo que es muy bueno para todos.

Siempre hubo una demanda importante de la industria, y el problema era que no se podía generar la materia prima suficiente. Creo que todavía no somos capaces de hacerlo, pero este año aumentó muchísimo la tasa de extracción. Fue todo un desafío. 

Hay que seguir abasteciendo una demanda creciente, y no hay otro camino que la intensificación, agregando tecnología.

¿Es viable mantener este ritmo de faena y extracción?

Se están faenando animales más jóvenes, de hasta dos años y medio. Esa es la duración de los ciclos. Tendremos que adaptarnos para dar cumplimiento a esta extracción. Desde el punto de vista tecnológico es posible, y en la medida que el gordo traccione a la cadena y derrame hacia abajo se puede hacer. 

¿Cómo vio al negocio del corral este año?

El año pasado fue bueno para los corrales, en términos generales. Cuando vino la seca hubo algunos problemas para transar en el primer trimestre, y se puso un manto de dudas sobre cómo sería el año, pero después fue excepcional. 

Si bien a principio de año el precio del maíz le puso un poco de dudas al negocio, después el precio del ganado gordo empezó a caminar, y el impacto que tiene la relación compra-venta del ganado es superior al del costo del maíz. Y terminó siendo un buen año. 

¿Qué números destacaría?

Cuando hicimos el cierre de ejercicio de los corrales el año pasado vimos que nuestro problema principal siguen siendo los corrales de invierno, que tienen menor eficiencia que los corrales de primavera. O sea que tenemos que seguir mejorando en ese aspecto.

Fue un buen ejercicio a pesar de que se viene reduciendo el mercado de la cuota 481.

Esa era una de las amenazas que veíamos al inicio del año. La cuota se va reduciendo cada año y no tenemos forma de pararlo, es un hecho, y eso también nos ponía cierto manto de dudas. 

Pero esto no es nuevo, tiene un par de años de vigencia, y ha hecho que los productores y la industria busquen alternativas al negocio. Así surgieron otros negocios como encierros de 200 días. La industria ha tratado de buscar nichos diferentes para la carne de feedlot, lo que ha sido muy bueno. 

Se están empezando a hacer negocios de este tipo, donde la calidad de carne juega un papel fundamental, algo que hay que valorar y tener en cuenta. 

¿El mercado chino demanda más días de encierro?

Hay negocios en China y en otros lugares que son de más días de encierro, pero también se vende carne de animales con 100 días de encierro. Es otro frente que se abrió, que permite diversificar, lo que es muy bueno. 

Lo que antes veíamos como un nubarrón importante, la reducción de la cuota, no es que haya dejado de ser una amenaza, pero tiene alternativas.

¿Estos negocios alternativos fueron mejores que la cuota 481 este año?

La tarea de un industrial es separar los distintos cortes del animal, y vender el 100% de ese novillo que compró. La proporción de la cuota 481 este año fue menor, viene disminuyendo, y probablemente este año se haya sustituido, porque los precios permitieron esa sustitución. 

Hay cortes que aún calificando para la cuota 481 se venden a otro destino, entonces eso da la pauta de que hay compradores que pagan precios superiores a los de la cuota 481, aún cuando esta no tiene aranceles. 

¿Cómo analiza la evolución del sistema de producción a corral en Uruguay en estos años?

Mientras trabajamos vimos ese auge de un sistema que no ha dejado de crecer en número de cabezas alojadas y vendidas desde los feedlot. Eso nos permitió crecer y mejorar. Es todo un desafío seguir en un proceso de mejora continua.

Si bien hemos mejorado, necesitamos presionar para ser más eficientes y darle sostén al negocio. 

¿Hay una mayor incorporación del maíz en la dieta?

Sí. Hace algunos años la incorporación del maíz en la dieta del feedlot era menor que la de ahora. 

Eso, además de algunas otras medidas de manejo, como el hecho de tener gente con mayor experiencia en el negocio, en el manejo de los animales, tener animales mejor recriados, nos ha llevado a mejorar las eficiencias. 

Todo eso nos ha permitido ponernos a la par de la industria de países que tienen más de 100 años en esta actividad. Estamos bastante a la par en el nicho de carne sin hormonas.  

¿Dónde hay potencial para trabajar y seguir mejorando la eficiencia de la tecnología?

Queda mucho por aprender y mejorar, sobre todo en la aplicación de herramientas informáticas al feedlot. 

Los problemas han ido cambiando con el tiempo. En algún momento el procesamiento de los granos, tipos de granos, eran los temas. Pero hoy esos problemas están laudados.

Hoy hay que generar más información, de más calidad, más rápida, más estadística. Necesitamos seguir mejorando en ese camino.

¿Cómo está el aspecto sanitario?

No es ni un gran costo ni un gran problema para la producción a corral. Es un tema que está bastante dominado.

Se está trabajando en el estrés por barro y por calor.

¿Uruguay debería seguir sin utilizar hormonas?

Todos podemos tener nuestras posturas sobre este punto, pero nos hemos posicionado en un nicho de mercado que es el de carne sin hormonas y creo que nos ha ido bien. No veo cambios en la demanda, y por eso no veo por qué cambiar.

Además, hoy el tema no está planteado, porque legalmente no se puede usar. Y si en algún momento eso se plantea como una posibilidad lo estudiaremos, pero en el corto plazo no lo veo factible.

¿Hubo una evolución productiva en la etapa de la recría en estos años?

Hace unos años el novillo que se faenaba era un animal viejo, pero hoy vemos que en el corral se está encerrando la punta de los terneros nacidos en la primavera pasada. Y eso solo es posible de la mano de una mejora fuerte en la recría. 

Creo que ahí hay oportunidades de seguir mejorando, también en la cría. Si bien mejoramos en los últimos años, los indicadores de la cría siguen bastante rígidos, y hay posibilidades de crecer. 

Mientras el negocio sea bueno, y derrame hacia atrás, seguiremos mejorando.

¿Qué peso tiene la genética en el corral?

Encerrar animales más jóvenes y de mejor calidad pesa muy positivamente en el corral.

¿Qué perspectivas observa para el negocio ganadero?

Mientras la demanda siga firme, tendremos que sostenerla con intensificación, lo que es muy bueno para el sector.

“Lo más interesante de Uruguay y toda la cadena productiva es el empuje para aprovechar el buen momento”

Entrevista con el Ing. Agr. Marcos Guigou, director de ADP. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

¿Cómo analiza este momento del negocio ganadero?

Es muy bueno. En cualquier producto tener buen precio es bueno. Y en Uruguay tener precios buenos mejora todo, porque un problema que tenemos es el costo país, y cuando los precios suben se acomodan todas las cuentas. 

Estos precios que tuvimos fueron récord y está muy bueno tener momentos para disfrutar de mejores resultados, nos da oxígeno y al país también, porque mes a mes se ven mejores exportaciones, y son mejores ingresos para todo el Uruguay.

¿Estos buenos precios ganaderos permiten competir con la agricultura en el litoral y que se mantengan los sistemas mixtos?

Cuantas más alternativas haya es mejor, después cada uno decide cómo quiere hacer la combinación de rubros en su empresa, si quiere desarrollar corrales y generar una productividad diaria mayor o estabilidad mayor considerando que siempre tenés comida disponible y no dependes tanto de los ciclos forrajeros. 

Pero hoy lo más interesante es que hay muchos negocios que tienen un buen resultado, que tienen viabilidad, que dan posibilidades de invertir. 

Creo que también es importante el rol de la Ley de Inversiones, que da la posibilidad de invertir y descontar impuestos. Era algo que ya se había hecho en el primer gobierno del Frente Amplio, que tuvo mucho impacto, y ahora fue una decisión muy acertada, porque generó una reinversión altísima. 

No se si es por eso que no hay piques, postes y demás. No creo que sea por los problemas logísticos, porque esas cosas no vienen de China. 

Pero hay una mayor previsibilidad, de un planteo más amigable con la empresa y con la idea de generar más valor en producción, todo el mundo se sintonizó, y la actitud para invertir ha estado mucho más fuerte. 

Y si a eso lo acompañamos con mercados que están firmes y precios muy buenos por todos los productos, es algo muy positivo.

En el caso de la interacción entre agricultura y ganadería hay mucho de sinergia, pero también compite por área en algunos campos. Después la decisión depende de cada uno. Siempre en los buenos campos la agricultura tiene más chances, pero después también es una decisión del empresario, de qué quiere hacer.

El otro punto que hay que observar es que el activo ganado vale mucho, entonces también hay que tener cuidado de no quedarse en una posición en que el precio pueda bajar. Creo que la gente está haciendo muy bien las cosas en ese sentido, por eso se vende tanto ganado y se faena tanto; la gente está buscando realizar el negocio.

Muchas veces uno se ilusiona con cosas que parece que van a pasar y después llega el momento y no pasan. 

Lo que está haciendo notablemente Uruguay ahora, en toda su cadena productiva, es ponerle energía a las cosas que el mundo está demandando y ejecutando. Es notable. Faena récord, se produce ganado gordo de forma récord, hay producciones de cultivos como la canola que es nuevo y que será récord.

A veces se generan expectativas, se arman cosas, pero cuando se empieza a producir los precios ya se fueron. Entonces, esto de aprovechar el buen momento es lo más interesante que estoy viendo. 

¿Cómo viene trabajando ADP en ganadería?

Estamos en una etapa de mucho análisis interno de cada uno de los negocios, de la productividad, de la eficiencia de conversión, de la calidad de los ganados, de la integración de la cadena, de todo lo que podemos mejorar en la etapa industrial, cómo vacunar para que no afecte a la canal, cómo hacer mejor la sanidad de los animales, el mejor uso de la comida. 

Siempre hay cosas para mejorar en los corrales, la hora en que se da de comer, el flujo de los corrales. Hay un mundo de cosas para ajustar. 

Además, estamos tomando muchos datos de lo que está pasando y ejecutando rápidamente. 

Nuestro panorama hoy es bastante más positivo que el de hace un año atrás. Cuando la pandemia trancó los mercados nos generó problemas. El ganado de corral tiene que salir cuando llega la fecha, y si no sale te genera muchas pérdidas internas, de falta de eficiencia. Eso costó mucho. 

Pero siempre estamos enfocados en la productividad, en los resultados, en el bienestar animal. 

Después también estamos haciendo mucho foco en lo comercial, como empresa, aparte de lo estrictamente ganadero. Tenemos muchas expectativas hacia el futuro, en armar equipos nuevos, con gente muy enfocada en participar más en el negocio comercial en todos los rubros que estamos trabajando.

¿Qué volumen de ganado gordo sale de los corrales de ADP al año?

En el ejercicio pasado fueron entre 45.000 y 47.000 cabezas, y este año es probable que aumente un 25%, si todo sigue como hasta ahora.

¿Con cuántos corrales están trabajando?

Con cuatro, ahora todos de manejo propio. Son tres en el litoral y uno en Caraguatá.

¿El ejercicio pasado fue el mejor año del negocio del corral?

No, porque agarramos una parte complicada. El que está corriendo pinta que sí, pero falta bastante. 

Da la impresión de que este año va muy bien. Los buenos precios ayudan a licuar muchos costos. Hay muchos temas que se manejan mejor.

Después está el tema inflacionario, que genera los mismos problemas que tenemos en la agricultura. Empiezan a subir los precios de los insumos y demás. Pero este año mucha de la materia prima se pagó a valores anteriores. 

Hay algo bastante raro que es la entrada del maíz argentino, que nos complica porque el maíz uruguayo no está llegando a los precios que podría tener. Pero, por otro lado, es una fuente interesante de energía para todos los sistemas de producción intensiva. 

Es lo que hay, estoy bastante acostumbrado a aceptar la realidad y tratar de trabajar con ella. Uno podría decir que no tendría que entrar maíz, porque es una forma de subsidio encubierto, pero es algo que está colaborando para que un insumo de la ganadería esté en valores razonables.

¿Qué tipos de acuerdos tienen con proveedores de ganado como con la industria?

Con proveedores de ganado tenemos un porcentaje importante que se compra en acuerdo directo con productores, desde hace años. Tenemos una gestión fuerte para medir cuáles son los que se comportan mejor y por qué. 

Y seguimos con ideas de perfeccionar y seguir puliendo esos temas que tienen que ver con la relación comercial con los productores.

En la industria hemos trabajado con nuestros socios principales, que son los frigoríficos Pando y BPU, con los que tenemos más estabilidad. Pero también hemos trabajado con Marfrig y con Minerva en el último año, y con alguna otra industria también. Hay muy buenas empresas para trabajar. 

Cuando la demanda es fuerte, como hasta ahora, hay cosas que se resuelven casi automáticamente. 

¿Cómo ve las perspectivas del negocio ganadero?

Muy bien. Estamos muy enfocados en mejorar la eficiencia. También tenemos estos acuerdos de largo plazo, que se reeditan año a año, con condiciones que están preestablecidas, donde sabemos qué tenemos que producir y la industria sabe qué tipo de seguridad tiene con las fechas de entrega y las calidades de los animales. 

La verdad es que veo un buen panorama. Hay que ser siempre muy cuidadoso en los costos. Cuando los precios están bajos tenés mayores chances de que suban, pero cuando están altos también tenés chances de que bajen, entonces hay que tratar de cubrir la mayor cantidad de cosas posibles frente a cambios bruscos de precios, que puede generar descalces. 

Pero lo más sano es aprovechar el momento. Lo más interesante de Uruguay y de toda la cadena productiva es ese empuje para aprovechar el buen momento y no dejarlo pasar. 

Cuanto más nos especialicemos mejor, porque eso también genera empresas más sólidas, con más respaldo, más capacidad de soportar los momentos cuando no son tan buenos. 

Eso lo veo en toda la cadena, que está resolviendo problemas que se pueden acumular en momentos de bajos precios. Por eso me encanta ver tanta actividad.

¿Le genera expectativas el tratado de libre comercio (TLC) con China o es un problema concentrar las ventas en un solo mercado?

La concentración del mercado en China lo tuvimos en la soja. Cuando uno hace negocios con socios estratégicos, y este claramente lo es, uno de los temas que siempre te dicen es tener cuidado con la contraparte. 

En este caso es extremadamente desbalanceado lo que puede ofrecer o quitar Uruguay a un país como China. 

Pero, por otro lado, creo que es muy interesante aprovechar el momento y establecer un TLC. Está bárbaro poder entrar con menos aranceles, tener más mercado, más opciones, y eso sería abrir otro tipo de puertas hacia afuera y romper un montón de mitos hacia adentro.

Insisto en ver a las empresas y las cadenas compitiendo y generando más valor, rápidamente, y haciéndolo en el momento en que el mercado lo demanda. Esa misma energía se va a ir poniendo de manera más patente cuando haya más mercados abiertos, con condiciones competitivas buenas. 

Hoy estamos compitiendo, pero dejando muchísimo dinero en las aduanas de los países compradores. Si ese dinero que queda en las aduanas se mantiene en el país, es más energía para toda la producción y para todo el Uruguay; todas las personas que están en el país se van a beneficiar.

Si dependemos mucho de un solo mercado habrá que generar otros tratados o buscar mercados alternativos. Pero este TLC seguramente nos pondrá más competitivos, más eficientes, más enfocados en la demanda, produciendo más volumen. Lo veo positivo por todos lados. 

Todo aquello que sacuda la modorra, y nos saque de la situación de comodidad, lo veo como algo bueno en el largo plazo.

¿Y cómo analiza el momento de los granos?

Es también muy interesante. Creo que la agricultura tiene muchísimo más para dar. Es difícil hacer agricultura con climas complejos como el que tenemos, pero no es el más complejo del mundo ni mucho menos. 

Además, este es un país caro, y mover la mercadería se hace difícil, porque los granos tienen poco valor por tonelada, en relación a la carne por ejemplo. Es difícil este tipo de actividades, pero hay mucho más potencial del que estamos explorando.

Se puede aprovechar todas estas actividades, como la cumbre del COP26 y demás, para destacar lo que hace la agricultura, capturando gases de efecto invernadero, produciendo alimentos, sistemas que contaminan poco y a la vez generan mucho valor ambiental. 

Hay un enorme camino por delante, muy inclusivo, no solo para agrónomos sino para otras profesiones, como economistas, ingenieros y hasta ingenieros espaciales, porque hay cosas que se tienen que hacer con satélites. Todo eso para Uruguay es una oportunidad gigantesca.

Es la chance de estar en la vidriera, considerando el tamaño de Uruguay, su economía o población, que es prácticamente inexistente si se compara con las cifras mundiales. El manejo de la pandemia, entre otros comportamientos de Uruguay en muchos sentidos desde el punto de vista de la democracia, la estabilidad política, son cosas que nos ponen escalones por encima. Es el momento de aprovechar para hacer más cosas alrededor de estos negocios.

¿Por qué China le compra carne vacuna a EEUU y no a Australia?

El apetito de China por la carne vacuna bien veteada y de animales alimentados con granos está creciendo junto con su riqueza, pero los proveedores australianos están sintiendo el calor de las tensiones bilaterales; en ese marco, las importaciones de carne vacuna de Estados Unidos se han multiplicado por nueve.

 

A medida que las exportaciones de carne vacuna australiana a China se debilitan en medio de tensiones diplomáticas, la demanda de carne vacuna de Estados Unidos alimentada con granos se ha disparado, favorecida por el apetito de una creciente clase media china.

Los restaurantes Hotpot, las cadenas de barbacoas japonesas y los asadores, todos en expansión en la segunda economía del mundo, están cambiando por carne vacuna de Estados Unidos, con varios proveedores australianos prohibidos desde el año pasado y envíos de otros tardando demasiado en pasar por la aduana.

Las importaciones de carne de vacuna de Estados Unidos han aumentado a 83.000 toneladas en los primeros ocho meses de 2021, nueve veces la cantidad en el mismo período hace un año, según los datos de las aduanas chinas, y se prevé que tengan un valor de más de US$ 1.000 millones este año.

Australia también se quedó atrás de Estados Unidos este año como el principal exportador a China de carne vacuna alimentada con granos.

“No tienen muchas otras opciones cuando se trata del producto de grano bien veteado y alimentado con granos”, dijo un portavoz de la Federación de Exportación de Carne de Estados Unidos (USMEF). “Ese es el producto que realmente se destaca en China”, agregó.

El deterioro de las relaciones con China ha afectado los suministros de Australia. Cinco de sus fábricas más grandes fueron suspendidas por las autoridades chinas el año pasado por razones como etiquetado deficiente y contaminación con una sustancia prohibida.

Aunque todavía se permite que otras plantas industriales australianas exporten a China, los importadores dicen que se enfrentan a grandes retrasos.

Las importaciones de carne vacuna de Australia en los primeros ocho meses cayeron a 96.000 toneladas, la mitad de lo que fueron en el mismo período del año pasado, según muestran los datos de aduanas de China.

“Nos han dicho que tardará al menos 85 días en despejar”, comentó un importador con sede en Beijing, que tiene seis contenedores de carne australiana congelada atrapados en el puerto de Shanghai y, como alternativa, ha comenzado a ofrecer carne vacuna Tyson en a sus clientes.

Eso se compara con aproximadamente una semana para la carne de otros orígenes. La Administración General de Aduanas de China no respondió a una solicitud de comentarios.

Los lazos chino-australianos se han tensado desde 2018 y empeoraron el año pasado cuando Australia pidió una investigación independiente sobre el orígenes del nuevo coronavirus, lo que provocó represalias comerciales de China.

La carne vacuna alimentada a pasto, un producto premium en otros mercados, generalmente se dirige a canales más baratos en China, como restaurantes y supermercados de mercado masivo.

El año pasado las importaciones representaron el 40% del consumo de carne vacuna de China, o alrededor de 2 millones de toneladas. Aunque los suministros están dominados, Brasil, Argentina y Uruguay, productores de alimentos con pasto, de bajo costo, la demanda de los consumidores del mercado masivo se está desacelerando en medio de una economía más débil.

Sin embargo, el mercado de gama media y alta de China, donde las reglas de los alimentos con granos sigue creciendo, a medida que los consumidores “comercian mejor, comen mejor”, dijo Pan Chenjun, analista senior de Rabobank.

La clase media de China gastó US$ 7.300 millones de dólares el año pasado, más que en cualquier otro país, según un informe del grupo de investigación estadounidense Brookings. Y el grupo sigue creciendo, y los jóvenes representan más gastos que en otros países.

La cadena de Nueva York Wolfgang’s Steakhouse, que tiene dos restaurantes en Beijing, abrió otro en la ciudad sureña de Shenzhen este año y tiene planes para un cuarto en Hangzhou.

El restaurante ofrece carne vacuna estadounidense enfriada; 800 gramos de costilla cuestan US$ 150 cada uno.

“A los jóvenes les gusta la carne, especialmente los de 20 y 30 años que vienen aquí en las citas”, dijo Glen Feng, gerente de los puntos de venta de Beijing.

Sin embargo, incluso cuando la demanda de carne vacuna de China ha aumentado en los últimos años, impulsada por una clase media en crecimiento, la política ha reorganizado a los principales importadores del país.

Los costos de producción nacional, mientras tanto, hacen que los suministros locales de carne vacuna alimentada con granos sean erráticos, dijo Zhong Dingming, gerente del restaurante Jingli en Beijing. Dijo que la carne vacuna importada, como las costillas de Tyson que compra, ofrece mejor calidad por un precio ligeramente más alto.

En el año pasado, a través del acuerdo comercial Fase Uno con Washington, China acordó que las plantas de procesamiento aprobadas por Estados Unidos podrían acceder a su mercado sin inspecciones.

La cantidad de instalaciones autorizadas para enviar a China ha aumentado a más de 500.

TREX Corp, un exportador de carne estadounidense propiedad de Greater Omaha Packing Co, está comprando carne de otros frigoríficos para enviarla a China a medida que aumenta la demanda, dijo Henry Davis, director ejecutivo de Greater Omaha.

En China, USMEF ha duplicado la cantidad de eventos de capacitación que enseñan a los chefs locales la mejor forma de cortar y rebanar la carne, dijo Joel Haggard, vicepresidente senior para Asia Pacífico.

Swiss Butchery, minorista con sede en Shanghái, dijo que se había abastecido de carne vacuna estadounidense a medida que los suministros australianos se volvían menos confiables. La tienda ahora vende American Wagyu por 1.430 yuanes (US$ 222) por kg, y en ocasiones vende 10 kg a la vez.

Sin embargo, la carne vacuna estadounidense, que cumple con los estándares de importación de China es escasa y la Unión Europea está compitiendo para comprar la misma carne, dijo Davis de Omaha.

Y aunque los exportadores de carne de Australia se han dirigido a Japón y Corea del Sur, una reputación bien establecida significa que los clientes en China podrían regresar rápidamente si las cosas cambian.

“La carne vacuna australiana todavía tiene una reputación de calidad superior y natural. A largo plazo, seguimos siendo muy optimistas sobre China ”, dijo Andrew Cox, gerente general de mercados internacionales en el organismo comercial Meat and Livestock Australia.

 

Fuente: South China Morning Post, en base a Reuters.

“Hay un escenario de crecimiento para absorber cualquier escalón productivo que pueda haber en el país”

Entrevista con el doctor Alvaro Ferrés, presidente de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (AUPCIN); exclusiva para socios y suscriptores.

 

¿Cómo analiza el actual momento del negocio ganadero?

Creo que está pasando por un muy buen momento. Primero porque el ganado está a valores que capaz no pensábamos que iba a alcanzar. Segundo porque estamos con un panorama internacional que favorece al Uruguay, ya que este es un país netamente exportador. Los mercados internacionales están demandantes, mientras que los proveedores están con algún tipo de dificultades para abastecerlos. Por ejemplo: Australia con problemas de stocks y de precios; Brasil con problemas de recomposición de stock; Argentina con sus problemas políticos. 

Por otro lado, la demanda está con la recuperación pospandemia, con China empujando mucho y otros mercados que también demandan. Si a eso le sumamos la recuperación de Europa, y nuevos mercados que se puedan ir abriendo, entiendo que Uruguay está en una posición de privilegio, y eso nos lleva a pensar que no solo tenemos posibilidades de exportar lo que estamos produciendo, sino que hay un escenario de crecimiento para absorber cualquier escalón productivo que pueda haber en el país.

¿Cómo está el negocio del engorde a corral?

Está con muy buenos márgenes, como consecuencia del precio del ganado gordo y el precio de la reposición. Por más que todos sabemos que los precios de los granos han subido mucho, el precio de la carne a nivel internacional se ha corregido, y eso permitió que se empezara a pagar la hacienda a valores que perfectamente absorben este incremento de precio de los granos, o costos de producción, considerando también el costo de la reposición, generando un margen muy bueno. 

Capaz que no era algo esperado hace unos meses, pero vemos que estos valores del ganado gordo pareciera que nos van a acompañar, al menos por un tiempo

¿Los corrales están llenos?

Es el momento del año en que los corrales tienen la mayor carga de ganado, por varias razones. Es cuando la mayoría de los productores aprovechamos para bajar carga en nuestros establecimientos, o eventualmente se vende ganado de reposición para que otros corrales de engorde se completen. En el fondo se logra lo que se busca: que baje la carga de los campos y que se completen los corrales. 

 

“Estos valores del ganado gordo pareciera que nos van a acompañar, al menos por un tiempo”

 

¿Cuánto ganado se engorda por año en Uruguay?

Hay números oficiales que indican que está cerca de los 300.000, pero creo que estamos cómodamente arriba de los 400.000 vacunos encerrados en corrales de engorde en régimen de cuota, no cuota, recría y en preparación para la exportación en pie. 

¿Cuántos de esos van para la cuota 481 y cuántos van a los demás mercados?

A nuestro entender la cuota 481 sigue siendo el negocio más importante en cuanto a volúmenes de hacienda, pero con una incidencia que irá disminuyendo, como consecuencia de la reducción de la cuota para terceros países. Pero, al mismo tiempo, irán creciendo otros negocios para carne terminada a corral. Es lo que está sucediendo. Por lo tanto, creo que el negocio del corral seguirá incrementándose, con una reducción de la proporción de negocios para la cuota 481, y aumentando en otros destinos.

¿Además de China hay otros destinos?

Sí, hay varios más, como la comunidad kosher, cortes para Japón y varios otros. 

 

“El negocio del corral seguirá incrementándose, con una reducción de la proporción de negocios para la cuota 481, y aumentando en otros destinos”.

 

¿Y cuáles son las principales ventajas de esos otros destinos más allá de la cuota 481?

Primero la independencia de las ventanas de faena. Hoy hay cuatro ventanas definidas de carga de ganado: febrero, mayo, agosto y noviembre. Eso obliga a una logística, compra y coordinación que a veces es complicada para los corrales de engorde, porque no necesariamente coincide con la oferta de ganado, o con los temas climáticos que puedan acompañar nuestra realidad productiva. Por lo tanto, independizarse de las ventanas es el principal beneficio de los negocios no cuota.

Por otro lado, una mayor amplitud de las características del animal a terminar, ya que los animales para la cuota 481 tienen que tener ciertas características que cumplir, como por ejemplo la edad, el tipo de dieta y demás.

Y, por último, nos permite ser más elásticos en los diferentes momentos del año. Por eso creo que los destinos no cuota van a seguir creciendo.

¿Hay espacio para seguir mejorando tecnológicamente en el sistema de engorde a corral?

Es un sistema que en Uruguay tiene muchos años. Empecé a trabajar en 1993 o 1994. Pero toda tecnología tiene avances y oportunidades de mejora, porque las tecnologías avanzan. En Uruguay nos hemos tecnificado, desarrollado y especializado en el engorde de ganado a corral, pero entiendo que hay desafíos hacia adelante. Un ejemplo son los cruzamientos o la genética de los animales a encerrar. Se vienen los conceptos de bienestar animal, temas medioambientales o de enfermedades. 

Hace un tiempo hablaba de enfermedades que nos están afectando en los corrales de engorde, que son consecuencias de problemas nacionales, como la garrapata. Ahí veo un tema sanitario a mejorar, para que la tecnología del engorde a corral también pueda funcionar mejor. 

Por lo tanto, hay desafíos hacia adelante. Tecnológicos, de bienestar animal, medioambientales, sanitarios y genéticos. 

 

“En pocos años Uruguay llegará a una faena sustentable de 3 millones de cabezas”

 

En el aspecto genético, ¿cuáles son las mejores cruzas para el corral?

Todo depende de los mercados a los que queramos satisfacer. Si hay una tendencia al marmoreo, las razas británicas y sus cruzas pueden tener oportunidades. Hay negocios de nicho en los corrales de engorde, como son los ganados Wagyu y cruza Wagyu. Pero si uno va por el mundo, se va a encontrar con que la mayoría de los sistemas de producción trabajan con ganado cruza con razas continentales. Y cuando uno se especializa en darle de comer a un animal, este expresa su vigor híbrido, y el corral de engorde es una herramienta fantástica para expresar ese vigor híbrido. 

Por lo tanto, las cruzas con razas continentales como Limousin, Charolais y demás, tienen un potencial enorme para empezar a hacer algo más en Uruguay.

¿Cómo ve el eslabón de la recría?

Creo que Uruguay va camino a la especialización. Creo que en pocos años Uruguay llegará a una faena sustentable de 3 millones de cabezas, y va a haber un grado de especialización en sus eslabones: cría, recría y engorde. Creo que habrá sistemas productivos de especialización en recría, donde los corrales empezarán a demandar animales cada vez más pesados, ya que el peso de la carcasa y por lo tanto el peso de los cortes, es uno de los principales factores de precio o calidad. Ahí va a haber una especialización para llevar animales más pesados a los corrales de engorde

Así como hubo con la preparación de los animales de cuota, que no solo generó esa categoría de reposición de novillo cuota, y se generó una alternativa de valor y de negocio, en la preparación de animales no cuota, de animales pesado para corrales de engorde, que sepan comer, con los cruzamientos adecuados, serán una alternativa productiva y de negocio para complementar, asegurar un crecimiento productivo y poder lograr una faena de 3 millones de cabezas, con lo que eso implica como saldo exportable e incremento de las exportaciones y beneficio en divisas para el Uruguay.

 

“Habrá una especialización para llevar animales más pesados a los corrales de engorde”

 

¿Uruguay debe especializarse en terminar ganados a corral o la terminación a pasto debe seguir teniendo su lugar?

Creo que van a coexistir. Pero la terminación a corral ofrece ciertas ventajas que a veces a pasto no son tan fáciles de alcanzar. Primero porque da seguridad. Cuando tengo un animal en un corral de engorde tengo la seguridad de sacarlo gordo en “n” cantidad de días, dependiendo del negocio que tenga. En un sistema pastoril eso es más difícil. 

Además, asegura ciertas características de carne por las que hay mercados que están dispuestos a pagar un sobreprecio. Por algo un novillo de feedlot vale más que un novillo de pasturas. 

Y, por último, es un excelente complemento entre ganadería y agricultura, ya que muchos de los granos que se pueden producir en rotaciones, en alguna zona del Uruguay, pueden tener a la carne como una alternativa comercial. Y si eso es así, entiendo que los corrales de engorde que se van a ir especializando, en cuanto a su manera de funcionar, sus sistemas de alimentación y demás, serán complementariedades para los sistemas pastoriles-agrícolas. 

Por lo tanto, creo que cada vez se terminarán más animales en corrales, y los sistemas pastoriles se irán básicamente para la cría y la recría.

¿Cuál debe ser la estrategia para enfrentar los discursos que señalan a la ganadería como una actividad muy contaminante del ambiente?

Todos estos discursos medioambientales en contra de la ganadería tienen errores de información. Son temas de marketing mundial, que son bien vistos en algunas sociedades, sobre todo en las más desarrolladas. En general son sociedades ricas, que tienen alternativas y pueden comprar otro tipo de productos alternativos. 

Pero los sistemas intensivos de producción tienen una menor huella de carbono que los sistemas más extensivos. Eso se puede demostrar. 

La ganadería puede demostrar perfectamente los beneficios que tiene, y hay que trabajar más en el marketing de defensa de los beneficios que generan los sistemas de producción intensiva y extensiva, porque las pasturas naturales son grandes captadoras de carbono.  

Pero hay que hacer énfasis en los beneficios de la producción de carne, en el excelente alimento que se produce, y la excelente complementación para el equilibrio ecológico a nivel mundial. Es más fácil demostrar que la carne tiene grandes efectos benéficos que efectos de contaminación medioambiental.

“La terminación a corral ofrece ciertas ventajas que a veces a pasto no son tan fáciles de alcanzar”

 

Cuando se concentran animales, lo que hay que hacer es manejar esos factores de contaminación, porque hay más efluentes, pero hay tecnología para manejarlo perfectamente bien, para incorporarlos a los suelos, aprovecharlos para producir forraje, y cerrar el ciclo. 

Y demostrar que el bovino no es un animal que contamina tanto como se dice. Eso no quiere decir que no haya que trabajar, buen marketing para decir que los sistemas intensivos son una herramienta que existe en cualquier sistema productivo, para poder abastecer la demanda mundial de proteína animal, que es creciente. 

Es muy difícil pensar que el mundo pueda abastecerse de carne en sistemas extensivos de producción, porque no da la tierra. El futuro es la intensificación, de diferentes maneras. Y lo que hay que hacer es trabajar para demostrar que todas las cosas que parecen negativas, no son tan negativas, que se pueden manejar para minimizar los impactos y trabajar para mitigar los temas medioambientales.

¿Los productos sustitutos o alternativos a la carne son una amenaza?

Si bien entiendo que se seguirá consumiendo carne, entiendo que las carnes cultivadas pueden llegar a ser una alternativa para ciertas carnes procesadas, como un pancho por ejemplo. 

Creo que esa es una discusión que tenemos que empezar a dar. Me preocupan más las carnes cultivadas que las carnes vegetales, porque estas últimas no tienen un fundamento muy importante desde la inocuidad del producto. Sin embargo, la carne cultivada, si se bajan los costos de producción, se puede clonar músculo o células musculares y así se puede producir un pedazo de carne que sirva para hacer un frankfurter o cualquier producto procesado. 

Mucha gente se queda en el romanticismo de que esto no puede pasar. Con esto no quiero decir que se vaya a terminar la ganadería, pero en el crecimiento de la demanda internacional de carnes, la carne cultivada puede llegar a ocupar un espacio

 

“Cada vez se terminarán más animales en corrales, y los sistemas pastoriles se irán básicamente para la cría y la recría”.

 

¿Qué expectativas le genera la decisión de Uruguay de empezar a negociar con terceros países, más allá del Mercosur?

Me parece fantástico. Uruguay se debía una decisión de este tipo, ya que estar encorsetados en el Mercosur nos estaba perjudicando como país exportador, y en algún momento había que buscar la manera de poder salir. El gobierno está tomando una estrategia que, a mí entender, es muy positiva, beneficiosa, y ojalá pueda tener los resultados que todos estamos esperando.

¿Con qué país sería importante hacer un acuerdo comercial pensando en la carne de corral?

Cuando vemos la cantidad de dólares que paga la carne en aranceles a nivel mundial, cualquier acuerdo que se haga será beneficioso, porque eso se va a trasladar a un mayor precio del ganado. La plata que se deja en China, por más que sea un arancel bajo, es muy importante. 

Todos los países que ponen cuotas o aranceles altos, lo que están haciendo es protegerse, entonces todo lo que nos permita acceder con aranceles más bajos beneficiará a toda la cadena. 

Da la sensación de que hay que empezar con los países con los que tenemos más comercio, porque es donde más aranceles pagamos en volumen de dinero. Después habrá que seguir con los que sean de importancia en otros rubros. 

Pero creo que Uruguay está bien rumbeado. Se está hablando de China, del Reino Unido, entre otros. Así que vamos por buen camino.

 

 

Foto: LosAgronegocios.uy

Australianos destacan fuerte demanda internacional por carne terminada a granos

Aseguran que la avidez no tiene precedentes, y que luego de haber mejorado considerablemente la ganancia de peso diaria, hay que trabajar en la genética, con un ojo en la demanda y otro en la competencia.

 

A medida que los productores ganaderos reconstruyen sus rodeos, muchos están mirando hacia el potencial prometedor que surge de la creciente y lucrativa demanda mundial de carne vacuna de animales alimentados a granos.

La fuerte demanda del producto está generando una oportunidad nunca antes vista, afirman desde Australia.

La ganancia diaria de peso ha mejorado muchísimo en los últimos años en ese país, y se destaca que hubo productores que inscribieron novillos en la competencia Royal Queensland Show Paddock to Palate de este año que obtuvieron ganancias diarias promedio de 2 kilos y algunos hasta de 3 kilos.

Hablaron sobre la importancia crítica de obtener la genética adecuada para el rendimiento del corral de engorde, junto con el mérito de la canal y, por supuesto, el santo grial de la calidad alimentaria.

El analista senior de proteínas animales de Rabobank, Angus Gidley-Baird, hizo una presentación denominada “Tiempos emocionantes”, en referencia a la actualidad de la industria australiana de producción de carne a granos.

Instó a una “prueba continua” de preguntas sobre quién era el cliente final, qué mercados tenían más probabilidades de crecer y cuál era la presión competitiva en esos mercados.

Hace 20 años el 70% de la carne vacuna alimentada a granos en Australia se consumía en su propio territorio, hace 10 años era del 60% y el año pasado fue el 50%.

“La disminución en la proporción carne de animales alimentados con granos consumidos aquí es un factor de la desaceleración general del consumo de carne vacuna en Australia, pero también del aumento de la producción de carne de animales terminados con granos”, dijo Gidley-Baird.

“Lo que tenemos que preguntarnos es si vamos a seguir haciendo crecer el sector en Australia, que parece ser el camino natural a seguir, quién se convierte en nuestro cliente y qué quiere ese cliente”, agregó.

“¿El consumidor japonés, chino y surcoreano busca lo mismo en la carne vacuna terminada con granos que el consumidor australiano?”, se preguntó.

Estas preguntas son fundamentales para quienes toman decisiones sobre el suministro de las diferentes categorías de alimentación por lotes, dijo.

“Algunos podrían sugerir, por ejemplo, que hay una tendencia en este momento que dice que el novillo doméstico de 70 días podría no ver mucho crecimiento y que la mayor demanda saldrá de los japoneses, del mundo que está expandiendo su consumo y tiene una mayor tendencia hacia el producto de 100 días”, explicó.

El reloj de la competencia

Allí se señaló también que hay que tener en cuenta la competencia en los mercados extranjeros. “Ahora estamos jugando en una liga global que está creciendo todo el tiempo”, dijo Gidley-Baird.

“Ya no solo alimentamos a los australianos, estamos alimentando un mercado global y hay muchos otros problemas que vienen con eso”, agregó. Dijo que Estados Unidos es uno de los principales a tener en cuenta.

Las exportaciones estadounidenses a China en el primer trimestre de este año aumentaron un 500% con respecto al mismo período del año pasado. Estados Unidos envió 20.000 toneladas de carne vacuna a China durante los primeros tres meses de este año, que fue poco menos de la mitad de lo que envió Australia.

“Viniendo de una base muy pequeña donde no enviaron mucho, ahora son un jugador prominente en ese mercado. China se ha convertido en el tercer mercado de exportación más grande de Estados Unidos”, comentó Gidley-Baird.

Agregó que “Estados Unidos está presionando cada vez más en ese mercado y es un competidor mucho más grande para nosotros y que Brasil en carne vacuna terminada con granos”.

En este momento, Estados Unidos se encuentra en una situación inusual, con una demanda interna muy fuerte de carne vacuna, que se enfrenta a la incapacidad de obtener volumen a través de las plantas cárnicas.

Los precios del ganado están por debajo de lo esperado, pero los precios de la carne al por mayor están por las nubes. “La fuerte demanda interna significa que están limitados para exportar”, dijo.

“Aún así, estamos viendo una situación de suministro de ganado en los Estados Unidos que está cerca de su pico. Si esa demanda cae, buscarán rápidamente otro mercado para una gran cantidad de carne vacuna alimentada con granos”.

 

Autora: Shan Goodwin.
Fuente: North Queensland Register.
Foto: Farm Online.

“La gran ventaja de China es que permite valorizar todos los cortes de menor valor”

Entrevista con el gerente de información del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Ing. Agr. Jorge Acosta, exclusiva para suscriptores premium y socios de ACG.

 

¿Cómo viene el nivel de actividad del año 2021?

Viene mejor que el 2020, obviamente, porque aquel fue un año muy especial. En términos de faena, ya desde las primeras semanas se notó una actividad bastante importante, que de alguna forma se parecía a la de 2019. Acabamos de tener una semana con faena récord, de casi 58.000 animales, y ya superamos 1 millón de cabezas a esta fecha, que es algo más de 28% respecto al año pasado. Cabe recordar que el año pasado fue muy especial, que tuvo una caída muy importante al principio y que se aceleró al final, y apenas superó los 2 millones. Esta faena tiene una característica en la recuperación de novillos adultos, que habían caído en 2019 respecto a 2018, y que volvieron a bajar mucho en 2020 respecto a 2019. Ya tenemos 515.000 novillos faenados a esta fecha, lo que es bastante más 2020 y 2019. 

¿Y qué pasa con respecto al promedio de los últimos años, para no compararlo con 2019 y 2020 que fueron años muy especiales?

Nos empezamos a acercar al promedio de los últimos años, aunque estamos todavía por debajo, porque habíamos tenido faenas de 2,25 millones, 2,3 millones y 2,35 millones. Eran elevadas comparadas con las faenas de la década. Pero estamos con 515.000 novillos, llegando al 49% de la categoría. El año pasado los novillos estuvieron en 45% o 46%, este año empieza a ser importante.

¿Qué proyecciones tiene para la faena de 2021?

No tenemos proyecciones cerradas, y no las hacemos públicas, porque en general las proyecciones son para no acertar. Pasan cosas, como en los últimos tres años, cuando nadie acertó. O estuvieron por debajo o por encima. Pero haciendo una mirada más estructural, en este momento, con un año móvil cerrado a mayo, la faena es de 2,23 millones de cabezas. Está en el promedio de los últimos años. Obviamente tendremos una recuperación importante respecto al 2020, hay condiciones de oferta, animales para faenar, y sobre todo de demanda, que pueden validar una faena que llegue a 2,3 millones o incluso superior.

¿Cómo observa la demanda de carne desde el exterior?

El año pasado tuvimos una caída fuerte de China, que ahora se recuperó y volvió a los niveles anteriores, que ya eran altos. China está cerca del 60% del volumen de colocación de carne bovina, son los mismos volúmenes que vimos hasta 2019, que fue el año de crecimiento en términos de participación. Por otra parte, el Índice Medio de Exportación (IME) está en valores relevantes, con un aumento en las últimas semanas. El IME promedio de todas las carnes colocadas en lo que va del año está en US$ 3.910, superior al de años anteriores y al que había a esta altura del año pasado. Es decir que, en los primeros cinco meses de 2020, se vendió en promedio al mismo valor que este año. Con la diferencia que en 2020 venía en descenso, y este año trepó, llegando a US$ 4.400 en las últimas semanas.

 

“Creo que la ecuación de los exportadores hoy cierra mejor con una colocación muy elevada en China, por la combinación de la aceptación de una lista de productos muy importante, por la inexistencia de cupos para acceder y por un arancel que es promedio”

 

Y por volúmenes superiores de carne exportada

Sí, por supuesto. Hay una recuperación importante, que en el caso de la carne bovina supera las 150.000 toneladas peso embarque, que es un crecimiento muy importante en volumen peso canal, que representa 20% más que el año pasado. Y la carne bovina representa más del 80% del negocio de exportación de la carne.

¿Preocupa la alta dependencia de China?

Cuanto más mercados se tienen, siempre está la ventaja de tener diversificados los riesgos y la colocación. De todas maneras, quiebro una lanza por los exportadores, porque acá el único objetivo que hay es valorizar cada kilo que se coloca en un barco. Hoy donde se valora más es con esta estructura de mercados. Afortunadamente Uruguay tiene una estructura de mercados importante, que año a año ha ido deteriorándose en relación a los competidores, porque van ganando posibilidades de acceso mejores. No me preocupa tanto (la alta participación en el mercado chino), porque es la ecuación de colocación que más le conviene a los exportadores. La gran ventaja de China es que permite valorizar todos los cortes de menor valor, y ese es el punto clave. En el desarme de un animal obtienes tanta cantidad de productos, donde hay algunos muy caros pero que representan un porcentaje muy bajo de todo el negocio. Esos cortes, como los bifes, lomos o cuadriles, se venden muy bien, pero hay que valorizar todo, y China valoriza todo. Creo que la ecuación de los exportadores hoy cierra mejor con una colocación muy elevada en China, por la combinación de la aceptación de una lista de productos muy importante, por la inexistencia de cupos para acceder y por un arancel que es promedio (entre 10% y 11%). Así que todo lo que se le pueda vender se le va a vender. 

¿China está siendo también una alternativa para la carne terminada a granos?

En Uruguay el corral tiene muchos años de experiencia, pero su primer crecimiento se da en febrero de 2012, con el embarque de la cuota 620, que luego se transformó en la cuota 481. INAC no publica información de corral, aunque la monitorea. La faena de animales que llegan a frigorífico desde Dicose con corral habilitado superan las 100.000 cabezas a esta altura del año, son más que en igual período del año pasado, y representan el 13% del total de animales faenados. El año pasado estuvieron un poquito por arriba en proporción pero no en números. Este año se viene batiendo récord de faena de corral, y esto se da con una disminución del mercado que impulsó este sistema de producción, que es la cuota 481. Pero la cuota empieza a descender por el reclamo de Estados Unidos, que se ha ido achicando en los últimos dos ejercicios. Ahora estamos en una ventana de unas 5.500 toneladas, que Uruguay la ha seguido aprovechando, pero la producción a corral ahora tiene otros destinos, y en China ha encontrado una colocación importante. No tenemos cuantificados esos datos en INAC, porque los registros no nos permiten diferenciarlos, pero hemos escuchado a exportadores que hay una corriente comercial interesante. Y este mercado tiene otra ventaja, y es que permite estar por fuera de las exigencias tan estrictas de la cuota 481, en términos de días de encierro y demás.

Este año no hubo problemas para completar la cuota Hilton

No. Este año se usó de forma completa, ya estamos casi en el 100%, siempre queda un pequeño 1%, pero se usó completamente. Se revirtió la situación del año pasado, cuando a esta altura nos quedamos con un 30% de cupo sin usar. Además, en enero de este año hubo una división de ese cupo, se entregó una parte al Reino Unido, y esas toneladas también se usaron en su totalidad.

¿Cómo viene la demanda de Estados Unidos?

Bien, aunque a esta altura del año pasado Estados Unidos representaba más. Todo ocurrió a partir del cierre de Europa, y no se pudo usar el cupo Hilton. A su vez, China tenía restricciones, y la colocación en el Nafta superó ampliamente el cupo habilitado de 20.000 toneladas, determinó que a esta altura estuviéramos en el 25% del volumen de exportaciones. Uno de cada cuatro kilos equivalente peso canal iba a Estados Unidos. Este año está en 19%, se achicó un poco, es más similar al 17% o 18% de años anteriores. El valor que está un poco arriba del año pasado, algo por encima del promedio. Estados Unidos siempre ha estado en el promedio, porque lleva recortes y cortes de menos valor, en combinación con algunos cortes de alto valor, pero muestra un crecimiento de precio de US$ 70 u US$ 80 por tonelada equivalente peso canal, superando los US$ 4.000 por tonelada, lo que quiere decir que hay una demanda que se está atendiendo allí también. 

 

“Este año se viene batiendo récord de faena de corral, y esto se da con una disminución del mercado que impulsó este sistema de producción, que es la cuota 481”

 

¿Qué ocurre con los destinos kosher?

Allí tenemos monitoreado el mercado de Israel, donde hubo una recuperación de los volúmenes y una recuperación muy importante de los precios. Hubo un esfuerzo importante para habilitar la entrada de cuadrillas al país. Pero en estas últimas semanas ya no se está colocando carne en Israel. De todos modos, hubo una valorización importante, y se recuperó como mercado, después de una disminución en su participación en los años anteriores.

¿Cómo observa el cierre de exportaciones por parte de Argentina?

Es un tema que afecta a toda la cadena. Uruguay en este momento se ubica en una situación privilegiada, porque tiene oferta y posibilidades de faena en una industria con un nivel de actividad fuerte. Por otro lado está la demanda de los mercados. No recuerdo que se alinearan los principales competidores de Uruguay con dificultades de colocación, tanto en China como en Estados Unidos. Uno de estos casos es el de Argentina, que no haría otra cosa que permitir aprovechar alguna ventana de oportunidad. De todas maneras, esto no es bueno para el mercado, porque en el fondo termina siendo una irregularidad. Cuanto más estable y previsible sea el mercado, le da señales más claras a todos los actores del sector. De todos modos, hay varios mercados a los que Argentina sigue exportando, como a Estados Unidos y la Unión Europea. Puede haber un efecto un poco más importante en China, pero las validaciones de precios también tienen un límite, y varios actores han señalado que ese crecimiento que últimamente se ha observado parecería que no va a continuar. Así que no es bueno tener una distorsión tan grande, que pone en alerta a todos los actores del mercado, y en definitiva termina generando una distorsión donde hay ganadores ni perdedores, e incluso puede complicar alguna cosa.

¿Cómo ven la actividad de la carne ovina en este año?

Hubo un cambio muy importante, y es el crecimiento de la actividad. Este año arrancó con mucha fuerza. No es una faena alta comparada con la historia, pero en la historia hubo stocks mucho más altos. Esta faena alta se da con un cambio fuerte de mercados, lo que se hizo fundamentalmente fue redireccionar la oferta hacia China. Y la situación particular es que se está faenando prácticamente la misma cantidad de corderos que de ovejas en lo que va del año. Varios actores están preocupados por la faena de ovejas, porque puede estar determinando una liquidación de stock. Pero creo que para eso hay que esperar un poco y llegar a números que se deberían mantener en el tiempo, porque con esta faena de ovejas debería dar para reponerse con una estructura de corderas razonable. De todas maneras, es una oportunidad de mercado que el sector puede aprovechar. Cuando hay una extracción tan alta y los modelos de coeficientes no se han movido, hay que estar alerta porque vamos a estar frente a una extracción que le puede cobrar cuentas al stock. Hay que recordar que China nos compra ovinos desde mucho antes que carne vacuna, algo ya le vendíamos, pero ahora la demanda se disparó y ha sido un negocio relevante de colocación. Estamos con más del doble de la faena del año pasado, cerca de 530.000 animales faenados a esta fecha. Veníamos de cuatro años de fanera menos de 1 millón de animales, el año pasado superamos apenas 1 millón, y fue noticia. Con lo que va faenado, sumado a la faena zafral de fin de año, podemos tener una faena relevante de ovinos este año, con algún punto de extracción alto; pero no descartaría que pueda afectar el stock.

 

Foto: INAC.

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