*Datos proporcionados por el BCU*

Cotización 19 de mayo de 2022 11:39 am | USD promedio 40.48 | EURO promedio 42.4 | ARG promedio 0.21 | Real promedio 8.18

“Con suerte, entre este año y 2023 podremos cerrar el capítulo del TLC entre la Unión Europea y el Mercosur”

Entrevista con Daniel Belerati, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF). Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG. 

 

¿Cómo analiza la actividad de la industria frigorífica en lo que va de 2022?

Con una faena históricamente récord. Ya la del año pasado fue la más alta de la historia en Uruguay, y estos primeros cuatro meses van en esa misma dirección. Se han faenado volúmenes muy interesantes; y además con una colocación muy fluida en el mercado internacional, principalmente en China. Podríamos decir que el complejo está funcionando correctamente. 

Hay materia prima, aunque no toda tiene la calidad deseada, porque los animales no están prontos. Uno percibe que hay una cantidad de productores que apuran las circunstancias del mercado ante el temor de una baja en el precio, porque estamos en niveles récord para la región y también comparado con el resto del mundo.

Todos están apretando el acelerador a fondo; ojalá dure este buen momento.

¿Cómo están sorteando los problemas logísticos en China?

Está muy complicado ese tema. La crisis sanitaria en Shanghái nos ha pegado duramente, por el tiempo en que estuvo cerrado el puerto, con el desvío de contenedores a otros puertos de China y de países vecinos. Todo eso enlenteció la cadena de aprovisionamiento. 

Es un problema serio. Ojalá China pueda dominar rápidamente los brotes de covid. Es algo de lo que Uruguay no es responsable, sino que es parte de los países perjudicados por esa situación. 

¿Y cómo viven la problemática en el puerto de Montevideo?

Esa situación está cambiando a castaño oscuro. Los problemas logísticos atribuibles al Uruguay son extremadamente serios. 

Conseguir un contenedor vacío es como sacar la grande, no porque no esté en el puerto, sino que hay que ver cuándo lo entregan, de qué forma, si no hay un paro que nos afecte. 

Después, cargar un contenedor lleno genera las mismas incertidumbres. Hay barcos que ya han salteado la escala por Montevideo. 

Creo que los privados tenemos que empezar a encarar nuestra visión de fondo. El monopolio que está ejerciendo el puerto de Montevideo en la economía del país es realmente grave

Estamos evaluando alguna situación. Hoy se presentaba un buque que va a poder llevar camiones con contenedores al puerto de Buenos Aires. Esa es una buena medida, una situación alternativa. No tiene el volumen que la carne necesita pero es una buena alternativa. 

Hace algunos meses un consorcio europeo me planteó la posibilidad de reflotar el puente Colonia-Buenos Aires. No es algo nuevo. Hubo un análisis de factibilidad, después por problemas políticos y económicos el tema quedó congelado. 

Ante estos problemas volví a tomar contacto con estos europeos para ver si realizamos de nuevo el estudio de factibilidad, complementando lo que inicialmente era el tránsito de turistas, para además asegurarle una salida y entrada fiable y permanente para las mercaderías. 

Uruguay exporta US$ 12.000 millones por año, e importa unos US$ 9.000, son más de US$ 20.000 millones, que generan un movimiento logístico muy grande. Eso se puede justificar con un peaje razonable. 

Algo tenemos que hacer porque Uruguay está perdiendo con estas medidas, con este puerto el país está colgado de un pincel

Le vendemos mercadería enfriada a Europa, que tiene que llegar en una fecha predeterminada, porque si se llega en otra fecha el arancel es altísimo. 

Hay una cantidad de cosas que están en manos de un puerto que no da las garantías necesarias. Todo esto provoca disconformidad de los clientes y pérdida de confianza en Uruguay como proveedor. 

Recuerdo que en la década de 1970 el puerto de Montevideo fue declarado “puerto sucio”, por las medidas gremiales que se tomaban. Y en aquel momento, el puerto que se declaraba sucio pasaba a tener una tarifa que era prácticamente el doble que la de aquellos puertos que eran considerados eficientes y operativos. 

Eso terminó con la Ley de Puertos, terminó con ANSE (Administración Nacional de los Servicios de Estiba) que era arcaico y nos provocaba a todos los importadores y exportadores problemas muy serios. Esta es una situación similar.

No está más ANSE, pero estamos en el mismo problema. Tenemos costos más altos desde el punto de vista del manejo de los contenedores por las terminales. La Terminal Cuenca del Plata es más cara que el puerto de Buenos Aires, que el del Río Grande, que el de Santos y muchísimo más cara que el puerto de Valparaíso. 

A todo eso hay que sumarle los costos de la Administración Nacional de Puertos (ANP), que no son competitivos. En síntesis, estamos perdiendo por todos lados, por los costos y por la falta de fiabilidad. 

Entonces, hay que buscar soluciones, hay que ser creativos. Afortunadamente en el mundo hay gente que está dispuesta a invertir y habrá que explorar alternativas. 

Tal vez debemos olvidarnos del sueño de que Montevideo fuera el puerto hub del sur del continente, y empezar a transitar el camino de la competitividad, la eficiencia, apoyando a los exportadores e importadores. 

Así como hay una gran dependencia del puerto, también la hay con el mercado chino, ¿cómo analizan ese tema?

Es un riesgo muy grande. Es altamente peligroso depender de un solo mercado, y no lo digo por China. De cada US$ 4 que exporta Uruguay más de uno corresponde a carne y productos cárnicos, y más del 60% de las exportaciones de ese producto van a un solo mercado, que en este caso es China; eso es algo altamente peligroso. 

Razones comerciales, sanitarias, económicas, financieras, políticas, cualquier cosa que afecte ese relacionamiento implicaría un gran golpe para toda la cadena. Por eso es imperioso abrir otros mercados, y eso va también de la mano de mejorar el acceso a los mercados. 

En la medida que se pueda acceder de mejor forma a Japón, a Corea, a Estados Unidos, a Canadá, eventualmente a la Unión Europea, nos va a bajar el riesgo al que estamos expuestos y nos preocupa. 

Esta preocupación no es por aspectos puntuales. Nos preocupa como nos preocupó en 2007, cuando le vendimos más de 120.000 toneladas a Estados Unidos por fuera de la cuota; o en 2008, cuando le vendimos a Rusia casi 200.000 toneladas de carne. 

Siempre que pasan esas cosas nos preocupa. Ahora se está dando esa circunstancia. Por eso tenemos que buscar mejorar y ampliar el acceso de Uruguay a los diferentes mercados.

¿La invasión de Rusia a Ucrania podría acelerar la firma del tratado entre la Unión Europea y el Mercosur?

Lo que venimos planteando, con honestidad, es que no hay continente más natural que Sudamérica. Las acusaciones de los productores franceses y polacos, que después hicieron eco en holandeses y en la Unión Europea misma, con respecto al maltrato del ambiente en Sudamérica, fueron una disculpa política. 

Ahora están necesitando carne, los productores más eficientes de carne del mundo están en el Mercosur, y es cuestión de tiempo para que ellos reaccionen. 

Hemos sido muy coherentes los países de América del Sur con la invasión de Rusia a Ucrania, reaccionando de la forma correcta. 

Al final del día lo importante es que sinceremos las cosas y que este TLC cristalice rápidamente, porque está liquidado desde el 30 de junio de 2019, solo faltan meros detalles.

Con suerte entre este año y 2023 podremos cerrar el capítulo del TLC entre la Unión Europea y el Mercosur, de una vez por todas.

¿Hay alguna fecha estimada para la firma del TLC con China? 

No. Sabemos que están trabajando, pero viene atrasado con respecto a nuestras expectativas. 

¿Un TLC con Turquía generaría alguna oportunidad de negocios para la carne?

Turquía ha tenido un comportamiento internacional en materia de carnes que es absolutamente incompatible con un mercado libre y competitivo. 

Ese país está aplicando un arancel del 225% a la carne sin hueso, la que habilitarían pero mantienen ese arancel; y por otro lado tienen a la mayor cantidad de categorías de ganado en pie entre 0% y 40% de arancel. Eso no es serio. 

Y sabemos que cuando Turquía ha hecho TLC hace concesiones en un sentido y no en el otro, siempre protegiendo su poder negociador. Ojalá se haga un TLC con Turquía, pero el futuro de la carne uruguaya no pasa por ahí.

¿Cómo ve al Mercosur?

Con mucha preocupación. El Mercosur para la carne vacuna uruguaya ha sido un retroceso, desde que se firmó en 1991. De ahí para acá la carne vacuna uruguaya ha sido beneficiada por el Mercosur en absolutamente ningún sentido. 

Es una pena que siga con esta actitud. Cuando uno mira lo que ha evolucionado Chile y lo que hemos evolucionado en Uruguay, y se da cuenta del retroceso que implica el Mercosur para los productos más legítimos que tenemos. Y por más fuerza que hacemos no nos dejan sacarnos el bozal. 

¿El sistema de engorde a corral llegó para quedarse?

Sí. En el mundo la carne terminada a corral es la más apreciada, por su terneza, color de su grasa y marketing. Hay un movimiento nuevo, vinculado a la carne de pasturas naturales, pero la carne a corral sigue siendo un negocio de trascendencia.

Y el corral uruguayo, que es libre de hormonas, cumple con los dos requisitos: calidad del producto, color de la grasa, terneza, palatabilidad. La carne uruguaya de corral es natural, a cielo abierto, en predios absolutamente controlados. 

La carne a corral tiene un mercado vigente y un potencial enorme.

Importaciones de carnes en China cayeron 36% en el primer cuatrimestre

La razón que explica la caída es el bloqueo sanitario en Shanghái y Beijing por el Covid.

 

Los bloqueos severos por Covid en Shanghái y Beijing, junto con varios otros grandes centros de población chinos, han hecho que las importaciones de carne de ese país sean un tercio más bajas que las de hace un año.

La Administración General de Aduanas de China (GAC, por sus siglas en inglés) informó que las importaciones de carne (principalmente vacuna, de pollo, cerdo y ovina) en abril fueron de 592.000 toneladas, 35,7% menos que en el mismo período del año pasado; y que en los primeros cuatro meses del año cayeron 36% frente a igual período del año anterior, totalizando 2,26 millones de toneladas. 

El gobierno chino está luchando por contener el peor brote de Covid en el país en dos años, con bloqueos severos impuestos el mes pasado a los ciudadanos en Shanghái y luego en Beijing, cubriendo a cerca de 100 millones de personas.

La demanda de los consumidores finales se ha visto afectada por el cierre de restaurantes y hoteles en todo el país, en un intento por contener el brote del virus.

Las importaciones también se han visto afectadas por la logística tensa, causada por un bloqueo prolongado en el Puerto de Shanghai, terminal de llegada clave para la carne vacuna, y Beijing. 

Se informa de grandes retrasos en la carga y descarga de buques portacontenedores en ambos puertos, y algunos envíos se están desviando a través de otros puertos chinos.

Un aumento en la producción nacional de carne de cerdo también puede haber frenado el apetito por las importaciones de carne, informó Channelnews Asia.

Los comerciantes confían en la ubicación ideal de Shanghái para distribuir productos en todo el país, pero desde que el aumento de casos de Covid obligó a cerrar la ciudad a finales de marzo, mover productos refrigerados o congelados por todo el país se ha convertido en un dolor de cabeza logístico.

En una actualización reciente sobre las perspectivas del transporte marítimo mundial, la empresa de apoyo logístico Container xChange dijo que no hay suficientes embarcaciones disponibles y eso hará que los precios vuelvan a subir.

“Esto seguirá creando volatilidad en el mercado y la situación de congestión en las rutas transpacíficas tampoco mejorará significativamente, porque es una situación de arranque y parada. Simplemente volverá peor de lo que era, porque la forma de resolver un atasco de tráfico no es detener algo violentamente y luego pisar el acelerador nuevamente, se trata de asegurarse de que el tráfico fluya a una velocidad constante”, planteó la compañía.

El impacto de los bloqueos de Covid en los mercados clave tendría impactos de mayor alcance que conducirían a la escasez de equipos en China, el aumento de las tarifas de flete y el empeoramiento del atasco de tráfico en el comercio transpacífico, dijo Container xChange.

Por otra parte, analizó que el aumento de los precios del petróleo tendría un impacto limitado en el comercio de carga de contenedores a corto plazo, dijo la compañía.

“Por lo general, los altos precios del petróleo golpean con fuerza cuando las tarifas de flete son muy bajas. En los dos últimos años las tarifas de flete son astronómicamente altas, y el impacto de un aumento en el precio del combustible no tendrá un impacto tan grande en el corto plazo. Lo que queda por ver en el futuro es cómo se desarrolla la guerra de Ucrania y cómo la cadena de suministro genera resiliencia a largo plazo”, plantearon.

 

Fuente: Beef Central.

Ingresos netos de JBS crecieron 21% en el primer trimestre

Todos sus negocios a nivel global obtuvieron casi US$ 18.000 millones; las ganancias fueron de US$ 2.000 millones; y la utilidad neta de US$ 1.000 millones, 151% más que el año pasado.

 

En línea con la fuerte demanda de proteína animal en todo el mundo a medida que muchas economías continúan saliendo de Covid, el gigante mundial de proteína animal JBS informó un crecimiento sustancial en todas las métricas clave en el primer trimestre de este año.

Respaldado por la estabilidad de sus negocios de carne vacuna y cerdo en América del Norte, el sólido desempeño de su negocio de pollos Pilgrim’s Pride en Estados Unidos y la mejora continua en las operaciones de Australia, JBS reportó un crecimiento de ingresos de dos dígitos en todas las unidades de negocios en comparación con el año pasado.

Los ingresos netos en las operaciones globales alcanzaron US$ 17,9 mil millones, 21% más que el año pasado, mientras que las ganancias antes de impuestos ajustadas alcanzaron US$ 2.000 millones y la utilidad neta US$ 1.000 millones, 151% más que el año pasado.

Demócratas y republicanos impulsan leyes para regular el mercado del ganado gordo en EEUU

Hay molestia por la concentración en manos de cuatro empresas frigoríficas, que tienen facturación extraordinaria, pagan menores precios por la materia prima mientras la carne vale más en las góndolas.

 

Hace unas semanas, la ganadera de Dakota del Norte, Shelly Ziesch, necesitaba vender parte de su ganado. Se estaba haciendo muy caro seguir alimentando vacas que ya habían alcanzado los pesos necesarios para venderlas a corrales de engorde.

Solo un par de compradores ofertaron el día de la subasta, lo que redujo la competencia y, por lo tanto, la capacidad de Ziesch para obtener ganancias. Pero ella estaba en un aprieto. Con el conflicto entre Rusia y Ucrania elevando el precio de los granos, no podía darse el lujo de no vender las vacas a un bajo precio. “Como un producto vivo, no podemos simplemente poner [ganado] en un contenedor como podemos hacerlo con nuestros granos y hacer una mejor elección más tarde”, testificó Ziesch durante una audiencia del Comité de Agricultura del Senado de Estados Unidos este martes. 

La productora estimó que recibió entre U$S 25.000 y U$S 30.000 por debajo del valor justo de mercado. 

Fue un mal día para Ziesch, pero no fue una anomalía, dice ella. En las últimas tres décadas, a medida que las cuatro empresas frigoríficas más grandes acumularon el control del 82% del mercado de carne bovina de Estados Unidos, los ganaderos independientes como ella han soportado la peor parte de una dinámica de poder cada vez más explotadora: con tan pocos compradores en el mercado, pueden vender su ganado a precios de ganga en las subastas o recurrir a ventas por contrato más turbias que les ayuden a establecer relaciones predecibles con grandes compradores, pero a menudo por menos dinero. 

Esa dinámica, argumenta ahora un grupo bipartidista de senadores, está acabando con la América Rural, obligando a los ganaderos independientes a quedarse sin trabajo en masa y provocando precios al consumidor impredecibles.

“Siempre termina igual”, dijo el senador republicano Chuck Grassley en la audiencia del martes. “Más ganancias para los frigoríficos mientras que productores independientes van a la quiebra”, afirmó.

Los senadores republicanos Grassley y Deb Fischer y los demócratas Jon Tester y Ron Wyden presentaron recientemente un proyecto de ley. Se trata de la Ley de Transparencia y Descubrimiento del Precio del Ganado, para abordar el problema. 

La norma establecería umbrales mínimos para la proporción de ganado que debe venderse a través de ciertos tipos de ventas en efectivo, prescritos por región geográfica, lo que, según los legisladores, crearía más transparencia en los precios. También crearía una biblioteca disponible públicamente de contratos de mercadeo.

Un segundo proyecto de ley, presentado por Tester y copatrocinado por seis republicanos y otros seis demócratas, reforzaría la aplicación anticompetitiva en el mercado de la carne en general, mediante la creación de un nuevo organismo Investigador Especial ubicado en el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. 

Esa nueva unidad del Investigadora Especial ayudaría a hacer cumplir la Ley de Frigoríficos y Corrales de 1921, que se supone que debe hacer cumplir las reglas anticompetencia, pero que ha visto reducido su poder por la insuficiencia de recursos gubernamentales. 

Ambas cámaras del Congreso celebraron audiencias sobre estos proyectos de ley esta semana, con el fin de avanzar luego pasar a su votación.

“Hemos visto un éxodo masivo de la tierra. La América Rural se está secando”, dijo el martes Tester, demócrata de Montana y agricultor de tercera generación. “Los consumidores están siendo tratados injustamente en el mercado, porque no hay competencia”, agregó.

Las ganancias corporativas se disparan cuando los ganaderos cierran sus negocios

Desde fuera de la industria, el proceso parece simple: los ganaderos crían las vacas, luego las venden a los corrales de engorde, que luego las venden a los frigoríficos para convertirlas en carne. En un mercado sin restricciones, los productos deberían venderse a precio de mercado.

Pero así es como funciona ahora en la práctica, dice el Senador Grassley. Dado que las cuatro empresas frigoríficas más grandes tienen tanto poder de mercado, pueden usar su influencia para presionar a los ganaderos para que se alejen de los intercambios en efectivo, como las subastas, y de lo que la industria llama “acuerdos de mercado alternativo” (AMA). 

Los grandes frigoríficos argumentan que estos AMA, como los contratos prospectivos, ofrecen tranquilidad a los ganaderos porque los ayudan a desarrollar relaciones a largo plazo con los compradores. Pero en la práctica, dice Grassley, los AMA también impiden que los ganaderos calculen las tasas de mercado justas para su ganado, porque son privados. Sin un mercado público, no tienes forma de saber cuánto recibe tu vecino por su ganado, explican.

En los últimos 15 años, la proporción de ganado vendido a través de transacciones en efectivo disminuyó del 52% al 20% en promedio, aunque los ganaderos y lotes de engorde en algunos estados, como Texas, Oklahoma y Nuevo México, venden con mayor frecuencia a través de AMA que otros. 

Eso está sucediendo de la mano con la caída de las ganancias de los ganaderos. En 1970 la participación anual de los ganaderos en las ganancias de los productos de carne vacuna era del 64%, según el Midwest Center for Investigative Reporting; ahora, los productores promedian solo el 38%. 

La disminución de las ganancias está impulsando a los ganaderos independientes a abandonar el comercio, según un informe de 2019 del Open Markets Institute, un grupo de expertos antimonopolio. Desde 1980, un promedio de casi 17.000 ganaderos se han ido a la quiebra cada año, según el informe.

Mientras tanto, algunas de las empresas frigoríficas más grandes (Tyson, JBS, Marfrig y Seaboard) han aumentado sus ganancias brutas en más de 120% colectivamente desde antes de la pandemia, y sus ingresos netos se dispararon 500%, según un informe de diciembre, difundido por la Casa Blanca.

Eso es malo para los ganaderos y las comunidades rurales, argumentaron los legisladores en las audiencias. Pero también es malo para las billeteras de los estadounidenses. 

Varios eventos en los últimos años mostraron cómo los precios al consumidor pueden fluctuar rápidamente cuando hay tan pocas empresas compitiendo. Cuando estalló un incendio en la planta de Kansas Tyson en 2019, los precios de la carne vacuna al por mayor aumentaron un 10%. Cuando JBS experimentó un ataque de ransomware en 2021, los precios del cerdo con hueso aumentaron un 25%. 

Los brotes de pandemia en varias plantas también provocaron un aumento de los precios y que los supermercados se quedaran sin ciertos cortes de carne o ciertas marcas. Mientras tanto, los ganaderos se vieron atrapados con demasiado ganado a pesar de que la demanda de los consumidores era alta.

“Las vacas ya no se pagan solas”

Coy Young, un ganadero de Missouri de cuarta generación, pinta una imagen clara de las caídas de la consolidación del mercado. Durante la Audiencia del Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes del miércoles, Young detalló las docenas de ganaderos que renunciaron y la disminución de los rendimientos en la industria. 

“Todos en la comunidad agrícola tienen uno, dos o tres trabajos fuera del establecimiento para pagar sus cuentas y llegar a fin de mes. Las vacas ya no se pagan solas, y no lo han hecho desde hace mucho tiempo”, testificó. Young agregó que “nunca pensé que vería el día en que alimentar a Estados Unidos se convertiría en un trabajo de medio tiempo”.

Pero si el problema es evidente, una solución legislativa puede ser menos sencilla.

Durante la audiencia del Senado el martes, algunos senadores dijeron que el proyecto de ley de precios del ganado podría ir demasiado lejos. El presidente de Agricultura del Senado, John Boozman, reconoció que los ganaderos están frustrados por los rendimientos más bajos del ganado en contraste con el aumento de los precios al consumidor, pero argumentó que el objetivo del proyecto de ley de transparencia del precio del ganado (obligar un umbral mínimo de ventas en efectivo frente a las AMA) podría perjudicar algunas regiones geográficas más que a otras, en función de cuán dependientes sean esas regiones actualmente de las ventas de AMA.

Boozman también planteó preocupaciones sobre el segundo proyecto de ley, preguntando cómo una nueva oficina de Investigación Especial en el USDA simplemente “duplicaría funciones” ya realizadas por el USDA u otras agencias.

Donnie King, CEO de Tyson Foods, el segundo frigorífico más grande del mundo, argumentó durante la audiencia de la Cámara que las condiciones básicas del mercado como la oferta y la demanda, en lugar de la consolidación del mercado, son las culpables de las menores ganancias de los ganaderos. 

Una escasez de mano de obra inducida por la pandemia “resultó en demasiados animales vivos listos para faena y muy pocas instalaciones con personal para procesar adecuadamente a esos animales”, dijo King en su testimonio preparado, lo que provocó un “aumento repentino y rápido en el exceso de oferta de ganado [que conduce a] una caída brusca y rápida correspondiente en el precio de mercado para ellos”.

Julie Anna Potts, presidente del North American Meat Institute, un grupo comercial que representa a las empresas cárnicas, dice que el proyecto de ley de transparencia del precio del ganado fue “diseñado para castigar a las empresas más grandes y a sus proveedores”. 

Potts advierte que el interés del Congreso en aplicar mandatos a los mecanismos de venta debería asustar a todo tipo de empresas. “El mandato es una herramienta antimonopolio que podría usarse en cualquier industria”, dijo en un testimonio presentado al comité del Senado. “Si una empresa crece demasiado, será castigada con un mandato del gobierno que indique cómo la empresa puede comprar insumos. Tal mandato gubernamental debería suscitar la oposición de cualquier persona interesada en proteger el libre mercado”.

Pero mientras algunos están preocupados por el aumento de la intervención del gobierno en el sector de la carne, otros argumentan que la legislación sobre transparencia de los precios del ganado no es lo suficientemente fuerte como está escrita. 

El senador Cory Booker dijo, por ejemplo, que los legisladores deberían considerar estipular que las ventas de AMA tienen puntos de partida de precio base para mejorar el apalancamiento para los ganaderos. “Me preocupa que el proyecto de ley 4030 del Senado no vaya lo suficientemente lejos para abordar el grave estado actual de los mercados de ganado”, dijo en la audiencia del Senado el martes.

Bill Bullard, director ejecutivo de Ranchers-Cattlemen Action Legal Fund, un grupo comercial de ganado, está de acuerdo en que el proyecto de ley no hace lo suficiente para priorizar las ventas en efectivo sobre los acuerdos de mercados alternativos. “Este es realmente un proyecto de ley que intenta preservar para la industria cárnica los acuerdos de comercialización alternativos en la mayor medida posible”, dijo a TIME. 

“Esta es una crisis grave en la que nos encontramos. Pronto podríamos llegar al punto de inflexión en el que ya no tenemos un número suficiente de participantes o una infraestructura competitiva para siquiera sostener una industria”, agregó.

Ziesch dijo que espera que su establecimiento pueda continuar operando con las generaciones futuras, pero eso solo es posible si hay una industria competitiva en la que puedan operar. “Insto al comité a aprobar estos dos proyectos de ley”, dijo a los legisladores el martes, “porque les brindarán a mis tres hijas y mis nietos los mercados transparentes y justos que necesitan para continuar con la tradición ganadera de nuestra familia”.

 

Fuente: TIME.

Uruguay se posiciona como el sexto principal destino de la carne paraguaya

Un informe oficial señala que entre enero y abril se exportaron 2.153 toneladas. 

 

Entre enero y abril de este año Paraguay exportó casi 96.000 tone­ladas de carne bovina, según un informe del Servi­cio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). El volumen específico exportado por el país vecino en ese período fue de 95.738.476 kilos, a U$S 509.364.237.

En lo que se refiere a menu­dencias bovinas, el informe detalla que se consiguió expor­tar un total de 15.859.689 kilos, por un valor aproximado a de US$ 31.069.904.

Los principales mercados de exportación de carne bovina paraguaya han sido: Chile, con más de 42.863.987,62 kilos; Rusia, con 13.384.773,71 kilos; Taiwán, con 11.010.773,71 kilos; Brasil, con 10.550.859,38 kilos; Israel, con 8.383.897,71 kilos; y Uruguay, con 2.153.679,03 kilos.

Israel, un mercado en auge

El presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo-Israelí (Cacopi), Alejandro Rubin, manifestó que “ambos países man­tenemos un fluido inter­cambio comercial, siendo Paraguay el mayor provee­dor de carne congelada para el mercado israelí, pero esto se puede potenciar mucho más y diversificarse incluso”, manifestó.

 

Fuente: La Nación (Paraguay).

“Mejorar las condiciones de ingreso a Corea, Japón, Reino Unido y Estados Unidos sería una prioridad para el sector cárnico”

Entrevista con el economista Ignacio Munyo, director ejecutivo de CERES. Contenido exclusivo para socios y suscriptores de ACG.

 

 

¿Cómo ve la situación económica de Uruguay en términos generales?

Tenemos un año con un crecimiento importante del Producto Bruto Interno (PBI), explicado fundamentalmente por tres motores que están funcionando, dos que están actuando de forma más acelerada, y otro más lento de lo que se pensaba, que es el turismo. 

El turismo no logró colmar las expectativas en el primer trimestre, pero cuando se lo compara con el año pasado, cuando estaba todo apagado, porque las fronteras estaban cerradas, es muy bueno y generó un primer impulso para este año.

Los dos motores que están actuando fuerte son: la construcción de la nueva planta de celulosa, con todas las obras asociadas, que está generando un pico en la demanda de empleo, con más de 6.000 puestos de trabajo; y por otra parte el sector agroexportador y agroindustrial, con una conjunción de precios internacionales favorables, con los problemas de costos internos, pero con una ecuación que cierra y genera récords de exportación en muchos rubros. 

Hay un impacto indirecto en otros sectores asociados, a través de la compra de insumos, transporte y distribución, un movimiento importante de actividad en el interior del país. Todo esto genera puestos de trabajo, sobre todo en el interior, y hace que volvamos a niveles de desempleo que hace mucho tiempo no se veían. 

Estos tres motores harán que este año la economía crezca por arriba del 4% o 4,5% una vez cerrado el año 2022. 

Sería un crecimiento similar al del año pasado.

Sí, incluso hay algunos economistas que hablan de un crecimiento superior al del año pasado. No hacemos proyecciones puntuales, nos dedicamos más a mirar los temas tendenciales. Estos son temas de las consultoras, que actualizan permanentemente estos números. Pero sí vemos que este año la economía tendrá un crecimiento importante.

¿Cómo analiza la situación del dólar que ha venido en caída?

El dólar responde a temas internacionales, a un debilitamiento que ha tenido en los últimos años, como consecuencia de la política monetaria de Estados Unidos, que tuvo una emisión de dólares jamás vista. Empapeló al mundo entero con dólares y eso obviamente le hizo perder valor.

Este es un momento de enorme preocupación por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, para tomar medidas profundas que frenen la inflación, que llegó a registros que no se veían hace 40 años en ese país. Lo mismo está pasando en Europa. 

Estamos en un momento de transición, de tasas bajas a tasas que puedan ser un poco más elevadas, aunque todavía, en términos reales o cuando uno compara las tasas reales con la inflación, siguen estando en niveles fuertemente negativos. 

Por lo tanto, el dólar sigue estando muy débil, pero habrá que ver en los próximos si esto no se empieza a revertir tenuemente, y si en los próximos años no se empieza a recomponer, que va a depender mucho de los mercados, por los cambios en las tasas de interés en Estados Unidos.

 

“En relación al dólar, Uruguay todavía está entre 10% y 15% más caro que los promedios históricos”

 

A Uruguay lo agarra en un momento de un encarecimiento relativo muy fuerte frente a la región. Antes de que empezara todo esto Uruguay estaba muy caro frente a Argentina y a Brasil. Frente a Argentina estamos a niveles históricos de encarecimiento relativo. Esa disparidad cambiaria tiene impactos muy negativos para los comerciantes uruguayos del litoral, y también de Montevideo, por las compras que se hacen en Argentina, algo que es natural considerando esta diferencia de precios tan grande.

Con Brasil también es importante la diferencia de precios, y este es un factor que va a estar generando un freno de mano al motor del crecimiento del consumo, porque mucho consumo se va a estar realizando afuera. Y eso es muy difícil de cerrar, porque es muy grande el desequilibrio cambiario, sobre todo frente a Argentina, pero también frente a Brasil.

En relación al dólar, Uruguay todavía está entre 10% y 15% más caro que los promedios históricos. Esto vino de la mano de un ingreso importante de capitales al país, asociados con la planta de celulosa, pero también con la confianza que tiene el Uruguay para traer inversores en bonos del gobierno, teniendo niveles mínimos de riesgo país en toda la región. Es histórico tener menor riesgo país que Chile, algo que se ha logrado en los últimos meses, y hace que la inversión en bonos del Estado tenga demanda internacional e ingresen dólares; así el peso se aprecia frente al dólar.

Tenemos una economía relativamente cara, con un dólar relativamente caro en comparación con los promedios históricos y con lo que desearían tener algunos sectores exportadores, que se compensa en parte con los precios internacionales que hacen cerrar la ecuación. 

Muy distinta sería la situación de determinados productos que se venden en el exterior. Aquellos sectores que no tienen un producto que esté asociado a precios internacionales, con niveles muy elevados, están sintiendo el costo de un dólar tan bajo.

CERES realizó un estudio vinculado con la cadena cárnica y el derrame en el resto de la economía, ¿qué aspectos destacaría de ese estudio? (acceder al estudio aquí)

Demostramos que toda la cadena cárnica genera un importante derrame en otros sectores del país, a través de los encadenamientos, que son muchos y profundos. Es un sector que multiplica mucho. 

Dijimos en su momento que si Uruguay se propone tener un aumento muy grande de sus exportaciones de carne, tendría un impacto muy positivo en el resto de la economía, y sería un motor muy importante para el país.

En ese informe, publicado en octubre de 2020, decíamos que lo esencial era mejorar las condiciones de acceso de la carne uruguaya en los mercados internacionales. Lograr un tratado de libre comercio (TLC) con China o con Turquía sería importante, pero sería más positivo mejorar las condiciones de acceso a los países avanzados. Mejorar las cuotas de ingreso sin impuestos o con baja carga impositiva a mercados potentes como Estados Unidos, Japón o Corea del Sur. 

 

“Es histórico tener menor riesgo país que Chile, algo que se ha logrado en los últimos meses”

 

También sería importante hacerlo con la Unión Europea, aunque es más complicado, porque va de la mano con acuerdos que todavía están con negociación abierta, a través del Mercosur. 

Pero mejorar las condiciones de ingreso a los mercados de Corea, Japón, Reino Unido y Estados Unidos, individualmente, sería una prioridad para el sector cárnico

También es muy importante pensar en nuevos mercados, como Medio Oriente, que no tienen tarifas de ingreso, y que son demandantes de productos alimenticios, entre ellos la carne de calidad. En esa zona Uruguay está totalmente subrepresentado en proporción, por ejemplo, frente a sus socios del Mercosur. 

Argentina y Brasil tienen una tradición mucho mayor de comercio con Emiratos Árabes, con Arabia Saudita, de lo que ha tenido Uruguay. Hemos trabajado mucho allí en estos años, porque estamos convencidos del potencial muy grande para colocar alimentos de calidad, entre ellos carne uruguaya. Allí se puede aumentar el volumen exportado y generar una tracción interna, como mostramos en los derrames que genera a través de las cadenas productivas.

¿Qué expectativas le generan los probables acuerdos comerciales con China y Turquía?

Uruguay necesita todos los acuerdos comerciales que pueda tener; cuantos más, mejor. No hay que escatimar. Las potenciales ganancias y costos que podría generar un tratado con China fueron analizados a fondo de nuestra parte, por la competencia que podría tener la producción local, por los aspectos que podrían ser considerados riesgosos por el ingreso de nuevos socios comerciales, fundamentalmente de servicios, que podrían poner en riesgo algunas estrategias seguidas por el país, por ejemplo en materia de monopolios públicos, y pensamos que los beneficios son mucho más grandes que los costos. 

Por lo tanto, vemos con buenos ojos avanzar lo antes posible en un TLC con China. Lo dijimos en 2016, cuando fue planteado por la administración anterior, y lo volvimos a decir el año pasado, cuando fue planteado por el presidente Luis Lacalle Pou. 

¿Cómo observa a la región?

Brasil está en un año electoral, con un favoritismo de Lula, pero todavía incierto porque Bolsonaro va creciendo mes a mes en las encuestas.  

La economía brasileña también va mejorando, proyección tras proyección en las encuestas del Banco Central de Brasil, que realizada todas las semanas a las consultoras que estiman la actividad económica en ese país. 

Hace unos meses atrás se esperaba que la economía de Brasil tuviera un crecimiento nulo este año, con un estancamiento total y absoluto, contrastando con el crecimiento superior al 4% que tendrá Uruguay. Pero desde hace algunos meses la proyección del crecimiento se acerca al 1%. 

Por lo tanto, su situación va mejorando, así como las expectativas de que se mantenga la actual administración, no solo del presidente sino también del ministro de Hacienda, Paulo Guedes, que ha sido un impulsor de reformas promercado que Brasil necesita. Allí tiene mucho para seguir avanzando, porque está a mitad de camino de lo que se había propuesto hacer inicialmente, teniendo que lidiar con la pandemia, en un país extremadamente complejo. 

 

“Uruguay necesita todos los acuerdos comerciales que pueda tener; cuantos más, mejor”

 

Además, la política de Bolsonaro ha sido muy cuestionada. Una vez que la pandemia es superada, se viene un año electoral y hay total incertidumbre. Por lo tanto, Brasil tiene un gran signo de interrogación. Habrá que esperar a octubre. 

Argentina ya cerró el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que fue tremendamente conflictivo, tanto en el partido de gobierno como con la oposición y hasta a nivel internacional. Unos dicen que el FMI le pide muy poco y los otros dicen que pide mucho. Lo que pide el FMI es lo mínimo indispensable para poder darle un nuevo financiamiento a Argentina y pensar que en un momento lo podrá pagar. 

A Argentina se le pide que se mejore la inflación y el déficit fiscal, que son necesarios para recomponer la estabilidad macroeconómica y generar las condiciones más importantes que hoy no logra generar, que es confianza para la inversión, porque sin inversión no tiene posibilidad de un crecimiento sostenido. 

¿Cómo están las cuentas fiscales de Uruguay?

En estos años Uruguay hizo un esfuerzo muy grande para ajustar el crecimiento del gasto. De hecho, no es que se redujo el aumento del gasto público, sino que dejó de crecer, y con eso logró estabilizar la deuda pública, que en el fondo es lo más importante. 

Uruguay venía con una trayectoria de deuda pública de crecimiento sostenido, que se volvía difícil de mantener en los años siguientes si seguía así y no se hacía nada. Este gobierno tomó medidas, volvió sostenible la deuda pública y hoy, con un déficit cercano al 3%, está en una situación más cómoda para mirar otro tipo de políticas. 

Esto fue alabado por las calificadoras de riesgo, pero no nos mejoran la calificación, porque si bien se reconoce el esfuerzo para reducir el déficit fiscal y que la deuda se haga sostenible, hay una reforma que es impostergable: la seguridad social.

 

“Si no se puede hacer la reforma de la seguridad social será complejo sostener la calificación de riesgo”

 

Uruguay tiene un sistema de seguridad social que no es viable, que no es sostenible, que genera un gasto muy grande cada año, porque el sistema apenas puede pagar menos de la mitad de los gastos que genera. 

La edad jubilatoria se tiene que revisar y que las jubilaciones tienen que ser pagables. Las jubilaciones se prolongaron por muchos años con respecto a la última reforma. En 1996 la gente, en promedio, vivía cinco años menos de los que vive hoy. Por lo tanto, hoy tenemos un sistema que a los jubilados les tiene que pagar cinco años más, con el aporte de la misma cantidad de personas durante los mismos años. Entonces, es algo difícil de sostener si no se hacen ajustes en estos parámetros. 

Eso está permanentemente bajo la lupa de las calificadoras de riesgo, porque la sostenibilidad fiscal del país en el mediano y largo plazo depende de un sistema jubilatorio que se logre estabilizar. 

Además allí es donde está el mayor porcentaje de gastos del Estado.

Sí, es lo que explica el mayor porcentaje de gastos, la mayor parte del déficit y hay que tener una solución para este problema de sostenibilidad temporal del sistema, que le va permitir a Uruguay tener margen para aumentar el gasto o tener políticas de inversión pública que son necesarias en esta pospandemia. 

Por eso es tan importante avanzar en la reforma, porque va a permitir algunos impulsos fiscales, en algunos sectores que necesitan tener una mejora. Si no se puede hacer la reforma de la seguridad social será complejo sostener la calificación de riesgo.

Fernando Pesci: “En nuestra carta marcamos que la carne es de animales a pasto, por eso compramos Hilton”

Entrevista con el representante de la cadena alemana Block House, que tiene 50 restaurantes en Europa, y es uno de los principales compradores del producto en Uruguay y Argentina.

Hace poco estuvo en Alemania, ¿cómo encontró la situación allí?

Quedé sorprendido de cómo pedían documentos y certificado de vacunación para entrar a todos lados. Más que nada en restaurantes y gimnasios. Te pedían más que en el aeropuerto. Código QR, pasaporte, documento de identidad, y miraban el documento y tu cara para certificar que eras el mismo, y también el certificado de vacunas. Porque si no lo tenés, no podés entrar. 

Esto estuvo vigente en Alemania hasta los primeros días de abril. Después cambió, pero en Hamburgo, como seguía habiendo muchos casos, se mantuvieron estas medidas. En Hamburgo la cadena tiene unos 15 restaurantes, en total son 50. 

¿Y hay aforo para entrar a los restaurantes?

No, podés entrar. Si estás vacunado no precisas tanto distanciamiento. Igual la gente se cuida, todos siguen con la mascarilla hasta el momento de comer, los mozos están con mascarilla también. 

La particularidad de nuestra empresa es que todos los empleados se testean antes de entrar a trabajar, todos los días. Yo me testeaba antes de ir a la oficina, en mi casa, esperaba a que el resultado del hisopado fuera negativo, el test me lo daba la empresa. Le ponía mi nombre y la fecha al envase, le sacaba una foto y la mandaba por mail a la gente que se ocupaba de controlar eso. En toda la empresa se está trabajando así.

Esto va a cambiar a partir de mayo, cuando se va a testear dos veces por semana; y en caso de que te sientas mal te dan un test para que te lo realices en tu casa. 

¿Cómo viene la demanda en los restaurantes de Block House? 

Se está trabajando con todas estas restricciones, con un 70% u 80% de capacidad, porque la gente que no tiene las vacunas no puede entrar. 

¿Con delivery han trabajado?

No mucho, porque nuestro plato es un bife. Y es como acá, uno generalmente no pide asado por delivery. Se hace algo, pero es mínimo. 

 ¿Cuáles son las perspectivas de la empresa?

Seguir creciendo, seguramente se abrirán algunos restaurantes más este año y el que viene, todos en Alemania. Lo que genera incertidumbre hoy en Europa es la guerra, y lo que va quedando del Covid en China, afectando el funcionamiento de los puertos, con una logística que está colapsada.

¿Cómo vienen las compras de carne en Uruguay y Argentina?

Vienen bien, considerando los problemas logísticos y de disponibilidad de barcos. Ahora pasa que en una semana no recibimos nada y en la siguiente se recibe el doble, pero nadie te asegura que la demanda de la semana pasada la vas a volver a tener en el restaurante la semana que viene. Eso lo estamos manejando, pero es un problema grande. 

La oferta y la demanda venían equilibradas, con precios en alza, pero esto cambió drásticamente la semana pasada. Argentina empezó a aceptar precios más bajos, generando un cambio importante en el mercado.

Por el lado de la demanda, vemos que en Europa la gente está gastando menos, está cuidando más la plata por la incertidumbre que genera la guerra. Se ven grandes ofertas de muebles y de otros productos, porque se está vendiendo menos. 

Lo mismo pasa con la comida, la carne vacuna es considerada un lujo en Europa, y hay que ver qué pasa ahora, y si la gente va a pagar la suba de precios que hubo en los últimos meses. Porque lo que se compró caro está llegando ahora, el pico de ventas en Europa es en mayo, y veremos si la gente acepta este aumento de precios.

Los supermercados no están vendiendo tan bien. Hay mucha oferta de carne de cerdo, porque Alemania tuvo la fiebre porcina y no puede exportar. Toda esa carne está en el mercado interno. A los alemanes les gusta la carne de cerdo y es más barata que la carne vacuna. 

En las estadísticas de INAC se ve un incremento de las exportaciones de carne de Uruguay a Europa respecto a los años anteriores, ¿en su caso también es así? 

Nosotros no hemos crecido, porque nuestro principal negocio son los restaurantes, que estuvieron cerrados durante mucho tiempo. 

El año pasado compramos algo más del 50% de la carne enfriada que se exportó directamente de Uruguay a Alemania

¿Qué porcentaje de la carne que importan de Sudamérica corresponde a Uruguay y cuánto a Argentina?

Aproximadamente el 65% en Uruguay y 35% en Argentina. Apostamos a Uruguay.

¿Compran cuota Hilton o 481?

Hace un año que no compramos más 481. Con esto que se va achicando la cuota es una lotería saber quién llega y quién no. 

¿Qué cortes compran?

El rump and loin, bife ancho, básicamente, y algún otro corte. O sea, bife angosto, lomo, cuadril y bife ancho. 

¿Cómo es la competencia con China en la demanda?

China toma otra calidad de carne. Tradicionalmente esos cortes de alta calidad tienen como mercado natural a Europa. 

¿Cómo es la tendencia del consumo de carne en Europa considerando las corrientes animalistas, veganas y demás?

Eso nos está llevando hacia un negocio sustentable. En nuestra carta marcamos que la carne es de animales a pasto, por eso compramos Hilton. Eso es lo que generalmente busca el europeo, además de buena calidad. 

También compramos algo de carne certificada Bio, algo de Carbono 0. La tendencia es apuntar a esos mercados.

¿Ofrecen también carne artificial o vegetal en sus restaurantes?

No, pero en nuestra cadena de hamburguesas tenemos una que es vegetal, porque si querés ir a comer una hamburguesa con tu amigo vegano tenés esa opción. 

La empresa también vende sus productos en supermercados, ¿cómo viene la demanda allí?

Últimamente viene complicado. En los supermercados es donde está más trancada la demanda, porque tienen que subir los precios, le bajan los márgenes al supermercado y la gente no compra.

En Sudamérica estamos acostumbrados a tener inflación, pero en Europa no. Allá la inflación era de 1% o 1,5%, que es casi nada. Sin embargo, ahora hubo un sacudón grande. 

Cuando estuve en Alemania el precio del diesel tuvo una fuerte suba, llegó a 2,40 euros, después bajó a 2 euros. Fue un disparate. 

¿Se hacen promociones de carne uruguaya en los restaurantes?

Sí. El mes pasado hicimos una promoción de bife uruguayo. Apostamos a Uruguay, estamos siempre hablando con INAC para hacer promociones juntos. 

¿Tiene expectativas de que se concrete en algún momento el acuerdo Mercosur-Unión Europea?

Sí, parece que debido a la guerra están tratando de avanzar en el acuerdo. 

La guerra cambió todo. Parecía que la situación se iba a normalizar después del covid, pero este tema volvió a afectar la normalidad. 

¿Cómo está observando la situación del negocio cárnico en Uruguay?

Es una locura el precio del ganado en Uruguay. No sé cómo hacen los frigoríficos para trabajar a pérdida. Hay incertidumbre sobre lo que pasará con el precio del ganado, porque sigue subiendo. ¿Qué podría pasar en el invierno cuando falte ganado?

Canadá aporta fondos adicionales para promover las exportaciones de carne vacuna

El apoyo financiero respaldará promociones de ventas, misiones, además de recursos digitales e impresos dedicados a la comercialización y promoción del producto en distintos mercados internacionales.

 

Canada Beef utilizará US$ 2,8 millones en fondos elegibles del programa AgriMarketing, bajo la Asociación Agrícola Canadiense (CAP), para promover las exportaciones de carne vacuna a nivel mundial, y aumentar la conciencia de la propuesta de valor creada por los productores y otros participantes de la cadena.

La contribución CAP, no reembolsable y de dos años, financiará el desarrollo y despliegue de recursos y actividades globales para apoyar los programas de desarrollo de mercado para la carne vacuna canadiense en los mercados internacionales.

El proyecto Canadian Beef Global Market Development and Promotion contiene estrategias y tácticas para respaldar el crecimiento y la posición competitiva en 19 mercados de exportación, nuevos y existentes, identificados en los períodos fiscales 2021-22 y 2022-23.

El presidente de Canada Beef, Michael Young, dijo que la capacidad de asociarse con el gobierno de Canadá para ofrecer programas importantes es crucial para la industria de la carne vacuna de Canadá, especialmente en un momento en que la pandemia y los eventos mundiales contribuyen a un mercado en constante evolución.

“Los ganaderos canadienses ofrecen productos de alta calidad, reconocidos internacionalmente. Sobre la base de esta reputación, la inversión de nuestro gobierno ayudará a la industria a capturar oportunidades de crecimiento y garantizará que el sector de la carne vacuna de Canadá siga siendo un motor de nuestra economía”, dijo Marie-Claude Bibeau, ministra de Agricultura y Agroalimentación.

Canadá es un proveedor dominante de carne vacuna a nivel nacional y exporta más del 45% de la producción canadiense de carne vacuna a los mercados internacionales cada año. El comercio internacional agrega más de US$ 470 por cabeza de valor adicional, lo que ayuda a la industria de la carne vacuna a ser un motor importante para el crecimiento económico.

El apoyo financiero proporcionado por CAP respaldará iniciativas enfocadas a nivel mundial, como promociones de ventas, misiones, además de recursos digitales e impresos dedicados a la comercialización y promoción de carne vacuna canadiense.

El Canadian Beef Centre of Excellence (CBCE) continúa desempeñando un papel clave en la comunicación de Canadian Beef Advantage a través de producciones de CBCE Studio y mejoras significativas en la plataforma digital de aprendizaje electrónico CBCE para profesionales de la carne.

Las exportaciones de carne vacuna canadiense (de enero a diciembre de 2021) aumentaron 20% en volumen y 3% en valor con respecto al año pasado. La mayoría de estas ventas provinieron de mercados de exportación identificados y seleccionados en el proyecto de Canada Beef.

Los programas y servicios de desarrollo de mercado exitosos en el mercado de exportación afirmarán la posición de Canadá como líder mundial en la producción sostenible de carne vacuna canadiense segura y de alta calidad para la mesa mundial.

Fuente: https://www.canadiancattlemen.ca/

Analista chino prevé que importación de carne aumentará 10% en 2022

Gerrard Liu participó de la conferencia internacional organizada por ACG, donde analizó la demanda de carne vacuna en China, la historia y las tendencias de los consumidores en ese mercado.

 

“Para este año prevemos que el volumen de importación de la carne vacuna aumentará 10% frente al año pasado en China”, afirmó el analista chino Gerrad Liu, en el marco de la conferencia internacional sobre el Mercado mundial de la carne, organizada por la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG).

La presentación de Liu se basó en el consumo de carne vacuna en China, la historia y las tendencias de los consumidores en ese mercado.

Actualmente Brasil es el principal proveedor de carne vacuna en China, recuperando su protagonismo luego de la suspención tras la aparición de casos atípicos de vaca loca en el país sudamericano. Eso generó escasez del producto en el mercado chino e impulsó a los precios.  

“Ya se ha retomado la importación de Brasil y las cifras se van recuperando rápidamente. El consumo ha venido aumentando en estos meses”, señaló el analista, que además repasó que los precios de la carne vacuna “han subido mucho desde 2021”. 

Indicó que en enero de 2022 Uruguay fue el país que más carne vacuna exportó a China, abasteciendo 27% del total; ya en febrero Brasil volvió a ser el primer proveedor, con 26% del total; y “en los últimos dos años Estados Unidos varió su participación en el mercado chino. Muchos de estos cambios se debieron a la escasez”, explicó. 

Desde 2013, las importaciones de carne vacuna en China registraron un aumento muy importante, año tras año, y el crecimiento más rápido se dio en 2019, cuando fue del 58%. 

Sin embargo, este año la tasa de crecimiento cayó bastante, puntualizó el consultor. 

Recordó que antes de octubre de 2019 se produjeron aumentos importantes de precios, que se debieron fundamentalmente a la crisis por la fiebre porcina africana, que surgió en octubre de 2018, con “estrictos controles por parte de China”, señaló. 

En cuanto a la carne ovina, Liu señaló que el producto se importa fundamentalmente desde Australia y Nueva Zelanda, y agregó que Australia también es el principal proveedor de carne de pollo. 

Historia de la cultura ganadera en China

Liu realizó un repaso de la historia de la cultura ganadera en China, donde el ganado bovino “siempre fue muy popular”, aseguró. Dijo que “a la gente le gusta ese tipo de animales, no solo por la contribución que hace a la sociedad agrícola, sino también por todo lo que produce y por su buen carácter”. 

Entre los atributos que en la cultura china se le adjudican a los vacunos, se dice que “son gentiles, trabajadores, tenaces”. En la antigua China el ganado tuvo un rol muy importante en la producción ganadera e incluso los bueyes eran utilizados como medio de transporte. “El consumo de carne vacuna en China tiene una larga historia, de más de 3.000 años”, enfatizó el consultor. 

Además, explicó que en el país asiático el ganado vacuno se categoriza en tres tipos fundamentalmente: uno llamado ganado amarillo, que está en la región norte y es el más parecido al de Uruguay; por otro lado el Búfalo, que está en el sureste del territorio; y por otro el Yak, que está en el oeste de China.

Usos gastronómicos de la carne por región 

El analista también explicó los distintos usos gastronómicos de la carne bovina en China, según la cultura y tradición de cada región. 

En el norte de China, cerca de Mongolia, una comida muy conocida es el charque, aunque ese producto tiene un sabor diferente al de Sudamérica, explicó. “Es un producto muy popular en las provincias del norte de China”, aseguró Liu. 

En el noreste se consume carne asada, a la parrilla. En el este de China la carne vacuna se hace con especias. En el sur de China un plato muy famoso son los fideos de arroz frito, revuelto, con carne vacuna; y además se consumen menudencias marinadas. 

En el oeste hay una sopa de fideos que se come con carne; también el estofado es muy popular, elaborado fundamentalmente con carne vacuna y ovina. Y en el sur de China se come carne revuelta, frita, con perejil. 

Incremento del consumo

Liu destacó que en los últimos 10 años aumentó el consumo de carne vacuna en China, sobre todo por el crecimiento de la clase media en ese país. “Los consumidores chinos están pasando cada vez más de las proteínas de origen vegetal a las de origen animal, y cada vez son más los consumidores de las nuevas generaciones que optan por la carne vacuna. Se ve a muchos niños que comen carne, algo muy distinto a lo que ocurría con las generaciones anteriores”, destacó. 

Esta tendencia genera grandes expectativas de crecimiento de la industria cárnica en los próximos años. “Hemos visto que el consumo de carne roja también está aumentando. Entre 2010 y 2020 hubo un desplazamiento muy importante del consumo de la carne de cerdo a la carne aviar y vacuna”, comentó. 

También valoró que “ahora la mayoría de los consumidores sabe cómo cocinar la carne vacuna en su casa”, porque “hace unos años era muy difícil que la gente cocinara esta carne, porque la consumía básicamente en restaurantes. Eso cambió, se fue incorporando la carne vacuna a la cocina tradicional”. 

Por otra parte, el avance del comercio electrónico hizo mucho más fácil que los consumidores pudieran comprar carne vacuna. Y afirmó que “ahora los consumidores conocen mucho más sobre la calidad de la carne y cómo se prepara”. 

El analista describió que desde 1980 el volumen de producción de carne en China subió estrepitosamente, desde 269.000 toneladas a 6,98 millones de toneladas en 2021. 

También mencionó que el consumo de carne vacuna varía según las estaciones. “La demanda es mucho más importante en el tercer y cuarto trimestre del año, porque hace más frío y la gente se ve más motivada a consumir esta carne. Además, en esas fechas es el año nuevo chino, cuando se consume mucha carne vacuna”, explicó. 

Ya en la actual época del año, la demanda es menor, y el consumo de carne vacuna se ve afectado por el consumo de carne de cerdo y de pollo. 

Relaciones de precios

El consultor también señaló la fuerte correlación en las relaciones de precios de la carne de cerdo y pollo con la de la carne vacuna. Si bien los primeros dos productos tienen precios muy inferiores, cuando estos suben, también sube el de la carne vacuna.

“Debido a los casos de vaca loca en Brasil, se dio una escasez de carne en el mercado chino. Por lo tanto, los precios de la carne vacuna y del cerdo subieron simultáneamente. Y también hace ya varios años hubo una escasez de pollos en China, y vimos la misma tendencia”, explicó. 

Por otra parte, comentó que si bien los precios de las carnes de cerdo y pollo son muy bajos, el precio de la carne vacuna sigue siendo alto. “En los últimos años aumentó significativamente la demanda de carne vacuna en China; de 2018 a 2022 el volumen de importación se duplicó”, destacó.

Exportadores brasileños de carne golpeados por paralización de Shanghai

Después de que se impuso el cierre, los contenedores de alimentos congelados comenzaron a retroceder en el puerto y se detuvieron las inspecciones de carne entrante.

La firma brasileña ABPA, especializada en lobby y que actúa en representación de los grandes procesadores de carne de cerdo y pollo como JBS SA y BRF SA, dijo el miércoles que sus empresas miembros enfrentan dificultades para enviar productos a través del puerto de Shanghai.

Mediante un comunicado, la empresa informa sobre los efectos del confinamiento por el rebrote de COVID-19 en la ciudad china, especificando que los cargamentos se están redirigiendo a otros puertos, como Yantian.

“No hay informes de suspensión de ventas”, dijo el comunicado, en referencia a los rumores sobre posibles cancelaciones de contratos. Al mismo tiempo, señaló que “las empresas miembros de ABPA esperan que la situación en Shanghái pronto vuelva a la normalidad”.

Estrictas medidas de confinamiento después de que comenzó un brote de COVID-19 en marzo, afectó a 25 millones de residentes de Shanghái y obstaculizó las empresas y la circulación de mercancías.

Después de que se impuso el cierre, los contenedores de alimentos congelados comenzaron a retroceder en el puerto y se detuvieron las inspecciones de carne entrante.

Shanghai es el principal punto de entrada de las importaciones de carne brasileña a China continental, que es el principal socio comercial de Brasil.

La semana pasada, al menos un operador de una línea naviera dejó de enviar carne brasileña a Shanghái y ofreció a los clientes la alternativa de enviar carga a Xingang y Ningbo.

 

Fuente: América Economía.

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