*Datos proporcionados por el BCU*

Cotización 19 de mayo de 2022 1:33 pm | USD promedio 40.48 | EURO promedio 42.4 | ARG promedio 0.21 | Real promedio 8.18

Argentina busca aumentar la producción de carne en 600.000 toneladas

El Plan Ganadero Nacional -Plan GanAr-, anunciado este miércoles por el ministro Domínguez, buscará incrementar la oferta de carne vacuna a partir de un aumento del peso promedio de la faena y el porcentaje de destete.

 

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, presentó este miércoles el Plan Ganadero Nacional -Plan GanAr- que tiene como finalidad, a partir de de líneas de financiamiento y el diseño y trabajo mancomunado con las provincias, aumentar la producción de carne vacuna en 600.000 toneladas hacia 2030 e incrementar las exportaciones del sector.

La cartera agropecuaria puso de esta forma en marcha la iniciativa, que fue oficializada el martes en el Boletín Oficial, con la que buscará aumentar la oferta de carne vacuna a partir de un incremento en el peso promedio de la faena y el porcentaje de destete.

La meta para el 2030 es llevar la relación ternero/vaca del 62% actual al 67%, mientras que en lo que respecta al peso promedio de faena, la proyección es que pase de 229 a 250 kilos por animal.

“Las metas que nos planteamos, que no son inmediatas, es incrementar en 600.000 toneladas la producción de carne con el mismo stock ganadero”, marcó Domínguez durante una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Matías Lestani, y la presidenta del Servicio Nacional de Seguridad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Diana Guillén.

En este sentido, sostuvo que “este es un plan vivo donde hay una coincidencia en los propósitos y en las metas a alcanzar, pero la dinámica de la estrategia de intervención en cada provincia las darán los propios distritos con las entidades”.

Por otro lado, planteó la importancia de “mantener el stock con un aumento en el peso promedio de faena”, al mismo tiempo que aseguró que “en Argentina hay diferentes niveles de productividad y lo que prevé el programa a través de la intervención del INTA, Senasa y las entidades, es llegar a todos los productores con la asistencia para aumentar la productividad”.

Uno de estos puntos radica en los créditos a tasa subsidiada por 100.000 millones pesos argentinos con una tasa subsidiada del 7% por 100.000 millones de pesos, que ya cuenta con 6.100 solicitudes por parte de los productores.

Además de los objetivos centrales de aumentar la tasa de destete y el peso promedio de faena, Domínguez también detalló que acordó con las provincias productoras impulsar “un proceso de modernización de la industria frigorífica para alcanzar un troceo de 32 kilogramos por pieza para que a fin de año este concluido en toda Argentina”. 

El programa también prevé la continuidad de las pruebas piloto de control científico para validar y auditar la sostenibilidad de la ganadería e implementar integradamente la tipificación de la calidad de las carnes. 

En la rueda de prensa, el secretario Lestani remarcó la solidez y el trabajo técnico del documento que marca los lineamientos del programa, que “está abierto a los insumos que pueda aportar cada uno de los actores de la cadena con las particularidades regionales y locales”. 

“Hay 426.000 bocas que se incorporan por año al consumo de carnes en Argentina y eso tiene que tener un correlato del contexto productivo. Cuando extrapolamos el contexto internacional y vemos que todo lo que Argentina produzca en alimentos va a ser demandado por el mundo, eso nos da una oportunidad, pero tiene que haber una correlación directa con con los volúmenes de producción”, explicó Lestani. 

Tras lo cual afirmó que “si mantuviéramos los índices de consumo que se tenían hasta 2015, hacia el 2032 no tendríamos saldo exportable con las condiciones actuales. Es fundamental mejorar esos ratios productivos. Es una demanda de toda la cadena”. 

Por otro lado, Domínguez también adelantó en simultáneo que “se está trabajando en un plan de financiamiento de carnes alternativas”. “Vamos a poner en marcha un plan para la transformación de la industria avícola para poder cumplir con la demanda internacional del producto y poder cumplir con la demanda creciente de nuestra ganadería. También estamos trabajando con la carne porcina y la ovina, para poder aumentar nuestra capacidad productiva”, finalizó el ministro. 

En la rueda de prensa también estuvieron el subsecretario de Ganadería, José María Romero; y el jefe de Gabinete de la cartera, Jorge Ruiz.

 

Fuente: Télam.

Negocios de carne argentina al exterior cayeron 24%

Integrantes de la cadena exigen al gobierno que les permita exportar; el ministro de Agricultura sostiene que no hay intervención oficial.

 

El último fin de semana Infobae publicó una entrevista exclusiva al ministro de Agricultura, Julián Domínguez. En la misma, entre otras cosas, dijo que no había intervención oficial en los mercados agropecuarios. Además venía planteando que no había cepo a las exportaciones de carne. Sin embargo, en el primer mes del año y con el nuevo esquema en funcionamiento, la comercialización de carne al mundo volvió a caer.

Hay que recordar que desde mayo pasado, el gobierno argentino comenzó a restringir los embarques para hacer bajar el precio al consumidor. Algo que hasta el momento no consiguió.

Por otro lado, desde el 1º de enero el titular de la cartera agropecuaria implementó un nuevo sistema para regular las exportaciones de carne, que consiste en prohibir directamente siete cortes populares hasta el 31 de diciembre de 2023. Mientras los dirigentes que representan a los productores agropecuarios siguen reclamando la liberación total de las exportaciones.

Un informe elaborado por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas reflejó que en enero pasado las exportaciones de carnes bovinas alcanzaron las 37.000 toneladas, representando una caída interanual del 24%.

A todo esto, con datos del Indec, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna señaló que el mes último “las ventas al exterior de carne y huesos bovinos se ubicaron en niveles significativamente inferiores (-20,7%) a los de diciembre último y también resultaron significativamente inferiores (-24,6%) a las de enero del año 2021″.

Según comentó Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC, “la disminución en enero de 2022 se dio tanto en las carnes congeladas como enfriadas. En el primer caso, pesó significativamente China, que arrastró al total, mientras que en el segundo, Chile”.

El dirigente, agregó, que “estos dos destinos fueron la principal razón de la baja observada en los embarques, que no pudo ser compensada por los incrementos en las exportaciones hacia la Unión Europea e Israel”.

Sin embargo, el menor volumen que la Argentina exportó en el arranque del año fue compensado por un aumento de los precios, que llegó a los USD 5.700 la tonelada, con un aumento interanual de los mismos de USD 1.900 y por encima del nivel récord que se alcanzó a fines del año 2019.

Todo esto derivó en que los ingresos por exportaciones argentinas de carne en enero totalizaron USD 207 millones, casi 3% más que en igual mes de 2021.

Uno de los dirigentes que viene planteando su preocupación por la exportación de carne vacuna, es el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, quien ya había anticipado este retroceso de las exportaciones y, peor todavía, insinuó que muchos de los embarques eran rechazados por el gobierno con argumentos poco transparentes en base a las reglas oscuras impuestas por la gestión del ministro Julián Domínguez.

Este jueves 24, con los datos de exportación de enero, el titular de la Rural señaló desde su cuenta de Twitter: “Resulta llamativo que con el nuevo esquema de exportaciones de carne sin cuotas, los envíos de enero cayeron un 20% con respecto a diciembre pasado”.

China

China siguió liderando la demanda de carne argentina, aunque cedió considerablemente en su participación: desde 80% previo a las restricciones, tocó un piso de 64% en septiembre último y se mantiene en el orden de 70% desde entonces.

A partir de las restricciones impuestas por el Gobierno, las ventas al gigante asiático cayeron a 28 mil y 25 mil toneladas en junio y julio, respectivamente, para oscilar entre 30 y 36 mil toneladas en los meses siguientes, con una participación relativamente estable del rubro con hueso de entre 8 y 9 miles de toneladas.

Por último, en el inicio del presente año se registró una nueva baja de la demanda china, con un nivel que no llega a las 21.000 toneladas en las carnes congeladas desosadas, mientras que los productos con hueso tocaron su punto más bajo desde septiembre de 2020 (6160 toneladas).

 

Fuente: Infobae.

La producción de carne vacuna argentina cayó 6,1% en 2021

El número de cabezas faenadas en 2021 ascendió a 12,9 millones, que significó una contracción de 7,4% en comparación con 2020, el nivel más bajo de los últimos cuatro años.

 

La industria ganadera de Argentina produjo 2,9 millones de toneladas de carne vacuna en 2021, lo que implicó un retroceso de 6,1% respecto al año anterior, informó la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de Argentina (CICCRA).

Según el último informe del organismo, el número de cabezas faenadas en 2021 ascendió a 12,9 millones, que significó una contracción de 7,4% en comparación con 2020, “marcando el nivel más bajo de los últimos cuatro años”.

En diciembre de 2021 se faenaron 1,1 millones de cabezas, 5,6% menos que en el mismo mes del año anterior, en lo que fue la duodécima caída interanual en 13 meses por “la escasez de hacienda para enviar a faena”.

Por otra parte, Argentina, uno de los mayores consumidores mundiales de carne vacuna por habitante, presentó un consumo per cápita de 47,6 kilogramos en 2021, retrocediendo 4,8% respecto a 2020, según datos de la CICCRA.

Asimismo, el año pasado las exportaciones de carne vacuna totalizaron 797.615 toneladas, que significaron una caída interanual de 11,7%, de acuerdo con el informe de la entidad.

El pasado 3 de enero el gobierno argentino publicó una serie de normas que fijan las condiciones para exportar carne vacuna en 2022 y 2023, entre las que se incluye la suspensión por dos años de los cortes “preferidos” por los consumidores argentinos.

Mediante el decreto 911/21 reservó para el mercado interno los cortes “preferidos” por la población: asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, nalga, paleta y vacío, al limitar la exportación definitiva y/o suspensiva hasta el 31 de diciembre de 2023.

También suspendió hasta el 31 de diciembre de 2023 la exportación definitiva y/o suspensiva de reses enteras, medias reses, cuarto delantero con hueso, cuarto trasero con hueso, medias reses incompletas con hueso y cuartos delanteros incompletos con hueso.

Estas normas se publicaron luego de que finalizara la vigencia de las restricciones a la exportación que desde mayo de 2021 el gobierno argentino reglamentó, con el objetivo de bajar el precio de la carne al consumidor.

 

Fuente: EFE.

Paraguay también supo aprovechar las oportunidades que dejó Argentina

El país guaraní exportó 326.68 toneladas de carne vacuna, por US$ 1.599 millones, 20,5% más en volumen y 43,3% más en divisas respecto a 2020.

 

Siguen surgiendo datos que demuestran que los competidores argentinos aprovecharon las restricciones que aplicó el gobierno de Alberto Fernández en gran parte de 2021 a las exportaciones de carne vacuna. Ya se conoció el caso de Uruguay, y ahora surge el boom de ventas al exterior que registró Paraguay en los últimos 12 meses.

De acuerdo a los datos aportados por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA), en 2021 Paraguay exportó 326.698 toneladas de carne vacuna, por un total de US$ 1.599 millones. Desde 2017, el país guaraní viene registrando un proceso de crecimiento de comercialización al mercado internacional, cuando en el mencionado año los ingresos llegaron a US$ 1.102 millones.

En lo que respecta a las toneladas exportadas, en 2021 hubo un crecimiento interanual del 20,5%, con un ingreso de dólares que fue 43,3% mayor al registrado en 2020 y un precio promedio de exportación que se ubicó en torno a los US$ 4.890 por tonelada, que fueron US$ 780 más que en el año anterior. Además, las exportaciones de menudencias subieron 14,3% interanual y la facturación registró una suba de 45,9%.

Incluso Argentina importó 72 toneladas de carne desde Paraguay, que originó un ingreso de US$ 255.000.

Impacto

Desde mayo de 2021 el gobierno argentino dispuso una serie de restricciones a la comercialización de carne al mundo, en momentos de una alta demanda de China y de países cuyas economías estaban saliendo del primer impacto de la pandemia de coronavirus.

En los inicios del 2022, el Ministerio de Agricultura flexibilizó las exportaciones, con la liberación de la venta de carne de vaca a China, pero hasta el 31 de diciembre de 2023 mantiene la prohibición de exportar los siete cortes parrilleros que más demanda tienen en el mercado interno.

A raíz de las medidas oficiales, según informó el Mercado Rosario Ganadero (Rosgan), en el período de vigencia de las mismas, entre mayo y noviembre, la Argentina exportó unas 325 mil toneladas totales, incluyendo huesos, y si se toma el precio promedio registrado durante dichos meses, que fue de US$ 5.232 por tonelada, se registró una pérdida de ingresos para el país de unos US$ 408 millones en tan solo siete meses.

A todo esto, el volumen que potencialmente la Argentina dejó de capturar en dicho período, que fueron unas 155 mil toneladas, el ingreso de divisas que ha perdido el sector y el país en su conjunto asciende a más de US$ 800 millones.

Desde diversos sectores cuestionaron las restricciones. Los dirigentes de la Mesa de Enlace, señalaron: “no compartimos ni el rumbo, ni ninguna de las medidas tomadas y que nos permitimos reflejar los graves perjuicios que traerá al sector agropecuario y al país en general, y resaltar que no fuimos parte en ninguna de las decisiones que ha tomado el gobierno”.

Por último, los integrantes del Consejo Agroindustrial Argentino precisaron: “nos hemos expresado en múltiples ocasiones, de manera clara y concreta en contra de cualquier tipo de restricción a las exportaciones, ya que consideramos que son el factor principal de generación de divisas y creación de empleo que ayudará a nuestro país a salir de la crisis y mejorar los índices de calidad de vida de nuestros compatriotas”.

 

Fuente: Infobae.

Gobierno argentino e industria coinciden en la necesidad de aumentar la producción de carne

El objetivo es tener mercadería suficiente para abastecer el mercado interno y exportar; los empresarios proponen que se decrete un aumento gradual del peso mínimo de faena.

 

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) manifestó una “absoluta coincidencia” con lo expresado por el ministro Julián Domínguez, luego de la reunión con algunos representantes de la cadena de carnes, respecto de la necesidad de aumentar la producción ganadera para, de esta manera, aumentar la producción de carne, generando así más oferta para consumo y exportación.  

Peso de faena en Argentina

“Entendemos que para aumentar la producción de carne de manera sustentable el sector necesita un horizonte previsible para los próximos cinco años. Una forma de generar esa confianza puede ser aplicada directamente y sin dilación, por el Ministerio de Agricultura, con una resolución que incremente el peso de faena (reducido de un día para el otro por el gobierno anterior sin sustento en la producción)”, comenta CICCRA.

Según esta Cámara de la carne, la medida debería implementarse de manera escalonada, para brindar previsibilidad, hasta llegar a un peso mínimo de faena de 400 kilos. “Como ejemplo, pensemos que si en el presente mes el Sr. Ministro firmara una resolución en la que dispone que a partir del 1 de junio de 2022 el peso mínimo de faena será de 320 kg vivo, el que aumentará en 20 kg. cada 6 meses hasta llegar a un peso mínimo de 400 kg, con nuestra faena promedio de 12 millones de cabezas anuales, en 2 años y medio habremos aumentado la producción de carne en 600.000 toneladas con el mismo stock ganadero que tenemos en la actualidad”, muestran.

Esas 600.000 toneladas equivalen al 20% de la producción de los últimos 20 años, y si se distribuye en la misma proporción actual entre consumo y exportación (75% y 25%), ese aumento de la producción aportaría 450.000 toneladas al consumo y 150.000 a la exportación, “de un modo simple que no requiere de recursos económicos por parte del Estado, ya que no se trata ni de un subsidio ni de una quita impositiva”, agregan.

“Este es el momento indicado para recuperar el peso de faena dado que las actuales condiciones macroeconómicas generaron la recuperación de las recrías largas para ingresar animales más pesados a los corrales. Es decir, la modificación de la norma publicada con 6 meses de anticipación permitiría a todos los actores de la cadena cumplirla, sin que se produzca desabastecimiento y al mismo tiempo le daría a los productores un horizonte de futuro para que sigan apostando por el aumento de la producción”, concluye la Cámara liderada por Miguel Schiariti.

 

Fuente: Agrofy.

Argentina extiende por otros dos meses la prohibición para exportar carne vacuna

En el marco de la actual campaña electoral, el gobierno de Alberto Fernández decidió este martes continuar hasta el 31 de octubre sin enviar el producto al exterior, debido a los aumentos de precios en el mercado interno.


El gobierno argentino había dispuesto el 20 de mayo pasado el cierre de las exportaciones de carnes por el plazo de un mes.

Posteriormente, el 22 de junio, anunció la rehabilitación de las exportaciones, pero con restricciones en los cortes y volúmenes.

El Ejecutivo dispuso que hasta finales de este año no se podrán exportar los cortes más populares para los argentinos, ni hacer envíos hasta este 31 de agosto que superen el 50% del promedio de lo exportado el año pasado.

En la resolución publicada este martes, el gobierno extendió hasta el 31 de octubre próximo las restricciones del 50% a las exportaciones para la carne vacuna.

En los considerandos de la resolución, el gobierno afirmó que “el impacto de las medidas que limitaron la venta al exterior de manera temporal ha comenzado a mostrar resultados positivos” y explicó que, tras dos meses de vigencia, “los precios se estabilizaron e incluso mostraron cierta retracción en distintos eslabones de la cadena”.

La norma reconoce que “la solución estructural a la tensión entre mercado externo y mercado interno se vincula con medidas que permitan aumentar la producción”, pero indica que “en el corto plazo la herramienta de limitar las ventas al exterior es indispensable para garantizar el acceso” de los argentinos a la carne vacuna frente al “fuerte aumento” de los precios.

Enojo del campo

El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, publicó en Twitter que este martes las entidades rurales integradas en la denominada Comisión de Enlace se reunirán en la provincia de Santa Fe para plantear “un plan de medidas” porque “los productores están muy enojados y muy preocupados, al igual que los industriales”.

Según los cálculos del Instituto de Estudios Económicos de la SRA, la cadena de ganados y carnes de vacuno de Argentina acumuló pérdidas por US$ 1.084 millones desde el pasado 15 de abril, cuando el gobierno de Alberto Fernández puso en marcha la serie de medidas para intentar frenar el alza del precio de la carne en el mercado doméstico.

De acuerdo con los cálculos de la entidad, del total de pérdidas, los productores ganaderos asumieron US$ 411 millones, mientras que en los frigoríficos las pérdidas alcanzaron los US$ 165 millones y los operarios tuvieron una merma en sus remuneraciones de US$ 59 millones.

Además, se perdieron US$ 240 millones por exportaciones no realizadas.

Argentina es uno de los mayores consumidores mundiales de carne vacuna por habitante, con 45 kilos anuales; y, a su vez, es el quinto productor y el cuarto exportador mundial de carne vacuna.

Hasta la puesta en marcha de las restricciones, el país enviaba al exterior un 30% de su producción, con exportaciones que en 2020 totalizaron US$ 2.719,4 millones, motorizadas por la demanda de China.

Fuente: EFE Agro
Foto: Secretaría de Gobierno de Agroindustria

Las pérdidas de Argentina por recortar las exportaciones de carne

Los cálculos ascienden a US$ 106 millones en junio y permiten proyectar una pérdida anual de por lo menos US$ 1.100 millones

 

Las restricciones a las exportaciones de carne bovina que el gobierno argentino comenzó a aplicar a mediados de mayo se reflejaron en una pérdida de US$ 106 millones en junio y permiten proyectar una pérdida anual de por lo menos US$ 1.100 millones, según un análisis de la Fundación Mediterránea.

En un informe elaborado por Juan Manuel Garzón, la entidad advirtió que el abandono del mercado externo por parte de la Argentina fue aprovechado por otros países productores de la región, al punto que en junio las exportaciones argentinas de carne cayeron 45%, pero las de Brasil aumentaron 11% y las de Uruguay 2% en el mismo mes.

Por otro lado, en cuanto al propósito oficial de inducir una baja en los precios internos, señaló que el principal perjudicado con esa medida será el productor ganadero, en tanto los costos de producción no se reduzcan.

“La intervención del Gobierno, primero vía suspensión de envíos, luego estableciendo un cupo a los volúmenes, castigó con fuerza el comercio exterior de la cadena”, indicó el trabajo, luego de señalar que en junio las exportaciones de carne bovina se ubicaron en 34,1 mil toneladas.

La caída global fue de 45% respecto de mayo, pero en el caso de las exportaciones a China, el principal importador en los últimos años, la disminución fue de 47,4%, con un ajuste de 24,5 mil toneladas.

En base al volumen exportado en 2020 y los precios internacionales de los últimos meses, la Mediterránea estimó que “las nuevas reglas sobre el comercio exterior tienen un costo anualizado en términos de exportaciones no realizadas de aproximadamente US$ 1.100 millones”.

No obstante, se aclaró que ese monto podría ser mayor ya que “subestima el real costo de la medida considerando la posibilidad perdida de colocar este año mayores volúmenes en un contexto de recuperación de la economía global y del consumo de carne bovina”.

Superados las peores caídas del inicio de la pandemia, se prevé un aumento del consumo de carne en la mayoría de los países, al punto que las importaciones de China en el primer semestre son en volumen un 43% mayores a las del mismo período de 2020.

Para la Mediterránea, “el cepo sobre las exportaciones castiga con particular intensidad al productor ganadero”, más que a ningún otro participante de la cadena. Al respecto, precisó que “en los últimos dos meses el novillo se valorizó entre un 4% y 10% en los países vecinos, mientras que en Argentina acumula una caída de 8%”.

Pero en cuanto a los precios al consumidor, hubo “un movimiento contrario a lo que esperaba el Gobierno”, con un aumento del 8% en junio.

Por tal razón, se considera al productor ganadero como “el eslabón que tiene menos herramientas para defenderse”. “El mercado ajusta precios de hacienda frente a la menor demanda (la que se redujo “por decreto”) y la mayor incertidumbre que se ha creado sobre el negocio exportador”, indicó al respecto.

Eso deriva en que “finalmente buena parte de los costos de la regulación se trasladen hacia el productor primario”, quien “por más que lo intente, no encontrará a quién trasladar el problema”, planteó.

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