*Datos proporcionados por el BCU*

Cotización 26 de noviembre de 2021 9:42 pm | USD promedio 44.05 | EURO promedio 49.37 | ARG promedio 0.23 | Real promedio 8.16

“No con la misma intensidad, pero el mercado va a seguir muy firme durante el año que viene”

Entrevista con el Ing. Agr. Roberto Vázquez Platero, consultor, exministro de Ganadería y expresidente de INAC. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

¿Cómo analiza el negocio cárnico en 2021?

Este es un año muy especial. Desde el primer trimestre en el mundo sentimos que se estaba saliendo de la pandemia. El mercado más importante, al que hay que mirar es Estados Unidos; China también es importante, pero el mercado que más mueve la aguja en el mundo es Estados Unidos, por lo que produce, por lo que consume, por lo que importa y por lo que exporta. 

Con la pandemia hubo mucho apoyo directo a los individuos y a los hogares de parte de los estados. La Reserva Federal siguió con sus programas de bajas tasas de interés y de compras de bonos estatales, que fueron muy importantes. Pero a eso se sumó plata que entraba a los hogares a través de subsidios, que primero implementó la administración Trump y después mucho más el gobierno de Biden. Esa abundancia de plata estuvo en todo el mundo.

Las familias tuvieron ahorros, porque no se gastó en lo que se gastaba antes, en eventos, en viajes, actividades que estuvieron prohibidas en 2020; entonces hubo muy buena propensión de la gente a gastar. Eso se notó en una formidable demanda de carne en 2021; en Estados Unidos fue muy claro.  

Hubo un efecto de oferta. Uno puede mirar a Australia, que tuvo una oferta floja por recomposición del rodeo, pero no fueron catastróficas sus exportaciones ni su producción de carne, porque esos países que tienen feedlot tienen formas de ajustar, aumentan el peso de carcasa y demás.

Por lo tanto, este es un fenómeno fundamentalmente de demanda. En el mundo había mucha plata y muchas ganas de salir a gastar. La gente siguió comiendo carne en el hogar pero también empezó a salir a comer, y eso hizo que haya muy buena demanda.

Veo que esa característica va a seguir, no con la misma intensidad, pero el mercado va a seguir muy firme durante el año que viene

¿Cuáles son las luces amarillas?

Hay dos. El primero es Europa. Nadie tiene claro si los rebrotes de covid son por los no vacunados, si la vacuna no es eficiente, pero los casos están aumentando mucho. Y se está volviendo atrás con la apertura que se esperaba de muchos países, con más comercio, más salida de la gente a consumir, más turismo, más viajes y demás. Incluso hay países que están en lockdown. Holanda, Alemania, Inglaterra y Francia son países que están complicados.

Y la otra interrogante surgió en estas horas, y es la nueva variante que apareció en Botsuana y después en Sudáfrica, que nadie la entiende muy bien, porque tiene muchas mutaciones y no se sabe qué eficacia tiene la vacuna.

Por ahora, con esos dos signos de interrogación, al mercado lo veo bien hacia adelante, con firmeza, buenos precios y un mundo que está demandando mucho. Y para 2022 mis perspectivas son muy buenas, siempre que no se complique la situación sanitaria.

¿Cómo ve a China específicamente?

Está en un proceso que benefició mucho a Uruguay, porque Argentina se autoeliminó, Australia disminuyó mucho sus exportaciones por diferencias políticas con China, aunque eso no durará mucho; y Brasil estuvo prohibido. Todo esto le generó un escenario muy bueno a la carne uruguaya en China, que tuvo un comercio muy firme este año.

Pero también hay que ver que China es un mercado muy intervenido por el gobierno. Parecería que el gobierno chino es cada vez más firme con sus políticas intervencionistas de mercado, sobre todo en áreas como la tecnológica, donde está tomando posiciones más firmes y rígidas. El Partido Comunista es cada vez más sólido y autoritario. 

Por otra parte, la inversión inmobiliaria, que ha sido uno de los grandes factores de crecimiento de China, hoy está con problemas grandes a nivel de las empresas. Parecería que el gobierno chino no está muy dispuesto a seguir apostando a la inversión inmobiliaria como factor de crecimiento.

Pero la oportunidad de seguir vendiéndole a China siempre va a existir. No veo que en 2022 China tenga una demanda de carne que sea mucho mejor a la de 2021, para Uruguay por lo menos. Es difícil imaginarse un mejor año en China, porque fuimos de los pocos países que anduvieron muy bien en su relación comercial con China. 

Otro país que le vendió mucha carne este año a China fue Estados Unidos.

Es así, Estados Unidos aumentó mucho sus exportaciones de carne a China este año. Los precios que vemos en Estados Unidos se deben a la demanda interna, que es muy importante, pero también a la demanda de exportaciones. 

China pasó a ser, como nunca lo fue antes, un gran destino para las exportaciones de carne de Estados Unidos.

¿Estados Unidos sustituyó a Australia en China?

Definitivamente, sobre todo en ese segmento de carne de alta calidad, que en alguna manera también lo podría cubrir Uruguay en algún momento. 

Ese sistema de terminación no es nuestra tradición, pero cada vez estamos ocupando más espacio en ese mercado de carne terminada a granos. 

Por la agresividad que tienen en sus políticas comerciales Australia y Estados Unidos, sus carnes son las que están mejor posicionadas en el segmento de carnes de calidad en toda Asia. 

¿Hay que tener precaución con ese intervencionismo e imprevisibilidad del gobierno chino, considerando que es el principal mercado y que se está negociando un TLC?

En un momento Rusia fue el principal mercado de la carne uruguaya, y Paul Samuelson (economista estadounidense) dijo que la economía rusa se encaminaba a superar a la economía de Estados Unidos. Eso no fue así.

Que un país comunista permanezca con altísimas tasas de crecimiento me genera muchas dudas. Vemos los grandes problemas del gobierno chino con varias empresas tecnológicas, como Alibaba, entre otras, y esas empresas son su gran potencial. 

Algo que supo hacer China fue aprovechar todo el dinero que recibió de afuera. Hace muchos años que vivimos en un mundo de exuberancia, de abundancia de liquidez, y China lo canalizó en crecimiento en el área de inversiones inmobiliarias y en el sector tecnológico. De acá en más no se sabe bien cuáles serán las políticas del gobierno sobre esos asuntos.

Todo esto siempre es un riesgo, pero la realidad nos ha demostrado que mientras siga andando hay que seguir viéndolo con optimismo, y ojalá que siga siendo así.

¿Cómo vio el conflicto sindical en la industria frigorífica de Uruguay?

Al sindicalismo no le encuentro mucha razón. Uno podría hacer muchas suposiciones, algunas de ellas muy extremas, pero no quiero entrar en suposiciones. Creo que el tema sindical es un desastre, en un sector que está andando bien. No hay motivos como para paralizar la industria, no hay razones muy lógicas.

Los sindicatos en Uruguay no actúan defendiendo los verdaderos intereses de los trabajadores sino que se mueven por razones políticas. Espero que se de vuelta la página.

¿Cómo analiza la importante caída de los precios del ganado gordo?

Es lógico que el precio uruguayo tenga algún ajuste. Si el mundo sigue demandando bien, pero si Brasil volviera a China, y se modera la demanda en otros países por la pandemia, puede ser que el precio interno tienda a ajustarse.

Siempre que veamos que el precio interno es mucho más alto que en otros países y no hay una justificación para semejante diferencia, es de esperar que los precios se ajusten. 

¿Cómo ve a Argentina?

Argentina tiene una complicación económica muy grande. Si vemos que el ganado es caro, hay que considerar que es en función de un dólar oficial, que no sabemos cuánto se subfactura o sobrefactura, es todo muy confuso.

¿Y cómo observa el panorama económico a nivel internacional?

Hay que tener en cuenta la inflación, que está empezando a hacer fuerza en todos lados. Brasil está con una inflación superior al 10% y Estados Unidos tuvo una inflación superior al 6% en octubre. 

La discusión sobre si la inflación es transitoria o de más largo plazo es algo que hay que ver. Pero en cualquier caso es algo de lo que tendremos que estar pendientes.

¿Cómo se explica que el precio de la tonelada de carne de exportación esté en niveles récord y que el precio del ganado gordo haya bajado tanto?

Tenemos tres mercados fundamentales: China, Nafta y Europa. Tienen precios muy distintos. China paga el precio más bajo y se lleva los productos de menor calidad; en el medio está el Nafta; y el precio más alto es el de Europa, sobre todo por la carne de la cuota 481.

El precio en determinado momento está muy influido por la proporción que haya de cada uno de esos mercados. 

Lo que podemos ver es que estamos con un precio de la carne de exportación muy bien sostenido, con un promedio anual muy superior a US$ 4.000 por tonelada (US$ 4.233, 12% por encima de 2020 y 11% más que en 2019). 

Eso es sólido y se debe a que China está pagando más. Cuando hay subas muy altas, superando los US$ 5.000 por tonelada, tiene que ver con una mayor proporción de los mercados de alto valor; que se esté exportando más carne de cuota, por ejemplo. 

Pero también veo que INAC ajusta todos los valores. Si uno mira la serie larga de INAC, hay solo una o dos semanas arriba de US$ 5.000. Hubo muchas semanas que en su momento se informaron a más de US$ 5.000 por tonelada, pero después terminó siendo menos.

Lo importante es que todos los mercados están con buenos precios. China antes pagaba en promedio US$ 2.800 o US$ 2.900, y ahora está arriba de US$ 4.000 por tonelada. Eso levanta todo el nivel de exportaciones, y también hay que considerar que son pocos los países que le están vendiendo a China, cuando eso se corrija tal vez haya alguna caída en el precio.

¿Cómo evalúa la gestión del gobierno, fundamentalmente en el sector agropecuario?

No tengo muchos elementos. A Fernando Mattos lo conozco bien, sé que es un hombre con ideas claras. En un momento se tomaron decisiones que no compartía, como la creación de nuevos institutos. Este es un país donde tenemos una institucionalidad tan grande, que habría que revisar, y no comparto que se generen nuevos institutos.

Lo que hay que hacer es mirar lejos adelante, no solo en las políticas agrarias. Por ejemplo: si vamos en auto hacia el este de Uruguay, nos encontramos con una carretera de doble vía que está toda poblada y llena de semáforos. Hay algo que no se previó. No se puede hacer una autopista y permitir que se llene de población de los dos lados. En cualquier país desarrollado las autopistas son distintas. 

En el campo es igual. Hoy tenemos que ver hacia dónde va el futuro, dónde están las oportunidades, para la carne y para otros productos. 

Un tema muy trascendente es el consumo de frutas y hortalizas, que crece cada vez más. Uruguay importa muchas cosas que tiene el potencial de producirlas y exportarlas. Eso es algo que hay que construir.

Me viene a la memoria cuando Chile empezó a capacitar gente, hace 40 años, para transformarse en un exportador de frutas. 

¿Y en la carne cuáles son las oportunidades?

En la carne se habla mucho de sostenibilidad. Hace poco leí un informe de un banco que decía que lo que no se mide no existe, y es así. 

Tenemos que ser capaces de reclamar, como lo hace Nueva Zelanda, que la ganadería es muy sostenible. Pero tenemos que demostrarlo. Tenemos que decir la cantidad de gases que emite nuestro sistema -por los rumiantes, el transporte, la industria, en toda la cadena-; y por otra parte cuánto carbono secuestra, a través de las pasturas, los árboles y demás. Entonces, tenemos que demostrar si somos carbono positivo, negativo o neutro. Pero tenemos que medirlo. 

Australia, Nueva Zelanda y otros países lo están haciendo hace 10 o 12 años. Nosotros hablamos pero no medimos nada; o al menos no vi cifras sobre el balance de carbono de la ganadería uruguaya. Una cosa es decirlo y otra que haya información científica que lo demuestre.

Por lo tanto, la ganadería uruguaya debería tratar de posicionarse bien, como lo hizo con la carne en China. Estoy seguro de que el MGAP tiene gente y capacidades para moverse en ese sentido.

Diplomáticos de Uruguay, Argentina y Brasil en China analizaron el comercio con el país asiático

Los tres países sudamericanos participaron de la IV Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE).

En el marco de la IV Exposición Internacional de Importaciones de China (CIIE), celebrada en Shanghai del 5 al 10 de noviembre, Fernando Lugris, embajador de Uruguay en China; Paulo Estivallet de Mesquita, embajador de Brasil en China; y Luciano Tanto Clement, cónsul general de Argentina en Shanghai, compartieron sus pensamientos sobre el comercio entre China. 

Fernando Lugris, embajador de Uruguay en China: 

China es el socio comercial número uno de Uruguay y estamos enviando más del 30% de nuestras exportaciones totales al inmenso mercado chino. 

Uruguay ha estado participando en la exposición desde 2018. En las últimas exposiciones, hemos promovido nuestros productos cárnicos y hemos visto un aumento de las exportaciones de cordero y carne vacuna a China cada año.

Uruguay exporta alimentos saludables a todo el mundo, pero principalmente a China. A noviembre de este año, el 80% de las exportaciones de cordero y el 60% de la carne bovina de Uruguay van a China. 

Uruguay se ha convertido en el tercer mayor proveedor de leche en polvo de China y se encuentra entre los cuatro principales proveedores de soja del mercado chino. 

Estamos dispuestos a contribuir a la seguridad alimentaria de China, con nuestros productores de frutas, vinos, aceite de oliva y muchos otros productos que buscan explorar el gran mercado chino. 

La pandemia de COVID-19 ha afectado el movimiento de las exportaciones uruguayas y esperamos un escenario pospandémico de cooperación más activa con China.

El comercio entre Uruguay y China ha crecido hasta ahora de manera saludable, y Uruguay apunta no solo a impulsar la cooperación existente, sino también a promover su comercio de servicios. Por ejemplo, las empresas de software uruguayas están buscando nichos para ingresar al mercado chino.

Uruguay da la bienvenida a empresas chinas para realizar inversiones. Nuestro sector agrícola ya ha atraído inversiones de empresas chinas en campos que incluyen las exportaciones de soja. 

Esperamos ver más inversiones en logística e infraestructura. El sector de TI está en auge en Uruguay y las principales empresas de TI uruguayas como DLocal y GeneXus ya están ingresando a China y expandiendo sus negocios en el mercado chino. También hemos visto inversiones de empresas de alta tecnología de China como Huawei y ZTE en Uruguay.

Uruguay fue el primero de los estados de América Latina y el Caribe que expresó su voluntad de participar en el BRI. Para el mercado de los países a lo largo de las rutas, Uruguay ha jugado un papel como centro logístico de la Franja y la Ruta para otros países de América del Sur. Las empresas chinas pueden utilizar las zonas francas y la infraestructura de transporte de Uruguay para mejorar su presencia en otros países de América del Sur.

Uruguay ha experimentado una verdadera revolución en la última década y ahora es el número 2 en el mundo en uso de energía limpia. Estamos clasificados solo después de Dinamarca, con casi el 98% de nuestra energía proveniente de fuentes limpias. 

Uruguay solía ser un importador de energía no tan limpia. Ahora, se ha convertido en un exportador de energía limpia a los países vecinos. Esperamos impulsar la inversión en hidrógeno verde y proporcionar nueva tecnología de hidrógeno verde a otros mercados. 

Dado que China también está trabajando arduamente para llevar a cabo la transición al uso de energía limpia, estamos abiertos a una cooperación que resulte en una mayor producción de energía limpia para China. 

Por otro lado, los paneles solares producidos en China han llegado a Uruguay a un precio razonable. Proporcionar este tipo de tecnologías a precios razonables ayuda a impulsar el uso de energía limpia en países en desarrollo como Uruguay.

Paulo Estivallet de Mesquita, embajador de Brasil en China: 

China ha sido el principal socio comercial de Brasil desde 2009, y Brasil ocupó el noveno lugar como principal socio comercial de China en 2020. 

El año pasado, Brasil y China establecieron un flujo comercial bilateral récord, con más de US$ 102 mil millones. Ya se logró un nuevo récord de comercio bilateral en 2021. De enero a setiembre, el comercio entre Brasil y China superó los US$ 105.000 millones. Por lo tanto, es justo decir que tenemos una relación comercial madura y mutuamente beneficiosa. 

Sin embargo, siempre hay margen de mejora y es por ello que eventos como la CIIE juegan un papel importante. Más de 22 empresas brasileñas estuvieron representadas, todas ellas con el objetivo de profundizar su conocimiento del mercado chino y aumentar su presencia local.

Para tener éxito en China, se debe tener una presencia constante aquí. Las empresas deben estar dispuestas a aprender la forma china de hacer negocios y adaptar su cultura institucional a esta realidad. 

Eso incluye aprender sobre lo que quiere el consumidor chino y estar disponible para establecer relaciones de persona a persona a largo plazo, que son características notables de la cultura empresarial en Asia en su conjunto.

Otro punto importante es darse cuenta de lo exigentes que son los consumidores chinos. Presentar un buen producto ya no es suficiente: los consumidores chinos quieren tener buenos productos, presentados de forma moderna y adecuada.

En cuanto a oportunidades, la creciente urbanización de China, la expansión de su clase media y el cambio de hábitos alimentarios significan que se fortalecerá la complementariedad entre las economías brasileña y china. En consecuencia, tendremos la oportunidad de diversificar nuestras exportaciones agrícolas a China, agregando lácteos, café y frutas a la lista de productos exportados. 

También creemos que Brasil está bien posicionado para convertirse en una fuente importante de insumos industriales para China.

En 2020, Brasil exportó más de US$ 67 mil millones a China e importó más US$ 34 mil millones. Brasil exporta principalmente soja, hierro, aceite, carne vacuna y celulosa. Las principales exportaciones de China a Brasil son teléfonos celulares, partes de televisores, LED y circuitos integrados.

Es relevante destacar la importancia de nuestro sector agrícola para China (y viceversa). Brasil es la principal fuente de productos agrícolas de China. En 2020, más del 20% de las importaciones agrícolas de China provinieron de Brasil. 

Eso significa que una parte sustancial de lo que el pueblo chino come todos los días proviene del sector agroindustrial de renombre mundial de Brasil. 

Brasil ha demostrado una y otra vez que puede suministrar alimentos sostenibles de alta calidad a precios competitivos, en las grandes cantidades que requiere el mercado chino.

Para muchos países, la crisis de salud mundial que estamos experimentando fue una señal para participar en el proteccionismo y desconectarse de la economía internacional. Eso no se sostiene cuando se trata de la relación entre Brasil y China. Hemos mantenido la apertura mutua y, como resultado, nuestro comercio bilateral ha seguido creciendo.

China tiene más de US$ 80 mil millones invertidos en Brasil, en sectores tan diferentes como energía, infraestructura de transporte e industria manufacturera. 

Brasil y China han decidido, sobre la base de un consenso alcanzado por el presidente Jair Bolsonaro y el presidente Xi Jinping, explorar las sinergias entre la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China (BRI) y el Programa de Asociaciones de Inversión de Brasil (IPP). China ya es el mayor inversor extranjero en el IPP, pero creemos que hay espacio para mejorar la presencia de China en Brasil también en ese campo.

Luciano Tanto Clement, cónsul general de Argentina en Shanghai: 

Un total de 27 empresas argentinas ocuparon stands de 400 metros cuadrados en la exposición de este año. Todos ellos eran pequeñas y medianas empresas; 20 de ellas eran empresas vitivinícolas y el resto eran productores de otros productos agrícolas. 

Además de la carne argentina, también exhibimos pescados y limones. Los limones argentinos se han convertido recientemente en una importante exportación al mercado chino.

El mayor desafío que enfrentan las empresas argentinas es la distancia entre China y Argentina. La gente de los dos países todavía no saben mucho el uno del otro. Por esta razón, la CIIE es una plataforma para que Argentina promocione sus productos distintivos, como el vino y el pescado, entre los consumidores chinos y obtenga un mayor acceso al mercado chino. 

Los productores argentinos han trabajado duro en la preparación de esta exposición. 

Además de productos alimenticios, Argentina también exporta satélites y reactores de investigación. El país es un importante creador de sitios web en español y ha desarrollado tecnologías avanzadas para la comunicación digital. Argentina tiene cinco empresas unicornio o empresas privadas con más de mil millones de dólares de ingresos cada año.

Para las empresas argentinas, la clave para desarrollar negocios en China es encontrar socios chinos. Alentamos a nuestras empresas a trabajar junto con sus homólogos chinos para aumentar su presencia en el mercado chino.

En mayo de este año, firmamos un importante contrato con Shanghai Tongsheng Logistics Park Investment and Development Co. Ltd., que opera en una de las zonas piloto de libre comercio de Shanghai. 

En virtud de este contrato, la empresa ahora se encargará de todo el almacenamiento y la logística de los productos argentinos que ingresan al mercado chino.

Argentina y China han estado aumentando el comercio a medida que ambas economías continúan creciendo. Ante esto, somos muy optimistas. Se espera que el comercio bilateral durante los próximos dos años sea mucho mejor que el de este año.

 

Fuente: China.org.cn
Foto: INAC.

Ante veto de Chino, el gobierno brasileño apuesta a exportar carne vacuna a Rusia

La ministra de Agricultura, Tereza Cristina, anunció que el gobierno ruso abrirá un cupo de 300 mil toneladas de carne con arancel de importación cero durante seis meses.

 

El embargo de China a la carne vacuna de Brasil ha durado más de dos meses. Pero la ministra de Agricultura, Tereza Cristina , anunció este miércoles (17) que Rusia bajará a cero los aranceles a las importaciones de carne del país sudamericano durante seis meses.

Rusia estableció un cupo de 300.000 toneladas (200.000 para la carne de vacuno y 100.000 para el cerdo) y el arancel cero comenzará a aplicarse en los próximos días, no solo para los proveedores en Brasil, sino que cualquier matadero que esté interesado puede participar de la cuota para Suministrar carne a Rusia sin el impuesto de importación.

Rusia también había restringido el acceso a la carne bovina brasileña una vez que se identificaron los casos de la enfermedad de vaca loca, pero después del anuncio de este miércoles parece estar dispuesta a hacer negocios con Brasil nuevamente.

 

Fuente: CNN Brasil.

Sin China, los frigoríficos brasileños aumentan las exportaciones a EEUU

El incremento de negocios de carne vacuna desde el país sudamericano al de norteamérica fue de 183% en los primeros 10 meses del año, según datos del Ministerio de Economía de Brasil.

Los frigoríficos brasileños excluidos del mercado de carne vacuna chino han encontrado cierto alivio en Estados Unidos.

Las exportaciones de carne bovina brasileña a Estados Unidos aumentaron 183% en los primeros 10 meses del año, según datos del Ministerio de Economía de Brasil. 

Los envíos han estado creciendo durante meses y la tendencia se ha intensificado después de que China limitara las importaciones de carne roja brasileña a principios de setiembre debido a dos casos “atípicos” de la enfermedad de vaca loca.

Si bien la cantidad enviada a Estados Unidos corresponde a una fracción de los gigantescos volúmenes pedidos por China, los mayores exportadores brasileños apuntan al mercado estadounidense como la principal alternativa en este momento. 

El consumo en Brasil es lento en medio de la crisis económica, mientras que otros importantes importadores de carne vacuna, como Japón y Corea del Sur, aún no permiten la entrada de carne vacuna brasileña.

“La reapertura de EEUU nos permitió llevar allí volúmenes que irían a China”, dijo la semana pasada Edison Ticle, director de finanzas de Minerva.

Marfrig Global Foods, que controla la empresa estadounidense National Beef, dijo que las exportaciones a la economía más grande del mundo han crecido y que las expectativas son de aumento. 

La compañía espera que otros dos frigoríficos del grupo obtengan permiso para exportar a Estados Unidos este año, según Miguel Gularte, director general de Marfrig.

Estados Unidos reabrió el mercado a la carne de vacuna brasileña en 2020 después de una prohibición durante más de dos años.

 

Fuente: Bloomberg.
Foto: Globo.

Las exportaciones de carne vacuna de Nueva Zelanda superan por primera vez las 100.000 toneladas en el tercer trimestre

Los envíos de carne vacuna y ovina a China alcanzaron US$ 1.500 millones el año pasado.

 

Las exportaciones de carne roja de Nueva Zelanda aumentaron 28% interanual para alcanzar los US$ 2.200 millones en el tercer trimestre de este año, mientras que las exportaciones de carne vacuna superaron las 100.000 toneladas por primera vez, según la Asociación de la Industria de la Carne de ese país.

El sector de las carnes rojas ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos meses y las exportaciones de setiembre alcanzaron US$ 642 millones.

La directora ejecutiva de la Asociación, Sirma Karapeeva, dijo que los principales mercados fueron China, con exportaciones que aumentaron 57% hasta los US$ 830 millones; Estados Unidos, 35% hasta US$ 542 millones; y Japón, con un aumento de 61% hasta los US$ 109 millones.

El sector estaba obteniendo ingresos importantes para el país cuando otras partes de la economía se vieron significativamente afectadas por la pandemia de Covid-19, dijo.

Las exportaciones de carne vacuna, en particular, han continuado su fuerte racha con el volumen de exportaciones para el tercer trimestre, aumentando 22% a 119,441 toneladas, y el valor creció 37% a US$ 991 millones.

“Esta fue la primera vez que el volumen de exportaciones de carne vacuna superó las 100.000 toneladas en el tercer trimestre, lo que es un resultado notable para Nueva Zelanda”, destacó.

Históricamente, Australia había sido el mayor exportador de carne vacuna a Estados Unidos, pero las exportaciones australianas se redujeron significativamente debido a la reconstrucción de su rodeo. Del mismo modo, las exportaciones de Argentina se redujeron debido a las restricciones gubernamentales y la alta demanda de China.

Las importaciones de China han seguido creciendo, y Nueva Zelanda se ha beneficiado de la demanda, ya que las exportaciones de carne vacuna se duplicaron. 

Las exportaciones de carne ovina a China aumentaron 42% a US$ 334 millones de dólares; y a Estados Unidos 71% para llegar a US$ 108 millones.

Fuente: Stuff.
Foto: Meat+Poultry

“Esta primavera de precios tiene fundamentos firmes para los meses que vienen”

Entrevista con el Ing. Agr. Daniel de Mattos, asesor de dirección del frigorífico BPU y delegado de ADIFU en INAC. Contenido exclusivo para socios y suscriptores.

 

¿Cómo analiza el actual momento del negocio cárnico?

Es un momento con una demanda internacional muy firme, hay una desaparición de parte de nuestros competidores en mercados importantes, como China o el resto de Asia. Hay una menor oferta de Australia, Brasil fuera del mercado chino, Argentina con restricciones de sus exportaciones. Pero más allá de esas coyunturas, el mercado tiene y tendrá una demanda al alza, por lo que esta primavera de precios podrá ajustarse un poco o no, pero tiene fundamentos para tener firmeza durante los meses que vienen

¿Hay fundamentos para que se sostenga esta realidad?

Podrían haber ajustes dependiendo de cómo juegue el retorno de Brasil y sus stocks, cómo siga Argentina, pero siempre vamos a tener una realidad de corto y mediano plazo de precios al menos firmes. 

¿Y desde la demanda cómo se ve el mercado?

Hay diferentes realidades. Asia es un mercado que está bastante demandado, con falta de oferta y consumo en alza. Europa está con consumo a la baja, con una coyuntura que marca mucho más cautela en el desarrollo de los precios. Norteamérica, que es otro de los bloques importantes, tiene falta de producto como el que producimos, un poco más magro y con origen de pasto. 

Pero tanto Europa como Estados Unidos están bastante condicionados por las cuotas y los aranceles, por lo cual, una proyección de crecimiento hacia esos mercados es bastante restringida, y tenemos que pensar casi siempre en ir hacia mercados donde no existen las cuotas ni los picos arancelarios. 

Eso está hoy en Asia, que junta varias cosas. Una es el consumo en alza, que está bastante acompañado por un poder adquisitivo que también está en alza. Tiene países grandes, como China, que no tienen cuotas ni picos arancelarios; y países importantes, como Corea y Japón, que a pesar de no tener cuota tienen picos arancelarios, sin embargo, aún así tienen un desarrollo lento pero bastante al alza. 

 

“El mercado tiene y tendrá una demanda al alza”

 

¿Cómo les fue en la convención de MICA (importadores de carne de Estados Unidos)?

Fuimos a la convención de MICA, que se hace todos los años. Allí los países que usualmente exportan a Estados Unidos hacen una actualización de mercado. La delegación de Uruguay estuvo acompañada por el embajador uruguayo en Estados Unidos, el doctor Andrés Durán. 

El economista Álvaro Pereira -jefe de Información y Acceso a Mercados del Instituto Nacional de Carnes (INAC)- y el embajador realizaron una presentación, intentando poner la posición de Uruguay sobre el acceso a ese mercado. Pero también se solicitó el apoyo de los importadores de Estados Unidos para lograr mejores aperturas por diferentes vías. 

Hay una apertura muy grande de esos importadores para apoyar las iniciativas de Uruguay o iniciativas que se puedan desarrollar desde Estados Unidos. Esto hace que se cambie la tónica de apertura o acceso a mercados, y se pase a tener un rol más proactivo en ese sentido.

No sabemos si esto va a tener resultados positivos, o en cuánto tiempo podrían estar esos resultados, pero destacamos ese cambio en la forma de encarar el acceso a mercados.

¿Está definido cuál sería el siguiente paso?

Hay mucho trabajo que va a hacer la Cancillería y el propio embajador uruguayo en Estados Unidos. El INAC estará siempre a la orden para proveer de apoyo técnico, de información y de cualquier acción que sea necesaria en ese mercado.

¿Cómo está BPU? ¿Se recuperó después de la suspensión de China?

Venimos retomando la actividad, recuperando los clientes, en un mercado que está demandado se hace más fácil de lo esperado. Estamos recomponiendo el movimiento de stocks, que había estado un poco complicado, porque se había juntado el paro de actividades con un embudo de logística a nivel mundial, que todavía permanece. Pero estamos retomando la actividad y llegando casi a los niveles previos a la suspensión del mercado chino.

 

“Estamos retomando la actividad y llegando casi a los niveles previos a la suspensión del mercado chino”

 

Considerando que BPU pertenece a NH-Foods, una empresa japonesa, ¿cómo vienen los negocios de la empresa hacia Japón?

Japón viene en aumento. Ahí podemos competir con algunos cortes. Es difícil competir con grandes volúmenes por un tema arancelario y por la distancia, ya que son muy demandantes de productos enfriados. 

Pero es un mercado que viene en franco crecimiento. Ojalá que en algún momento podamos tener un acceso a mercados más favorables para Uruguay, y ahí no tengo dudas de que Japón será un mercado más que importante para la carne uruguaya. 

¿Uruguay debería solicitar el ingreso al Tratado Transpacífico y de esa forma acceder a Japón y Corea con beneficios arancelarios?

Es difícil decirlo. A eso lo maneja mejor el gobierno. Desde la empresa nos parece que sería muy adecuado, porque es un acceso rápido, que abre las puertas del mayor mercado mundial y nos pone en igualdad de competencia con nuestros competidores de Oceanía. Sería realmente transformador. No digo que haya que hacerlo o no, simplemente digo que sería muy bueno. 

¿Cómo ve un probable tratado de libre comercio (TLC) con China? 

Decirle no a una negociación de esta envergadura sería muy desatinado. Hay que ir por esta negociación, no solo por el mercado en sí mismo, sino por los movimientos que esto pueda causar en el resto de los actores o bloques internacionales. 

No es lo mismo negociar con un Uruguay que tiene un TLC con China que con un Uruguay que está cerrado al mundo, como lo está hoy.

¿Ya empezaron a faenar los ganados de cuota 481?

Sí, estamos comenzando. La cuota está bastante complicada, nos acercamos a otro descenso desde el 1° de enero. Y hoy tiene un actor inesperado en volumen, que es Argentina, que tiene una restricción importante de las exportaciones, excepto de los cupos, y se ha volcado fuerte a utilizar el máximo de esos cupos.

Eso ocasionó que en las entradas del período anterior varias decenas de contenedores no pudieran acceder. Eso va a jugar en contra en el acceso de este nuevo período, porque es mercadería que quedó congelada. Creo que eso va a afectar el precio y por eso Europa tiene cierta cautela en la negociación de todo el cupo. Veremos qué pasa.

La cuota 481 va a seguir en descenso, hay que buscar rápidamente válvulas de escape, que ya las estamos encontrando, por eso el TLC con China es fundamental. 

Cuando hablamos de productos de alto valor los aranceles pesan mucho más. No olvidemos que la 481 tiene un arancel 0%, y a China estamos ingresando con un arancel del 12% y desventajas frente a nuestros competidores. Siempre soy muy positivo y abierto a todo tipo de acuerdo que mejore nuestro acceso a los mercados.

¿La fecha límite de embarque para llegar a tiempo al año nuevo chino es mediados de noviembre?

Sí, es así. Pero todos los años son distintos. No sabemos qué está pasando con Brasil. El martes hubo un amague para que puedan entrar 2.000 contenedores que tienen en barcos o que ya llegaron. 

Eso puede causar un cambio inmediato en el comportamiento del mercado. Y si continúa el bloqueo se podrían llegar a extender las ventas más allá de mediados de noviembre. 

 

“La cuota 481 va a seguir en descenso, hay que buscar rápidamente válvulas de escape, que ya las estamos encontrando, por eso el TLC con China es fundamental”

 

¿Si Brasil vuelve a ser habilitado podría enfriarse el mercado hasta febrero?

Usualmente se demanda menos volumen, pero hay un imponderable que no estuvo otros años y es Brasil, stocks, contenedores en viaje y que arribaron. Habrá que ver cómo evoluciona esta situación en los próximos días.

¿La intención de BPU es mantener estos volúmenes de faena o bajar la actividad hacia fin de año y comienzos de 2022?

Seguiremos el ritmo de la demanda. Mantendremos los volúmenes mientras haya una demanda fuerte, y después probablemente bajemos un poco. Pero es algo que aún está por verse.

¿Cómo vienen trabajando en materia de alianzas y certificaciones?

Estamos en un desarrollo importante de sello orgánico. Para fin de año tendremos una línea importante de carne orgánica. También estamos trabajando fuerte con un aliado importante, que es Montes del Plata, para la certificación de carne carbono cero.

La demanda para este tipo de productos todavía no está claramente delineada, es una apuesta que estamos haciendo hacia mercados futuros, que probablemente tenga mayores desarrollos en mercados como Europa y Estados Unidos. 

Estamos trabajando fuerte, con mucha esperanza de que sea una línea de trabajo que se pueda consolidar en el mercado, pero también con mucha cautela, porque aún no sabemos el tipo de demanda que tendría este producto.

 

“Hay que trabajar mucho para mejorar los márgenes, y esperar un año con una demanda firme”

 

¿Qué se debería hacer para mejorar la productividad de la ganadería uruguaya?

Uruguay tiene un paquete tecnológico muy bueno para la ganadería. Un menú de tecnologías, desde el mejoramiento genético, las pasturas, la alimentación, la suplementación e incluso la alimentación a corral, que no le envidia nada al resto del mundo, incluso a países más desarrollados.

Sin embargo, mantenemos una tasa de extracción relativamente baja, que ha mejorado en los últimos tiempos, pero que no superó la línea del 20% o algún punto más, dependiendo de cómo se mida. 

Raramente el cuello de botella de todo esto es el sistema de producción, que se adapta a lo que ha sido la realidad del mercado, y que le impone restricciones a la recría. Cuando uno mira lo que está haciendo Australia con la alimentación a corral, por citar un ejemplo, no existen grandes diferencias en la composición de las raciones o de las pasturas. Lo que sí ocurre es que el período de engorde inicia con animales más jóvenes y más pesados. 

Los inicios de los encierros son con animales diente de leche o cortando dos dientes, pesando 400 kilos, mientras que acá no superamos los 320 o 330 kilos con esa categoría, y eso tiene que ver con la recría. 

Me parece que todas las baterías, en la medida de que todas las relaciones de precios se vayan manteniendo, tienen que apuntar a destetar animales más pesados y recriarlos mejor. 

¿Cómo proyecta el año 2022?

Creo que va a seguir con una demanda firme. Veremos dónde se ubicarán los niveles de precios. Pero más que los precios lo que importa son los márgenes, en cualquier nivel de la cadena productiva. 

A veces nos preocupamos mucho por los precios, pero hay otras ganaderías, como la paraguaya, que tienen márgenes más interesantes. Hay que trabajar mucho para mejorar los márgenes, y esperar un año con una demanda firme.

China aprueba importaciones de carne de Italia; Brasil e Irlanda siguen suspendidos

Aunque las ventas de carne brasileña se detuvieron por decisión del gobierno de ese país, corresponde a China determinar el fin del embargo, que aún no se ha producido.

 

La administración de aduanas de China aprobó esta semana las importaciones de carne vacuna de Italia a partir del 26 de octubre. China depende, en gran medida, de las importaciones para satisfacer la creciente demanda de carne de una clase media que cada vez cuenta con mayor poder adquisitivo.

Vale la pena recordar que China ya no recibe carne vacuna de Brasil. Desde el 4 de setiembre, siguiendo un protocolo sanitario entre los dos países. Lo mismo ocurre con Irlanda desde hace más de un año.

Brasil suspendió voluntariamente sus ventas al mercado chino tras la confirmación de dos casos atípicos de enfermedad de vaca loca (EEB) en Mato Grosso y Minas Gerais. Aunque las ventas se han detenido por decisión del gobierno brasileño, corresponde a China determinar el fin del embargo, que aún no se ha producido.

En cuanto a Irlanda, hace más de un año las exportaciones de carne vacuna a China también se suspendieron tras el descubrimiento de un caso atípico de EEB. La suspensión temporal de mayo de 2020 fue un gran revés para Irlanda, dado el tiempo y la energía que se invirtió durante la década anterior para asegurar el acceso al mercado chino.

En 2020 las importaciones totales de carne vacuna de China fueron de 1,7 millones de toneladas y se prevé que los niveles aumenten este año. Asegurarse una vez más en este mercado se considera esencial para la viabilidad a largo plazo de la industria de la carne vacuna irlandesa.

Las exportaciones de carne irlandesa a China comenzaron en 2018, luego de un esfuerzo diplomático e industrial sostenido, cuando se autorizaron dos plantas frigoríficas para enviar carne vacuna al país asiático.

Hong Kong y otros mercados del Lejano Oriente tradicionalmente han proporcionado salidas establecidas para los despojos bovinos (pezuñas, lenguas y otros productos de bajo valor), pero obtener acceso a China para cortes de carne de alta calidad fue una tarea más difícil.

Tras el avance de 2018, las exportaciones a China registraron un crecimiento impresionante en 2019, ya que más de 20 plantas fueron certificadas para el comercio. Como resultado, se exportaron más de 12.000 toneladas, con un valor de negocio de casi 40 millones de euros.

Aunque las ventas chinas fueron pequeñas en relación con el comercio de carne de vacuno general de Irlanda, que totalizó 560.000 toneladas en 2020 y generó 2.100 millones de euros en ingresos por exportaciones, se consideró que el mercado tenía un excelente potencial de crecimiento.

Sin embargo, la importancia de reabrir el mercado chino quedó ilustrada por informes recientes sobre un acuerdo de libre mercado propuesto entre el Reino Unido y Australia.

Cualquier acuerdo de este tipo incluiría inevitablemente un mayor acceso de carne vacuna australiana barata al mercado del Reino Unido. Esto tiene implicaciones preocupantes para las exportaciones de carne de vacuno irlandesa a Gran Bretaña. El Reino Unido absorbe cerca de la mitad de las exportaciones de carne vacuna de Irlanda cada año, con un valor comercial cercano a los 1.000 millones de euros.

La mayor competencia de la carne vacuna australiana, además de la carne estadounidense, del Mercosur y de Nueva Zelanda, afectaría inevitablemente los precios y los márgenes irlandeses.

 

Fuente: Mercopress.

China promete a Brasil una rápida solución al embargo de su carne

El compromiso fue asumido por el ministro de Negocios Extranjeros de China, Wang Yi, en una conversación telefónica que sostuvo este jueves con el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Carlos França.

 

China, mayor socio comercial de Brasil y principal destino de las exportaciones de carne bovina brasileña, considera que superará en breve la crisis generada por el embargo que impuso a las importaciones de la proteína del país suramericano que ha generado millonarias pérdidas a los productores.

El compromiso fue asumido por el ministro de Negocios Extranjeros de China, Wang Yi, en una conversación telefónica que sostuvo este jueves con el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Carlos França, según informó la cancillería brasileña.

“Los ministros conversaron sobe la apertura y la diversificación de los mercados, incluyendo la retomada de las exportaciones de carne bovina brasileña. El canciller chino cree que el asunto será resuelto rápidamente”, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil en un mensaje que publicó en su cuenta de Twitter.

Según la cartera de Exteriores, los dos países tenían prevista para este mismo jueves una reunión bilateral para discutir el asunto.

China suspendió las importaciones de carne bovina procedentes de Brasil a comienzos de septiembre, hace exactos 47 días, luego de que el ministerio brasileño de Agricultura confirmara el registro de dos casos atípicos de la llamada enfermedad de las vacas locas, uno en el estado de Mato Grosso —que cuenta con el mayor rebaño del país— y otro en el estado de Minas Gerais.

Como las autoridades sanitarias brasileñas e internacionales aclararon que se trataba de casos atípicos, es decir surgidos espontáneamente y no por transmisión entre los animales, por lo que no ofrecen riesgo a la salud, el Gobierno brasileño confiaba en que China levantaría rápidamente el embargo y normalizaría los embarques.

Sin embargo, el gigante asiático no se ha pronunciado sobre el asunto ni hecho ningún tipo de exigencia sin explicar los motivos.

De acuerdo con líderes empresariales brasileños, la demora de Pekín en reactivar el intercambio es una represalia a las declaraciones críticas contra el Gobierno chino de algunas autoridades brasileñas, incluyendo el presidente Jair Bolsonaro, que insinuó que China había creado el virus de la covid-19 como estrategia comercial.

La demora viene generando enormes pérdidas a los ganaderos brasileños debido a que Brasil es el mayor productor y exportador mundial de carne bovina, y China es su principal cliente.

Con la retención de los embarques, los productores redujeron los sacrificios y enfrentan dificultades para mantener congelados los cortes ya hechos, en tanto que los precios de la carne bovina en los mercados mayoristas sufrieron una fuerte caída, que aún no se ha reflejado en el comercio minorista doméstico.

La cancillería brasileña recordó en su mensaje en Twitter de este jueves que China es desde 2009 el mayor socio comercial de Brasil y una de las principales fuentes de inversión extranjera en el país.

Igualmente informó que el intercambio comercial entre los dos países creció un 34 % en los nueve primeros meses de este año frente al mismo período del año pasado, hasta 105.000 millones de dólares, con un superávit para Brasil que llegaba a 37.000 millones de dólares hasta septiembre.

Pese al embargo chino, Brasil exportó en septiembre un volumen récord de 187.000 toneladas de carne bovina, con un crecimiento del 30 % con respecto al mismo mes del año pasado, según los datos de la Secretaría de Comercio Exterior del Ministerio de Economía.

El gigante suramericano exportó en 2020 un récord de 2,02 millones de toneladas de carnes bovinas, con un aumento del 8 % frente a 2019, que le rindieron 8.400 millones de dólares, valor en un 11 % superior al del año anterior.

China fue el destino del 58,6 % de ese volumen exportado en 2020, con 1,18 millones de toneladas, y el origen del 60,7 % de los ingresos brasileños por embarques de carne bovina, con 5.100 millones de dólares.

 

Fuente: Hola News en base a EFE.

Otro frigorífico australiano fue suspendido por China esta semana

Las autoridades chinas informaron que detectaron una sustancia química que se usa para tratar infecciones bacterianas en perros.

 

Las autoridades australianas alertaron este martes a la empresa frigorífica Australian Country Choice (ACC), con sede en Brisbane, de que su comercio con China fue suspendido desde el lunes 18 de octubre.

En un comunicado, ACC dijo que las autoridades chinas habían detectado una sustancia química que se usa a menudo para tratar infecciones bacterianas en perros en la carne que había sido procesada en su frigorífico de Cannon Hill.

“Las razones proporcionadas al Departamento de Agricultura, Agua y Medio Ambiente (DAWE) de las autoridades chinas fueron el producto congelado recibido, que no pasó una prueba de muestreo aleatorio de cloranfenicol en productos de carne vacuna inspeccionados en el puerto de entrada de Ningbo”, dijo el comunicado de ACC.

También se realizan pruebas aleatorias de productos que podrían identificar este medicamento en otros puertos de entrada a la UE, Corea y Japón, entre otros.

DAWE informó a ACC que no había recibido ningún aviso reciente de detecciones de agencias de importación en estos mercados.

El departamento solicitó una segunda prueba para confirmar los hallazgos.

ACC dijo que el cloranfenicol era un medicamento que se usaba para tratar infecciones bacterianas en perros y, a veces, caballos, pero que no se prescribió para su uso en ganado en Australia.

La empresa dejó en claro que la carne en cuestión no se produjo en un corral de engorde o establecimiento ganadero de ACC.

“Si bien el producto de carne vacuna que no pasó la prueba no era de ACC, ni de ganado o corrales de engorde de ACC, se procesó en nombre de un cliente de exportación sin empaque de marca y se exportó bajo la licencia de establecimiento 1620 de ACC”, comunicó la industria.

Agregó que, “dado que los procesos de la cadena de suministro estaban más allá del control de ACC, es claramente una gran decepción y una gran interrupción para su negocio y los programas de marca de sus clientes en China”.

ACC, que tiene la capacidad de procesar hasta 1.400 cabezas de ganado por día, dijo que ahora buscaría mercados alternativos para su carne.

“El departamento está trabajando actualmente con la Administración General de Aduanas de la República Popular de China (GACC) para gestionar la suspensión y buscar mayor claridad para el establecimiento involucrado”, dijo un portavoz de DAWE a ABC.

ACC se convierte en la novena fábrica de carne australiana en ser suspendida del comercio con China desde mayo del año pasado.

El ministro federal de Agricultura, David Littleproud, dijo que las suspensiones eran un “recordatorio de la necesidad que tenemos de crear, mantener y ampliar el acceso al mercado para todos nuestros exportadores agrícolas”.

“A pesar de que se proporcionó información a las autoridades chinas, y de nuestros esfuerzos a nivel  gubernamental, departamental, diplomático y de consejeros, las suspensiones siguen vigentes”, dijo Littleproud en un comunicado.

La lista de plantas cárnicas afectadas incluye la planta John Dee de Queensland, que también estaba relacionada con las preocupaciones sobre el cloranfenicol en la carne.

La industria estima que el costo de la interrupción del comercio debido a las suspensiones es de cientos de millones de dólares.

China sigue siendo uno de los mercados más lucrativos para la carne roja australiana y la ABC entiende que 35 plantas cárnicas australianas siguen siendo elegibles para exportar a China.

ACC es el primer matadero australiano en ser suspendido del comercio con China desde diciembre.

En mayo del año pasado, se suspendieron Kilcoy Pastoral Company, Beef City propiedad de JBS, cerca de Toowoomba y Dinmore, cerca de Brisbane, y Northern Cooperative Meat Company de Nueva Gales del Sur en Casino. Le siguieron Queensland, John Dee y Meramist.

Dos frigoríficos victorianos, Australian Lamb Company y JBS Brooklyn, también fueron excluidos de la venta de carne a China cuando los trabajadores contrajeron COVID-19.

Todavía están esperando reanudar el comercio, a pesar de que China permite que otras plantas cárnicas de todo el mundo reanuden el comercio en circunstancias similares.

 

Fuente: ABC News Australia

“Se dio la tormenta perfecta para que este año el gran favorecido en el mercado chino fuera Uruguay”

Entrevista con Daniel Castiglioni, director de Casti Trading, vendedor de carne sudamericana en China. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

¿Cómo está viendo el mercado de la carne vacuna en China?

Está muy movido y se están incrementando los precios constantemente, debido a la falta de carne en este momento, a la falta de proveedores, impulsado principalmente por las restricciones del gobierno argentino ya hace unos meses, que hizo bajar a la mitad la exportación de Argentina; y luego por los casos de vaca loca en Brasil. Brasil tiene bloqueada la entrada de carne a China bajo este pretexto, pero hay un trasfondo político detrás. 

Esto hizo que en los dos últimos meses se haya achicado mucho la oferta de carne en China, y se ha generado una pelea por poder hacerse de productos que hizo incrementar los precios. Estamos a un nivel peligrosamente alto comparado al año 2019, cuando luego se cayó todo.

¿Debe generar cierta alerta esta situación?

Sin dudas. Se debe aprovechar el buen momento, por supuesto, porque los precios son muy buenos, pero hay que ir de a poco y estudiando a nuestros clientes. Hay que entregar parte del volumen que nos piden, no todo, para de alguna manera no tomar tanto riesgo, porque no sabemos qué puede pasar hacia adelante. 

Se pensaba que Brasil ya iba a estar de vuelta en el mercado chino, pero aún no se sabe la fecha en que será rehabilitado. Cuando vuelva va a tener mucho volumen para mandar a China, y no se sabe que va a pasar con el mercado de carne.

¿Cuál es la razón política porque China no vuelve a habilitar a Brasil?

Lo que se habla tanto en Brasil como en varias partes, es que es una diferencia de hegemonía respecto al tema de la implantación de la tecnología 5G. Brasil no dejó participar a China o la dejó participar parcialmente, dándole la derecha a Estados Unidos. Por eso China está tomando algún tipo de penalización por otro lado. 

Generalmente la actividad fuerte de exportación de carne a China va hasta mediados de noviembre para llegar a tiempo para el año nuevo chino. ¿Es así?

Sí, se carga a mediados de noviembre. Te diría que los negocios fuertes están todos prácticamente hechos. Queda algo por embarcar para que llegue para el año nuevo chino, pero ya estamos llegando prácticamente al final. Se carga hasta mediados de noviembre como máximo.

¿Este fue el mejor año de actividad comercial para la carne uruguaya en China?

Diría que sí, sobre todo por este último trimestre. Se armó la tormenta perfecta, ya que en un mes y medido Argentina restringió las exportaciones, Brasil tuvo el caso de vaca loca y fue suspendido, y este es el momento del año en que se paga más, para el año nuevo chino.

Se dio todo junto y esto hizo que los precios treparan de manera precipitada y a niveles altos, lo que fue favorable para Uruguay. El gran favorecido en todo esto fue Uruguay.

¿Cómo impactaron los problemas logísticos en la actividad?

Sin dudas ha sido un problema. Todo el año fue complicado y en los últimos seis meses se vio más complicada la falta de contenedores y como consecuencia el incremento de precio en los fletes. 

Tanto lo difícil de conseguir contenedores y fletes como el impacto de ese costo en el negocio, es de considerar. Es difícil conseguir contenedores, que aparezcan y cuando los conseguís muchas veces después incumplen, no aparecen. También hubo paro en el puerto de Uruguay que tampoco ha ayudado mucho.

¿Cómo es la percepción de la carne uruguaya por parte de los importadores y consumidores chinos? ¿Hay una diferenciación del origen del producto?

Sin dudas hay una diferenciación, y más en estos momentos. La seriedad y la estabilidad de Uruguay en proveer carne de calidad ha sido valorada y es considerada por los chinos. Saben que Uruguay es el que siempre está, y cuando sucede algún problema como fue el etiquetado de los recortes de carne, se trabaja para solucionarlo. Hay una buena imagen de Uruguay como país. 

 

“La seriedad y la estabilidad de Uruguay en proveer carne de calidad ha sido valorada y es considerada por los chinos”

 

¿Por dónde ve las oportunidades para crecer en China?

Creo que la clave para crecer en China viene por dos lados. Uno es el tema de la hacienda. En Uruguay se ha faenado y se seguirá faenando de manera feroz, debido a los buenos valores. Lo principal para Uruguay en este momento, así como lo fue para Argentina también, es la reposición del ganado. 

El tiempo de reposición  y reproducción para poder tener las cabezas necesarias para abastecer a China en tiempo y forma. Si Uruguay tuviera el doble de cabezas de ganado, esa carne también se vendería a China. 

Creo que ahí está el desafío de Uruguay, en el tema reproductivo y en el volumen de la reposición de ganado, porque la capacidad de faena en Uruguay es buena.

Y el segundo punto, yendo más a lo específico del producto, es que el feedlot en China ha tenido un crecimiento importante en los últimos años.

Esto fue impulsado por la falta de carne australiana y por los problemas que tiene China con Australia. 

El de la carne de animales terminados a corral es un mercado creciente, donde está muy bueno que vayamos apuntando. Allí se viene haciendo un trabajo, se vienen vendiendo cada vez más productos de feedlot. 

Estamos trabajando en líneas que se presentan como un producto premium de Uruguay, carne de ganados de muy buena calidad, con 120 a 140 días de alimentación con granos, que mandamos a China. Esto antes era impensado.

¿Qué expectativas le genera un posible TLC con China?

Las mejores. Creo que hoy en día es fundamental, va a influir directamente en el negocio. Por ejemplo: hoy en día en la carne ovina Uruguay está en desventaja con respecto a Nueva Zelanda, que está enviando productos sin impuestos, porque tiene un TLC con China.

De alguna manera, eso se ve reflejado directamente en el precio y termina llevándose más el industrial y luego el productor. Lo que se le comieron los impuestos, termina de alguna manera, no volcándose en un 100% pero en una gran parte al productor. 

Por un lado va a ser un gran paso para diferenciarnos de la competencia, para seguir creando vínculos con China y para seguir siendo competitivos. 

¿En qué plazos estima para que esto se concrete?

Al ver lo que sucedió con Australia y Nueva Zelanda, creo que esto va para largo. Creo que los TLC se negocian, se preparan, se implementan; luego por lo general se van reduciendo los aranceles gradualmente, año a año se bajan puntos para al cabo de 10 años llegar al arancel de 0%. 

Creo que para arrancar faltarán tres o cuatro años, y luego habrá que empezar, para que en 10 años esté completo y en funcionamiento óptimo. 

Es fantástico que ya se esté hablando seriamente del tema. Estamos en el camino correcto. Quizás se ha venido trabajando desde hace mucho tiempo, sin importar el gobierno. 

Estando en China vi que siempre se ha ido arrimando el tema a la mesa de negociación, y había que buscarle un final. Es un tema de trabajo de muchísima gente y está buenísimo que ya estemos en la puerta para entrar al acuerdo.

 

“Un TLC con China va a influir directamente en el negocio cárnico”

 

¿Cómo es la actividad de Casti Trading?

Tenemos oficinas en Pekín y en Hong Kong. Nos dedicamos al comercio de carne, comprando en Brasil, Argentina y Uruguay. Tenemos todo tipo de clientes en China, tanto estatales como industriales, y empresas privadas que se encargan de la importación de carnes. 

Llegué a China en el año 2012, cuando recién se había empezado con la compra de carne en China. Hemos crecido y desarrollado un buen conocimiento del mercado 

Tenemos también una empresa más chica que se encarga de la distribución propia de algunos productos de alta gama, tanto en restaurantes como por venta online. 

¿Cómo describiría al consumidor chino? ¿Qué busca cuando va a comprar carne?

Es un mercado que está verde todavía. No hay tanto conocimiento de carne, están constantemente aprendiendo, pero los chinos aprenden muy rápido.

Entonces, es un mercado en crecimiento y desarrollo, pero con un crecimiento anual importantísimo, donde cada vez hay más consumidores que buscan carne. 

Se ha pasado del cerdo a la carne vacuna y se han quedado. Buscan aprender los métodos de cocción, siempre están muy inquietos en aprender sobre el producto, lo cual es muy bueno porque genera una cantidad de segmentos y nichos de mercado y oportunidades. 

Desde mi punto de vista, esto va a seguir siendo así. Valoran mucho el tema de la seguridad alimentaria y la calidad en los procesos de producción, en lo cual Uruguay sale siempre muy bien parado. Es importante mostrarles esa fortaleza y que entiendan que Uruguay está parado en esa posición.

¿Cómo es negociar con los chinos?

La relación con los chinos comienza principalmente con el conocimiento de las personas. Es necesario, primero que nada, desarrollar la confianza, y eso lleva un tiempo. Significa conocer a las partes, que te conozcan como empresario, para que luego hagan negocios de una manera más abierta y transparente. 

Es un proceso de mucho tiempo. La creación de la relación entre las personas es un concepto muy importante en la cultura china. Logrado esto, se negocia de una manera más transparente. Son muy peleadores con respecto a los precios.

 

“China va a seguir demandando el mismo volumen de carne o incluso más, y de manera estable durante todo el año”

 

¿Hay alguna fecha estipulada para que los extranjeros puedan volver a ingresar a China?

Hoy en día, con permisos especiales, los extranjeros pueden entrar a China. Se les otorga una visa, pero necesitan tres semanas de cuarentena en un hotel que otorga el gobierno chino. Por el momento no volveré, ya veremos cuando sea necesario. 

Todo indica que va a llevar mucho tiempo, porque el año que viene son los Juegos Olímpicos de Invierno, en Pekín, y ya anunciaron que no van a poner a la venta entradas para extranjeros, lo que indica que estas medidas van a seguir por un tiempo.

¿Cuáles son las perspectivas comerciales para el año que viene?

Puedo asegurar que China va a seguir demandando el mismo volumen de carne o incluso más, y de manera estable durante todo el año, que es lo más importante. Eso es muy alentador. 

En materia de precios hay que ver qué pasa con Argentina y Brasil, esto es clave. Mi opinión es que cuando vuelva Brasil y Argentina los precios van a bajar. Estamos en el punto más alto en este momento. 

De acá para adelante toca que los precios empiecen a bajar un poco, pero no creo que sea una gran caída como muchos chinos están diciendo. Creo que la caída del precio será de entre US$ 300 y US$ 400 por tonelada; el nivel de precio que se venía manejando antes de que Brasil saliera del mercado.

Newsletter

Suscríbete para recibir
más información de utilidad