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Recomendaciones para evitar abscesos en la vacunación

Consejos prácticos de INIA para una correcta aplicación de distintos productos veterinarios, cuyo mal uso puede ocasionar pérdidas económicas en la faena

La mala administración de medicamentos puede disminuir su acción terapéutica y provocar abscesos en los animales, y un animal que está resolviendo un proceso de este tipo siente dolor. 

Además del aspecto ético, esto trae consecuencias negativas sobre su ganancia de peso, con un costo muy difícil de estimar, señala un trabajo del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).

Tanto el absceso como todo el área que lo rodea es removida por la autoridad sanitaria cuando el animal es faenado y cuereado. Este proceso se realiza, indefectiblemente, aunque ya no exista un proceso infeccioso, y se lleva a cabo antes de la balanza de la canal caliente, peso por el que le pagan al productor.

Por un absceso pequeño (de 5 a 8 centímetros de diámetro), el productor puede perder hasta 3 kilos de carne. 

En general, no hay conciencia sobre esta problemática si no se va a la faena o no se solicita información al frigorífico. Estos abscesos se pueden prevenir si se toman ciertas medidas.

¿Qué chequear antes de la vacunación?

Se debe verificar la fecha de vencimiento del producto que se va a usar; leer el prospecto o etiqueta para utilizar las dosis y vía de administración recomendadas; chequear que las agujas y jeringas estén limpias y en buen estado; y que las agujas sean del calibre adecuado para el medicamento y la vía de administración recomendada.

Vías de administración y cómo vacunar

Las principales vías son la intramuscular (dentro del músculo) y la subcutánea (debajo de la piel). 

Se recomienda que ambos tipos de inyecciones se administren en la tabla del cuello del animal.  

Recomendaciones

Preparar una mesa para colocar los materiales, puede ser algo improvisado, con una tabla y maderas, por ejemplo. 

Disponer siempre de, al menos, dos jeringas tipo pistola por producto que va a usar y del máximo número de agujas. 

Disponer de una pinza para cambiar agujas y un recipiente con desinfectante. 

Utilizar solamente agujas en buen estado y cada tanto chequearlas; y descartar las agujas con la punta dañada. 

Desinfectar las agujas para prevenir infecciones o tumoraciones en el sitio de aplicación. 

Lo ideal es utilizar una aguja por animal. Para hacerlo práctico se recomienda desinfectar la que se está usando. Para eso se la introduce en un recipiente con una esponja embebida en desinfectante yodóforo, entre animal y animal. La esponja también debe cambiarse cada tanto durante una jornada de vacunación. 

Cambiar las agujas cada tanto tiempo, al menos cada 10 u 11 animales (una tubada).

Si se está desinfectando luego de cada animal, se puede cambiar la aguja menos seguido (cada dos o tres tubadas). Organizando el trabajo, este proceso no llevará más tiempo. 

Calibrar bien las jeringas y cada tanto se debe chequear. 

No inyectar más de 4 ml en el mismo sitio. Si se debe aplicar dosis altas, se debe dividir la aplicación en sitios diferentes o a cada lado del cuello. 

Inyectar los productos oleosos lentamente, para minimizar el dolor que ocasionan y el riesgo de producir abscesos (por ejemplo la vacuna contra la fiebre aftosa).

Cuando no se tenga la jeringa en mano se debe colocar suavemente sobre la mesa, nunca de punta, y de ser posible con la aguja inmersa en desinfectante. 

Al terminar la actividad cada día, se debe lavar y desinfectar las jeringas y agujas, y descartar las agujas que quedaron en mal estado.

Un trabajo organizado no insumirá más tiempo

Antes y luego de la vacunación se debe manejar el ganado de forma lenta y tranquila, evitando situaciones de estrés. La eficacia del medicamento no es la misma en un animal agitado y estresado.

La vacunación debe ser realizada por personas capacitadas, entrenadas y conscientes de las consecuencias de un mal trabajo.

Si se está realizando un tratamiento para el control de parásitos, se deben rotar los principios activos. Un mismo principio activo o droga puede tener diferente nombre comercial, por eso es importante leer la etiqueta o consultar a un veterinario de confianza

Es importante que los productores vayan alguna vez a su faena o pidan información al frigorífico. Muchas veces los abscesos son internos y no se ven hasta después del sacrificio. 

Es importante que utilice solamente medicamentos registrados en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. 

Los productos deben almacenarse en lugares adecuados, considerando las especificaciones de cada uno.

Se recomienda llevar registro de los productos almacenados, con sus fechas de vencimiento respectivas. 

Se debe llevar registro de los productos, momentos y dosis aplicados en cada categoría animal, en una planilla sanitaria. 

Residuos en carne

Muchos de los productos que se aplican en los animales pueden ser peligrosos para la salud humana si aparecen como residuos en el alimento. 

Para asegurarse de que no se está produciendo carne con residuos, se deben respetar los tiempos de espera recomendados para cada producto.

Se trata del tiempo mínimo que debe transcurrir antes de embarcar los animales tratados, para asegurarse de que los residuos del producto no estarán en el plato. Hay productos con cero tiempo de espera, lo que quiere decir que pueden ser aplicados en un animal y enviarlo a faena ese mismo día. Esos productos no necesariamente son más caros. 

Se recomienda chequear el tiempo de espera que indica cada producto. 

Planificar el embarque, considerando la fecha en que se aplicó el último producto veterinario y su tiempo de espera. 

Los animales que están en duda de cuándo se embarcarán se deben tratar con productos que tengan cero tiempo de espera. 

Si el embarque ya está planificado y se deben tratar a esos animales, se recomienda chequear el tiempo de espera del producto a aplicar y que alcance o termine antes de la fecha de embarque.

Si los animales están muy próximos a embarcarse y necesitan ser tratados, debe utilizarse cero tiempo de espera. 

Y se recuerda que está permitido el embarque a frigorífico de animales con garrapata y sin tratamiento. 

Resistencia a los antibióticos

El uso y abuso de antibióticos sin la supervisión de un profesional tiene un impacto negativo en la salud animal y humana. La resistencia microbiana es una problemática creciente en el mundo entero. 

Los microorganismos resistentes están presentes en las personas, los animales y en el medio ambiente, y pueden transmitirse de persona a persona o entre las personas y los animales. 

Por lo tanto, se recomienda no usar antibióticos sin la supervisión de un profesional. 

 

 

Este trabajo es de autoría de la Ing. Agr. PhD. Marcia del Campo, investigadora de Bienestar Animal y Calidad de Carne, del Programa Nacional de Cane y Lana del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria.
Acceda aquí al documento PDF.
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