*Datos proporcionados por el BCU*

Cotización 3 de marzo de 2024 9:52 pm | USD promedio 39.05 | EURO promedio 42.2 | ARG promedio 0.04 | Real promedio 8.36

Australianos destacan fuerte demanda internacional por carne terminada a granos

Aseguran que la avidez no tiene precedentes, y que luego de haber mejorado considerablemente la ganancia de peso diaria, hay que trabajar en la genética, con un ojo en la demanda y otro en la competencia.

 

A medida que los productores ganaderos reconstruyen sus rodeos, muchos están mirando hacia el potencial prometedor que surge de la creciente y lucrativa demanda mundial de carne vacuna de animales alimentados a granos.

La fuerte demanda del producto está generando una oportunidad nunca antes vista, afirman desde Australia.

La ganancia diaria de peso ha mejorado muchísimo en los últimos años en ese país, y se destaca que hubo productores que inscribieron novillos en la competencia Royal Queensland Show Paddock to Palate de este año que obtuvieron ganancias diarias promedio de 2 kilos y algunos hasta de 3 kilos.

Hablaron sobre la importancia crítica de obtener la genética adecuada para el rendimiento del corral de engorde, junto con el mérito de la canal y, por supuesto, el santo grial de la calidad alimentaria.

El analista senior de proteínas animales de Rabobank, Angus Gidley-Baird, hizo una presentación denominada “Tiempos emocionantes”, en referencia a la actualidad de la industria australiana de producción de carne a granos.

Instó a una “prueba continua” de preguntas sobre quién era el cliente final, qué mercados tenían más probabilidades de crecer y cuál era la presión competitiva en esos mercados.

Hace 20 años el 70% de la carne vacuna alimentada a granos en Australia se consumía en su propio territorio, hace 10 años era del 60% y el año pasado fue el 50%.

“La disminución en la proporción carne de animales alimentados con granos consumidos aquí es un factor de la desaceleración general del consumo de carne vacuna en Australia, pero también del aumento de la producción de carne de animales terminados con granos”, dijo Gidley-Baird.

“Lo que tenemos que preguntarnos es si vamos a seguir haciendo crecer el sector en Australia, que parece ser el camino natural a seguir, quién se convierte en nuestro cliente y qué quiere ese cliente”, agregó.

“¿El consumidor japonés, chino y surcoreano busca lo mismo en la carne vacuna terminada con granos que el consumidor australiano?”, se preguntó.

Estas preguntas son fundamentales para quienes toman decisiones sobre el suministro de las diferentes categorías de alimentación por lotes, dijo.

“Algunos podrían sugerir, por ejemplo, que hay una tendencia en este momento que dice que el novillo doméstico de 70 días podría no ver mucho crecimiento y que la mayor demanda saldrá de los japoneses, del mundo que está expandiendo su consumo y tiene una mayor tendencia hacia el producto de 100 días”, explicó.

El reloj de la competencia

Allí se señaló también que hay que tener en cuenta la competencia en los mercados extranjeros. “Ahora estamos jugando en una liga global que está creciendo todo el tiempo”, dijo Gidley-Baird.

“Ya no solo alimentamos a los australianos, estamos alimentando un mercado global y hay muchos otros problemas que vienen con eso”, agregó. Dijo que Estados Unidos es uno de los principales a tener en cuenta.

Las exportaciones estadounidenses a China en el primer trimestre de este año aumentaron un 500% con respecto al mismo período del año pasado. Estados Unidos envió 20.000 toneladas de carne vacuna a China durante los primeros tres meses de este año, que fue poco menos de la mitad de lo que envió Australia.

“Viniendo de una base muy pequeña donde no enviaron mucho, ahora son un jugador prominente en ese mercado. China se ha convertido en el tercer mercado de exportación más grande de Estados Unidos”, comentó Gidley-Baird.

Agregó que “Estados Unidos está presionando cada vez más en ese mercado y es un competidor mucho más grande para nosotros y que Brasil en carne vacuna terminada con granos”.

En este momento, Estados Unidos se encuentra en una situación inusual, con una demanda interna muy fuerte de carne vacuna, que se enfrenta a la incapacidad de obtener volumen a través de las plantas cárnicas.

Los precios del ganado están por debajo de lo esperado, pero los precios de la carne al por mayor están por las nubes. “La fuerte demanda interna significa que están limitados para exportar”, dijo.

“Aún así, estamos viendo una situación de suministro de ganado en los Estados Unidos que está cerca de su pico. Si esa demanda cae, buscarán rápidamente otro mercado para una gran cantidad de carne vacuna alimentada con granos”.

 

Autora: Shan Goodwin.
Fuente: North Queensland Register.
Foto: Farm Online.

Ganaderos brasileños celebran el fin del proyecto de ley de trazabilidad obligatoria

La solicitud de retirar el proyecto fue realizada por su propio autor, luego de recibir duras críticas de productores y de su propia bancada.

 

Los ganaderos brasileños celebran que quedó sin efecto el proyecto de ley 345/21, que planteaba la obligatoriedad de la identificación electrónica, por dispositivos con chip, en los animales criados y terminados exclusivamente a pasto.

Este miércoles 23, el propio autor de dicho proyecto, el diputado federal David Soares, pidió que sea retirado del trámite en la Cámara de Diputados, después de dialogar con su correligionario, el diputado federal Pedro Lupion. 

“Le expliqué nuestra realidad, porque también soy ganadero. Le conté lo que significaría un proyecto como ese. Le dejé claro que estaba completamente equivocado, que debería haber sido una idea de un diputado ambientalista y que él se terminó embarcando en algo que no conoce. Lo reconoció y retiró el proyecto”, dijo Lupion al Portal DBO. 

La falta de claridad del texto fue uno de los principales puntos de crítica por parte de los ganaderos brasileños. El proyecto de ley ingresó a la Cámara de Diputados a inicios de febrero de este año. 

Los artículos indicaban:

“Art. 1º Todo animal criado exclusivamente por sistema de pasturas deberá portar una identificación electrónica que informará su localización por medio de GPS, la historia de registros, la documentación completa del animal y demás informaciones (…)”.

“Art.2º Las autoridades sanitarias, de protección al medio ambiente y de fiscalización, tendrán amplio acceso a los datos contenidos en la identificación electrónica”.

“Art.3º El animal será retenido si estuviera sin la identificación electrónica, retirada de forma no justificada o inoperante”.

“Art.4º El Instituto Chico Mendes y el Instituto Brasileño de Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables deberán tener acceso a la localización del animal de forma remota”.

Repercusión en los productores

Luciano Vacari, director de la Neo Agro Consultoría, ve madurez por parte del autor del proyecto al retirarlo de la Cámara de Diputados, por necesitar de un mayor debate previo entre los productores.

“La iniciativa requiere de una adopción social muy grande, pues el consumidor tiene mucho interés en los procesos de origen y de trazabilidad. En tanto, el diputado percibió que el asunto precisa ser muy bien debatido”, dijo.

Para la ganadera Maria Ester Tiziani Fava, representante regional de la Asociación de los Criadores de Mato Grosso (Acrimat), y con propiedad en el Vale do Araguaia, el proyecto de ley demostraba la falta de conocimiento de Soares de la realidad del campo.

“Cita que todos los animales, en 120 días tendrían que estar chipeados, pero tenemos un rebaño de 212 millones de bovinos”, señaló.

Por otra parte, el productor Nabih Amin El Aouar, presidente de la Asociación de Criadores de Nelore de Brasil (ACNB), expuso que la falla principal fue la falta de consulta del diputado al elaborar el proyecto.

“Ese proyecto no fue hecho ni articulado. Fue hecho de forma individual. Creo que el autor consideró que le estaría haciendo un bien al sector, pero en realidad no era así”, afirmó.

 

Fuente: Portal DBO.

Carne argentina no deberá superar el 50% del volumen exportado en 2020

La nueva medida para contener la inflación estará vigente hasta el 31 de diciembre; también se prohíbe la exportación de 12 cortes populares, entre ellos el asado, que serán destinados exclusivamente al mercado interno.

 

 

Fuente: El Cronista, Argentina.
Foto: Diario Financiero.

Rabobank sostiene que el agro puede reducir las emisiones en más del 30% para 2030

Se cree que una iniciativa comprometida e impulsada desde el sector privado puede lograr resultados más efectivos que si es impuesta desde el sector público.

 

Las cadenas de suministro de carne vacuna representan aproximadamente el 6% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI), pero en un nuevo informe, Rabobank argumenta que las empresas alimentarias y agrícolas pueden liderar el camino para reducir las emisiones en más del 30% para 2030 .

Se necesita liderazgo para desbloquear las oportunidades presentadas por tecnologías y prácticas de gestión, nuevas y emergentes, como la cría y engorde de ganado, así como el manejo de suelos y pasturas, según el informe escrito por Eva Gocsik, analista de Animal Protein para Rabobank. 

Además, las empresas alimentarias y agrícolas de los principales mercados (Europa, América del Norte, Brasil, Argentina y Oceanía) que aprovechan estas tecnologías, pueden transferir las mejores prácticas a cadenas de suministro de carne vacuna menos eficientes.

“Si la acción puede acelerarse a través de desarrollos tecnológicos o incentivos más claros, creemos que las emisiones podrían reducirse en aproximadamente 40% para 2030 en estos mercados importantes”, dijo Gocsik. 

“Creemos que las acciones para reducir las emisiones en los principales mercados también tendrán beneficios indirectos en otros mercados de carne vacuna, lo que generará reducciones de alrededor del 5%”, agregó.

Las principales empresas alimentarias y agroindustriales ya están liderando el camino para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la cadena de suministro en la carne vacuna y otras proteínas animales. 

Gocsik dijo que los compromisos de las propias compañías para reducir las emisiones de GEI probablemente sean más efectivos que las regulaciones gubernamentales que a menudo pueden conducir a problemas de medición y reporte.

“Para seguir siendo la fuerza impulsora, los enfoques basados ​​en el mercado deberán demostrar avances; de lo contrario, serán reemplazados por la regulación”, dijo.

“También existe la necesidad de un reconocimiento y recompensa explícitos por la reducción de emisiones. Esto no debe verse únicamente en términos de precios más altos; otros beneficios de la reducción de emisiones incluirán ganancias de productividad, una mejor gestión de riesgos, acceso a nuevos mercados y una marca y reputación mejoradas”, sostuvo.

 

Autor: Erica Shaffer

“En esta crisis el agro fue un sostén y lo será también en la primera etapa de la salida”

Entrevista con el economista Alfonso Capurro, gerente senior de CPA Ferrere, exclusiva para socios y suscriptores.

 

Se conocieron los datos oficiales del PIB de Uruguay en el primer trimestre de 2021. ¿Qué reflexiones hace sobre estos datos?

Obviamente no es positivo, porque hubo una caída respecto a los de un año atrás, algo que era previsible. También hubo una caída moderada, pero caída al fin, cuando comparamos el primer trimestre de 2021 con el cuarto trimestre de 2020, corregido por los factores inflacionarios. Lo que nos está sugiriendo es que la economía, que había empezado a recuperarse en la segunda mitad de 2020, después del accidente muy fuerte que tuvo en el segundo trimestre, estaría en pausa. Son datos negativos porque estamos cayendo respecto a un año atrás, cayendo respecto al cuarto trimestre de 2020, y se interrumpió el proceso de recuperación de la segunda mitad del año pasado. Pero es un dato que no sorprende, o que no nos cambia radicalmente nuestra visión de cómo venía la economía. Nos gusta comparar nuestra proyección (de CPA Ferrere) con el dato, no para sacar lustre de las proyecciones sino para entender si hay algo nuevo, fuera del radar. En este caso, nuestra proyección era de una caída del 3,2% interanual, y el dato fue 2,8%, o sea que la caída es levemente menor, pero en el sentido esperado. El dato no cambia el diagnóstico, sino que ratifica la idea de que la economía se enfrió o retrocedió levemente. Seguramente volverá a pasar en el segundo trimestre de 2021, porque las restricciones a la movilidad se agravaron, aunque posiblemente sea un dato un poco distinto, porque es posible que haya una caída desestacionalizada respecto al primer trimestre de 2021. Pero habrá un crecimiento interanual importante, porque estaremos comparando contra el segundo trimestre del año pasado, cuando la economía estaba paralizada, salvo el agro y la construcción. Recordemos que la economía estaba casi cerrada, sobre todo en mayo del año pasado. Así que, en principio, el dato general viene en línea con lo esperado, sin sorpresas, aunque es un dato negativo, y se destacan dos o tres cosas, que eran parte de lo esperado pero que no dejan de ser positivas. Por un lado, hay un par de sectores que claramente están creciendo y amortiguando la caída del resto de la economía, que son las agroindustrias y la construcción. En el caso del agro los procesos biológicos continuaron, el ganado siguió engordando, la faena siguió normal -más allá de la situación puntual de alguna planta- y ahora tenemos el empuje adicional de los precios, que son buenos. Con todo eso el sector está tirando para adelante, y es muy distinto a lo que está pasando en otros sectores como espectáculos, servicios, restaurantes u hotelería, que están en una situación muy complicada. Esto no es nuevo. Ya estaba pasando el año pasado y se preveía que continuara, pero es importante tener en cuenta que el agro y la construcción están operando como amortiguadores de la caída del resto de la economía, y son los sectores que están liderando la recuperación incipiente que vamos a ver en la segunda mitad de este año. En el caso de la construcción hay una gran influencia de la planta de celulosa de UPM, y la construcción del ferrocarril, que están generando mucha actividad en ese sector. Hay otras obras, pero son esas las que están haciendo crecer al sector con respecto al año pasado.

¿Se demuestra que tener una economía basada en el agro es una fortaleza?

Esa es una discusión de larga data y bastante polémica. La aspiración en términos de desarrollo es que una economía crezca en base al conocimiento y al capital humano, que es lo que genera más valor agregado. A veces se polariza y se intenta poner en oposición al agro versus el software, por ejemplo, como dos industrias muy distintas. Pero la realidad es mucho más compleja que eso. En las cadenas primarias también hay mucho conocimiento acumulado, hay genética animal y vegetal, inversión, muchos años de mejora, hay procesos industriales que requieren de mucha tecnología e innovación. Es una discusión de otros tiempos. Pero más allá de lo que uno quisiera para el país, está claro que en esta crisis el agro o la producción de alimentos es un sector que se vio mucho menos golpeado. Eso tiene que ver con la demanda, que continúa y no se interrumpe a nivel global, mientras sí se interrumpió la demanda de otros productos y servicios; y también del lado de la oferta, porque el proceso de producción continuó y otros sectores estaban obligados a suspender la producción, porque requería de la presencialidad de la gente. En el caso de esta crisis, que es muy particular, el agro fue un sostén, y lo será también en la primera etapa de la salida. 

¿Cómo observa la salud de la economía uruguaya en este contexto?

Hay dos cosas que nos preocupan, y en general es compartida. Una tiene que ver con la salud del mercado laboral y por otro lado con la salud fiscal, no porque sea de los únicos problemas que tiene el país, porque seguramente tiene varios, pero desde el punto de vista macro y de la sostenibilidad de este proceso, son dos temas que están pendientes de resolver. No son problemas nuevos, vienen acumulando años de deterioro, pero con esta crisis se han agravado. En el caso del mercado laboral, la economía uruguaya ya venía tropezando desde 2015. No es casual que el ciclo bueno de los precios internacionales terminara en 2014 y desde 2015 se haya ingresado en un ciclo de bajo crecimiento, porque el PIB creció muy poco de 2015 en adelante, y también en un ciclo de destrucción de empleo. Cuando uno lo mira con perspectiva seguramente eso sea producto de que Uruguay no supo leer ese shock o no supo adaptarse, no tomó medidas para amortiguarlo. En particular en materia fiscal o de precios relativos. Otros países competidores nuestros, como Australia y Nueva Zelanda, cuando el escenario internacional se puso adverso, usaron su política monetaria para amortiguar el shock y recurrir a una depreciación de su tipo de cambio real. Uruguay no lo hizo y el shock de la caída de precios se metió en la economía y muchos sectores entraron en un ciclo negativo. Eso se vio en la falta de crecimiento y en el mercado laboral. Uruguay ya venía perdiendo 50.000 puestos de trabajo entre 2015 y 2019. En el peor momento de la pandemia perdimos 100.000 puestos más, parte de esos se han ido recuperando, pero todavía estamos entre 30.000 y 35.000 puestos de trabajo menos que en los niveles prepandemia. A eso le tenemos que acumular los 50.000 que habíamos perdido antes. Estos puestos de trabajo que se perdieron por la crisis sanitaria no se van a recuperar hasta que se normalice esta situación. Hay sectores que están casi parados, como los espectáculos o el turismo receptivo. Los hoteles, por ejemplo, prácticamente no tuvieron temporada y hoy siguen sin recibir turistas del exterior. Si bien hay algo de turismo interno, no es suficiente para aguantar toda la estructura. 

 

“El agro y la construcción están operando como amortiguadores de la caída del resto de la economía”

 

¿Qué podría hacer Uruguay para empezar a recuperar el nivel de empleo?

Hay cosas macro para hacer, hay cuestiones a atender en la negociación colectiva, en la novena ronda de consejos de salarios, pero lo mejor que Uruguay puede hacer es solucionar de forma definitiva los problemas sanitarios. Es algo muy fácil de decir y muy difícil de hacer. Pero, en definitiva, ese equilibrio del mercado laboral hasta que Uruguay solucione los problemas sanitarios y hasta que los vecinos lo solucionen, porque en buena parte el turismo proviene de Argentina y en menor medida de Brasil. En la medida que la situación sanitaria de los vecinos siga complicada, no somos muy optimistas en el corto plazo, parece difícil que el empleo se recupere rápidamente. Es cierto que hay sectores que están creando empleo. No lo vemos bien aún en los datos, pero en la construcción, por ejemplo, los datos de cotizantes en el BPS muestran que el sector viene creando empleo y eso es razonable. El crecimiento de ese sector no alcanza para compensar todo el empleo que se perdió en otros como los servicios o el turismo, que son muy intensivos en mano de obra.

¿Y el capítulo fiscal?

En la medida que la economía se estancó, desde el año 2015, los recursos fueron menos y los gastos siguieron, por inercia, el déficit fiscal empezó a empeorar. La última administración del doctor Tabaré Vázquez tomó medidas fiscales distintas en las sucesivas rendiciones de cuenta y en el presupuesto, aumentando impuestos como el IRPF, y se cambiaron algunos criterios del Impuesto a la Renta que hizo aumentar las cargas de este impuesto, pero eso no fue suficiente para contener su deterioro fiscal. Por eso Uruguay viene empeorando su perfil crediticio en los últimos cinco años, y la pandemia nos llevó a un nivel más extremo, porque el déficit y la deuda aumentaron, y Uruguay tiene en riesgo su calificación crediticia. Es algo que está pasando a nivel global. Una de las grandes consecuencias de esta crisis es que el mundo va a salir sobreendeudado. Los déficit fiscales del año pasado y este año llegaron a valores que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos, por ejemplo, está teniendo un déficit del orden de 15% del PIB. Muchos países de la región tuvieron déficit fiscal del orden de 10% del PIB, y registraron aumentos muy importantes en sus niveles de deuda. La deuda pública de Estados Unidos el año que viene va a ser la más alta desde la Segunda Guerra Mundial. Los parámetros con los que el mundo medía la salud fiscal han cambiado, porque se corrieron los puntos de referencia. De todos modos, Uruguay tiene un desafío fiscal importante por delante, porque todo este déficit que estamos asumiendo desde el año pasado y este, para amortiguar los efectos de la pandemia, es deuda, y la deuda hay que pagarla. Uruguay tiene que recomponer sus finanzas públicas, y tiene que ingresar en una trayectoria de sostenibilidad. Eso es lo que está por detrás del debate que hay en distintos ámbitos políticos y sociales de Uruguay, sobre si se puede o no gastar más para amortiguar la pandemia, y ayudar a los sectores que están más complicados. Todos desearíamos que se ayudara más a los sectores que están más complicados, pero hay una restricción fiscal, que limita el margen de maniobra para tomar medidas en ese ámbito.

“El mundo está empezando a crecer un poco antes de lo esperado pospandemia”

 

¿Qué efecto podría tener en la economía y el dólar un eventual aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED)?

Es un tema que preocupa y lo venimos siguiendo muy de cerca. Preocupa porque cambia el equilibrio que tenemos hoy. Pero no tenemos que perder de vista al menos dos cosas. Una es que todos sabíamos que la situación monetaria de Estados Unidos era extraordinaria y las tasas en cero era un equilibrio que sabíamos que no iba a durar para siempre, porque se tomaron como una medida de emergencia para amortiguar la crisis, y cuando la crisis terminara estas medidas de emergencia se tenían que revertir. Entonces, esta situación que se está dando en Estados Unidos no es inesperada ni extraña, tal vez lo novedoso es que llega un poco antes de lo pensado. Y en ese sentido, me parece importante tener en cuenta que Estados Unidos está discutiendo una suba de tasas porque la economía se está recuperando antes de lo esperado. En el fondo hay una noticia positiva, y es que el mundo está empezando a crecer un poco antes de lo esperado pospandemia. Esto tiene distintos momentos y distintos protagonistas. El año pasado la crisis pegó duro, primero a China y luego a Occidente, con un trimestre de rezago. China se puso de pie muy rápidamente y en setiembre del año pasado ya estaba en un proceso de crecimiento; fue el primer protagonista del repunte mundial. Pero el segundo gran protagonista es Estados Unidos, que a partir del giro político que se implementó este año, y de las medidas fiscales que aplicó la administración Biden para impulsar el crecimiento, el mercado cambió radicalmente las expectativas, y se espera que este año haya un crecimiento bastante más fuerte del que se esperaba hace seis o siete meses en Estados Unidos. No hay que perder de vista que China y Estados Unidos hoy representan casi el 50% del PIB mundial. Estados Unidos está en proceso de discutir la suba de tasas de interés porque la economía está creciendo y las perspectivas de crecimiento son más sólidas, y esa también es una de las cosas que explica los precios muy tonificados de los commodities. En CPA Ferrere venimos siguiendo sistemáticamente las novedades de actividad y de precios, y estos precios tan tonificados tiene su explicación particular en cada producto, pero casi todos los precios están subiendo a nivel global. Suben los alimentos, los energéticos, los metales, el cobre está en máximos históricos. Todo eso tiene por detrás un fenómeno de expectativas de crecimiento y de demanda, que en definitiva es una buena noticia. Pero cuando eso sucede, la inflación puede empezar a subir, de hecho lo estamos viendo en los commodities, y si eso sucede Estados Unidos tiene que discutir cómo normaliza su política monetaria. No hay que tenerle pánico a las subas de las tasas de interés en Estados Unidos. Es algo que el mercado espera y puede ocurrir, hay que tenerle más miedo a los procesos violentos. Es necesario que Estados Unidos suba las tasas de interés, pero sería una mala noticia para nuestro escenario, para el dólar y los precios de los commodities, que uno de estos días nos levantemos con un dato de inflación muy preocupante en Estados Unidos, que la FED tenga que anticiparse y subir inesperadamente las tasas, de forma violenta, como de repente está haciendo el Banco Central de Brasil. Hoy la FED está empezando a masajear el mercado, para anticipar. Va a dejar de comprar bonos este año, que es el primer paso, y eventualmente a discutir una suba de tasas para el año que viene o para el 2023. Si ese proceso es moderado, se va llevando de a poco, no debería de ser un problema para la estabilidad global y la recuperación. 

¿Cómo ve las perspectivas de inversión en Uruguay?

Los datos muestran, ya desde el año pasado, que la tasa de inversión de la economía uruguaya empezó a subir, y esa es una buena noticia. El último ciclo bueno de inversión fue de 2005 a 2014, terminó con el fin del escenario de precios favorables. Del año 2015 en adelante la tasa de inversión de la economía uruguaya empezó a caer, después de haber alcanzado valores récord en 2012 y 2013; y el año pasado volvió a subir. Este proceso de aumento de la inversión es una buena noticia, pero también está muy atado al megaproyecto de la planta de celulosa de UPM. En la medida que esa inversión se termine, Uruguay necesita tener otros proyectos que lo suplanten. En ese sentido, seguramente el ciclo favorable de precios internacionales es una buena noticia, porque va a ayudar que tanto los empresarios nacionales como los eventuales inversores que lleguen, tomen decisiones de inversión, tomen cierto riesgo. Seguramente hay muchos productores ganaderos que están evaluando otros esquemas de producción, con más inversión, más pasturas, sistemas más intensivos. Lo mismo pasa en otros sectores de la economía. La suba de los precios internacionales son una buena noticia para la inversión. Hay algunos proyectos grandes. La historia marca que los grandes procesos de inversión se dan cuando pasan dos cosas: cuando hay proyectos grandes, como ocurrió en 2012 y 2013, con los parques eólicos y la planta de Montes del Plata; y cuando el resto de la economía invierte de forma generalizada. Es importante que invierta la multinacional grande pero también la empresa local, la industria local y el pequeño productor o pyme. Esos son los procesos más sanos, diversos y amplios, que le dan sustento a la base de crecimiento. Hoy estamos teniendo una buena recuperación de la inversión, muy explicada por proyectos grandes, y esperamos que con este ciclo favorable de precios internacionales este proceso de inversión se pueda ampliar. Hay otros indicadores buenos también, el gobierno está haciendo uso de los beneficios fiscales a través de la Comap (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones), tratando de utilizar distintas palancas para tratar de mejorar la rentabilidad de los proyectos de inversión, para que a los empresarios les cierre mejor la cuenta de la inversión, y eso ayude a que el proceso sea más amplio, que es lo más sano en términos de crecimiento.

 

Foto: CPA Ferrere.

Las importaciones de carne de China aumentan, pero el ritmo se desacelera

China tiene un objetivo declarado de autosuficiencia del 95% en carne de cerdo, y el análisis de mercado, desde Rabobank hasta el USDA y AHDB, espera que las importaciones se enfríen en 2021.

 

La demanda de importación en China para todas las carnes ha seguido aumentando, a pesar de la marcada recuperación en el stock de cerdos de ese país. Sin embargo, hay indicios de que el aumento de la demanda de importaciones está empezando a ralentizarse.

El número de cerdos en abril (el último mes para el que se dispone de datos comerciales) todavía estaba 23% por debajo de agosto de 2018, cuando se descubrió la fiebre porcina africana (PPA, por sus siglas en inglés) por primera vez en China. Sin embargo, habían subido a un 30% más que en octubre de 2019, cuando la manada era más pequeña. Desde entonces, el número de cerdos ha seguido recuperándose aún más .

Los volúmenes de carne importada solo han aumentado, a pesar de la lenta recuperación de la producción porcina nacional. En abril de 2021, las importaciones totales de carne y despojos fueron un 75% más altas que en octubre de 2019 y un 164% más altas que cuando se descubrió la peste porcina africana por primera vez. Naturalmente, la demanda de importación de carne de cerdo ha crecido de manera más espectacular, en un 227% desde que se descubrió la PPA.

Los principales beneficiarios de este enorme aumento de la demanda de importaciones chinas sorprenderán a pocos; Brasil, España, Estados Unidos, Dinamarca, Países Bajos y, en menor medida, Argentina y Nueva Zelanda han aumentado sus exportaciones a China en los últimos tres años.

Hasta que se descubrió la PPA dentro de sus propias fronteras, Alemania también había hecho grandes avances en el mercado chino. El comercio de carne con China también se ha convertido en la base de muchos otros mercados, incluido el nuestro (Gran Bretaña).

Hay indicios de que este crecimiento de las importaciones está comenzando a desacelerarse. El promedio móvil de 12 meses para las importaciones mensuales se está aplanando. China tiene un objetivo declarado de autosuficiencia del 95% en carne de cerdo, y el análisis de mercado, desde Rabobank hasta el USDA, e incluyendo nuestra propia perspectiva del mercado de carne de cerdo, espera que las importaciones se enfríen en 2021.

 

Autor: Duncan Wyatt
Fuente: AHDB

Arabia Saudita flexibiliza reglas para la importación de carne bovina brasileña

La autoridad sanitaria de aquel país revocó una norma que imponía un máximo de 30 meses de edad a los animales faenados para ese destino.

 

La agencia saudita de vigilancia sanitaria, Saudi Food and Drug Authority (SFDA), retiró una exigencia para la importación de carne bovina de Brasil, que limitaba a 30 meses de edad la faena de los animales cuya carne fuera exportada al Reino de Arabia Saudita.

Dicha flexibilización ocurre cerca de un mes después de que ese país planteara un aumento de las exigencias para la importación de carne de pollo y suspendiera, sin justificación oficial, la autorización de las exportación de 11 frigoríficos brasileños.

La nueva norma fue publicada en un modelo actualizado del Certificado Sanitario Internacional (CSI) para las exportaciones de carne y productos cárnicos bovinos y ovinos de Brasil hacia el país árabe.

En el caso de la carne ovina, el documento incluye a Brasil en la lista de exportadores autorizados a enviar el producto a Arabia Saudita. Según datos de la FAO, Arabia Saudita importó 23,8 mil toneladas de carne de cabra y ovina 2019. 

En el caso de la carne bovina, Arabia Saudita es el décimo mayor importador de carne bovina brasileña, adquiriendo 55,7 mil toneladas equivalente peso carcasa en 2019. El volumen corresponde al 41,26% del total importado por ese país en ese año.

 

Fuentes: Globo Rural y O Presente Rural.

“En el segundo semestre vamos a tener buena demanda y precios en el mercado cárnico”

Entrevista con el consultor argentino Lic. Víctor Tonelli, exclusiva para socios y suscriptores premium. 

 

¿Cómo ve al negocio cárnico a nivel internacional?

Estamos viendo una recuperación de precios, con una demanda sostenida y creciente en los mercados más importantes. Nos estamos preparando para un segundo semestre bastante superior al primero, en donde claramente se va a ir consolidando una demanda, los precios en favor de una economía que se está recuperando en prácticamente en todo el mundo, a favor del avance de la vacunación y también del clima en el hemisferio norte. Bajo todo ese punto de vista, vamos a tener buena demanda y buenos precios. La eventual noticia de la salida parcial de Argentina en algunos mercados también ayudará a que la demanda resulte más insatisfecha.

¿Se podría volver a los niveles de demanda y precios de fines del año 2019? 

Ahí claramente el que se llevó puesto todo fue China. En el 2019 China compró mal, compró desaforadamente y ella sola se iba subiendo los precios sin que tuviera otra que la presionara para hacerlo. En el 2020 devolvió la pelota y bajó por debajo de los valores racionales, incluso incumpliendo contratos; en el 2021 esos errores cometidos, para más en el 2019 y menos en el 2020, habían encontrado un equilibrio. Por lo tanto, no veo esas subas tan espectaculares, violentas, que finalmente fueron una utopía por lo que pasó en el 2020. Más allá del Covid hubiera pasado lo mismo, porque ya en diciembre de 2019 y sin que hubiera estado el Covid como un elemento distorsivo, habían empezado a incumplir contratos y a parar compras y una serie de cuestiones. Por supuesto luego el el Covid incrementó los problemas. Pero veo un 2021 muchísimo más sólido que el 2020, recuperando muy fuerte, sin llegar a esos topes como el de octubre de 2019 cuando los precios no tenían techo; eso no lo veo. Veo una suba constante, mucho más lógica, cumplible y tranquila que la que hubo en 2019.

¿Qué pasa con los otros mercados importantes, como Europa y Estados Unidos?

Europa para el Mercosur, y sobre para Uruguay y Argentina, afortunadamente está volviendo a todo el circuito de comida extrahogareña. La recuperación de Europa es un aliciente muy importante, tanto para los exportadores como para los productores, para la recuperación del poder de compra general. Los procesos kosher van a seguir estando muy firmes, tanto para Israel como para Estados Unidos. La industria de Estados Unidos hoy está bien abastecida por parte de la producción; también es cierto que se ha recuperado el precio de la demanda interna y Estados Unidos también está penetrando en otros mercados, como en China, de manera significativa. Después, la negociación del Reino Unido con Australia que le permite ingresar con un volumen de cuota importante sin arancel, le libera a otros países lugar en el mercado chino. Australia está en un proceso de niveles de importación y de volúmenes mucho menos significativos y agresivos que otros años. Me da la impresión de que el escenario para el segundo semestre se presenta muy atractivo para las exportaciones de nuestra región. 

¿Cómo observa la oferta de carne en el mundo?

En general escasa frente a la demanda y además con precios altos en función del costo de producción muy incrementado por los altos valores de los granos. Por lo tanto, si uno mira lo que ha ocurrido en los últimos siete u ocho meses, los precios de la gran mayoría de los países productores y exportadores, que tienen una participación relevante en el comercio internacional, hemos tenido subas de 40%, 50% o más en el caso de Australia, y eso también le pone un piso a los precios. Así que todo indicaría que tendría que ser un segundo semestre muy bueno.

 

“Veo una suba constante, mucho más lógica, cumplible y tranquila que la que hubo en 2019”

 

¿En Argentina qué está pasando?

Los argentinos siempre somos rápidos para hacer macana; cuando las cosas funcionan, la rompemos y en ese panorama que acabo de describir, el gobierno ha tomado en forma absolutamente irracional y unilateral la decisión de limitar fuertemente las exportaciones. Se esperan anuncios sobre este tema, y se cree que quedarán afuera de las restricciones solamente las cuotas Hilton y 481 de Europa y le habrían agregado también fuera de restricción el rito kosher. Todo lo demás bajaría un 50%, dicen que por dos meses. Pero la verdad que el objetivo de este gobierno está jugado, no viene bien para las elecciones de medio término, y creo que esto continuará mínimo hasta las elecciones, que van a ser en noviembre. Así que creo que las exportaciones seguirán muy restringidas. De acá a noviembre no esperemos cambios para mejor, y ojalá que no haya cambios para empeorar aún más esta situación. 

¿Están surtiendo efectos estas medidas en el mercado interno?

No y tampoco lo van a surtir. Si le liberan la exportación de los cortes que se pueden consumir en la Argentina, como son los cortes que van dentro de la cuota para Europa y Estados Unidos, incluso el delantero Kosher que sabemos que en general se hace con buen novillo y te restringen el de la vaca fundida y  conserva para China, o los cortes como garrón, brazuelo, tortuguita u otro que en la Argentina el consumidor no lo demanda. Están haciendo todo al revés, cuando las cosas se hacen mal, el resultado no puede ser bueno. El precio al consumidor por ahora sigue firme, no ha bajado y no me extrañaría que siga el ritmo de la inflación, porque no hay suficiente materia prima. El problema no se genera por especulación, se genera porque los corrales que habían sido el eje del abastecimiento de carne en la Argentina, sobre todo de animales livianos, están muy vaciados, porque claramente los números no cierran. Tenemos una reposición de invernada cara y los costos de alimentos altísimos, y esa ecuación no cierra para los precios actuales que pueden ser altos, sin dudas para el poder adquisitivo del salario argentino; pero el problema no es el precio, es que el salario está destruido, porque lo han hecho pedazos con la emisión sin límite de dinero y han generado una inflación que se come todo. 

¿Cómo afectaría una eventual flexibilización del Mercosur a Argentina?

Vamos a decir las cosas con cierta claridad. Este gobierno está desacoplado del pensamiento político de Uruguay y de Brasil, al que adhiero ciento por ciento. Han estado rechazando el acuerdo del Mercosur con Europa. Obviamente Argentina se va a oponer a cualquier tipo de acuerdos, porque tienen esta mentalidad del siglo XVIII, de proteger a la industria interna a cambio de cualquier otra cosa. No tienen la valentía, el coraje y la capacidad de ser competitivos para jugar en la primera línea de comercio internacional. Con esa mentalidad, volvemos a la pobreza de vivir con lo nuestro, y si lo dejamos van a cerrar las fronteras de todo tipo y esto es un desastre. Tanto trabajamos con el gobierno anterior para abrir mercados, hacer TLC y acuerdos bilaterales o a través de bloques comerciales. Esta gente tiene exactamente la visión opuesta a vuestro presidente y es un crimen, porque la mayoría de los argentinos que piensan con un poquito de grandeza, pensamos igual que ustedes.

 

“Esta gente (el gobierno argentino) tiene exactamente la visión opuesta a vuestro presidente, y es un crimen, porque la mayoría de los argentinos que piensan con un poquito de grandeza, pensamos igual que ustedes”

 

¿China se está transformando en una alternativa para la cuota 481? 

Totalmente. Y va a ocurrir más rápido que temprano, porque una de las consideraciones del último reporte del Rabobank que salió la semana pasada o hace dos semanas, que más me llamó la atención por lo novedoso, es el fuerte crecimiento o recuperación del consumo hogareño, más allá del consumo extrahogareño de carne vacuna. La incorporación de la carne vacuna dentro del plan de la comida dentro del hogar y ahí se estaba hablando mucho de cortes de mayor calidad, aquellos proyectos que han avanzado en garantizar un marbling como el que ofrecía Australia, grado 5 para arriba. Ese es el producto que se está pagando mejor en Europa. Este proceso que hace dos años lo veíamos como una incubadora, hoy ya es una realidad. Hay consumidores que ya han adoptado carnes de calidad con buen marmoreo, con una terminación a grano adecuada y están dispuestos a pagar por ello. Ya es un hecho consumado. Por supuesto que en pequeñas proporciones, pero en China cualquier cosa que arranca y crece es monumental en poco tiempo.

¿Qué camino debe recorrer el sector cárnico para enfrentar todos los movimientos ambientalistas y animalistas y mantenerse vivo frente a esos ataques?

Hay dos caminos: uno defensivo y uno ofensivo. El ofensivo, en el buen sentido, hay que tener un muy buen plan de comunicación, con gente adaptada a las nuevas formas de comunicación, que ya no son la publicidad habitual sino que son las redes, con influencers, con gente joven que sepa comunicar. Ahí está el mayor desafío, con base científica, y mostrando la realidad y no la versión deformada que intentan llevar adelante quienes se oponen a la carne vacuna. Y la defensiva es identificar, por las buenas pero también desde la legislación, aquello que es carne. A no confundir, la carne es carne y el vegetal es vegetal. Son dos aristas a profundizar. En la primera haciéndolo de la manera más profesional, pero mucho más adecuada a los nuevos consumidores, y la defensiva, con mucha base científica y académica, y clarificando la realidad de lo que es el ciclo de carbono en el tema ambiental y la verdadera vida de los animales en el campo para aquellos que son animalistas. Ese es, probablemente, el desafío más lindo que tenemos de acá en adelante.

USDA propone actualizar ley centenaria que rige la relación entre ganaderos y la industria cárnica

“La pandemia y otros eventos recientes han revelado cómo la concentración puede afectar dolorosamente a los agricultores y ganaderos independientes, al tiempo que expone a los consumidores familiares trabajadores a precios más altos y producción incierta”, dijo el secretario de Agricultura, Tom Vilsack.

 

El 11 de junio el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) anunció que comenzaría a reforzar la aplicación de la Ley de empacadores y corrales para abordar los desafíos que enfrentan los productores de ganado en el mercado actual. La legislación original se aprobó hace 100 años para promover la competencia leal, la protección de los pagos y la protección contra prácticas comerciales fraudulentas y engañosas en los mercados de ganado y aves.

“La pandemia y otros eventos recientes han revelado cómo la concentración puede afectar dolorosamente a los agricultores y ganaderos independientes, al tiempo que expone a los consumidores familiares trabajadores a precios más altos y producción incierta”, dijo el secretario de Agricultura, Tom Vilsack (foto).

“La Ley de Empacadores y Corrales es una herramienta vital para proteger a los granjeros y ganaderos de la concentración excesiva y las prácticas injustas y engañosas en los mercados avícola, porcino y ganadero, pero la ley tiene 100 años y debe tener en cuenta la dinámica del mercado moderno. No debe utilizarse como puerto seguro para los malos actores”, agregó.

La agencia planea tomar tres acciones con respecto a la reglamentación en los próximos meses.

Primero, el USDA quiere proponer una nueva regla que brindaría mayor claridad para fortalecer la aplicación de prácticas desleales y engañosas, preferencias indebidas y prejuicios injustos.

Julie Anna Potts, presidente y directora ejecutiva del Instituto de la Carne de América del Norte, NAMI, dijo que los cambios propuestos han sido rechazados en el pasado por muchos productores de ganado y el Congreso, y también fueron rechazados previamente por ocho tribunales federales de apelación.

“Fueron una mala idea en 2010, fueron una mala idea en 2016 y son una mala idea en 2021″, dijo Potts.

“Si se implementan estas propuestas, limitarán la capacidad de los productores para comercializar su ganado de la manera que consideren adecuada y darán lugar a demandas costosas y engañosas. El Instituto de la Carne seguirá oponiéndose a la intervención gubernamental innecesaria y onerosa en los mercados de ganado”, concluyó.

 

Fuente: Eurocarne
Foto: U.S. Department of Agriculture, Flickr/Creative Commons

JBS anuncia la compra de Rivalea, la principal productora de carne de cerdo en Australia

Se trata de una de las firmas líderes en el procesamiento del producto en ese país, con una cuota de mercado del 26%

 

JBS acaba de anunciar el acuerdo alcanzado para la compra de Rivalea por un valor de 135 millones de dólares. Se trata de una de las firmas líderes en el procesamiento de carne de cerdo en Australia, con una cuota de mercado del 26%, y sus operaciones están totalmente integradas. La compañía es propiedad del grupo alimentario QAF que cotiza en la Bolsa de Singapur.

La adquisición de Rivalea permitirá a JBS aumentar su diversificación de productos en Australia, así como aumentar el volumen de alimentos a base de carne de cerdo de mayor valor agregado de marcas como Primo, al tiempo que abre nuevas oportunidades para la carne de cerdo australiana en los mercados nacional y de exportación.

“Con la adquisición de Rivalea, JBS toma el liderazgo en el procesamiento de carne de cerdo en Australia. Agregamos marcas importantes a nuestro portafolio y creamos mejores condiciones para acelerar el crecimiento del negocio y marca de valor agregado en el país, además de fortalecer nuestra plataforma exportadora. JBS tiene el compromiso de expandir sus bases en Australia y servir a sus clientes y consumidores con productos innovadores de la más alta calidad ”, destaca Gilberto Tomazoni, CEO Global de JBS.

“Con unas ventas anuales de 310 millones de dólares estadounidenses, dos unidades de fabricación y más de mil empleados, Rivalea ya tiene la sostenibilidad en el centro de su estrategia empresarial. La empresa comercializa reconocidas marcas de consumo australianas, como Riverview Farms, Family Chef y St. Bernard’s, que fortalecerán nuestra presencia con los consumidores y clientes”, añade Brent Eastwood, director ejecutivo de JBS Australia.

 

Fuente: Eurocarne.com

Newsletter

Recibí las noticias de la ACG
directamente en tu correo electrónico

    Su correo electónico será incluido en nuestra base de datos para enviarle información de nuestra asociación, esta información no incluye los precios de los mercados ganaderos. En caso de que quiera acceder a la información de precios del mercado ganadero tendrá que adquirir una suscripción Premium.
    Para ello Inicie sesión o registrese aquí